lunes, 11 de enero de 2010

El reinado de Elvis: 1954

En el 1084 de la calle McLemore de Memphis, donde se alza la Alpha Church Congregation, Elvis comenzó a asistir regularmente a Misa los domingos desde los tiempos de Tupelo. Era 1954, y el joven no tenía demasiado que hacer, salvo aportar unos cuantos dólares a la economía familiar y soñar con una carrera musical que ni siquiera había conocido. En la iglesia conoció a una bonita morena llamada Dixie Locke, con la cual no tardó en acabar saliendo. Ella fue la primera novia oficial de Elvis, y hacían lo que las demás parejas de novios respetables: ir al cine, a patinar, a tomar batidos y hamburguesas, a escuchar música, a y darse besos furtivos en el autocine, sin llegar por supuesto más allá. De vez en cuando paseaban y fantaseaban con un futuro matrimonio y uno o dos retoños.

Mientras Dorsey Burnette (hermano del famoso Johnny) le hablaba de unos tales Scotty Moore y Bill Black, Elvis, por el momento, declinaba cualquier invitación a tocar en un grupo, dispuesto a seguir su propio camino. Consiguió un nuevo trabajo como transportista en la Crown Electric, y desesperó durante meses porque la ansiada llamada del Memphis Recording Service no acababa de llegar. De vez en cuando se pasaba por allí para echar un vistazo o preguntar a la secretaria de Sam Phillips, Marion Keisker, si se sabía algo. Pero nada se sabía al respecto.

Fue en junio, una semana antes de que Dixie se fuera de vacaciones fuera de la ciudad, cuando Elvis por fin recibió la llamada de Marion citándole en los estudios para una nueva sesión de grabación. Por supuesto el chico salió disparado hacia los estudios apenas hubo colgado el teléfono. Por fin Sam Phillips había movido ficha, tras haber escuchado "Without You" una canción que le recordó al joven que pasaba por los estudios cada dos por tres. Cuando Elvis llegó a los estudios Phillips trató de que el joven grabara "Without You", pero los resultados no fueron satisfactorios. Elvis probó con otras canciones y estilos durante tres horas, pero parecía que la fruta todavía no estaba madura. Sin embargo, Sam cada vez parecía estar más convencido de que allí había algo, una pepita de oro pujando por salir. Pero Elvis eso no lo sabía, aunque al salir del estudio estaba contento por el simple hecho de que finalmente se hubieran acordado de él.

Aquella primavera un joven guitarrista recién licenciado de la Marina que se ganaba la vida en una sombrería se pasó por el Recording Service, a donde le habían dirigido como un buen lugar para grabar un disco con su grupo, los Starlite Wranglers. El joven era Scotty Moore, y en su visita conoció e hizo migas rápidamente con Sam Phillips. En mayo los Starlite Wranglers entraban en el estudio para grabar un sencillo que editaron en junio, y que no entusiasmó a nadie. Scottie siguió frecuentando los estudios, seguramente con la intención de ver qué podía conseguir. Durante esas visitas Scottie solía escuchar a Phillips hablar de un joven cantante de baladas que tenía posibilidades. Scottie estaba intrigado, y tal vez le conociera de oídas. Finalmente un día de verano Phillips le proporcionó su dirección y su teléfono, y le sugirió que le llamara para que quedaran a hablar y tocar juntos. Scottie llamó esa misma noche, anunciándose como un representante de la Sun Records, la distribuidora de Phillips. Elvis estaba en el cine, pero enseguida fueron a buscarle. Una hora después Scottie recibiía una llamada de Elvis. Un domingo 4 de julio Scottie Moore y Elvis Presley se veían las caras por primera vez.

En aquel primer encuentro e improvisado ensayo Scottie no quedó demasiado impresionado, pero admitó que el chaval tenía una buena voz. Al decirle esto a Phillips le sugirió que al día siguiente fueran al estudio. Dicho y hecho: el 5 de julio Elvis, Scottie y Bill con su machacado contrabajo se presentaron en el Memphis Recording Service. Tras hablar un poco, intentar relajarse y ponerse de acuerdo en algún que tema que se supieran los tres, comenzó la sesión.

Fueron probando tal o cual tema, pero el sonido no acababa de cuajar. Elvis no parecía arrancar del todo, y Scottie parecía perderse en los punteos de su ídolo Chet Atkins. Las horas pasaron, y bloqueados y cansados, todos decidieron parar. Tal vez otro día la cosa iría mejor. Durante ese descanso Elvis cogió la guitarra tras recordar un viejo tema de blues de Arthur "Big Boy" Crudup titulado "That's Alright". Comenzó a rasgar la guitarra bromeando, y Bill no tardó en unírsele. Scottie también se unió, y un asombrado Sam asomó la cabeza por la puerta desde donde fuera que estuviera haciendo algo, y les dijo que tenían que repetir aquello desde el principio. Como suele suceder en estos casos, de la forma menos intencionada, había surgido la magia.

Sam conocía la canción, pero a duras penas podía creer que un chaval de diecinueve años conociera un tema olvidado de un viejo bluesman. Siguieron probando la canción, de la misma manera que había empezado, con Elvis haciendo la introducción con su guitarra. "¡Simplifica!" era la orden del día de Sam para Scottie. Cuando por fin Sam obtuvo lo que quería, les puso la grabación a los tres chavales, que se mostraron incrédulos ante el resultado. Felices y radiantes los chicos volvieron a casa. Era lunes y había que trabajar al día siguiente.

El martes regresaron al estudio y probaron nuevos temas para la otra cara del sencillo. La magia se resistió a salir. Sin embargo Sam decidió hacer una copia del "That's Alright" y llevársela a Dewey Phillips, un DJ local que volvía locos a muchos jóvenes con sus consignas y su música negra. Dewey comprendió enseguida que aquello podía ser dinamita: ¡un joven blanco que sonaba como un negro! El día 8 de julio Dewey pinchaba "That's Alright" en su programa, lo que provocó una avalancha de llamadas de oyentes deseosos de saber quien demonios cantaba aquello. La gente creía que el cantante era un negro. Aquella noche "That's Alright" sonó catorce veces.

El impacto de la emisión de "That's Alright" aceleró las cosas. Sam necesitaba un nuevo tema para la segunda cara del sencillo. Había que aprovechar el momento. Pero mientras gran parte de la juventud de Memphis no hablaba de otra cosa, el parto para una "cara B" fue de nuevo difícil. Tras tres o cuatro noches probando temas el joven trío no parecía extraerle el jugo a su potencial. Fue de nuevo una improvisación la que dio con la clave. Bill comenzó a improvisar sobre un viejo tema hillbilly, "Blue Moon of Kentucky". Scotty y Elvis se le unieron, y fue así como volvió a aparecer la magia. Todo lo que tenía que hacer Sam era calmarlos e ir sacando poco a poco el hilo de la madeja, hasta obtener algo realmente consistente. En el futuro así lo afirmaría Carl Perkins. Sam era un especialista en llevar al músico siempre un poco más allá, hasta sacarle algo que el músico ni siquiera sabía que tenía dentro.


Elvis, Scottie y Bill en el Louisana Hayride

Con la maqueta terminada Sam comenzó a moverla por distintas emisoras locales, y la recepción fue excelente. Algunos ojos avispados fijaron sus pupilas en aquel nuevo joven lleno de talento, pero para evitar interferencias, y dado que Elvis era menor de edad, se decidió que Scotty se convirtiera en el mánager de Elvis. Se repartieron los beneficios en un 50-25-25 (el cincuenta por ciento era para Elvis), y en una semana Elvis presentaba el nuevo material junto a los Starlite Wranglers en un pequeño local de Memphis. El 19 de julio se editaba el disco (el número 209 de la Sun Records) con seil mil peticiones anticipadas de compra. De vacaciones en Florida, Dixie recibió un escueto telegrama: Vuelve a casa deprisa. Mi disco tiene éxito.

Dos días antes un nervioso Elvis había interpretado sus dos canciones ante un grupo de duros hillbillies junto a Scotty y Bill como telonero de unos suspicaces Wranglers, que no parecían ver con buenos ojos al joven cantante y la dedicación que Scotty ponía en él. Quienes vieron a Elvis aquel día dicen que lo hizo bien, a pesar de los nervios.

Días después un cartel que anunciaba las actuaciones para un pequeño festival en el parque Overton incluía a un tal 'Ellis' Presley. A pesar de la errata, era una actuación importante, y el trío lo sabía. Sam Phillips llegó tarde al concierto por tener que aparcar lejos, y encontró a Elvis subiéndose por las paredes. Trató de tranquilizarlo, pero llegado el momento Elvis subió al escenario con las rodillas temblando. El músico Bob Neal les presentó, y aunque seguramente Scotty y Bill no iban mucho mejor de los nervios, Elvis parecía que fuera a derrumbarse. Sin embargo en cuanto atacó con "That's Alright" y los dos chicos se le unieron, Elvis empezó a seguir el ritmo con su estilo particular, apoyándose en la puntilla de los pies, y alucinando con el griterío del público. ¡No sabía porque la gente gritaba! Con "Blue Moon of Kentucky" el público se entusiasmó aun más, y ante el éxito volvieron a salir y la tocaron como bis. Sam y Bob Neal alucinaron a un lado del escenario. Esa noche vieron a Elvis transformarse por primera vez.

En las siguientes semanas al éxito del parque Overton Sam se recorrió el estado contactando con emisoras, promotores y tiendas de discos, mientras los chicos ensayaban en casa de Scottie. Al mismo tiempo, el disco de Elvis se vendía como rosquillas en Memphis, y se radiaba a menudo, dejando alucinados a todos aquellos que le habían conocido anteriormente. Red West fue uno de ellos, y a partir de entonces comenzó a asistir a los conciertos de Elvis y a salir con él de vez en cuando.

La sensación crecía poco a poco, pero sin pausa. Llegaron los primeros artículos de las revista sy periódicos locales, alguna actuación para una emisora local, y actuaciones regulares en el Eagle's Nest, un local donde unos Starlite Wranglers a los que les quedaban un par de meses de vida habían sido habituales. El impacto del disco llegó a tal extremo que hasta Bill Monroe, el autor de "Blue Moon of Kentucky", regrabó su tema tras haber escuchado el de Elvis. A principios de octubre el disco era todo un éxito en Memphis, y subía en Nashville y Nueva Orleans. Las actuaciones en el Eagle's Nest y en inaguaraciones de centros comerciales y en otros locales se sucedieron, y el 2 de octubre el trío actuaba en el mítico Grand Ole Opry, tras las negociaciones llevadas a cabo por Sam Phillips. Allí conocieron a Bill Monroe, quien les sorprendió alabando la versión de su "Blue Moon of Kentucky", mientras que Jimmy Rodgers Snow, el hijo de la estrella country Hank Snow, se declaraba a Elvis como fan suyo. La actuación del trio fue bien, aunque desde luego el auditorio no era su público, pero Bill Black supo ganárselos con su humor campechano.

Unos días antes el segundo sencillo de Elvis había salido a la luz. Tras probar y grabar varios temas a lo largo de septiembre finalmente el disco salió con "Good Rocking Tonight" (un acelerado blues) en una cara y "I Don't Care If The Sun Don't Shine" en la otra. Al tiempo que jugaba la baza del Grand Ole Opry, Sam se había reunido también con Pappy Covington, el contratista del gran rival del Opry, el Hayride. La acogida del trío en el Hayride fue buena, y cuando regresaron el 23 de octubre, fue aun mayor. Horace Logan, el director del Hayride, se entusiasmó con el nuevo chico, y Covington les prometió actuaciones en la zona a través de promotores que él conocía. Aquella noche Bob Neal presenció la actuación junto a un "ojeador" de un tal Tom Parker. Ni Bob ni el ojeador salieron defraudados. Unos días después en el Eagle's Nest Bob, el ojeador y Tom Parker acudieron a ver actuar al trío. Mientras, la rueda seguía girando, y una semana después Elvis firmaba con el Hayride por el período de un año. Cobraría 18 dólares por actuación. El trío no tardó en actuar en lugares como Houston y en pequeñas poblaciones de Misisipi y Arkansas. En diciembre Elvis cogió parte de sus ganancias (casi todo se lo daba a sus padres) y se compró una flamante guitarra Martin del 42.

Unos días después Elvis acudía junto a Dixie a la fiesta de Navidad de su antiguo instituto, el Humes. Obviamente Elvis fue la sensación de la fiesta. El 8 de diciembre Elvis, Scottie y Bill grababan su última sesión del año, dejando listos dos nuevos temas: "Milkcow Blues Boogie" "You're a Heartbreaker". Ni Elvis, ni Scottie, ni Sam sabían qué esperar del futuro. Phillips sabía que aun quedaba mucho por sacar de aquellos jóvenes. Scottie se había olvidado de los Starlite Wranglers. Y Elvis sabía que las cosas estaban yendo bien, pero no sabía si duraría. Tal y como iban sucediéndose los acontecimientos, su novia Dixie esperaba que todo pasara tarde o temprano. Pero, aunque quizás nadie lo sabía entonces, aquello tan sólo acababa de comenzar.

Capítulo III: 1955

15 comentarios:

John P. Maaaula dijo...

Interesante documento. A pesar de mi admiración hacia su figura, nunca me había interesado por la biogragía y carrera musical del rey, así que espero que tenga continuación!

Un saludo.

edhigy dijo...

Ainsss.. la edad de la inocencia... qué bonita.

ROCKLAND dijo...

"That's allright, mama! el big bang del rock'n'roll!! El principoio de la grandeza

Excelente entrada, compañero.

Saludos.

GINEBRA dijo...

Siempre será el Rey, por supuesto. Elvis es insustituible, la voz y el movimiento de pelvis más sensual, además de guapetón.
No me extraña que se volviesen locas con él!!!!
Muy buen homenaje y muy completo. Besos

supersalvajuan dijo...

Lástima de aquel 13 de agosto.

Heitor dijo...

Jodó, me está encantando la retrospectiva.

Y yo que siempre creí q había entrado en Sun Records a grabarle ese primer single para su madre... me estoy enterando de un montón de cosas.

Saludetes.

txinomandinga dijo...

Tremenda la historia del colega Elvis, conocía muchos de estos datos, pero he descubierto muchos otros...gracias!!
Long Live Elvis

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Tu sigue.

Tu eres David Hasselhoff.

Yo soy una rubia neumática.

"Jump in my car", me dices.

Y jump-eo.

Y leo y aprendo.

L´Esbarzer dijo...

Por mi parte puedes hacer una entrada sobre Elvis cada semana. Tan completa como ésta, o solo un clip.

Qué bien suena!! qué bien suena!!

paulamule dijo...

Me parece que me he quedado corta la entrada de ayer noche. ja, ja, ja. Buen trabajo Möbius.
Salud.

BOEDO dijo...

Hola llegue acá de casualidad, enlazando cine independiente. Dejo saludos y si quieren los invito a ver mis cortometrajes. Poco tengo que ver con la tematica del blog pero de todos modos, está bien redactado y siempre se encuentra algo interesante, asi que voy a recorrer el sitio con más tiempo.
Saludos y buen año

www.sebastianvargas-cine.blogspot.com

Tornado dijo...

Moooola y sigo leyendo

WOOD dijo...

Continuo engullendo este gran especial de Elvis. Abrazo

Lee Van Cleef dijo...

Te animo a que veas algo de lo haya hecho Pe ultimamente, creo que te va a sorprender. Esta muy bien en Los Abrazos Rotos, en Elegy y en Vicky Cristina.. pese a que la peli de Woody sorprendentemente sea infumable.

Por cierto, me ha encantado el post de Elvis, está genial.

Saludos =)

Möbius el Crononauta dijo...

John P: como sucede con todos los grandes, su biografía es tan interesante como su música

edhigy: y qué pronto pasa

Rockland: y qué manera de cantarla...

Ginebra: claro, lo tenía todo para ser el Rey

supersalvajuan: too much too soon

Heitor: eso hemos creido muchos, pero no fue así exactamente, cosa curiosa

txinomandinga: gracias, y es que Elvis daría para todo un blog

AitorFP: The Hoff, otro gran fan de las hamburguesas

L'Esbarzer: jeje ya veremos

paulamule: gracias miss paulie

Boedo: gracias, ahi queda eso

Tornado: que lo disfrutes

Wood: no te empaches

LeeVan: no sé si animarme, supongo que empezaré con la de Woody, pero recelo de la Pe muy mucho