miércoles, 20 de enero de 2010

Duro de pelar (1978)

Hoy en día Clint Eastwood debe uno de los autores más respetados, y nunca ha sido más fácil ser fan suyo. No ocurría lo mismo en tiempos pretéritos, anteriores a Sin perdón, cuando no todo el mundo se habría declarado fan de una película como Duro de pelar. No sé si todavía hoy habrá gente que se lleve las manos a la cabeza ante la idea de ver a Eastwood compartiendo escenas con un orangután, como ocurrió en el 78 cuando, ante el espanto de muchos ejecutivos, decidió apropiarse de un guión pensado para Burt Reynolds y sacarlo adelante mal que pesara a muchos. Si Burt Reynolds tenía éxito rodando comedias paletas, ¿por qué no iba a tenerlo él? Si amigos, por ponerlo en plan elitista infantil: si no disfrutas con Duro de pelar, es que no eres tan fan de Clint como creías.

En Duro de pelar Eastwood interpretaba a Philo Beddoe, el personaje con el nombre más ridículo y molón de la historia del cine. El amigo Philo es un camionero cervecero sencillo y sin muchas dotes intelectuales, pero honrado y trabajador, que se saca un sobresueldo participando en peleas ilegales. Su mejor amigo es Clyde, un orangután tan cervecero y pendenciero como Philo, y juntos hacen una pareja muy entrañable. En sus aventuras le acompaña su especie de amigo-hermanastro Orville (interpretado por un amiguete de Eastwood, el eternísimo secundario Geoffrey Lewis), y todos juntos viven bajo la escrutadora mirada de la vieja Ma (una, como siempre, brillante Ruth Gordon). También aparece por allí Sondra Locke, pero para ser sinceros, el mono Clyde la eclipsa fácilmente. Y los ojos de Beverly D'Angelo están tan bellos com siempre en la peli.

La verdad es que Clyde tiene verdadero carisma, y todos los problemas que dio en el rodaje con sus simias improvisaciones del Monkey's Studio acabaron conformando una actuación brillante, mucho mejor que la muchas supuestas estrellas que hoy en día cobran millonadas. Basta con ver la película para ver que Eastwood se lo pasó en grande rodando con el mono y parodiando su imagen de tipo duro a la miníma ocasión (el momento Tarzán... no hay palabras, amigos). Por supuesto, no todo el mundo sabrá calibrar una película como ésta en su justa medida, pero da igual, peor para ellos. Clyde se ríe de ellos desde su montaña, mientras come plátanos y canturrea "Sweet Home Alabama".

Como bien habréis podido deducir, Duro de pelar no es una película de Visconti, pero todo tiene su contexto y su momento. En una tarde resacosa de domingo ya podéis ofrecerme espejos y oropeles, mirra y Ciudadano Kane, que lo rechazaré displicentemente. Llega un momento en la vida, ladrones, en que las joyas dejan de brillar, el oro pierde su lustre, el trono deviene en prisión, y todo lo que queda es el amor de un camionero por su mono. El buen rey Osric sabía esta gran verdad, yo la sé, y vosotros deberiaís saberlo también. Duro de pelar no es una gran película, pero tampoco engaña a nadie. Lo que ves es lo que hay. Cosa que no se puede decir de otros guiones estúpidos envueltos en grandes efectos y supuestos mensajes adventistas.

Y por increíble que parezca, Duro de pelar se convirtió en el segundo film más taquillero de 1978, y en uno de los éxitos por excelencia de Eastwood. Y, sí, Clyde volvió y hubo una secuela que, fíjense ustedes, era todavía mejor que la original. Y contaba de nuevo con los tronchantes Viudas Negras, la panda de moteros más ridícula que el cine haya visto, liderados, con resignación, por el gran John Quade, quien, por cierto, se fue hace unos meses de este mundo sin hacer ruido. Desde aquí un saludo para su memoria.

Y además, no todo en Duro de pelar eran bromas de mono y peleas. Bueno, sí, pero también tenía sus momentos de drama. Y no me refiero a toda la historia con Sondra Locke, sino a un momento especial como la pelea de Philo contra Tank Murdock, una secuencia que, dentro de su desbordante 'redneckdosidad' (toma palabro), tiene ese toque del gran Eastwood director, aunque la dirigiera su amiguete James Fargo. Pero ya sabéis, película de Malpaso es película de...

Peleas, mesas de billar, un orangután, cerveza, country barato y rubias rompecorazones. Eso es lo que Duro de pelar ofreció al mundo. Para todo lo demás, lentejas.

9 comentarios:

L´Esbarzer dijo...

Lo confieso: no sé si fue ésta o las que le siguieron (¿porque hay una parte II y una III, verdad?) pero los cutre motoras nazis me marcaron.

Tanto que tardé una eternidad en ser fan de Judas Priest. Vestían con el mismo cutre cuero que esos motoras nazis!!

Pero un día me dije: si se los proclama como Metal Gods por algo será. Dejé mis prejuicios y mis miedos a un lado y en la esclava más sumisa de Halford me convertí.

Saludos

Eurice dijo...

He sido tan fan suya que ne las he tragado todas, recuerdo ests peli con una sonrisa, vaya que la mona eclipsa a Sondra(cuando él la metia en sus pelis por qué era su pareja)y si preciosoa los ojos de Beverly D'Angelo ( que por cierto es la madre de los gemelos que tuvo con mi adoradisimo AL PACINO), soy tan fan cinéfila que me sé las historietas de mis actores favoritos, sigo siendo una chiquilla en esas cosas.
Eastwood existia antes de Sin perdón. Y quien no ha soñado con acariciar una MAGNUM( detesto las armas, pero reconozco que pudé cumplir esa fantasia, por cierto pesa un huevo)
Un beso My Lord, gracias por tarerme tantos recuerdos cuando llego a tu blog.

Cinemagnificus dijo...

Joder, no la conocía... XD Habrá que verla en sesión bastarda.

Akeru dijo...

¡¡¡a la derecha, Clyde!!!

Dude dijo...

"en que las joyas dejan de brillar, el oro pierde su lustre", jajaja muy bueno.

A la derecha Clyde!!! me encantó!!!
Y si, tambien recuerdo la secuela, con mas cariño que esta.

Salu2

sammy tylerose dijo...

No se que problema tiene la gente con Sondra Locke. A mi me gusta! Especialmente en la escenas de violación de "El fuera de la ley" o "Ruta Suicida", que nervio tiene la tía, jeje.
"Duro de pelar" es cojonuda hombre. Incluso me gustan cutradas ochenteras como "Cadillac Rosa" o "El novato".
Por cierto, con lo de "a la derecha clyde" se refieren a cuando llevan al mono a follar al zoo, verdad?

Martín dijo...

Hola, soy admirador de Eastwood, y en general del cine de los 70, y en especial de los policiales. Por eso pregunto, para cuando un post sobre Roy Scheider, otro memorable duro de esos años. En los 70 tiene por los menos cuatro clásicos entre Thrillers o Policiales: French Connection, The Seven Ups, Sorcerer y Last Embrace. Ojala pueda hacerlo, y que la gente conozca algo más de este excelente actor, más alla de Tiburon, Blue Thunder, 2010 o All That Jazz.

Un saludo a todos

Lee Van Cleef dijo...

Me encantan este tipo de peliculas, me chiflan. Esta me parecio divertidisima. Yo a Eastwood me lo trago en esto, en El bueno, el feo..., en Los puentes de Madison y en lo que haga falta. Me tiene entre sus fans.

Möbius el Crononauta dijo...

L'Esbarzer: hay una segunda parte tan sólo. No sé por qué te dio ese trauma, ¡yo habría firmado por ser un Viuda Negra!

Eurice: claro que sí, las 'monkey comedies' son realmente entrañables. Lo de la Magnum es cierto, aunque no sé que diría Freud al respecto

Cinemagnificus: sobretodo en sesión bastarda

Akeru: eso lo resume muy bien

Dude: no hay nada como citar al buen rey Osric para hacerse entender

sammy: precisamente esos son sus mejores papeles junto a "Bronco Billy", pero por ejemplo su papel de villana en "Impacto súbito" ya cantaba mucho. No, "a la derecha, Clyde" es de la segunda parte, cuando tienen a la derecha de la furgo a los pandilleros motoristas

Martin: hablé un poco de Roy tras su triste fallecimiento, pero sí, cualquier día de estos habría que dedicarle un merecido post. Ah, no te olvides de "Marathon Man"

Lee Van: chiflar es un gran verbo, pardiez