domingo, 31 de mayo de 2009

Snake Plissken Bite Love

Ya hablé de la película (aquí), hoy simplemente toca un pequeño homenaje a uno de los personajes más carismáticos de los 90 y uno de los papeles definitivos para Kurt Russell. Snake Plissken "el Serpiente", rescatador de presidentes y tipo duro y cazalloso. Como Lemmy. ¡Todo encaja!

viernes, 29 de mayo de 2009

House

Se acabó la quinta temporada... ¡y vaya final! Aunque se intuía un final parecido, reconozco que los juegos que se han llevado los dos últimos capítulos no los he visto venir. Este sí es un final que crea expectación, y no el de la cuarta temporada, temporada bastante mediocre por otro lado, y es que la serie acusó bastante la huelga de guionistas. La quinta temporada ha terminado, con tema de Rolling Stones incluído, como deben acabar los buenos finales de la serie.

Imagino que en este mundo puede haber dos clases de personas: las que se han tragado todas las temporadas de House, y las que consideran que toda la serie es el mismo capítulo repetido hasta la extenuación. Supongo que no todo el mundo puede también amar a El equipo A o leerse todos los casos de Sherlock Holmes.
Evidentemente, todos los capítulos giran alrededor del enigma médico, y siempre es así, lo único que cambia es el entorno alrededor de la mesa de diagnósticos. Imagino que quien no se identifique demasiado con los personajes acabará asqueado de tanto enigma.

Pero yo, al menos, si me declaró fan del personaje que cerró el círculo del médico-detective-médico, incluso más que en la serie en sí misma. Hay capítulos mejores y peores, pero la arrolladora personalidad del médico cojo, su hiriente ironía, sus malos mados, etc. pueden compensar los bajones de guión más pronunciados.

Me pregunto si podría haber un House mejor que Hugh Laurie. Al principio no llegué a reconocer en el médico insultante al Laurie de series como Blackadder, cuando interpretaba a aristócratas imbéciles, y hacía comedia muy a la británica. Y ahí lo tenemos, haciendo de médico antipático, un personaje bastante oscuro para lo habitual en un protagonista (hasta el mismo Laurie dijo que al principio pensó que House sería un secundario), y haciendo gala de un perfecto acento norteamericano, bastante alejado de su inglés de Eton. Yo ya no puedo imaginarme a otro House que no sea él, desde luego.

La serie, con todos sus altibajos, cuenta con capítulos brillantes (el sempiterno "Tres historias", por ejemplo) y a través de la serie hay diálogos realmente apabullantes. No es que se den en cada capítulo, pero de vez en cuando cae alguna escena con unas perlas realmente trabajadas. Y aparte, claro están, tenemos las frases de House, que cuando no son geniales son de lo más divertidas.

Por lo demás, House se vale de los varios recursos sobados pero efectivos que muchas otras series han antes que ésta han usado con éxito: la eterna curiosidad del espectador, las tensiones sexuales entre personajes, y el saber cómo acabará todo. Ya sabéis, una vez te enganchas a una historia, tienes que averiguar el final. Y creo hablar por todos sus fans al decir que ardemos en deseos de saber si House, el médico, será un cabrón miserable para todo su vida, o alcanzará la felicidad más allá de la música y las prostitutas.

Por último, están el resto de personajes, la mayoría bastante interesantes. Junto a House destacaría al doctor Wilson, que fue ganando con cada capítulo, y desde hace un tiempo ya me parece un personaje tan genial como el propio House. Además, ambos personajes son una combinación perfecta, como lo es la química entre sus actores, Laurie y un genial Wilson con forma de Robert Sean Leonard, bastante crecidito desde que interpretara al pequeño estudiante fauno con ínfulas de actor en El club de los poetas muertos. La colección de caretos de impotencia que nos regala Leonard en cada capítulo, más muchas otras cosas, hacen de Wilson mi personaje favorito junto a House.

Luego están la retahíla de ayudantes, ex-ayudantes y demás, quien, según Leonard, son el verdadero "Watson" de la serie. La primera tanda me pareció más interesante, aunque los tres suplentes han ganado mucho en la quinta temporada. He visto pocas doctoras tan lindas como Jennifer Morrison, y el australiano Jesse Spencer parece que haya nacido siendo un médico egoísta y trepa. Y, vaya, reconozco que la gélida belleza de Olivia "13" Wilde y su magnífica mirada fueron un gran fichaje, pero tras ver algunas fotos suyas en una premiere, me llevé un buen susto, y espero que alguien le de un bocadillo a esa mujer. Hay que ver las batas médicas lo que engañan.

Y para el final dejo a la doctora Lisa Cuddy, interpretada, en otro gran acierto del reparto, por Lisa Edelstein, toda una belleza judía que encarna a la jefa sexy que a muchos nos hubiera gustado tener. ¿Le dará algún día a House lo que busca? ¡Ah, la tensión sexual! ¡Que sería de las series de médicos sin ellas! Bueno, y de casi todas las series.

En fin, diríase que House tiene tantos detractores como defensores, y yo soy de estos últimos. y como comentario rosa final, decir que, viendo a Hugh Laurie haciendo el ganso allá en la Gran Bretaña, jamás habría pensado que pudiera llegar a convertirse en un sex symbol, pero lo que son las cosas, conozco a muchas chicas y amigas que le considera el "madurito interesante" definitivo. Será por la barba de siete días y el puntito cabrón ese tan picaresco... ¡ah, qué cosas!

miércoles, 27 de mayo de 2009

Surrender

Todavía recuerdo con horrorosa tristeza la carta aquella del Correo del Popu escrita por un pobre rockero, padre de dos hijos, a los que había tratado de inculcar desde pequeñitos las bondades del rock and roll, pero a quien el destino se le había vuelto en su contra, dándole, con los años, un hijo maquinero y una hija perdida en el indie español. Y lo peor, el volver a casa un sábado, antes de lo previsto, y encontrarse una fiesta del hijo con sus amigos y un sagrado vinilo de James Brown por los suelos... ¡terrible! Pobre hombre, tras la bronca debió acabar sollozando como Lee J. Cobb en Doce hombre sin piedad, agarrado a una foto de su hijo.
Si todo fuera tan bonito como cuentan Cheap Trick en "Surrender", tal vez me atreviera a tener hijos... pero la realidad es dura amigos. Y la vida, una aplastante derrota tras otra, hasta que acabas deseando que se muera Flanders...

Mammy's alright, daddy's alright, they just seem a little weird...



Y esto es un homenaje, ¿no? O un autohomenaje.

lunes, 25 de mayo de 2009

Así se hizo Alien

La semilla de Alien hay que buscarla en Dark Star, un film barato de ciencia ficción que había comenzado como una tesis doctoral de John Carpenter en la University of Southern California, donde había conocido a otro estudiante, Dan O'Bannon. Ambos participaron en el proyecto universitario que finalmente creció tanto que acabó convirtiéndose en una película. Sin embargo la experiencia fue poco satisfactoria para Dan, quien calificó al alienígena de Dark Star como una "pelota de playa", y quien en realidad lo que quería era una historia de terror espacial. El proceso de convertir la cómica Dark Star en una sinfonía del horror fue lo que llevó al nacimiento de Alien.

Durante la producción de Dark Star los jóvenes Carpenter y O'Bannon habían sido contactados por Ronald Sushett, un ex-productor teatral que trataba de abrirse camino en Hollywood. Aunque no hubo demasiado entendimiento con Carpenter, sí lo hubo con O'Bannon, y tras el estreno del antiguo proyecto universitario Sushett le habló a Dan de una historia que llevar a la gran pantalla, basada en un relato corto de Phillip K. Dick llamado Usted lo recordará perfectamente. Sin embargo Sushett no tenía desarrollada la historia, con lo que Dan le hizo una contraoferta hablándole de un tratamiento que tenía de 26 páginas sobre un grupo de astronautas cuyo viaje se ve interrumpido por una extraña señal y acaban atrapados en un planeta alienígena. Dado que la adaptación del relato de Dick (la futura Desafío total) iba a ser más cara, ambos decidieron abordar primero el proyecto de Dan, que Sushett consideró que sería más barato, un proyecto a lo Roger Corman (aunque evidentemente los planes de Dan al respecto eran otros).

El proyecto fue pospuesto durante algún tiempo ya que Dan recibió una oferta de Alejandro Jodorowsky para rodar en Europa una adaptación cinematográfica de Dune, una de las novelas de ciencia ficción más aclamadas de la historia. El rodaje del Dune de Jodorowsky finalmente nunca se llevó a cabo, pero el viaje sirvió para que Dan hiciera algunos valiosos contactos. Sin un dólar en el bolsillo, Dan volvió a los Estados Unidos para ir a vivir con Sushett y su mujer, y dormir en su sofá, al tiempo que retomaban el proyecto del alienígena asesino.

Ya con el título definitivo de Alien, Dan prosiguió con el guión, en el que trabajó durante tres meses en el comedor de Sushett. Fue el futuro productor quien le dio a Dan la idea de cómo subir el alienígena a la astronave de una forma impactante: de alguna forma a uno de los astronautas le sería introducida una semilla, el germen del futuro alienígena, siendo el propio astronauta el que subiría al monstruo a la nave. Con la historia más o menos completa, comenzó la odisea de un guionista con una película de serie B y un productor que nunca había producido ninguna película para buscar un estudio que quisiera financiar el film.

El momento todavía no era propicio, y en Hollywood pocas veces los tratos se realizan de forma sencilla. Aun debía estrenarse La guerra de las galaxias para que la ciencia ficción estuviera de moda, y Dan y Sushett se encontraron con que los estudios o bien no estaban interesados o bien querían apropiarse de la historia. Los dos amigos estuvieron a punto de llegar a un trato con Roger Corman, pero por suerte no llegaron a firmar ningún papel (Dios bendiga a Roger, pero esta película necesitaba de un gran presupuesto, o nunca habría sido lo mismo). Un amigo de Dan, el guionista y director independiente Mark Haggard, se interesó por el guión. Tras leerlo, les dijo que era muy bueno y que podía obtener financiación. O'Bannon y Sushett le dijeron que se moviera rápido, pues estaban en negociaciones con Corman. Haggard le enseñó el guión al director Walter Hill, quien a su vez les pasó el tratamiento a sus socios David Giler y Gordon Carroll, con quienes recientemente había formado la productora de tolkiniano nombre Brandywine Films. El veredicto fue que era un guión horrible con una escena muy buena (por supuesto, el parto). Hill y Giler fueron entonces a proponerle el proyecto al que por entonces debía ser el ejecutivo con mejor olfato de los grandes estudios, Alan Ladd Jr., quien hacía poco había acertado de lleno apostando por la epopeya galáctica de George Lucas. A Ladd le gustó lo que leyó, y así el proyecto comenzó a tomar forma. Hill y Giler hicieron varios nuevos borradores del guión de Dan, que gustaron más bien poco tanto a él como a Sushett. Según Sushett, la única gran contribución que aportaron Hill y Giler fue introducir la subtrama del robot Ash.

Polémicas aparte sobre quién escribió qué, y a pesar del apoyo de Alan Ladd Jr., los cambios de Hill y Giler no sirvieron para que la Fox diera su aprobación. Por supuesto, fue el enorme éxito del estreno de La guerra de las galaxias lo que llevó a los capos del estudio a de repente desear con todas sus fuerzas que Alien acabara siendo otra película de éxito. Ahora sí, la ciencia ficción estaba de moda.

Cualquier esperanza de Dan O'Bannon sobre dirigir la película se esfumó cuando la 20th Century Fox preparó un presupuesto de cuatro millones de dólares para Alien. Alguien más experimentado sería el director. La apuesta más lógica era Walter Hill, quien estuvo a punto de dirigirla, pero que a la postre abandonaría el proyecto, ya que no se sentía cómodo con los efectos especiales. Gordon Carroll se puso manos a la obra y comenzó a buscar directores. Se entrevistó con Robert Aldrich, quien supuestamente le dijo que para rodar el implantamiento de la semilla compraría un hígado y se lo tiraría al actor de turno a la cara. Obviamente Carroll siguió buscando.
El guión se ofreció a algunos directores más, pero todos los rechazaron, pensando que aquello sería una especie de film de casquería y trucos baratos. Los de la Brandywine querían a un director que pudiera dotar de realismo a la historia de Alien. Y para hacer parecer que algo es real, nada como la publicidad. Y de ese mundo había surgido un director que impresionó a muchos en el Festival de Cannes con su brillante debut en la gran pantalla, Los duelistas. Entre esos impresionados estaban Hill y Carroll. Unos meses después, en Gran Bretaña, Ridley Scott se encontró con el guión de Alien sobre su mesa. Lo leyó, y lo que más le gustó del mismo fue que le dio ganas de hacerlo inmediatamente. 26 horas después el director se encontraba en Los Ángeles, como diría un anglosajón, ready and willing. Tras un primer y satisfactorio encuentro con los productores, Scott volvió a Londres para trabajar en el guión gráfico. teniendo en mente 2001: Odisea en el espacio y La guerra de las galaxias. Cuando volvió con él, logró de la Fox doblar el presupuesto hasta los 8,4 millones.


Fragmento del storyboard de Ridley Scott

Con la inclusión de Ridley Scott el concepto de Alien fue un paso más allá. De la historia de Dan inspirada (conscientemente o no) en El enigma de otro mundo, Ridley quería una mezcla de The Old Dark House y La matanza de Texas en un entorno espacial. Y lo que por entonces preocupó a la mayoría de implicados fue qué aspecto tendría el alienígena. Si no resultaba creíble, la película sería un fracaso.
Fue por entonces cuando Dan le habló a Ridley de alguien a quien había conocido en Europa mientras trabajaba en el proyecto de Dune; un artista muy especial cuyo trabajo había dejado a Dan sin habla, y cuyo primer encuentro con O'Bannon fue peculiar tan como se podía esperar de alguien como H.R. Giger:

Giger: ¿Quieres un poco de opio?
Dan: ¿Por qué llevas opio contigo?
G: Porque tengo miedo de mis visiones.
D: Son sólo producto de tu mente.
G: Eso es lo que me da miedo.



El momento en que Ridley enamoró a Dan fue cuando éste le mostró el libro de ilustraciones de Giger Necronomicon. Hojeándolo, Ridley vio a su alienígena (Necronom IV), y vio, en definitiva, al artista ideal para diseñar a la criatura y su mundo. Y esto, ciertamente, le encantó a Dan.
Por supuesto, en la Fox no entendieron nada, y consideraban que el trabajo de Giger era asqueroso y obsceno, y que apartaría al público del cine. Pero Ridley, Dan y los otros se mantuvieron firmes. Definitivamente. H.R. Giger formaría parte del proyecto. Ridley viajó a Zurich para entrevistarse con el Giger, quien tenía miedo a volar, y ultimar los detalles. De momento, Giger debía centrarse en diseñar el alienígena, los huevos, el facehugger (el bicho que introduce la semilla) y el mítico e impactante chestbuster. Una vez acabara con eso podría diseñar la nave alienígena donde los astronautas iban a encontrarse por primera vez con el entorno del Alien.

Necronom IV, la inspiración del 'alien'

Aparte de Giger, Dan O'Bannon trajo al proyecto al ilustrador y diseñador de efectos Ron Cobb, con quien había trabajado en Dark Star y que había realizado ilustraciones demostrativas para adjuntar con el guión, y a Chris Foss, un ilustrador de relatos de ciencia ficción a quien había conocido en Londres, durante la preparación de Dune. Por otro lado, tanto Ridley como algún otro miembro de la producción estaban familiarizados con la nueva ola de cómic europeo y revistas como Métal Hurlant, lo que les llevó a invitar al mítico Jean 'Moebius' Giraud a participar también con alguno de sus diseños. Con el apartado de diseño en marcha, llegó el momento de buscar a los intérpretes de la futura Alien, el octavo pasajero.

La única directriz que ofreció Ridley para el reparto fue que quería buenos y sólidos actores de los que no tuviera que preocuparse por su actuación, ya que iba a dedicar sus esfuerzos al apartado visual. Del inicial reparto masculino de Dan y Sushett se había pasado al concepto de "camioneros espaciales" introduciendo dos papeles femeninos, uno de los cuales sería, de forma casi revolucionaria, el personaje principal.

La que iba a ser la teniente Ripley estaba por entonces actuando en Broadway, donde estaba cosechando buenas críticas. Cuando Sigourney Weaver leyó el guión, sin referencia visual alguna, se imaginó a un tipo vestido en un pijama de alienígena o algo así. Por consejo de su agente se presentó en la última ronda de pruebas en Nueva York. Se equivocó de dirección, y pensó que de todas formas sería mejor no presentarse, pero su agente insistió. Y así fue como una ya de por si alta actriz que parecía imponente en zapatos de tacón llegó tarde a la audición, que realizó sin saber que Ridley la había elegido nada más verla. Fue así como una desconocida fue elegida para el papel protagonista. Aunque para ello aun hubo de pasar por un ensayo a petición de Alan Ladd Jr. La prueba final de Sigourney fue proyectada por el ejecutivo a un grupo de secretarias, ayudantes y otras trabajadoras del estudio. Entre comparaciones con Jane Fonda y otras actrices, y una reacción positiva, Alan le dijo a Ripley: "ya tienes a tu protagonista".
El otro papel femenino, Lambert, sería la voz del público en la película. El personaje que lloraría, gritaría, y sería la voz de la razón. La elegida fue Veronica Cartwright, una actriz que había trabajado en cine y televisión desde niña, y que hizo audiciones para el papel de Ripley. Cuando se enteró de que había conseguido el papel, acudió al rodaje creyendo que sería la protagonista. Con todo, resultaría ser una estupenda Lambert.
Cuando Tom Skerrit, que sería el capitán Dallas, recibió el guión, Ridley todavía no estaba en el proyecto, y lo rechazó por considerarlo algo de serie B. Cuando el presupuesto se dobló, Tom aceptó. Y poco a poco fueron llegando los actores para el resto de personajes, como Harry Dean Stanton (Brett) o Yaphet Kotto (Parker), quien formaría un gran dúo junto con Harry.
Cuando le ofrecieron el papel de Kane a John Hurt, este lo rechazó por no estar disponible. Jon Finch, a quien Ridley conocía por algún trabajo de Roman Polanski, fue elegido para ser Kane. Pero Jon cayó enfermo de diabetes el primer día de rodaje, con lo que Ridley habló de nuevo con un ya disponible John Hurt, quien finalmente fue el Kane definitivo.
La elección más sorprendente fue sin duda la de Ian Holm, un actor shakesperiano, como el artificial Ash, pero ya se sabe, los buenos actores pueden hacer del Rey Lear o de un robot psicópata.

El rodaje comenzó en julio de 1978 en los estudios Shepperton de Surrey, en Inglaterra, que habían servido de local de ensayo para The Who durante mucho tiempo. De hecho el láser usado en la película fue alquilado al grupo, y fue manejado por el equipo técnico de la banda dirigido por Anton Furst.
Todas las escenas serían rodadas en interiores. Cada nivel de la Nostromo sería un set distinto, y Ridley los dispuso de forma laberíntica, de modo que al entrar y salir los actores tuvieran que recorrerlo entero, ayudando a crear su sensación de claustrofobia. Las paredes tan sólo se apartaban para dejar paso a las cámaras.

Cada decorado tenía los rasgos de su diseñador. El interior de la nave alienígena era tan inquietante como el propio trabajo de Giger. El aspecto funcional de los interiores de las naves Nostromo y Narcissus (bautizadas como dos novelas de Joseph Conrad) era obra de Ron Cobb, mientras que Chris Foss se había ocupado de los exteriores futuristas de las mismas. Roger Christian se encargó de dar vida a los diseños, especialmente a los del Nostromo, que fue construido a base restos procedentes de cementerios de aviones unidos con alquitrabes de poliestileno pintados para parecer plástico. Leslie Dilley supervisó el montaje de los decorados de Giger.
Un aspecto del decorado que fue objeto de controversia fue el gigantesco resto alienígena con aspecto de fósil, el llamado spacejockey. La intención era construirlo a escala, lo que iba a resultar muy caro, sobretodo porque tan sólo aparecería durante unos segundos. Los estudios se negaban a gastarse dinero en una locura semejante. El rodaje comenzó con el equipo creyendo que nunca se haría. Pero tras las pruebas de rodaje los estudios permitieron el inicio de la construcción de forma casi secreta, para que Dan y Ridley no se entusiasmaran pidiendo más parafernalia.

Las primeras semanas de rodaje no fueron fáciles. Los actores prácticamente se asfixiaban en los trajes de astronauta, los cascos se empañaban, Ridley hizo llorar a Sigourney a las primeras de cambio, al tiempo que la actriz trataba de adaptarse a las improvisaciones de Yaphett, y Tom Skerrit se desesperaba por tener que pasar tanto tiempo en plató sin hacer nada. No fue hasta que los hijos de Scott casi se ahogan enfundados en los trajes de astronauta para los planos generales del spacejockey (usando niños parecía más grande) que Ridley solucionó el problema del suministro de oxígeno en los trajes espaciales.
Problema tras problema, y con una fecha límite siempre balanceándose sobre el equipo cual espada de Damocles, el rodaje continuó con O'Bannon luchando con los productores para poder ver algo del material rodado, y un Ridley subiéndose por las paredes ante las visitas molestas de los productores, que no paraban de analizar su trabajo por encima del cargado hombro del director. Las jornadas eran agotadoras para todos, y mientras la presión crecía, la réplica de goma de Ian Holm disminuía, perdiendo su parecido con el actor. Pero no había tiempo para repetir nada.

La idea de Ridley de escoger a grandes actores para poder olvidarse de ellos no fue una amenaza vacía. Los actores se sintieron perdidos al principio al ver que el director les daba muy pocas o ninguna directriz. Según avanzó el rodaje, el reparto comprendió que sus personajes se desarrollarían entorno al alienígena, y que Ridley, por entonces no demasiado diplomático, les daría pocas y violentas directrices. Mientras, una sensación de equipo se fue forjando entre los actores, pero al mismo tiempo Sigourney Weaver fue quedando de alguna forma relegada a un segundo plano entre ellos, quizás por ser la debutante. En cierta manera la situación interna de la trama se reflejaba en el plano real.

El equipo artístico estaba dirigido por un antiguo colaborador de Scott, el diseñador de producción Mike Seymour, a cuyo cargo estaban los directores artísticos Les Dilley y Roger Christian. Seymour y sus ayudantes también recibieron presiones durante el rodaje, pero no por parte de los productores o de Ridley Scott, sino por parte de Dan O'Bannon, quien, con la aquiescencia de Ridley, supervisaba todos los trabajos, construcciones y diseños de Seymour y sus hombres. Por ejemplo, Les estaba al cargo de los decorados y diseños del planeta alienígena, haciendo realidad los diseños de Giger de la nave misteriosa y el jinete espacial, mientras que Christian se ocupaba de todo lo relacionado con el Nostromo. El extraño diseño gótico y retrofuturista de los interiores de la Nostromo, la particular "casa de la colina" de Ridley, que dirigió desde la distancia el trabajo de Ron Cobb, aunándolo con cierto espíritu à là Moebius, resultó tan perfecto y con una estética tan rompedora y vieja al mismo tiempo, que todavía hoy sirve de referencia para muchas sagas espaciales.

Mientras Giger sembraba el terror en el plató con su oscura presencia, Ridley, Dan y los otros estaban encantados con su trabajo, y sus diseños inquietantemente sexuales. Uno de los momentos más logrados fue la escena en que Kane se topa con los huevos de alien, cubiertos por el láser de los Who, y que rezumaban líquido hacia arriba. Para conseguir un efecto realista para que los huevos parecieran algo vivo, Ridley se dedicó a mover las manos, enfundadas en guantes de goma, por dentro del huevo. El efecto carnoso de su interior se consiguió con un estómago de una vaca manipulado por Ridley. Para que el momento en que el facehugger se proyectaba a la cara de Kane también quedara lo bastante carnoso, se cubrió una tubería de aire comprimido con unos intestinos de oveja. Los resultados fueron tan reales que ni mil ordenadores podrían hacerlo mejor.

El facehugger, la criatura que se adhería a la cara de Kane, fue el primer diseño que Giger envió a Dan O'Bannon, y seguramente el más inquietante. Dan le había dado unas ligeras directrices, y el primer facehugger era realmente enorme. Dan había imaginado algo parecido a un pulpo, y se quedó sin habla cuando le llegaron los diseños corregidos de Giger, que mostraban una criatura con dedos humanos, algo que realmente descolocaba. El diseño final conservó parte de esa desasosegadora idea, y fue idea de Dan el que quedara con el color original de la goma, lo que daba a la criatura un aspecto intermedio entre humano y alienígena. El interior del facehugger se construyó, de nuevo, con restos animales, en esta ocasión de moluscos, peces y caviar.

Como bien habían supuesto Dan y Ridley, los diseños de Giger fueron los que hicieron que la película, en último término, funcionara. La espectacular y sangrienta primera aparición del octavo pasajero, rodada principalmente en una cuidadosa toma, con varias cámaras, ocultaba un pequeño truco, el de la sangre salpicándolo todo. Sobretodo pilló por sorpresa a Veronica Cartwright, cuya histérica reacción fue más real de lo que pudiera parecer. Y tras esa primera aparición el rodaje continuó con el grandioso alienígena desarrollado, oscuro y huesudo, construido por Carlo Rambaldi, quien se encargó también de las partes mecánicas del traje, como la famosa doble mandíbula de la criatura. El destino se apareció en el rodaje en forma de un esquelético y gigantesco tipo llamado Bolaji a quien alguien del equipo vio en un bar. Era el tipo perfecto para enfudarse el traje del octavo pasajero. Ridley siguió el viejo axioma de Jonathan Shields que tan bien le había ido a Spielberg, aunque no fuera intencionado, de insinuar más que mostrar. Oculto en las sombras, y apenas insinuado, el alienígena resultaba realmente terrible.

Un feliz día el rodaje llegó a su fin y tras la posproducción y los efectos visuales (de los que se encargó Brian Johnson, quien acababa de trabajar con George Lucas), durante 20 semanas Ridley y sus montadores se encerraron en la sala de montaje para construir una película cuyo primer montaje duraba tres horas, que más tarde fueron reducidas a dos. Una vez eliminada la escena de Ripley encontrando a Dallas encerrado en un sucedáneo de despensa alienígena, el film alcanzó su duración definitiva. Justo antes de la última escena el público tuvo que contener el aliento durante unos inacabables 17 minutos, sin diálogo, en los que Sigourney corría de un lado a otro por los pasillos luchando por su vida y la del gato Jonesy.

Interpretación polaca de Alien

La espléndida y curiosa banda sonora corrió a cargo de Jerry Goldsmith, quien quedó muy decepcionado con el resultado final, afirmando que habían utilizado su peor material para la música. Desde el principio Jerry y Ridley tuvieron conceptos distintos sobre el papel que la música debía tener en la película.

Un 25 de mayo de 1979 Alien, el octavo pasajero comenzó a proyectarse en algunos cines tras una decepcionante proyección en Saint Louis. En las ciudades en que se proyectaba los resultados fueron increíbles: gente saltando de sus sillas, pánicos, gritos, e incluso desmayos. La bola de nieve comenzó a crecer y en su estreno en Los Ángeles en el Teatro Chino (con el jinete espacial custiodando la entrada) el primer fin de semana se proyectó durante 48 horas seguidas, con colas agolpándose en las calles, recordando a la historia que envolvió el estreno de Star Wars. Cuando un desconfiado Dan O'Bannon fue a ver la película, comenzó a llorar como un niño. Su sueño de la película de terror espacial definitiva se había hecho realidad. A las órdenes de Ridley Scott, Alien, el octavo pasajero acababa de convertirse un clásico de la historia del cine.

viernes, 22 de mayo de 2009

Budcajarian Me: Sin comisión

Dios, ¡qué bueno! Me han entrado ganas hasta de comprar acciones de Bancaja.

Bud Spencer, amigos, the man, the legend.

jueves, 21 de mayo de 2009

Dibujos desanimados (II)

Continuemos comentando más despropósitos en forma de dibujo animado. Evidentemente, lo que para uno pueden ser clásicos, para otro pueden ser algo digno de ser objeto de una hoguera pública, pero gustaran o no las series que iré citando, servirán de entretenimiento nostálgico y/o pasatiempo blogueril intrascendente. En resumidas cuentas, sigamos hablando de dibujos animados que tal vez no debieran haber pasado del boceto. Y empecemos rockeando duro.

Los trotamúsicos: convenientemente renombrados por mi hermano como "Los mierdamúsicos", este pastiche que habría hecho desear a los hermanos Grimm dedicarse a la carnicería fina en vez de a escribir cuentos, nos hablaba de las aventuras de unos animalejos que escapan de sus maltratadores para campar por el mundo dándole a la batería, la guitarra, el saxofón y demás instrumentos musicales, dispuestos a ayudar al prójimo y de paso torturar los oídos de la raza humana a quien, en secreto, odian profundamente. Desde luego sólo la inocencia despreocupada de un nanejo puede aguantar tanta animalada. Hoy en día todo parece fácil y lleno de alternativas, pero en una época en que no había ni Internet ni miles de canales ni nada, si uno quería su habitual dosis de rayos catódicos debía plegarse al terrible reinado de los músicos de Bremen.

Se Busca: banda peligrosa de forajidos. Pueden ser extremadamente irritantes.

Los auténticos Cazafantasmas: un confiado infante como yo, desconocedor de toda la jarana legal (consistente en la existencia de una serie llamada Ghostbusters y una secuela animada con gorila incluído) que se escondía tras el título de The Real Ghostbusters, eso de "auténticos" le sonaba a uno a cachondeo del personal o a ganas de tomarle el pelo a la gente, porque si eran realmente tan verdaderos no se parecían demasiado al doctor Venkman y sus amigos. Quitando al bichejo verde, la verdad es que los cazafantasmas "auténticos" parecían más bien una versión de pasarela de Versace. Sobretodo la versión animada del doctor Egon era digna de haber capitaneado a los Locomía. Si nuestra defensa contra Gozer el goseriano hubiera dependido de unos cazanfantasmas tan raviolis, ahora seríamos todos sumerios.


Robocop: otra lamentable y barata adaptación animada de un clásico del cine. El policía cibernético no sólo parecía un cruce fofo de zylon de Galáctica y exoesqueleto de gomaespuma, sino que además, obviamente, carecía de las dosis de ultraviolencia que tanto nos gustó a los que vibramos con la cinta original de Paul Verhoeven. Ni siquiera se aparecía por ella el gran Clarence Bodiker, lo cual situa a este serie a la altura de cualquiera de las lamentables secuelas de la película original. Sin duda lo único a destacar de esta serie es que acercó a Robocop al conflicto de Oriente Medio, cuando le colocaron de guardaespaldas de unos líderes de la zona que van a firmar el tan ansiado tratado de paz. Pero por supuesto los terroristas no lo pondrán fácil y enviarán a un modelo del entrañable ED-260 para que les de el pasarporte a los mandatarios orientales, cuando lo más fácil habría sido mandar a Ariel Sharon.


Defensores de la Tierra: El hombre enmascarado, también llamado The Phantom, Flash Gordon, Mandrake el Mago y un negraco llamado Lothar con una fuerza casi comparable a la de James Brown, unen sus fuerzas para combatir al malvado Ming, quien finalmente se ha cargado a la mujer de Flash, y cuya ambición tiene a la Tierra como próximo objetivo.
La serie fue una manera como otra cualquiera de mearse en el espíritu de los cómics y seriales originales, y para colmo introdujeron los inevitables y repelentes personajes infantiles para que nosotros, los niños, pudiéramos identificarnos con alguien de la serie. Alguien debería haberles dicho que había chavales (pues no creo que yo fuera el único) que no necesitaban a un repelente hijo de Flash Gordon o The Phantom para identificarse con los protas. Pero por supuesto de cara al marketing los niños sólo contamos como consumidores potenciales, y mucho me temo que a los pergeñadores de la serie sólo les interesaba vender muñecos, razón tras las que se esconden muchas de las series de nuestra niñez.

Thundercats: soy consciente de que Thundercats es una serie mítica para muchos catheads ahí fuera, pero nunca acabó de convencerme el diseño glam de su protagonista y los colorines de sus compañeros. Lo peor, aparte de que los capítulos de Thundercats no me parecían especialmente excitantes, eran los nombres de algunos de ellos. Nombres como Leon-O, Tigro o Cheetara me sonaban a nombres de pastelitos y galletas. Y claro, así es imposible tomarse en serio a ningún personaje. Y esa mascota... es casi tan horrible como el maldito unicornio de Dragones y Mazmorras. Bueno, espero que hoy al salir de casa no haya una legión de fans de Thundercats dispuestos a patearme el culo.


Halcones Galácticos: las series sobre grupos de amigos o familias galácticas que luchan contra la injusticia interplanetaria ha dado para muchas series míticas y para graves errores del dibujo animado. Evidentemente, al hablar de Halcones galácticos, hablamos de un craso error. La serie era un producto de los creadores de Thundercats, pero aquí obviamente no estuvieron acertados. Para empezar, el diseño de los musculados personajes y sus ceñidas armaduras parecían producto de unas horas de desparrame en el Día del Orgullo Gay, y ciertamente la trama no era mucho mejor. Como ejemplo, baste el resumen de la wikipedia: El Capitán Telescopio reclutó a los Halcones Galácticos para combatir a Monstruón, un extraterrestre que puede transformarse en armadura metálica con la ayuda de la Estrella Lunar de Limbo en la cámara de Transformación. ¿Hace falta decir más? Yo creo que no. Capitán Telescopio... ¿pero quién demonios elige esos nombres? Y no, no pienso comentar nada sobre el Halcón vaquero. Hay cosas, como la ouija, con las que es mejor no jugar. Bah, da igual, ahí va: ponedle un bigote, y ya lo tendréis. Y-M-C-Aaa...


C.O.P.S.: en principio parece que los creadores de esta serie habían querido dar algún viso de realidad a la misma considerando cada capítulo como un dosier de los archivos de la policía en el que se relataba algún caso de la organización COPS, una fuerza policial del futuro que trata de mantener el orden en Ciudad Imperio. Pero el realismo no iba mucho más allá, con policías que iban sin uniforme y trabajaban a la torera, destruyendo puentes y abriendo boquetes en las calles día sí día también. Y ademas el jefe de los COPS parecía llevar la gabardina lloviera o hiciera sol, batiendo unos récords que ni Colombo podría superar. Entre los buenos teníamos a personajes como Acorazado, Astuto o Barricada, quien por cierto no se parecía mucho a El Drogas, mientras que entre los malutos teníamos a gente mucho más carismática como Rabioso, Turbo-Dos Tonos (si fuera DJ me ponia ese apodo, fijo) o el Doctor Maldades, sin duda el nombre definitivo de los científicos malandrines. En resumen, una serie mala mala, pero que no deja de parecerme entrañable.


Os dejo con la mítica intro de C.O.P.S. (pronúnciese cooops), Comando Organisado de Polisíías Superiores. La doble tilde es esencial. De hecho, si alguna vez en un bar escuchan a alguien reproducir el comienzo de C.O.P.S. vayan a saludar al interfecto, que igual soy yo en uno de mis súbitos ataques de Copsmanía.


martes, 19 de mayo de 2009

Con las manos en la masa

El caso es que no recuerdo que Javier Gurruchaga apareciera cocinando por allí. Y ahora que caigo, esa tampoco es Elena Santonja. No sé, estoy confuso.



Joer, lo que más recuerdo, aparte de la peculiar voz de Sabina, es el hambre que me entraba viendo ahí los sofritos y las carnes. Creo que se me ponía cara de Gurruchaga mismamente.

domingo, 17 de mayo de 2009

Jack the Ripper

No sé que tiene la figura de Jack el Destripador que nos fascina a muchos, quizás sea una mezcla de morbo, mitomanía y la simple y llana curiosidad. Cada año se estrenan nuevos documentales y se publican nuevos libros con nuevas teorías sobre la identidad del célebre asesino (o según la teoría, asesinos, o incluso asesina). Como decía un tipo en un documental sobre el terror de Whitechapel, lees un libro o conoces una nueva teoría y te dices, ya está, ésta es la definitiva. Y luego llega otro autor con su propia hipótesis, y te dices, vaya, ésta también podría ser. Imagino que nunca se sabrá la verdad, y está bien así. Una teoría reciente dice que en realidad nunca existió. Y bien, ¿quién quiere saber en realidad quién fue Jack? ¿O quién quiere conocer la verdad tras los avistamientos OVNI o tras las varias muertes de Rasputín? Como dice Lemmy, the chase is better than the catch.

Y hace ya unos cuantos lustros, cuando se estrenó en España esta miniserie británica sobre el psycho británico más famoso de todos los tiempos, recuerdo que toda una clase de imberbes (en concreto, la mía), esperábamos impacientes cada nuevo capítulo semanal que era convenientemente desgranado y comentado los lunes entre unos cuantos riperólogos de pantalones cortos que emocionados seguíamos las pesquisas del inspector Abberline y su ayudante para dar con el culpable. ¡Y vaya culpable! Por supuesto no diré quien es, pero era una teoría molona, la de la serie.

La miniserie, por si alguien lo dudaba, ha aguantado bastante bien los años, no es cosa de nostalgia mía. Una excelente ambientación, un guión más que sólido, coescrito por el director David Wickes y otro tipo, grandes y carismáticos secundarios, y sobretodo un protagonista a prueba de bombas, el gran Michael Caine, quien, a pesar de que su carrera siempre había combinado clásicos con películas cutres, en los 80 había caído en un pozo que, salvo sus contactos con Woody Allen y algún otro tropiezo afortunado, era realmente oscuro. Pero Caine está simplemente imponente interpretando al borrachuzo de Abberline, enfrentado al caso más difícil de su vida. Y aunque Caine no necesitaba ser un borrachuzo para interpretar a otro amigo de la botella, bueno, no deja de ser gracioso ver a su personaje guardar el whisky en un cajón hasta dar con el culpable. Sobretodo por lo party animal que fue el bueno de Michael. Pero rock and roll aparte, Jack the Ripper desde luego habría perdido muchos enteros si no hubiera tenido a un Abberline tan cojonudo.
Entre los secundarios que se pasean por la historia tenemos a otro tipo carismático, cuando le dejan claro, Armand Assante, a Ray McAnally, un gran actor que no sé dónde se metió en gran parte de su vida, pero al que muchos recordarán de La misión, y al inolvidable Harry Andrews, secundario británico con demasiados trabajos en su haber para se contados, pero al que seguro muchos habréis visto en más de una ocasión. Por desgracia éste sería su último trabajo. En el apartado femenino, además de los pequeños papeles de toda una Susan George y de la guapa Lysette Anthony, destaca la protagonista femenina, la bella Jane Seymour, cuya principal función parece ser la de pasear modelitos victorianos y darle la réplica a Caine de vez en cuando. Hablando en plata, su personaje podría haber sido sustituido por un florero y nadie lo habría notado.

La verdad es que Jack the Ripper es una gran serie, y considerada como un film, sería de los mejores que he visto sobre los asesinatos de Whitechapel. Personalmente, con los años, el principal "pero" que podría ponerle a la miniserie sería el personaje del vidente, que cada vez me convence menos, y encima me recuerda a John Cale, tipo que, logros musicales aparte, siempre me ha caído de lo más gordo. Pero eso no tiene nada que ver con Jack the Ripper, ni con las cajas, así que bajaremos las persianas. Catch me when you can Mishter Lusk.

jueves, 14 de mayo de 2009

Los millones de Brewster

Richard Pryor, menudo tipo. En Europa la mayoría le recuerda por haber sido pareja cinematográfica del panocho de Gene Wilder, y aunque su último film juntos apestaba, al igual que el título (No me mientas que te creo), y aunque seguramente muchos opinen lo mismo de sus otros films, nadie podrá disuadirme de que No me chilles que no te veo tenía momentos estúpidos pero memorables. Sin embargo, allá al otro lado del Atlántico, Pryor es considerado por muchos una verdadera leyenda en ese norteamericano arte que es el stand-up comedy, y, no sé hasta que punto eso significará algo, pero tiene en sus vitrinas un premio con el nombre de todo un Mark Twain.

De todas formas es comprensible que Richard Pryor no cause mucha excitación por aquí. La mayoría de su producción 80s deja bastante que desear, y sus números cómicos clásicos en los que ametrallaba a la audiencia con varios chistes y palabrotas por minuto no son desde luego fáciles de entender. Pero para cualquiera que creciera con esa amorfa tercera parte del héroe de Krypton o con el dúo Wilder-Pryor seguro que recordará con cariño un film como El gran despilfarro.

Coprotagonizada por otro gran tipo, John Candy, El gran despilfarro nos hizo vivir a muchos lo que debía ser tener un mes por delante y 30 millones de dólares para gastar. Todo formaba parte de una apuesta, pero cualquiera que haya gozado con algún loco buying spree seguro que disfrutaría tratando de hacerse con los millones del bueno de Hume Cronyn aka Rupert Horn, quien trata de dar una lección a Pryor como se la dio su padre de pequeño, cuando le pilló fumando. Vista hoy día, El gran despilfarro no es gran cosa, pero en su momento resultó de lo más jugosa. ¡30 millones para gastar! ¡Y tras un mes no debía tener ninguna posesión! Todo un reto.


miércoles, 13 de mayo de 2009

Un meme algo memo

Desde el blog de la señorita senderista, Es ficción o realidad, me he encontrado con un meme lo bastante absurdo como para que sea divertido, y que además me sirve de excusa para no estudiar un rato, así que voy a hacerlo. Las reglas son : 1) Debes tener gran imaginación 2) Todas las situaciones son ficticias, pero debes responder con respuestas reales 3) Debes ubicarte en la situación para responder 4) Puedes agregar más situaciones pero no borrar las que ya están 5) Transfiere el meme a 5 bloggers más….
No sé que entendarán por respuestas reales y la imaginación, o con eso de ubicarse, pero no voy a aprovechar la oportunidad para hacer el mico. No voy a agregar más situaciones, ni a transferir el meme. Si a alguien le apetece hacer el chorra un rato, pues ya sabe... En fin, allá voy. ¡Jerónimo!

* A pocos segundos de finalizar el juego, le has dado la victoria a tu equipo con una magnífica anotación: ¿Qué deporte es? ¿En qué equipo juegas? ¿Que número llevas en tu camiseta?
El deporte es el hockey, el equipo sólo podía ser el de los Chiefs de Charlestown, y llevo el número 7, el de Reggie Dunlop, creo.

* ¡Te han elegido para cantar una canción en Viña del Mar!: ¿Qué canción cantarías?
Pues la que tengo en la cabeza últimamente, "Surrender", de Cheap Trick. ¡Pobre público!

*Estás nuevamente en un escenario pero ahora ¡Tocas con una banda!: ¿Qué banda es? ¿Qué canción tocan? ¿Qué instrumento tocas?

Motörhead. La canción es, mmm, "Born to Raise Hell", y, con el permiso de Lemmy, tocaría el bajo.

* Te falta una palabra para completar un crucigrama pero no la escribirás porque es la palabra que más odias:¿Qué palabra es?

Escrutinio. Palabra fea, fofa, y con una sonoridad muy subnormal. ¿Es una aliteración, esto?

*¡Acabas de ganar un Oscar por tu actuación! : ¿En qué película actuabas?¿Cuál era tu personaje? ¿A quién le dedicas el premio?

Actuaba en El padrino, y mi personaje es el de Vito Corleone, al que suelo imitar, con lamentables resultados, pero me encanta. El premio se lo dedico a Marilyn Chambers, por hacerme amar el cine, y por habernos dejado hace poco.

*Función sorpresa. Se apagan las luces y en la pantalla aparece esa escena que más te gusta del cine: ¿Qué película es? ¿Cuál es la escena?

Joder, ésta es difícil. Hay tantas escenas memorables... pues va, la película sería La vida de Brian, y la escena es la de los falsos profetas. En verdad os digo que habrá rumores de que las cosas van mal, y se producirá una gran confusión entre las gentes... xD

*Es fin de semana, enciendes la TV y para sorpresa tuya han vuelto a programar un programa que te gustaba mucho en tu infancia: ¿Cuál es esa serie?

Sin lugar a dudas, el centro del universo es un lugar excavado en la roca llamado Fraguel Rock.

*Encuentras un paquete a la puerta de tu casa; la tarjeta dice que es para ti. Lo abres y es justo lo que deseas en estos momentos ¿Qué es?

Qué es... pregunta por un objeto, eh. Bien, supongamos que soy un cerdo machista, a lo Jackie Treehorn, y quien, como diría "The Dude" Lebowski, trato a los objetos como mujeres. Lo que habría en el paquete sería Angelina Jolie, berraca to the max.

*No pudiste resistir y te comiste todo el pastel que guardábamos en la nevera: ¿De qué sabor era?

De chocolate con nata y whiskey, espolvoreada con esas cositas que llevan una base de rapia y una especie de correa, que los padres guardan la noche antes a eso de las ocho.

* Las Horas del Olimpo te han elegido para que borres un personaje de la historia: ¿Cuál borrarás?

Mmm, hay mucho malvado por ahi. Podría borrar a Hitler y demás, pero el cuestionario este no parece diseñado para ser muy serio, yo al menos no quiero serlo. Así que borraré de la existencia... mmm qué duro es elegir esto... bah, atengámonos a la tradición del blog. Haría desaparecer a Jerry Seinfield. Dios qué tirria le tengo.

*No conformes, las Horas del Olimpo te piden que intercambies papeles con un personaje histórico: ¿Con quién intercambiarás papeles?

Con Hugh Hefner. ¿Quién si no?

*Encontramos una foto del momento más alegre en tu vida hasta este día: ¿Recuerdas cuál es?

Sí, un sábado con Los Ewok, Los Droids, canelones y Sesión de Tarde. Un sábado mítico, aquél.

*También encontramos una foto del momento más vergonzoso en tu vida hasta este día: ¿Recuerdas cuál es?

No lo recuerdo porque iba borracho, pero decididamente fue vergonzoso.

Felicidades! Has sido elegido para un viaje al planeta Marte. Lleva contigo 5 cosas personales y 5 cosas que representen a tu país: ¿Qué llevarás?
5 Personales:


Como se ve que es legal, y por la cosa de economizar espacio, un portátil con conexión interplanetaria a Internet y el Spotify
Buena compañía. Y si nadie se ofrece voluntaria (el género femenino ha sido escrito al azar), pues un Playboy. Edición americana eh, que es por leer, más que nada.
Un vinilo al que poder acariciar. Por ejemplo, la edición original del Appetite For Destruction, que aunque no es mía, sigue por aquí, y espero que por mucho tiempo. Y no lo comentéis por ahí, eh.
Un pack con todas las temporadas de Los Simpson.
Un cubilete y una paleta para jugar con la arena de Marte.

5 representativas de mi país:
Un funcionario ausente
Un político dicharachero
Un horrible programa de televisión al azar
Jamón serrano de pata negra
Marta Sánchez

*Has vuelto a nacer y puedes elegir tu primera palabra!: ¿Cuál será?

¡Cerveza!

*¡Te van a fusilar por ese defecto que no puedes corregir! ¿Cuál es?

Soy rencoroso, sobretodo con los que fusilan. Como Gus Van Sant fusilando la obra de Hitchcock. Watch your back, man, I'm after you!

*Ganaste la Lotería !!! ¿Qué es lo primero que harías o comprarías?

Tapar agujeros (no pun intended)

*Puedes escoger CUALQUIER marca y Modelo de automóvil que quieras: Tú escoges cuál?

Cualquiera que venga con chófer las 24 horas del día
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Y ahora, a estudiar. Jooooo

martes, 12 de mayo de 2009

De sangre caliente

Sure God created man before woman. But then you always make a rough draft before the final masterpiece.

Creo que ya lo tengo. La súbita explosión de color rosa, ombligos al aire y ropas exiguas obedece a una conspiración masónica izquierdista en contubernio con la subversión comunista y terrorista en lo social, para volver tarumbas a todos los solteros del hemisferio occidental.
Y claro, luego pasa lo que pasa, que Lou Gramm se va de gira en primavera y acaba preparando demasiado alioli, y pierde dos o tres tonos. Si es que no hay derecho. Ya ni se puede salir a la calle.

Pero, hey, no hay dramatismos que valgan. Es hora de adoptar la actitud del mejor Apu soltero y patear las calles a ritmo de Foreigner. Y es que Foreigner y el buen tiempo es como el pan a la mantequilla. Como los ombligos y los plinsins. Una conjunción perfecta.

lunes, 11 de mayo de 2009

Machetazo '09

Nada mejor para acabar un minifestival de rock que unos desorientados asistentes a una boda con ganas de marcha que se ha encontrado con qué el único sitio abierto es un garito donde una gran cover band deleita a la audiencia con unas cuantas pepitas de stoner rock.

Fue una noche de estupendo rock and roll con grupos como los Angry Dogs, mis amiguetes de Mainground, cuyo directo cada vez va a mejor, los siempre aplastantes Smoking Bird, la sorprendente energía punk rock de los castellonenses Furious People, y las estrellas invitadas de la noche, Asteroid, uno de los grupos-tributo más necesarios que se pueda tirar uno a la cara, y que lamentablemente se reunen de uvas a peras, pero desde luego cada actuación es todo un acontecimiento y ritual de memoria histórica hacia los nunca suficientemente ponderados Kyuss.

Fue durante la actuación de Asteroid (no sé cuantos grupos tributos a Kyuss habrá en España, pero si no son los mejores de la península poco les faltará), quienes por cierto no fueron sólo a los hits fáciles (si es que los hay) de Kyuss sino que nos colaron algunas perlitas oscuras del ex-grupo de Josh Homme, cuando la situación se volvió surrealista con un grupo de trajeados trasnochadores de bodorrio campando por allí, a ritmo de stoner. Fue casi tan confuso como ver a John Garcia con su uniforme de veterinario.

En fin, no tengo ni fotos ni videos del evento, pero este video de una actuación de Kyuss en pleno desierto, sin tener un gran sonido ni nada que se le parezca, creo que resume bastante lo que trato de explicar y lo que gozamos durante la actuación de Asteroid. Y siempre me ha gustado cómo Alfredo Hernandez va metiendo la batería al principio de la canción. Esas actuaciones desertiles tenían que ser superdubles.


domingo, 10 de mayo de 2009

Vestida para matar (1980)

Un trastorno psiquiátrico, un falso culpable, crímenes sexuales, planos cenitales de escaleras y duchas, estrangulamientos, elegantes trajes y guantes a juego, investigadores aficionados, y una elegante dama rubia. Elementos que muchos habrán reconocido como habituales en el mundo de cierto director británico que comía patatas día sí y día también. Y es que justo por la época en que el gran Hitch nos dejaba Brian De Palma decidió marcarse su propio homenaje al maestro rodando un film plagado de más bien poco veladas referencias al cine de Alfred Hitchcock. Y lo hizo no jodiendo la marrana como Gus Van Sant (no sé si Mi nombre es Harvey Milk será muy brillante o no, pero algunos ni perdonamos ni olvidamos) sino a base de un talento que el amigo Gus nunca tendrá ni así viva mil vidas. Ojalá un día de estos De Palma regrese con una de esas películas suyas tan grandes que de paso pateen el culo de Lars Von Triers.

En realidad, antes que comenzar cargando contra la felonía de Gus o la distraída ética de Lars, quería empezar escribiendo sobre la escena inicial de Vestida para matar, que nos muestra una espléndida madurez de Angie Dickinson (y si los planos cortos eran en realidad de una doble... bueno, como diría Homer, "si no lo veo es que no existe"), para en un par de minutos darnos cuenta de que no estamos en una barata película erótica sino en un film de Brian De Palma.

Resulta algo complicado hablar en profundidad del film sin desplegar un ejército de spoilers, así que seré breve. Los acontecimientos de la historia giran entorno a unos extraños asesinatos que comienzan a tener lugar en Nueva York. De uno de ellos es testigo una prostituta de lujo, Liz Blake, quien pasa a ser sospechosa de cara a la policía. Para limpiar su nombre Liz y otro interesado en esclarecer los crímenes trabajarán juntos para dar con el verdadero culpable.

Aparte de la rubia Angie protagonizan el film el gran Michael Caine, y una jovencita Nancy Allen, que fue habitual de De Palma durante el tiempo en que estuvieron casados. Me pregunto qué habrá sido de la Allen. En los 80 parece que estuvo a punto de llegar a los primeros puestos, pero desde las patéticas secuelas de Robocop fue diluyéndose hasta no saberse nada de ella. Pero los que fuimos Robocopheads durante largo tiempo siempre recordaremos a Nancy como nuestra agente Lewis. Destaca también el entrañable Dennis Franz, el Agustín González de los policías yanquis, interpretando, como no, a un policía, antes darse a conocer en Canción triste de Hill Street y en Policías de Nueva York.

Imagino que a estas alturas no habrá que descubrir a nadie a alguien como Brian De Palma, un talentoso director que, aunque en ocasiones ofuscado por la mayor popularidad de compañeros de generación como Coppola o Scorsese, tiene en su haber verdaderas joyas cinematográficas. En Vestida para matar es asombroso asistir al buen gusto con que De Palma juega a ser Hitchcock mediante el uso de planos cortos, planos y contraplanos, zooms, uso de la grúa y demás. Visualmente, probablemente sea la escena del museo (una auténtica maravilla técnica) la escena donde se más se puede apreciar el guiño al cine de Sir Alfred, aunque el espíritu de Hitch está presente a lo largo de toda la película mediante diversos elementos que no analizaré aquí, sino que les invito a descubrir viendo Vestida para matar. Porque, aparte de disfrutar y entretenerse con la película, siempre pueden jugar en posteriores visionados a descubrir el "guiño" a Alfred Hitchcock.

viernes, 8 de mayo de 2009

El horrible chillido de los corderos

Veía el otro día El dragón rojo, una secuela que en realidad es precuela de El silencio de los corderos, el fantástico film de Jonathan Demme. Aunque la esperaba mucho peor, es poquita cosa, y se queda en nada si la comparamos con la película de Demme. El dragón rojo se sostiene más que nada por los buenos actores que salen en ella, entre ellos, un Anthony Hopkins que repetía como el cultivado psicópata Hannibal Lecter, y aunque en este film aparece bastante, su personaje casi parece quedar relegado al de mero bibliotecario. En El dragón rojo de nuevo un agente busca el consejo de Lecter para atrapar a otro cabrón pirado, en este caso un tipo obsesionado con una acuarela de William Blake y con su propia apariencia, y al que se conoce como Tooth Fairy, que aquí decidieron no traducir por el Ratoncito Pérez, sino como el duende dentudo o algo así.

Bastante diferente de ese primer film que tanto nos impactó a casi todos en aquella época, con Lecter jugueteando con la mente de Clarice y hablando de asesinatos, arte cadavérico, y por supuesto que sí, sueños, pesadillas y corderos. Unos diálogos míticos sobre los corderitos como los que mantenían Faemino y Cansado. Ya hablaré de Lecter más detenidamente otro día, en mi apartado de villanos; hoy, quedémonos con los corderos.


jueves, 7 de mayo de 2009

Quiero estar en LA

At first the audience refused to welcome us to the jungle, but by the time we took our final bow, it had become paradise city. Although Axl tried to November rain on our parade, no sweet child o'mine can derail the EoDM night train. We say live and let die.

Josh Homme comentando su (como no podía ser de otra manera) estrambótica experiencia teloneando a la parafernalia que rodea a Axl Rose.
Y es que el gigante pelirrojo aparte de llevar decenas de riffs en los bolsillos (¿eres Josh Homme o es que estás contento de verme?) parece gusta de hacer extraños juegos de palabras. Como aquella vez en que estando en casa con unos amiguitos escuchando a los Scorpions le dijo a su amigo Jesse Hughes "tío, suenan como los Eagles. ¡Son los Eagles del death metal!". El resto, por supuesto, es histeria.

En fin, ahi va un tema de su último álbum.


lunes, 4 de mayo de 2009

Patria (1994)

Enero de 1942. El tenebroso capo de las SS Reinhard Heydrich preside una vital y secreta reunión en Wannsee donde los jefes de varios departamentos gubernamentales, policiales, militares e industriales conocen un nuevo plan para acabar con el problema que ha atenazado al pueblo alemán durante siglos.
1944. Tras un fracasado desembarco en Normandía, y un alto coste en vidas humanas, los Estados Unidos abandonan la guerra en Europa para concentrarse en su victoria sobre Japón. Las tropas de Hitler campan victoriosas por todo el continente, pero la Unión Soviética se hace fuerte en los Urales, llevando a cabo una guerra de guerrillas. El fracaso de Eisenhower en Europa le conduce a un poco honorable retiro. En 1947 Eduardo VIII retoma su puesto en el trono británico,facilitando un gobierno-títere alemán. Churchill muere en el exilio canadiense pocos años después. Poco a poco los países de Europa caen en las redes del gran imperio nazi, Germania. Berlín se remodela siguiendo las visiones del führer y Albert Speer. En la Gran Alemania la seguridad corre a cargo de las SS, bajo el mando del Reichmarshall Heydrich, cuyo magnicido nunca tuvo lugar. Conforme avanzan los años el régimen de Hitler gira hacia una imagen más paternalista. El nivel de vida es bueno, pero en el Este la guerra de guerrillas con Rusia sigue cobrándose muchas víctimas, aunque la propaganda, por supuesto, enmascara la realidad. Acosado por los costes de esa guerra por una rivalidad militar enmarcada en una Guerra Fría con los Estados Unidos, Hitler necesita desesperadamente alcanzar un acuerdo de paz definitivo con la otra gran potencia mundial. A principios de los 60 sus esperanzas recaen en la elección de un nuevo presidente, Joseph P. Kennedy, con quien presumiblemente podría llegar a un acuerdo. Coincidiendo con el 75 cumpleaños de Hitler, el régimen nazi invita a una delegación de periodistas norteamericanos al evento, donde, presumiblemente, el presidente yanqui se reunirá con el führer de la gran Germania.

Basada en la novela homónima de Robert Harris, Patria es un telefilm de la prestigiosa cadena HBO protagonizado por el gran holandés Rutger Hauer y la británica Miranda Richardson. Con la nueva Germania de Adolf Hitler como telón de fondo, la película se centra en una thriller policíaco en el cual el detective Xavier March (Hauer), un detective de la Kriminalpolizei de las SS, comienza a investigar el extraño asesinato de un gran jerifalte nazi. Durante la investigación conoce a la periodista americana Charlie Maguire (Richardson), quien busca un gran reportaje sobre la nueva Alemania nazi que la haga famosa. Unidos por un interés común, pronto unirán fuerzas, siguiendo un peligroso hilo que les llevará a descubrir un terrible secreto.

Competentemente dirigida, aunque sin grandes proezas, Patria se sostiene en un eficaz dúo protagonista, especialmente por parte de Rutger Hauer (aunque el mundo parezca haberlo olvidado, el holandés es un gran y carismático actor), y en una típica pero interesante trama policial que tiene lugar en la fascinante historia alternativa creada por Harris, mostrando en algunas pinceladas la vida dentro del victorioso régimen nazi, y el Berlín monumental soñado por Hitler. Aunque la ambientación no está del todo mal, se echa en falta un mayor presupuesto que arrope a la trama, pero dado el limitado presupuesto con el que suelen jugar las producciones televisivas, la verdad es que el retrato de Germania no está del todo mal. Estaría bien que llevaran la historia a la pantalla, o la convirtieran en una serie de televisión.

Con todas las limitaciones técnicas que podemos encontrar en cualquier telefilm, Patria es una inusual y entretenida historia policíaca que sorprende por el espacio-tiempo alternativo en el cual tiene lugar la trama del film.

domingo, 3 de mayo de 2009

Tan hermoso

Hay que ver como somos. Hay ocasiones en que la prensa seria tiene la cara tan pegada al culo del mundo del cotilleo que no se sabe dónde empieza el periodismo y donde acaba la verdulería. Viene una caricatura viviente de los cómics de Astérix y su señora en visita oficial y aquí sacan los traseros de la italofrancesa y la princesa en primera plana para que comparemos cuál es mejor. Y es que somos así. Lo que viene de fuera es mejor. Que inventen ellos. No sabemos estar. ¡Que viene la top model! Llamemos para pedir invitaciones a cenas de gala que nunca se nos habría ocurrido pedir. Comentemos los modelos de la señora, sólo porque es guapa y ex-modelo. ¿Puede rivalizar nuestra futura reina con quelqu'un? Tertulias subnormales, pérdida de papeles... pero esa villanía campechana la llevamos casi todos en la sangre. Si yo hubiera sido Su Majestad seguro que también me habrían pillado con la mirada perdida lejos del protocolo y puesta en el croasán.
Y mientras, el Congreso a medio llenar. Si hay suerte.

- Oigan, que los congresistas tenemos otras tareas, y ustedes no saben la dinámica de esto.
- Ah, siendo así.

Pero, ¿acaso nunca han buscado excusas o se han pirado del trabajo para ver el partido del mundial y tal? Pues nuestros políticos no van a ser menos. El carácter latino. ¿Será cierto esa de los sueldazos y pensiones vitalicias? No, leyendas urbanas, pura palabrería, ganas de joder a nuestros representantes. Y no os metáis con vuestro alcalde. Bastante tiene con recalificar bosques milenarios para sacar dinero para el ayuntamiento. Porque es para el bien común, ¿no? Competencias, competencias. Cuando se dio la vuelta a la tortilla, se pasaron con la sal. Comprad, comprad, mis hermosos jabalíes.

Pero nadie los querrá porque la gripe porcina atenaza al mundo. Sí, hay que tomar precauciones, claro está. Y en Méjico no debe estar el horno para bollos. Pero aquí los medios en seguida dan minutos y más minutos a la noticia, con ese tonillo apocalíptico que tanto gusta. ¿Recuerdan cuando la gripe aviar iba a acabar con el mundo?
A veces me pregunto si las grandes farmacéuticas compran acciones en la televisión. A lo mejor peco de conspiracionista. Será sólo que el miedo vende.

Y mientras, el Congreso medio vacío.

Como las arcas de los artistas, los cineastas, y mucha otra gente que malvive de la sopa boba por culpa de los piratas y otros salteadores de caminos. Yo, pobre ignorante, me hago un lío con las distintas noticias sobre si es o no delito. No lo tengo claro. Parece que si no lo vendo, pues oye, ancha es Castilla, porque lo que es mi banda, es tan ancha como un cantautor verdadero, de esos que no venden nada y se les ve el costillar.
Y la SGAE presiona que te presiona, recaudando acá y acullá. Los españoles de a pie somos malos. España es más pirata que casi todo el resto del mundo. Y siguen llegando las contramedidas, como si estuviéramos en un submarino nuclear soviético robado. Tasemos, amigo, grabemos. Pero no en CD ni DVD. O sí. Si usted compra algo virgen y no es un depravado en Tailandia, nos pagará un cánon. Y por los ordenadores. Y los USB. If you take a walk, walk / I'll tax your feet. Lo habrán leído ya. Si lo compráis para otros usos, pues lo pagáis igualmente. Cobro preventivo, creo que lo llaman. Ah, no. Lo llaman de otra manera. De todas maneras, por suerte para ellos, la mayoría compramos esas cosas para los MP3s y las películas. Pero habrá unos pocos gilis que paguen por nuestros pecados. La próxima vez guarda tus datos en una cassette, boludo.
¿Y a cómo están los porcentajes entre los miembros de la SGAE? ¿Opinan todos igual que el Rey del Pollo Frito o el hijo del torero? ¿Hay artistas pequeñitos en la SGAE? ¿Les pagan algo, o a ellos no le roban? Should five per cent appear too small/Be thankful I don't take it all.
Son preguntas que me gustaría poder averiguar, pero soy demasiado vago. Creo que valdría para congresista.
Taxman Mr. Wilson, taxman Mr. Bautista.

¿Sigue la cultura teniendo tasa de lujo? ¿O eran las compresas?
¿Y van a poner pulmones defenestrados en los paquetes de tabaco? ¿Si lo prohibieran habría tiroteos en las calles entre las bandas organizadas? Y si hay un límite de velocidad, ¿por qué los coches son fabricados para ir tan rápido? ¿Es muy caro fabricarlos especialmente para la ley española?
Y en el Congreso, ¿habrá ya más gente? Ains, que no estaré siendo demagógico... no, cómo voy a ser algo que los tertulianos no saben qué significa.


¿Entenderá el canal estatal que no está para jugar el partido?
¿Se fusionarán las cadenas televisivas? ¿No podrían probar antes algo nuevo, imaginativo y, tal vez, incluso algo con calidad? Si las cadenas televisivas fueran un español de pie, no habrían salido del pincho de tortilla. Pobres kebabs, pobres McDon, pobres chinos. Se habrían tenido que ir todos a Portugal.

Como decían Siniestro Total, "coño, todo esto es tan hermoso".