miércoles, 23 de diciembre de 2009

El imaginario del Doctor Parnaso (2009)

Don't shoot the messenger.

Dicen que fue la última frase que grabó Heath Ledger para Terry Gilliam, y para el cine. Y no sé si la anécdota será cierta, pero cuentan que un sorprendido y divertido Gilliam vio cómo unos meses después de la muerte de Ledger uno de sus reemplazos, Johnny Depp, le preguntaba al director si le parecería bien meter esa improvisación en una escena, desconociendo que ya Ledger la había grabado en escenas anteriores. No sé si ocurrió así o no, pero con lo que le gustan estas cosas a Gilliam, seguro que estuvo atento por si salía algún guión flotando o algo parecido. En parte, ésa es la magia, y lo paranormal del cine. En especial, del cine de Terry Gilliam.

Supongo que sería engañoso decir que El imaginario del Doctor Parnaso es el mejor film de Gilliam desde Miedo y asco en Las Vegas. Engañoso porque no he visto Tideland aún, y porque entre ésta y el film bonzo sólo hubo otra, la irregular El secreto de los hermanos Grimm. Pero en fin, al menos Gilliam ha vuelto por sus fueros, superando (momentáneamente imagino, porque Gilliam y dificultades son sinónimos) el bache de rodajes inacabados y films demasiado comerciales y poco personales con una maravillosa creación visual cien por cien Gilliam. Supongo que hasta cierto punto la muerte de Ledger a mitad de rodaje sirvió para que esta película recibiera más atención de lo habitual, y el esfuerzo y colaboración de tres estrellas hicieron posible el resto. Milagro, magia, o quizás simplemente un reflejo en el espejo distorsionado de Hollywood. Pero El imaginario del Doctor Parnaso finalmente vio la luz, y yo no podría alegrarme más por ello.

Como decía, la carrera de Gilliam como director siempre ha estado llena de dificultades. Desde el descontrol presupuestario durante el rodaje de Las aventuras del Barón Munchausen hasta la quijotesca pesadilla en que se convirtió el intento de Gilliam de plasmar su propia versión del mito de Don Quijote. Habrá un segundo intento, pero desde luego el norteamericano nunca lo ha tenido fácil, ni se lo ha puesto fácil a los demás. Quizás por todo ello creo que no es difícil encontrar referencias a todo su particular via crucis en películas como El secreto de los hermanos Grimm y, especialmente, en esta El imaginario del Doctor Parnaso.

La comparación es fácil, quizás demasiado. Pero cómo no ver en el agotado e inmortal Doctor Parnaso un alter ego del propio Gilliam. Cuando el Doctor lleva su particular show ambulante a las puertas de una discoteca y su mundo de imaginación y fantasía se topa de bruces con la realidad de unos jóvenes borachos y duros de mollera uno enseguida piensa en Gilliam luchando contra los molinos de viento del cine actual, donde parece contar más lo tangible que la magia. Si uno sustituye la discoteca por una multisala, hasta creería ver que Gilliam está criticando a cierto e influyente sector del público cinematográfico actual. Pero quizás eso sea más interpretación mía que otra cosa. Pero vaya, lo cierto es que durante todo el film no cesaba de ver fuegos fatuos con el rostro de Gilliam aquí y allí.

Por suerte para Gilliam, al perderse en mundos fantásticos pudo reanudar el rodaje sin Ledger, llevándonos por los oníricos paisajes de su mente, siempre irreales y desproporcionados, como la propia personalidad del director. Creo que nunca una película de Gilliam se acercó visualmente a sus célebres montajes animados para los Monty Python. Y desde luego la escena coral de los policías no podría ser más 'montypythoniana'. En resumen, lo que podemos ver en El imaginario del Doctor Parnaso no es nada que no hayamos visto ya antes a lo largo de su filmografía. No quisiera pecar de categórico, pero quien no disfrute con esta película (que podrá ser peor o mejor que otros de sus títulos) es que realmente no entiende su cine o realmente no le gusta el cine de Gilliam.


Además, El imaginario del Doctor Parnaso cuenta con uno de los mejores elencos que haya podido tener Gilliam. Comenzando, por supuesto, con Heath Ledger. Ya sé que parece estar de moda ponerle siempre bien, pero tras esta película y El caballero oscuro desde luego no puedo sino pensar que era un actor con mucho potencial, y que desde luego tenía mucho de interesante. Tal vez se habría echado a perder en seguida, pero vaya, tipos como Colin Farrell hay muchos, pero gente con esos extraños giros y toques de Ledger no hay tantos. pero bueno, hay que reconocerle a Farrell, a Jude Law (un tipo que me parece buen actor pero que parece que casi nunca se esfuerce en serlo realmente) y a Johnny Depp que retomaran el papel de Heath, dando una curiosa continuidad a la historia. Y vaya, realmente sí que parece (o al menos me dio esa impresión) que Ledger estuviera en cierto modo presente en los gestos y manierismos de sus sustitutos.

Aplauso también para Christopher Plummer, un hombre que siempre fue un buen actor pero que ha ganado en carisma y prestancia con los años. Su Doctor Parnaso es ciertamente estupendo, y en su sobriedad británica me parece difícilmente superable. Y, vaya, si alguien tenía que encarnar al Diablo, ¿quién mejor que Tom Waits? Ojalá se pasara por los films de Gilliam más a menudo. Aquí su papel tiene más peso que nunca, y el mefistofélico ser que es Tom Waits lo borda sin esfuerzo algo, siendo prácticamente él mismo, teniendo en cuenta que Tom siempre parece estar actuando en todo lo que hace o dice. Y nombremos a Andrew Garfield. Bien, nombrado está.

Y si me lo permiten, punto y aparte para Lily Cole. ¿Buena actriz? Sí. O no. En realidad no lo sé. Pero que me aspen si no hacía tiempo que una actriz me dejaba con tantos pajarillos en la cabeza. No sé si exageraré al decir que Gilliam nos ha traído a una nueva Uma Thurman, pero ambas tienen esa especie de divina voluptuosidad venusiana, concha aparte (hola Argentina). Deliciosa, esplendorosa y superduble, y pelirroja como el sol poniente, Lily Cole está simplemente preciosa. Aún, cuando cierro los ojos muy fuerte, no veo chiribitas, veo sujetadores morados. A ver si le caen unas peligrosas amistades en su carrera y vemos qué pasa.

Vaya, Gilliam ha vuelto como quería que regresara: a lo grande (grande en su caso siempre será rebosante y desmesurado) y trayéndonos de nuevo su particular realismo mágico, esos mundos que están en éste, y que ya vimos con su Munchausen, su rey pescador y demás. Sólo por eso, y por esa singularidad que representa su cine hoy en día (me remito de nuevo a la dualidad Parnaso/Gilliam), en medio de tanto blockbuster fabricado cual Ford-T, hay que celebrar y estar atento a cada movimiento de este particular Doctor que es Terry Gilliam.

Ah, y atención al megatemplo budista. Muy David Griffith. Y, oigan, Verne Troyer da para más que para hacer de Miniyo. Y Dios tenga en su gloria a Lily Cole.

13 comentarios:

L´Esbarzer dijo...

Me ha gustado mucho tu crítica. Sin duda muy acertada. Ya sabes que cuando salí del cine consideré que la pelli hacía aguas. No la he vuelto a ver pero seguramente no cambiaría de idea. ¿por qué? porque enel plano argumental le sogran minutaje. Pero ya en su momento dije que las historias oníricas me parecían muy interesantes, pero el conjunto, como unidad no me llega.
Y sí, Gilliam es muy interesante, y cada personaje y cada historia su gracia. A mi me da la sensaciónde ser una historia a base de cut and paste (tal vez por la muete de Ledger, no sé.

Es como aquellos discos de transición para acabar contrato con la discográfica, versiones, acústicas, un par de temas en vivo. Individualmente, fantásticos, pero no como un album dotado de sentido.

Saludos

LoRbAdA dijo...

Cabronazo. Peazo de crítica tio. Hace justicia al cine de Gillian. Precísamente hoy iba a verla al cine aunque con la lluvia me estaba desmotivando. Me has convencido, voy a coger el paraguas.

Lobo de Bar dijo...

Coincido con L'Sbarzer, a mí también me parece que el guión hace aguas, y es una pena, porque la película tiene un comienzo prometedor y creo que daba para mucho. Tampoco me termina de convencer la resolución final.

Lástima. En cualquier caso es una buena película, pero eso, daba para hacer algo más. Siento curiosidad por saber cómo era el guión inicialmente, antes de la muerte de Ledger.

supersalvajuan dijo...

No tengo tiempo para verla!!!

Javier Gimenez dijo...

oloor al crononauta!

Dr. Quatermass dijo...

Bueno, despues de los interesantes comentarios que me preceden es dificil superar el nivel, pero como comenté en su día me parece una película 100% Gilliam como dices, que podrá tener agujeros argumentales (o no, tendria que revisarla en cuanto salga en DVD), pero que es una oda a la imaginación desbordada de este Don Quijote contemporáneo.

El problema de la Srta. Lily Cole es que es difícil prestar atención a su actuación, solo tenemos tres ojos y dos puntos de atención destacados ;-)

Saludos!

Dr. Quatermass dijo...

Joer que ya chocheo, yo tengo dos ojos, no se vosotros....

elprimerhombre dijo...

Bueno, Dr. Quatermass ya dijo usted bien, tenemos tres ojos, dos en la cara y otro en...
Sobre la peli de Gilliam no puedo opinar porque no la he visto, pero Moebius, su buen comentario sobre ella me ha hecho sentir ganas de verla. La verdad es que estuve a punto de ir a verla al cine pero entre que se me pasó el tiempo y entre que no me puedo quitar de la cabeza las terribles imágenes de su aborrecible hasta el infinito TIDELAND (creo que una vez ya le dije que yo no se la recomendaba) pues ya no ha sido posible. La veré en DVD aunque no sea lo mismo. Ah! El secreto de los hermanos Grimm le da cien mil patadas a Tideland. Un saludo!

Anónimo dijo...

Alberto Q.
http://traslaspuertas.wordpress.com

A mí me gustó bastante este PARNASSUS. Y lo de Ledger era espectacular. Felices fiestas y si quieres mirar la crítica que hice hace tiempo para PASIONPORELCINE.es ahí va:

http://pasionporelcine.es/blog/lancense-a-la-aventura-y-crucen-el-espejo-de-el-imaginario-del-doctor-parnassus/

Salu2

Belén dijo...

Me pareció una muy buena peli, pero muy buena, y la recomiendo

Besicos

paulamule dijo...

Tengo ganas ya de ver la peli.
Feliz Navidá Möbius. Tenías razón en lo de la operación. Coser y cantar aunque más bien diría gritar. Aggggggggggggggg.
Salud.

El Piloto dijo...

Hmmm... El Parnasus es como un buen montaíto, que los disfrutas enormemente mientras te lo comes, pero una vez engullido vives como si nada hubiese ocurrido.

Realmente, habiendo visto dos obras referenciales en Gilliam (como son Brazil, obra magna del americano britanizado, y El Rey Pescador, su film onírico más agridulce), este Doctor Parnasus sabe a poco, o lo que es peor, a Deja Vù.

Para mí, el golpe más duro que se llevó este tipo fue no poder terminar The Man who killed Don Quixote. Eso hubiese sido muy grande. Aunque el documental Lost in La Mancha es enorme.

En general, este Gilliam me ha parecido muy autocomplaciente.

Möbius el Crononauta dijo...

L'Esbarzer: bueno, el guión no resultó a prueba de bombas, pero me gustó. Además las imágenes eran deliciosas, no necesité mucho más

Lorbada: Si finalmente cogiste el paraguas y fuiste a verla, no hay nada más que decir. Hats off!

Lobo de Bar: tal vez sin el contratiempo de Ledger habría resultado mejor, no sé. Pero vamos no le di demasiadas vueltas a la historia. Con tener a Tom Waits por allí y las locuras de Gilliam me bastó

supersalvajuan: como que no, si es Navidaz

Javir: no, ese día me duché

Dr.Quatermass: fascinante tu teoría de los tres ojos

elprimerhombre: maldita sea, no puede ser que Tideland sea tan mala. La veré y te lo desmentiré

Alberto Q: gracias por el enlace. Ledger prometía mucho, desde luego

Belén: eso está bien y me gusta

paulamule: bueno tras los gritos llegan los cantos. Mientras no acabes como Cornell... ¡Bienvenida!

ElPiloto: bueno, creo que ese tipo de autocomplacencia siempre lo ha tenido. Y el Quijote lo está retomando, o sea que a lo mejor estaremos de suerte. Bienvenido Piloto