martes, 1 de diciembre de 2009

Conan el destructor (1984)

Un día tendré que hacer un listado de las diez películas que fui a ver al cine siendo crío y me dejaron en extásis durante días, que fueron casi todas. Resulta curioso además como todavía recuerdo uno de esos días perfectos que persisten en la memoria, envueltos por el aura de la distancia y los tiempos de azúcar y recreos. Comí con mi tío-abuelo y me hizo macarrones, su gran especialidad, eran espectaculares. Luego nos llevó a mi hermano y a mí a ver Conan el destructor. Maldita sea, nunca pude olvidar la escena de Conan arracando el cuerno de aquel bicho venido del más allá. ¡Y dentro estaba André el Gigante! ¡Qué cosas!

Por desgracia no todos los recuerdos infantiles pasan la prueba del tiempo. Conan el bárbaro era y sigue siendo un gran film, y tanto Oliver Stone como John Milius hicieron un magnífico trabajo con él. Conan el destructor fue otro cantar. La típica secuela hecha para aprovechar el filón que deja mucho que desear.

No es que tenga un gran problema con todos esos trajes, cascos y demás props reutilizados del primer film que dan al realismo interior del mundo cinematográfico de Conan un toque confuso, ni con el irritante compañero de Conan, indigno de su predecesor, el gran Subotai, ni con el poco encanto que quedó del primer Conan, ni siquiera con la alarmante falta de grandilocuentes frases que adornaban al primer film. El principal problema de Conan el destructor es que su guión es jodidamente malo.


La mano de Conan collejea al mastuerzo milhombres

Todo lo que tiene lugar en Conan el destructor es digno de los guiones de los centenares de copias que se rodaron intentando aprovechar el auge del género de magias, espadas y demás. Conan y sus amiguetes van de un lado a otro sin ton ni son haciendo estropicios, liquidando a guerreros que se meten por medio como pasando casualmente por allí, y, en fin, batallando en escenas con bichos de cómic de tercera. La lucha con el ser deforme en el salón de los espejos, por ejemplo... ¡qué cojones es eso! ¿En qué coño se gastaron el presupuesto? He visto máscaras de Halloween de supermercado mejor trabajadas. Y el modo "casual" en que Conan descubre el secreto para acabar con el milhombres es... vaya, ni Orson Welles habría ideado una salida de ese calibre.

Vaya, que ver hoy en día la lucha de Conan contra el bicho del cuerno no resulta tan excitante, y lo que de pequeño uno encontraba gracioso hoy resulta irritante. Pero qué queréis, es el jodido Conan interpretado por el mejor Conan que se me pueda ocurrir, el amiguete Schwarzenegger. Ponedme al Chuache haciendo de Conan en El Dorado de Carlos Saura y me la tragaré de principio a fin. No es que esta segunda parte vaya a verla tan de tanto en tanto como Conan el bárbaro, pero seguro que de aquí a cinco años volverá a caer.

Además, aparte de lo poco de bueno que queda del espíritu del primer film (por ejemplo, parte de la estupenda banda sonora de Basil Poledouris y la presencia del simpático Mako) es divertido ver a la curiosa caterva de actores que pusieron al lado del musculado austríaco. La extraña e impactante Grace Jones, que un buen día casi se la come el bruto de Poli Díaz delante de las cámaras; ¡Wilt Chamberlain! toda una ex-estrella de la NBA siguiendo los pasos de Kareem Abdul Jabbar y gente así; Olivia D'Abo, un pequeño pecado de cardenales que pocas veces ha debido estar más sacrideliciosa que aquí; y por último, la sin par Sarah Douglas, la inolvidable forajida espacial de Superman II, que repetía papel de villana. Pos degracia la Douglas pronto se cansó de los papeles malvados, aunque le iban como un guante.


Wilt, Arnie y André

Vaya, que el pobre Richard Fleischer hizo lo que pudo con lo que le dieron para trabajar, pero a pesar de ser un tipo talentoso no lo era tanto como para que hoy en día no le rechinen los dientes a muchos espectadores cada vez que vean a Conan enfrentándose al ridículo ser de la sala de los espejos. Y, bueno, muchos nos pasamos esperando toda la vida una tercera parte que nunca llegó. No sé si deberíamos aliviarnos o lamentarnos a ese respecto. Pero, qué quereis que os diga; aunque hubiera vuelto Conan en pijama luchando contra supuestos seres de Estigia en traje de hombre-rana, habría pagado mi entrada por ver eso, siempre que Schwarzenegger estuviera allí para encarnar al cimerio.

15 comentarios:

Kal Zakath dijo...

Lo cierto es que a mi me pasa exactamente lo mismo, el paso del tiempo ha hecho que esta secuela se haga infumable... ¡Pero sigue siendo Conan!

La tercera parte seguro que la llegarán a rodar, teniendo en cuenta que hoy en día casi todos los "estrenos" son remakes de películas o adaptaciones de juegos o series de hace años.

Además está en preparación una nueva película de Red Sonja con Rose McGowan (Planet Terror, Embrujadas) para 2010. Y otra de Thulsa Doom (el malo de Conan El Bárbaro) interpretado por Djimon Hounsou (Gladiator) para el mismo año...

A ver qué tal salen, porque verlas las veremos seguro.

L´Esbarzer dijo...

Conan, casi ná.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

descahcarrante. El bajo presupuesto siempre me fascina por las locuras que se les ocurren. Un hito de la serie Z aunque pienso que tras la aceptable y recomendable "Conan El Bárbaro" se hubieran podido estirar un poco más...

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Lo cierto es que el pobre Fleischer no podía dar más de si con lo que le ofrecían para trabajar. Una peli graciosa en la infancia pero bastante deplorable hoy día.
Saludos, por Crom!

supersalvajuan dijo...

Tito Arnold, que crack.

Angus dijo...

Ay amigo, yo tambien conservo gratos, especiales y nítidos recuerdos de ese día. Milagrosamente, mis padres me permitieron fumarme las clases de la tarde para ir con mi hermano mayor al programa doble en el cine de mi barrio (no recuerdo la otra peli). Imagínate eso de hacer pellas para ir a ver Conan...
Algunos años más tarde mi idolatría por Arnie alcanzó cotas estratosféricas.

saroide dijo...

Vaya documento sin precio la foto del final; para que Chuache parezca tan pequeño, tela.

Fantomas dijo...

Pese a que esta película ha envejecido bastante mal, me sigue resultando bastante entretenida.

Saludos.

edhigy dijo...

Jamás seré capaz de aprenderme su apellido. (copio y pego) Schwarzenegger en esa época estaba pletórico.

Möbius el Crononauta dijo...

Kal Zakath: desde luego, Conan es Conan, independientemente de que la peli sea buena o no.
Lo curioso es que originalmente Thulsa Doom no era de Conan, sino de Krull si no recuerdo mal.
Me costaría tragarme a un Thulsa Doom que no fuera James Earl Jones, la verdad

L'Esbarzer: me dices na y me lo dices to

Lucifer: sí, pero los caminos de Dino de Laurentiis son inexcrutables

Crowley: deporable, pero ¡es Conan! Y él debemos pleitesía

supersalvajuan: y llegó a ser gobernador por sus propios medios

Angus: hacer pellas para ir a ver Conan hoy en día sólo podría ser comparado con una sesión golfa con cualquier idem que se nos ocurra

saroide: Wilt y André nada menos. Dos tios... grandes

Fantomas: sí, yo de aquí unos años la volveré a ver, seguro

edighy: yo lo aprendí estudiando alemán. Creo que fue de lo poco que aprendí.
Estaba sanote el hombre, sí

Señorita Puri dijo...

tiene más tetas Arnold que la rubia de la foto.

Möbius el Crononauta dijo...

Lo mismo dijo Groucho de Victor Mature

Anónimo dijo...

Viva Conan el Destructor, Españoles gilipollas

Jesus Martin (El_Aparecido) dijo...

Ya sabreis que los exteriores de Conan estan rodados en Madrid y "la ciudad encantada" de Cuenca, ahh y tambien que la novia de Conan el barbaro se llama Mariconan.

Möbius el Crononauta dijo...

¡fascinante!