domingo, 13 de diciembre de 2009

Boy Wonder I Love You

Burt Ward, el mítico Robin de la todavía más mítica serie pop televisiva Batman, fue anulado en su día por el papel del sosias del hombre murciélago, y al igual que le pasó al bueno de Adam West, ya nunca pudo sacarse de encima la asociación con sus rumberos personajes televisivos. Y es que la serie llegó a ser realmente grande en su época, y tanto Adam como Burt recibían las atencioens de millones de fans. Burt, en especial, se convirtió en el ídolo de millones de quinceañeras norteamericanas que le enviaban toneladas y toneladas de misivas cada semana. Poco importa que Burt se meara en la serie y su personaje; allá donde fuera sería rodeado por un buen puñado de gritonas adolescentes histéricas.

Com todo en esta vida, eso tenía sus ventajas y sus inconvenientes. Para un pichabrava como lo era Burt en aquella época, si la adolescente era mona y pasional y nabokoviana pues eso le alegraba el día; pero si era una carabollo con granos, gafas y aparatos eso le hundía la moral. Y bueno, así pasó Burt Ward sus días de gloria: fumando, bebiendo, cobrando sus cheques por un papel que no le importaba nada, y cepillándose a la mitad de sus fans.

Bien, ¿y dónde queda la música en todo esto? Pues en que por supuesto, aprovechando el éxito de la serie, se comercializaron todo tipo de productos relacionados con Batman y Robin para solaz de los millones de jovencitos con bolsillos repletos de dólares. Y entre esos productos había, por supuesto, discos. Discos rápidos e infumables, sacados para aprovechar el momento.

Burt acabó firmando un contrato con la MGM Records para grabar unas cuantas canciones chorras que salieran rápido al mercado y llevaran su cara en la portada. Del proyecto se encargó Tom Wilson (sí, el mismo Tom de la Velvet, Dylan y cía), quien se encargó de producir las canciones y de buscar a una banda de acompañamiento para la estrella televisiva. Bien, ¿y a quién creéis que contrató?

Aquí la cosa se anima, porque Wilson llamó a una extraña caterva de piojosos músicos que habían firmado con la subsidiaria de la MGM Records especializada en jazz. Los extraños tipos eran nada más y nada menos que Frank Zappa y sus Mother of Invention. Sí, así es: Zappa y su banda se encargaron de los arreglos y hasta la composición de los temas que iba a cantar el 'Chico Maravilla'.

Primero Zappa le sugirió a Ward que grabaran "Orange Colored Sky", un tema poppie que según Zappa tenía un aire 'batmanesco'. Para la segunda cara del sencillo, dadas las pobres actitudes vocales de Burt Ward, se decidió que el actor recitara en vez de cantar. Así que sobre unos arreglos típicamente Zappa el 'Chico Maravilla' se puso a recitar. No recitó ningún poema ni ninguna letra de canción, no. Ward decidió leer una de las millones de misivas ñoñas que le enviaban cada semana sus fans adolescentes; como dice en la canción, la carta de alguna chiquilla just about your age. Es decir, de la edad de esas fans que iban a comprar en disco. Hablando en plata: Burt Ward dedicó la segunda cara de su disco a burlarse de sus millones de fans con acné que le agobiaban con sus tontas cartas. ¡Burt Ward, un cachondo con las cosas claras!

En fin, el resto, como se dice, es historia. El sencillo, como era de esperar, fue un éxito inmediato, pero finalmente tuvo que ser retirado debido a las protestas de las asociaciones cristianas, que no veían con buenos ojos la influencia que el 'Chico Maravilla' estaba teniendo en las mentes de millones de adolescentes bobalicones. Así que el mundo conoció tan sólo dos canciones de aquellas sesiones que Burt Ward grabara con Zappa y sus Mothers. Una lástima. La colaboración prometía. De todas formas, a partir de entonces la carrera de Zappa, como diría el propio Ward en sus memorias, sólo podía ir hacia arriba.


3 comentarios:

GINEBRA dijo...

Divertida la canción y divertido el vídeo, Mobius... Zappa nunca ha sido uno de mis iconos, no llego a entenderlo mucho. Pero es bueno, éso lo reconozco. Besos de domingo

Adrian Vogel dijo...

¡Qué bueno lo de Zappa y las Madres! Da otra dimensión a la escucha del tema. Se entiende mejor de donde viene.

Möbius el Crononauta dijo...

Ginebra: ya ves, querida Lady Gin, en que fregados se metía Zappa

Adrian: sí, sabiéndolo suena todo mucho más Zappa, la verdad