sábado, 7 de noviembre de 2009

Sicko (2007)

Michael Moore, ese tipo que cada vez se parece más a un Carlos Jesús sin perillita de alucinado, volvía a la carga en su cruzada contra los republicanos y una Norteamérica (más concretamente, unos Estados Unidos) más justa hace un par de años con Sicko, un nuevo documental que en esta ocasión no era un alegato anti-Bush (aunque en realidad todos sus documentales lo son) sino una llamada de atención sobre el desastro sistema médico de la primera potencia mundial.

¿Es Michael Moore un demagogo? ¿Un documentalista que dice las verdades del barquero? ¿Un simple retratista de la realidad? ¿Un ilusionista que usa cámaras en vez de cartas? ¿Un foribundo izquierdista antirrepublicano que tergiversa la verdad para adaptarla a su misión divina? ¿Un grano en el culo de la derecha más derecha de Estados Unidos? Quizás. Quizás sea todo eso, quizás nada, quizás en parte.

Lo que está claro es que Moore no es un documentalista al uso. Con el estreno de Fahrenheit 9/11 dejó claro (tanto en la película como en declaraciones en la época de su estreno) que su finalidad era que George W. Bush no saliera reelegido. No lo consiguió, pero dejaba claro que Moore no es un documentalista normal. Como diría Elwood Blues, Moore está en una misión de Dios, y con ese claro objetivo en mente (esto es, denunciar injusticias y tocarle las pelotas a los republicanos) se monta sus documentales en los cuales no creo que mienta directamente (puede que en algunas cosas, esto es una opinión y no un fruto de un estudio sesudo sobre su obra), pero desde luego sí me parece más probable que diga medias verdades, y de que aunque su verdad principal (esto es, la de sus documentales) sea cierta, quizás en ciertos detalles no pasen la prueba del algodón.

Lo cual no quita para, permítanme la redundancia, sea cierto que Bush era un presidente lamentable, o que Estados Unidos tiene un problema con las armas y la medicina. Desde el punto de vista europeo al ver sus documentales, muchos llegamos a la conclusión de que, aparte de que muchos americanos parece que están completamente locos, los documentales de Moore no hacen sino refrendarnos en la imagen que muchos tenemos de los States, el país del gran jefe blanco.

Desde luego como europeo, al acercarse a los documentales de Moore no hay que olvidar que son documentales hechos por un yanqui para yanquis, especialmente para que ciertos yanquis abran los ojos. Para ello, sí, el orondo director juega sucio, pero más sucio juegan los políticos (parece que los republicanos más, pero vamos tampoco pondría la mano en el fuego alegremente por los demócratas) a los que se suele enfrentar.

Pongamos un ejemplo de Sicko. Pero antes, quisiera decir lo bueno que es Michael Moore en lo suyo. No sé si será el primero director estrella de documentales, pero estoy seguro de que la mayoría de nosotros apenas podrá nombrar a otro director de documentales tan afamado. Las razones son muchas. Primero, es estadounidense, toca temas polémicos en su país, y cualquier cosa o persona que se haga famosa allí es susceptible de que se haga famosa aquí, más cuando ese país tiene un presidente que, digamos, no es demasiado querido en el resto del mundo. Segundo, es muy bueno en lo que hace. A veces de forma sutil, a veces tan in-your-face como un eructo, Moore introduce en sus documentales gestos y escenas realmente inteligentes, osados, o porculeros; a veces son cosas obvias, pero en esos casos la inteligencia radica en el cómo.

Vayamos al ejemplo que decía. Moore, con su par de huevos gigantes, hablando del sistema médico en Estados Unidos, en determinado momento nos mete el 11-S (!!) al coger a unos cuantos voluntarios que trabajaron en las ruinas de las Torres Gemelas para ver cómo les trata la Sanidad y, en general el gobierno estadounidense. El grupo de voluntarios que nos muestra están tan jodidos como cualquier demócrata sin seguro médico. ¿Y que hace con ellos? ¡Se los lleva a Guantánamo, y de refilón, a Cuba! Vaya tío; no me negaréis que no es buena jugada. Si moral o inmoral, cierta o no cierta, o demagógica, ahí no entro, pero como jugada, es todo un gambito de dama.

Y los que ya conozcáis el cine de Moore imaginaréis como es el tono de Sicko; más o menos como lo de Guantánamo. Moore comienza por enseñarnos algunos casos aberrantes de enfermos o accidentados que no recibieron tratamiento médico alguno por no tener seguro, para pasar a mostrarnos declaraciones de antiguos médicos y trabajadores de aseguradores médicas en las que el único objetivo es hacer dinero y evitar gastos, con lo que hay agentes especializados en investigar casos de sus asegurados y buscar maneras en las que negarles el tratamiento. Médicos que hablan de cómo recibían primas no por los pacientes atendidos, sino por lo contrario, por los pacientes a los que negaron el tratamiento, ahorrando así muchos dólares a sus compañías.
También nos muestra los casos de aquellos que, pese a estar asegurados, no recibieron tratamiento por tal o cual cuestión, desde la letra pequeña o casi cualquier enfermedad previa a muchos casos de enfermedades que no están cubiertas por los seguros. Todos estos casos, más los de aquellos que carecen de seguro, llevan no sólo a la muerte de muchos, sino a la ruina económica de familias enteras. ¿Y quién es el culpable de todo esto? Bueno, para empezar, cómo no, él, el Gran Magus del infierno, ¡Nixon! El hombre malo que terminó del todo con la Seguridad Social yanqui. ¿Cierto? ¿Falso? La verdad es que no lo sé, no me extrañaría que fuera cierto. Pero cuando salió su careto en la pantalla no pude evitar reírme.

El siguiente gran paso de Moore en su documental es el obvio: comparar el sistema médico de los Estados Unidos con el de los vecinos de Canadá, esa especie de yanquis europeos que viven al Norte, para luego seguir con la de Gran Bretaña y Francia. Con la de España no, fíjate. Pero bueno, aunque quizás esas seguridades sociales no sean tan perfectas como las pinta Moore (al menos la española no lo es, desde luego), siguen siendo toda una bendición y un paraíso del bienestar social en comparación a lo que tienen los yanquis. Da miedito imaginarse el vivir en los States sin seguro. Eso casi parece más letal que vivir junto a un campo de prácticas de la NRA. Por último, Moore nos hace su jugada cubana, en plan Capablanca, y se pregunta por qué en los Estados Unidos no pueden tener un sistema similar.

Sicko es un film del 2007, pero es interesante verlo hoy, en pleno 2009, con un presidente negro en la Casa Blanca que quiere intentar mejorar, aunque sólo sea un poco, el sistema sanitario americano. Para impedirlo los republicanos han montado campañas de (imposible llamarlas de otra manera) desinformación que ríete tú de los documentales de Moore. Michael Moore es bueno, pero entre los republicanos los hay que le ganan, al menos en desvergüenza.

Pues así estamos, o más bien están ellos, en eso de ver si Obama puede sacar adelante un simple parche a un sistema médico bizarro, mientras los más radicales hablan de comunismo y de falta de libertades, y del gran coco estaliniano que vendrá si los yanquis tienen que pagar más impuestos por una Seguridad Social que dirá a todo el mundo lo que tiene hacer. ¿Se llegará a cambiar algo, o permanecerá todo igual? Yo soy pesimista al respecto, pero en fin, quién sabe. Si hay un negro en el poder igual dentro de cien años los yanquis más yanquis aceptan eso del modelo médico europeo y tal.

Con Sicko Moore ponía de nuevo el dedo en la llaga, y ofrecía lo mismo de siempre, un producto que gustará a sus seguidores y asqueará a sus detractores. Seáis lo que seáis, ya sabéis lo que os váis a encontrar si la véis.

Por cierto, estaría bien que alguien hiciera un documental sobre hasta qué punto influyó el dinero y las armas yanquis en el desarrollo europeo de su bienestar social tras la Segunda Guerra Mundial. Seguro que habría resultados interesantes.

15 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

A mí lo de Cuba la verdad, honestamente, me pareció bastante demagógico y aprovechado, obviando el tema político, porque dudo mucho que todos los hospitales cubanos sean como ése. Me pareció muy cogido con pinzas. Pero el resto estaba bordado. Lo de esa mujer que tuvo que casarse con un canadiense para recibir su tratamiento deja bien claro la mierda de sistema sanitario y la mafia de las aseguradoras y hospitales que hay en los USA. No creo que tengan un sistema sanitario como el de aquí, Crononauta... es más, me temo que aquí terminaremos como allí, porque la Seguridad Social se va a pique. Sería interesante tu idea... pero no sólo en Europa, porque Japón también... pues eso.

Ah! ¿Como que Moore es el único director de documentales famoso? ¿Qué pasa con Rodríguez de la Fuente y Jacques Costeau? Esos son míticos, canastos.

supersalvajuan dijo...

A mi este tipo, ni fú ni fa.

sammy tylerose dijo...

No crea que la S.S. llegue a derrumbarse en España, la avalacha de inmigrantes y su elevado indice de natalidad ha garantizado su futuro. Eso si, al menos en BCN, el que tiene 2 duros se apunta a una mutua privada. Son muchos años de horas y horas de espera en las consultas y en las urgencias de hospitales como para no sentirse tentado por las mutuas.

pedro12 dijo...

Yo creo que si aciertas en lo de las verdades a medias, ya que en Estados Unidos, la censura es muy radical con la que se establece en España, detractores o no detractores, lo que esta claro que el país Norte américano si no llevas una tarjeta de credito encima, a no ser que este tu vida en peligro, pasan de ti como de xxx, y lo de las colas, ahora no hay en las crinicas privadas por que el numero es muy reducido al lado de la sanidad publica, pero el día en que predominen estas, ya será otro cantar. Por otro lado la sanidad en Estados Unidos es un verdadera utopia en estos momentos, ya que los intereses, que hay sobre ella son muchos.

TSI-NA-PAH dijo...

A mi al final este tipo me cae gordo y por lo visto el tipo le gusta el lujo mas que a un tonto un lapiz.
saludos

boneslx dijo...

Este documental era inevitable, y fuera de opiniones sobre los modos de Moore el tema de la sanidad americana merece atención especial.

Los republicanos seguirán hablando de socialistas y demás bulos, pero yo dudo de la cordura o del buen hacer de aquellos que prefieren dedicar el presupuesto a guerras antes que a garantizar a cada puto estadounidense una sanidad propia de país desarrollado. Porque los impuestos se siguen pagando igual.

saroide dijo...

Bueno, a quien no le guste Moore, ha de recordar que este hombre nunca dijo que fuera objetivo. La ficción de objetividad es la que nos venden los medios y luego es mentira, evidentemente; eso sí que me repatea :P. Si de antemano me lo dicen, lo veo o no lo veo, sin más.
Aquí ya sabes lo que vas a ver, una artimaña tendenciosa, y hecha -todo hay que decirlo- con mucho arte y un ritmo trepidante, para llevarte justo donde quiere el autor.
En todo caso, a mí me parece que Moore ha popularizado y dado nueva vida al género documental, que no es poco.

sylvia dijo...

Tengo muchas ganas de ver este documental, que extrañamente ha pasado directamente a DVD en nuestro país. Aunque sea un tema muy americano, con el éxito de Moore por aquí me extraña... En fin, que estoy de acuerdo con todo lo que dices de este señor pero también creo que era sumamente necesario que apareciese alguien como él y armara ruido a nivel mundial... y en lo del sistema sanitario ni entro, es de pura vergüenza ajena lo que sucede en EE.UU. Saludillos!

Lobo de Bar dijo...

Yo también creo que Moore es un personaje necesario, pero no sé hasta que punto cambia las ideas de nadie porque, como bien dices, sus documentales gustan a sus seguidores y asquean a sus detractores, los primeros reafirman sus ideas y los segundos se mantienen en las suyas porque no ven más que la demagogia y el juego sucio de Moore, sin apreciar la parte de verdad que hay en sus imágenes.

Fet dijo...

Sólo por haberle puesto los destos que le puso denunciando las patrañas de Dubya en plena efervescencia hormono-patriotil yanqui (lo que le costó innumerables amenazas y el ser tratado como un apestado durante un par de años), este tío tiene un espacio de honor en mi altar junto al Capitán Haddock y Al Bundy, un poco por detrás de Sonny Prewitt y Jeeja Yanin.
Suele citar siempre de forma prolija las fuentes de las que extrae sus datos. Y sorprende que en su mayoría procedan de sitios de carácter reaccionario, neocón o gubernamental, no le hace falta manipular demasiado, sus objetivos se lo ponen a huevo.
En el caso de Sicko, parece ser que uno de sus más activos y furibundos detractores en la red se quedó sin cobertura médica no sé si por enfermedad propia o de un familiar -esas cosillas de la letra pequeña, ya sabe usted-, y un donante anónimo le arregló el asunto.
Adivine quién fue el anónimo personaje.

Möbius el Crononauta dijo...

Aitor: joder espero que no terminemos como allí, con lo bien que se está por estos andurriales... hombre Costeau y De la Fuente están muertos, por eso citaba a Moore más que nada.

supersalvajuan: ¿bemol o sostenido?

sammy: mientras se pueda elegir, oyes... pero que no decaiga

pedro12: bueno, si al final Obama saca algo en claro, ya será alucinante. Desde en luego en los USA el dinero manda mucho más que aquí. Gracias por pasarte por aquí

Tsinapah: no sé si será así, tampoco me extrañaría, y tampoco me importa mucho la verdad

boneslx: pues el lobby médico pasa por ser aun más poderoso que el armamentístico

saroide: eso también, que en los medios masivos de aquí, objetividad, poca.

sylvia: no es Don Objetividad, pero está bien que tenga la repercusión que tiene y mueva los asuntos que trata

Lobo de Bar: al menos plantea cuestiones interesantes. Si fuera yo profesor de ética, lo bien que me vendrían sus documentales

Fet: sí, fue él, un punto a su favor aunque eso de usarlo no sé yo, pero bueno Moore es Moore. bienvenido Fet.

raúl dijo...

quizás sea tendencioso, sí, pero a la peña que se llevó a cuba se le caían las lágrimas al comprobar que podían comprar un inhalador, tipo ventolín, por un par de dólares, o que simplemente eran escuchados por los médicos. el efecto de mostrar cómo la isla de los demonios atendía sin drama alguno a ciudadanos americanos que no podían resolver sus problemas en su propio país es demoledor, desde luego.

LoRbAdA dijo...

Este tio utiliza las armas que tiene a su mano para conseguir lo que cree justo, en lo que cree. Pretende ser consecuente con lo que piensa y aporta su granito de arena. ¿Demagogo? Mucho. Eso es evidente. Aunque consigue llamar la atención como un ilusionista.

wildmaclet dijo...

Joder tío, la vi el otro día, y lo has calvado. Para mi lo mejor de la pelicula, es cuando hacen un pupurrí de los europeos descojonándose,cuando les pregunta si es gratis.

Möbius el Crononauta dijo...

Lorhada: sobretodo lo que me parece es que es bueno en lo suyo

wildmaclet: voy siempre calvando cosas por ahí. Jeje ya te digo, el Moore anda que no sabe dar donde duele