Quien habría imaginado que Tim Burton podría llegar a rodar un día
un bodrio como El planeta de los simios... no sé si le perdió la mitomanía, el dinero, o que le pasó, pero no parecía el mismo que había hecho pasar buenos ratos al mundo con Pee-wee's Big Adventure o el Batman que hizo olvidar al entrañable Adam West y su panda. Y también Bitelchús, aunque confieso que nunca he logrado conectar con esa peli. Por supuesto, muchos adoradores de Tim la adoran, pero yo nunca le he cogido el punto, no me dice demasiado, pero supongo que es una buena película. Pero como suele pasar en Hollywood a no ser que seas Orson Welles, Burton necesitó de un gran éxito de blockbuster como Batman para poder explayarse con sus propias inquietudes, que llevaron a rodar una maravilla como Ed Wood, y grandes películas como el Batman vuelve, Sleepy Hollow (sí, soy de esos que la defienden) y, claro está, Eduardo Manostijeras.
Lo cierto es que conozco a muchos (suelen ser muchos y no muchas, no sé por qué), que no sienten demasiado aprecio por esta película; la consideran una moñada gigantesca que encanta a adolescentes neogóticos y gente similar. Puedo entenderlo, aunque no lo comparto. Ya he dicho que a mi Bitelchús no me impresionó, quizás por pillarla demasiado tarde. Con Eduardo Manostijeras fue distinto; no soy un adolescente emo o algo así, pero sí fue adolescente tiempo ha, y por tanto podía conectar fácilmente con las desventuras del amigo Edward, que son, al fin y al cabo, las desventuras del adolescente Tim Burton, sin amigos ni novias, que vive en su propio mundo y dibuja sin parar, dibujando, por ejemplo, a un chico con tijeras en vez de manos.
Cierto es que, en mi opinión, el principal fallo de Eduardo Manostijeras es que no llega a explotar lo suficientemente bien el drama que se plantea entre Edward y Kim. Queda todo demasiado en la superficie, resulta todo demasiado prototípico, aunque en realidad toda la película lo es. Supongo que los detractores de Burton lo achacarán a un guión que flojea, y sus fans diremos que es un cuento de hadas moderno, y por eso no todo es tan profundo como debiera ser. Al fin y al cabo, ¿qué es más descabellado? ¿Que un científico solitario le de forma humana a uno de sus autómatas, o que una señora que vende cosméticos se encuentre a un tipo con tijeras en vez de manos y se lo lleve a casa tan alegremente? No sé si Washington Irving lo habría rematado mejor, pero quien pida más es que seguramente no conecta demasiado con la historia.
En fin, que ahí tenemos a un gran Johnny Depp demostrando al mundo que era más que una
cara bonita, y a la coliflor de Winona Ryder comenzando a reinar en el Hollywood grunchi de los 90. Pero si hubiera tenido que forrar mi carpeta con escenas de Eduardo Manostijeras no habría sido con Depp ni con Ryder, si no con las pocas escenas que rodó el inmortal Vincent Price en lo que sería su último film para la pantalla grande. Sin su presencia la película habría perdido lustre, aunque sólo aparezca en unos pocos flashbacks. Burton ya había contado con su voz en el corto Vincent, pero esta vez pudo tenerle en carne y hueso, desplegando toda su magia y carisma en cada plano. Por supuesto, la última escena en la que el mundo pudo a ver a Vincent Price en el cine había de ser una muerte, con la que Vincent nos dejaba un último toque de su talento en un primer plano brutal. Dicen también que Burton no dudó en aprovechar un desmayo de su ídolo de toda la vida para completar esa muerte; no sé si será cierto o no, pero tampoco me extrañaría, los directores son así. Por entonces Vincent ya estaba enfermo, pero aun así demostró una vez más porque fue durante tantos años el gran Maestre de la Oscuridad. Para mí Eduardo Manostijeras sobretodo es eso, un último gran homenaje a la figura de Vincent Price.
En fin, Eduardo Manostijeras es una película romántica a la manera de Burton, repleta de grandes momentos. Ahí está sin ir más lejos el papel de milf cachondona de Kathy Baker, lo más parecido a la gran Peggy Bundy que el cine haya podido mostrar, las miradas de Depp o, claro que sí, los momentos del gran Vincent. Hay gente que nunca podrá disfrutar con esta película, pero no pasa nada: para ellos se rodó ese otro gran clásico titulado Eduardo Manospenes.
un bodrio como El planeta de los simios... no sé si le perdió la mitomanía, el dinero, o que le pasó, pero no parecía el mismo que había hecho pasar buenos ratos al mundo con Pee-wee's Big Adventure o el Batman que hizo olvidar al entrañable Adam West y su panda. Y también Bitelchús, aunque confieso que nunca he logrado conectar con esa peli. Por supuesto, muchos adoradores de Tim la adoran, pero yo nunca le he cogido el punto, no me dice demasiado, pero supongo que es una buena película. Pero como suele pasar en Hollywood a no ser que seas Orson Welles, Burton necesitó de un gran éxito de blockbuster como Batman para poder explayarse con sus propias inquietudes, que llevaron a rodar una maravilla como Ed Wood, y grandes películas como el Batman vuelve, Sleepy Hollow (sí, soy de esos que la defienden) y, claro está, Eduardo Manostijeras.Lo cierto es que conozco a muchos (suelen ser muchos y no muchas, no sé por qué), que no sienten demasiado aprecio por esta película; la consideran una moñada gigantesca que encanta a adolescentes neogóticos y gente similar. Puedo entenderlo, aunque no lo comparto. Ya he dicho que a mi Bitelchús no me impresionó, quizás por pillarla demasiado tarde. Con Eduardo Manostijeras fue distinto; no soy un adolescente emo o algo así, pero sí fue adolescente tiempo ha, y por tanto podía conectar fácilmente con las desventuras del amigo Edward, que son, al fin y al cabo, las desventuras del adolescente Tim Burton, sin amigos ni novias, que vive en su propio mundo y dibuja sin parar, dibujando, por ejemplo, a un chico con tijeras en vez de manos.
Cierto es que, en mi opinión, el principal fallo de Eduardo Manostijeras es que no llega a explotar lo suficientemente bien el drama que se plantea entre Edward y Kim. Queda todo demasiado en la superficie, resulta todo demasiado prototípico, aunque en realidad toda la película lo es. Supongo que los detractores de Burton lo achacarán a un guión que flojea, y sus fans diremos que es un cuento de hadas moderno, y por eso no todo es tan profundo como debiera ser. Al fin y al cabo, ¿qué es más descabellado? ¿Que un científico solitario le de forma humana a uno de sus autómatas, o que una señora que vende cosméticos se encuentre a un tipo con tijeras en vez de manos y se lo lleve a casa tan alegremente? No sé si Washington Irving lo habría rematado mejor, pero quien pida más es que seguramente no conecta demasiado con la historia.
En fin, que ahí tenemos a un gran Johnny Depp demostrando al mundo que era más que una
cara bonita, y a la coliflor de Winona Ryder comenzando a reinar en el Hollywood grunchi de los 90. Pero si hubiera tenido que forrar mi carpeta con escenas de Eduardo Manostijeras no habría sido con Depp ni con Ryder, si no con las pocas escenas que rodó el inmortal Vincent Price en lo que sería su último film para la pantalla grande. Sin su presencia la película habría perdido lustre, aunque sólo aparezca en unos pocos flashbacks. Burton ya había contado con su voz en el corto Vincent, pero esta vez pudo tenerle en carne y hueso, desplegando toda su magia y carisma en cada plano. Por supuesto, la última escena en la que el mundo pudo a ver a Vincent Price en el cine había de ser una muerte, con la que Vincent nos dejaba un último toque de su talento en un primer plano brutal. Dicen también que Burton no dudó en aprovechar un desmayo de su ídolo de toda la vida para completar esa muerte; no sé si será cierto o no, pero tampoco me extrañaría, los directores son así. Por entonces Vincent ya estaba enfermo, pero aun así demostró una vez más porque fue durante tantos años el gran Maestre de la Oscuridad. Para mí Eduardo Manostijeras sobretodo es eso, un último gran homenaje a la figura de Vincent Price.En fin, Eduardo Manostijeras es una película romántica a la manera de Burton, repleta de grandes momentos. Ahí está sin ir más lejos el papel de milf cachondona de Kathy Baker, lo más parecido a la gran Peggy Bundy que el cine haya podido mostrar, las miradas de Depp o, claro que sí, los momentos del gran Vincent. Hay gente que nunca podrá disfrutar con esta película, pero no pasa nada: para ellos se rodó ese otro gran clásico titulado Eduardo Manospenes.




22 comentarios:
Grandísima!!!
Me chifla Eduardo Manostijeras!!pues si me consideran "moña" que les den a esos criticos de pacotilla...es fabulosa.
Como a ti a mi también me costó asimilar Bitelchus, es más nunca he llegado a finalizar la película.
Que tenga My Lord un buen sabado.
Un abrazo!!
Qué pasa con sleepy hollow?
Si es buenísima!
Besicos
La banda sonora de Elfman es grandiosa.
Saludos
Engroso la fila de las que se emocionaron con Eduardo Manostijeras. Burton es uno de mis preferidos, aunque no niego que tiene algún que otro bodrio como dices. A mí Bitelchús me pareció muy divertida, la verdad.
Manostijeras es tierna y Johnny Depp es mi "más dulce tentación", ¿cómo llamas a la Ryder, ¿coliflor??? jajajajaja. ¡qué cosas!!!!
En fín, un film que muestra como las diferencias pueden ser maravillosas... besos de sábado.
Definitivamente eran otros tiempos. Maravillosa película.
Salud.
Pues a mi también me gusta mucho esta película y también de acuerdo en que las escenas con Price son lo mejor, dignas del gran cuento gótico en que se convierte la cinta.
A ver que nos ofrece esa Alice in Wonderland, la espero con ganas.
Saludos!
Hoy me has tocado la fibra!
Con esta peli (que si, puede resultar un poco ñoña para algunos) descubrí a mi actor y director favoritos. No soy muy cinéfila, pero peli que hacen estos dos, peli que no me pierdo. De Tim Burton, me apasiona como de los personajes y escenarios más oscuros, saca bellas historias humanas...y de Johnny depp, la capacidad camaleónica en sus interpretaciones (con alguna excepcion) y por supuesto que es sessy, sessy, sessy...(jejeje).
A mí me encanta esta película, y ni de largo soy emo ni nada parecido, aunque algún cretino de mi clase no se haya documentado y crea que Led Zeppelin, Metallica y Iron Maiden son grupos emo y por eso suelta alguna indirecta cerca de mí. En serio, un gran gilipollas. Si en clase me tiro los descansos escuchando Pantera a toda hostia...
Bah, a palabras necias... hablemos de Burton. Sleepy Hollow me gusta mucho también, y en especial Critina Ricci, está preciosa en esa película. Me gusta mucho el trabajo de Burton, la primera que ví fue Pesadilla Antes de Navidad, me partía la caja con esa película.
Saludos.
A mí me encanta esta película, y también "Sleepy Hollow". Con "Bitelchús" me he reído mucho. Por suerte no he visto la de los monos, y creo que he hecho bien XDD
saluditos
Sorry man, para mi, sin duda la mejor peli de Burton. Lo tiene todo, absolutamente todo.
Un saludo.
Tim Burton va dando una de cal y otra de arena (aunque nunca he sabido que es lo bueno y que es lo malo entre la cal y la arena), pero esta película es de las que me gustan bastante de Burton...quizá su guión no era lo mejor, pero era tan fascinante visualmente que poco importaba
Yo tampoco entré en la de Bitlechus (o como se escriba). En cambio la de Manostijeras me gustó la primera vez que la vi y me entusiasmó la segunda.
Aún recuerdo cuando supe que existía esta película... encontré muy idiota de que se trataba... hasta que la vi, y recibí una bofetada con una mano afilada de Burton... eso me dejó cicatrices que solo se sanan con la música de Elfman, con el Stop Motion y con los colores que Burton da en su propio mundo.
gracias por este recuerdo...
PD... y me encantaría volver a la puerta de Tannhauser... ya que he desaparecido...
felicitaciones por tu trabajo
Pues no soy de las que se chiflan por Eduardo Manostijeras y El planeta de los Simios prefiero olvidarla... Prefiero Sleepy Hollow, la verdad, y Sweeney Todd me parecio una maravilla. Estoy deseando ver su Alicia...
A estas alturas es un clásico, más aún cuando se considera que fue la última aparición cinematográfica de ese grande que fue Vincent Price.
Saludos.
me encanta esta peli,johnny depp borda su papel,Winona lo hace muy bien y la presencia de Vincent Price es muy interesante
Edward... :)
Yo la Gran Aventura de Pee Wee no la soporto. El personaje es demasiado estridente para mí :S.
Me apetece volver a verla después de tantos años pero si que recuerdo eso que dices que no llegó a explotar debidamente el drama. Aún así guardo un grato recuerdo. Abrazo.
supersalvajuan: con eso lo has dicho todo..
Eurice: bueno, ¡los críticos la trataron mejor que muchos trogloditas que conozco! Estos jebis, que siempre van de duros
Belén: pues no creas que somos muchos los que pensamos eso
Tsinapah: de hecho creo que Danny siempre ha dicho que es su BSO preferida
Ginebra: sí, la Ryder es como una coliflor... ya te lo explicaré algún día. Burton tiene bodrios, pero también maravillas
paulamule: tiempos de tijeras y azúcar
DrQuatermass: no sé si entusiasmarme mucho, pero desde luego habrá que verla
without: Johnny es un gran tipo; y, desde luego, tiene sesapil, todas lo dicen...
Erik: ¿Led Zep grupo emo? Madre mía a que caterva de miriápodos tienes que aguantar. Christina Ricci siempre fue una delicatessen para mi, sobretodo cuando era más 'emo'
Lillu: yo vi escenas que me acongojaron, no pienso verla entera, y no creo que te hayas perdido nada, no
Perem: ya me dirás que le falta a "Ed Wood"!!!
Angel: no era un mal guión, pero podría haber sido mejor. Pero sí, tan poco importa demasiado
Adrian: desde luego es de esas que puede ganar con cada visionado
Rogolagos: ¿has desaparecido? bueno pues te resucitaré...
Akeru: pues en lo de Sweeney Todd discrepo, ciertamente
Fantomas: solo por eso la peli es grande
Ryoga: pues lo has dicho todo, nada que añadir
ChicaVudú: pobre Pee Wee... ¡Pee Wee sólo quiere ser tu amigo!
Wood: pues quedémonos con lo grato
Hay que ver, ni un sólo chascarrillo con Eduardo Manospenes. ¡Vaya una panda de serios! jaja
yo cuando la ví me dio vergüenza ajena las esculturas de pichiglás del final. que se supone que son de hielo y tienen más plástico que la fábrica de playmobil en alemania.
eso tiene mucho en común con "Eduardo manospenes", que está lleno de pechiglás y también de plástico... que fascinante el mundo del cine
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