miércoles, 7 de octubre de 2009

El desafío: Frost contra Nixon (2008)


Increíble. ¿Quién h abría podido llegar a pensar que el tipo tras la máscara de Skeletor en Masters del Universo (una de las mejores comedias de los 80) llegaría un día a ser una figura en el teatro con un Tony en su bolsillo y una nominación a los Oscar en la otra? Y sin embargo así ha sucedido. Frank Langella ha dado mucho que hablar tanto en las plateas de los teatros como en las salas de cine con su caracterización del presidente gansta Richard Nixon. Y con mucha razón. Ya sabéis, interpretar a figuras históricas de ese calibre (no estamos hablando de Enrique VIII, que murió hace mucho y no se sabe cómo hablaba) no es sólo lograr una buena imitación. Si no, todos los buenos imitadores serían actores. Tras la buena imitación debe haber una buena interpretación, y eso es lo que ha conseguido Langella, un 'Nixon' muy superior, por ejemplo, al de Anthony Hopkins.

Frost/Nixon ha sido una exitosa obra de teatro, y es normal que captara el interés de muchos capitostes y directores de Hollywood. Finalmente quien se llevó el gato al agua fue Ron Howard, quien tuvo la sensatez de exigir al dúo protagonista de la obra, Langella y Michael Sheen, un tipo curtido en el teatro, y que nada tiene que ver con los Sheen de toda la vida, que yo sepa.

El desafío: Frost contra Nixon ha sido definida muy acertadamente como un combate de boxeo, y hasta en el mismo film hacen una referencia parecida. Pero aquí en vez de puños usan los intelectos y las palabras. El combate fue real, y tuvo lugar en los 70, algún tiempo después de que Nixon dejara el cargo y fuera indultado, ante el estupor de muchos, por su sucedor Ford. El combate dialéctico, que tuvo lugar a lo largo de varias sesiones de entrevista grabada, fue parecido a aquel enfretamiento entre Mike Tyson y 'Buster' Douglas, o entre aquel Balboa y el campeón negro... una gran sorpresa.

Tal como se describe en la película, el gran campeón es obviamente Nixon, un ídolo caído pero veterano de muchas luchas políticas a lo largo de los años, ante los que nada podría hacer un presentador inglés de segunda llamado David Frost, a quien un buen día se le puso entre ceja y ceja el hacer una entrevista con Nixon y sacarle lo que nadie había podido sacarle: una confesión. Para ello removerá cielo y tierra y comprometerá su fortuna y su carrera para conseguir que Nixon (un tipo preocupado por los asuntos monetarios ciertamente) acepte sentarse ante él en un formato de entrevista bastante inusual: varias sesiones de grabación sin un cuestionario pactado, tan sólo unas reglas generales sobre qué tema se tratará en cada sesión.

Frost no es periodista, ni un experto en política; tan sólo un ambicioso presentador de concursos y talk shows que conoce el medio televisivo y sabe lo que quiere. Frente a él, todo un ex-presidente, con fama de no manejarse muy bien en televisión, pero que domina los trucos de la política como nadie, siendo capaz de llevar la conversación por dónde él quiere. Evidentemente la cuestión que planea durante toda la película es, ¿conseguirá Frost "vencer" a Nixon y arrancarle una confesión?

Por motivos obvios un material como el de El desafío: Frost contra Nixon le habría ido de perlas a un Sydney Pollack o alguien similar. Ron Howard, como se suele decir de él, es un artesano capaz de hacer grandes productos, con bonitos acabados y una gran técnica, tras la cual no suele haber mucho más. Se le acusa en muchas ocasiones de quedarse en la superficie, de manufacturar productos muy fríos, de no cavar lo suficiente. Probablemente todo sea verdad. Pero mientras otros nos dan películas no sólo igual de vacías sino que además son aburridas o pretenciosas, Howard nos da los hechos muy masticados, se aleja del espesor de las tres o cuatro horas de metraje y en dos horas que parecen un suspiro nos cuenta la historia de las entrevistas de una manera amena y entretenida apoyándose en la gran validez de sus dos protagonistas. Siempre mejor un producto aséptico como éste que un desvarío repleto de ego como fue el Nixon de Oliver Stone. Está claro que para la gran mayoría de norteamericanos, de esos que parecen vivir en burbujitas de felicidad, Nixon es el definitivo hombre malo junto a Charles Manson, Lizzie Borden y gente así, pero prefiero la humanidad (con sus miserias y alegrías, su mala fe y sus remordimientos) del Nixon de El desafío que el moderno Tiberio al que interpretó (o perpetró) Hopkins en Nixon.

En resumen, El desafío: Frost contra Nixon es un entretenido film que nos acerca a una de las entrevistas más famosos del siglo pasado, con uno de los personajes más controvertidos del siglo pasado, y a la que sería interesante complementar con algún que otro documental, sobre Nixon y el Watergate, la entrevista real, y Todos los hombres del presidente.

11 comentarios:

Joxemiel dijo...

Muy buena peli...
Buen post también...

Saludos.

TSI-NA-PAH dijo...

Gran post,como siempre.Nixon,Bush,dos tipospara olvidar.
Saludos

John P. Maaaula dijo...

Nunca me animé a ver esta película, ya que el cine sobre política no me ha gustado mucho, pero tras leer tu crítica, voy a darle una oportunidad.

Un saludo.

raúl dijo...

es verdad que a priori, por el argumento, o yo qué sé, no es una película muy deseable, pero también es verdad que pasan las 2 horas muy entretenidamente. se queda uno al final con buen sabor de boca.

"EnLaCuerdaFloja" dijo...

Joder Crononauta .
Opino lo mismo que Maaula no me interesa el cine politico ,pero despues de leer el post creo que si cae en mis manos el flim le dare una oportunidad

supersalvajuan dijo...

Lo flipé. Espectacular. Grandísimo film. Y como cambian los personajes desde el principio al final. Y esa casa/fortaleza para terminar. Y los zapatos italianos. Y todo lo demás.

Tarquin Winot dijo...

Siempre he tenido debilidad por Langella. En los ochenta encajó dos interpretaciones excelentes en "Drácula" y "La esfinge". Es cierto que es como el Guadiana, que va y que viene, pero me parece un extraordinario actor que en esta cinta que comentas está perfecto. Como su compañero, por otra parte. Espléndida película.

Lobo de Bar dijo...

Tiene que ser interesante, aunque a mí Ron Howard...

sammy tylerose dijo...

No hables mal de Tiberio, que según Asimov no era tan mal tipo, sólo envidia cochina del Senado, jeje. En BCN está en cartel la obra de teatro de Frost vs. Nixon, por si tenías pensando acercarte por estos lares ...

Fantomas dijo...

Me ha costado animarme a ver esta película pese a las buenas críticas que tiene. Algún día de estos me mentalizo y la veo.

Saludos.

Möbius el Crononauta dijo...

Joxemiel: gracias

Tsinapah: al menos con Nixon se pueden hacer buenas películas...

John P: por supuesto hay política, pero no es un film especialmente político

raul: ya se sabe, Ron vino a este mundo para entretener

Enlacuerdafloja: bueno si no te interesa mucho espera a que lo echen por televisión y a ver que tal

supersalvajuan: ah, los zapatos italianos...

Tarquin: no conozco mucho de la carrera de Langella, aunque creo que le seguiré viendo siempre escudado tras su careta de Skeletor!

Lobo de Bar: bueno, Ron es Ron, indudablemente

sammy: Tiberio no era mal tipo, pero tampoco un santo...

Fantomas: pues cuando la veas ya nos dices