viernes, 9 de octubre de 2009

Cohete K-1 (1950)

La historia alternativa es un buen entretenimiento de lucubración, y siorve para pasar las horas muertas, en viajes en bus por ejemplo o esperando en las eternas colas de la administración. ¿Qué habría pasado por ejemplo si Napoleón hubiera ganado en Waterloo? ¿Y si Shakespeare hubiera sido francés? ¿Habría llegado el hombre a la Luna si la NASA hubiera sido española? ¿Que pasaría si Conan apareciera en Nueva York, o el equipo de la Marvel se convirtiera en Los cuatro fantásticos? O, por ejemplo, ¿que habría sido de la ciencia ficción si Destino a la Luna hubiera logrado ser completada antes que Cohete K-1?

Esos dos films marcaron el comienzo de la era dorada de la ciencia ficción en el cine, algo con lo que sin duda Kubrick no habría estado de acuerdo, pero ambas estaban destinadas a marcar el camino para la gran retahila de films del espacio que habían de venir. Destino a la Luna iba a ser, en principio, el primer gran largo de ciencia ficción desde los seriales de Flash Gordon. Producida por el también director George Pal, la producción de Destino a la Luna fue anunciada a bombo y platillo como la gran sensación del año. El film iba a reproducir como sería un hipotético viaje a nuestro satélite, con todo el realismo que la tecnología de la época y el drama pudieran permitir. Fue entonces cuando el avispado director, productor y hombre orquesta Kurt Neumann decidió adelantarse con su propio producto espacial.

Neumann simplemente se aprovechó del tirón de la publicidad de Destino a la Luna, y del retraso del rodaje del film debido a la complejidad de la historia y demás, rodando con poco dinero y de la forma más rápida posible un viaje espacial. Neumann hizo de productor, de guionista y de director, y con un puñado de actores baratos (entre ellos un jovencito Lloyd Bridges y un clon de Walt Disney) y efectos especiales de cartón piedra logró terminar y estrenar Cohete K-1 antes que sus rivales. El film no tenía ni pies ni cabeza, pero poco importaba, la novedad de la trama atrajo a mucho público, muchos de ellos jóvenes con acné, y puso a la ciencia ficción en el mapa de las taquillas norteamericanas. Para cuando Destino a la Luna llegó a las pantallas la bola de nieve ya estaba en marcha, y el efecto sorpresa había desaparecido. Los visos de realidad científica quedaron olvidados, y la espontaneidad y el peligro nuclear de Cohete K-1 quedaron asentados en la imagen colectiva de lo que debía ser un film de ciencia ficción. Algo que sin duda debió desesperar al gran maestro Kubrick.

En Cohete K-1 no hay tiempo para nimiedades, y el film comienza con el jefe de la expedición explicando su viaje en un pizarrón ante un abigarrado grupo de periodistas, con los astronautas a su lado, ¡quince minutos antes del vuelo! Sin apenas tiempo el grupo de futuros viajeros espaciales realiza unas cuantas comprobaciones, como quien chequea el coche antes de salir de vacaciones, y se mete en su cohete lunar a lo Tintín, con sus botas camperas, y allá que salen disparados hacia nuestro satélite, hablando de combustibles como quien habla de diésel o super.

La tripulación es la habitual en todos los viajes espaciales: un científico mayor y líder de la expedición (el clon de Walt); una mujer científica a la que todos ningunean y poco falta para que la manden a freir un huevo; un guaperas, un montañés y un vaquero de Tejas (?). El cohete despega a la par que la tripulación nos regala una impagable colección de caretos, y una vez en el espacio Lloyd Bridges ya comienza a asediar a la doctora. Cuando un viso de realidad llega, como por ejemplo la nave dejando atrás una de las partes usadas con motores y demás, esa misma realidad científica sale por la puerta cuando en un extraño movimiento pendulante el motor secundario ¡les ataca! Por no hablar de la gravedad que afecta a chaquetas, corbatas y cinturones de seguridad pero no a las personas o a las vigas de hierro.

Para evitar cualquier posible acción legal por parte de George Pal al amigo Neumann no se le ocurrió nada mejor que meter un pase de frenada al cohete, con lo que en vez de ir a la Luna ¡acaban en Marte! Genial. El cohete debía llevar combustible para diez vidas.

Ciertamente en Marte llegan los momentos más alucinógenos, con la tripulación andando con máscaras de gas por la superficie marciana (roja para la ocasión por medio del tinte), disfrutando de la atmósfera marciana, y descubriendo pruebas de una antigua civilización de inteligencia superior; esto es, una máscara africana, como las que venden los inmigrantes ambulantes por las calles. La tripulación acabará encontrando a los restos de la antigua civilización inteligente, reducida a un grupo de salvajes por culpa de las guerras atómicas. Como buenos paletos los marcianos reciben a los cultos extranjeros a base de pedradas, y los supervivientes abandonan el planeta con bajas y con poco combustible, pero manteniendo la moral alta, no como esos mariquitas del Apolo XIII.

Cohete K-1 (en el original Rocketship X-M; ¡inquietante traducción!) nunca se ganará el respeto de los críticos y de los amantes de 2001: Odisea en el espacio, pero se ganó un lugar en la historia por ser la, digamos, entre comillas, primera película de ciencia ficción de la historia. Y se ganará, sin dudas, un lugar en los corazones de los cinéfilos de buena voluntad gracias a su inocencia, desparpajo y absurdo planteamiento. Con este film la ciencia ficción perdió cualquier viso de verosimilitud, pero ganó en un hijo la mar de entretenido. Y esta bien que sea así. ¿Como torturaríamos si no a los fans de Kieslowski?

7 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Hey!!! Que soy fan de Kieslowski.
Saludos

TSI-NA-PAH dijo...

Que grande!!!,me ha salido como verificacion de la palabra en el anterior comentario "Filstro".

Alí Reyes H. dijo...

Te confieso que tienes un tremendo sentido del humor al narrar este film...Me hicistes pasar un rato muy entretenido y un poco cómico

EURICE dijo...

Estoy con Alí, le echas humor, ya lo creo, de este film npi...
Buen finde extralargo Milord ;)

supersalvajuan dijo...

Es que Marte está mejor. Sin duda.

"EnLaCuerdaFloja" dijo...

tengo montones de comics de la coleccion de la serie de marvel de What If .....?

What if the Hulk had always Bruce Banner's Brain?"

hay algunos muy buenos

rocanroleando de camino a Doraville

Möbius el Crononauta dijo...

Tsinapah: jajaa fan de Kieslowski y filstro... tengo a la verificación muy bien enseñada

Ali Reyes: es que el film no es de humor, pero casi..

Eurice: ya sabs, el sci-fi se da mucho a tomarlo con humor... gracias, ha sido un puente larguito, sí

supersalvajuan: da más guerra, si

Enlacuerdafloja: ¡que grandes esos comics! nunca pude llegar a tener uno propio, pero eran deliciosos