jueves, 24 de septiembre de 2009

La máscara de la muerte roja (1964)

La máscara de la muerte roja es otro título de la serie de películas que Roger Corman adaptó de la obra de Edgar Allan Poe, con el terrífico Vincent Price como protagonista. En esta ocasión adaptó el relato de Poe del mismo título mezclándolo con otro pequeño relato, Hop-Frog o los ocho orangutanes encadenados. El film es uno de los títulos por excelencia del gran rey del cine independiente.

Vincent Price interpreta a Próspero, un retorcido príncipe de un feudo medieval donde tras la aparición de un extraño visitante surge un extraño brote de una enfermedad mortal, la Muerte Roja, que poco a poco comienza a diezmar a la población campesina. Próspero invita a los nobles de la región a su castillo, donde, protegidos de la terrible peste, se dedicarán a solazarse a la habitual manera decadente de los nobles medievales. Pero, por supuesto, todo cobrará pronto un tinte siniestro.

Lo primero que llama la atención de La máscara de la muerte roja son los grandes decorados e interiores de los que hace gala, que desde luego son poco habituales en la filmografía de Corman. Para este film el avispado Corman se trasladó a Inglaterra para trabajar con un equipo de rodaje inglés, lo que le valió una subvención del gobierno, y además le permitió usar los decorados que habían sido utilizados para el film Becket. Toda una lección de avispamiento de parte del gran maestro del ahorro. En realidad Corman siguió a los productores del film a Inglaterra, pero desde luego allí supo moverse tan bien como en América. Dado que el film es inglés, no resulta extraño ver en el reparto al norirlandés Patrick Magee, el inolvidable escritor apalizado de La naranja mecánica.

La máscara de la muerte roja es sin duda uno de los más ambiciosos films de Corman, y no es raro que los entendidos en la carrera del director la citen como su mejor película. Desde luego la película cuenta con una gran puesta en escena, muchos actores, buenos secundarios y una interesante trama desarrollado por Charles Beaumont, un nombre importante de la literatura fantástica y de ciencia ficción, y R. Wright Campbell. Pero por supuesto el mejor efecto especial de la cinta es Vincent Price, quien una vez más despliega su infinito magnetismo metiéndose en el papel del retorcido villano Próspero, dotando al personaje de deliciosos matices macabros y de sonrisas seráficas que ocultan un espíritu retorcido y cruel. Vaya, uno nunca tiene suficientes adjetivos para calificar al gran Vincent. Sin duda fue uno de los grandes.

La máscara de la muerte roja es una película de muchos matices, con connotaciones sexuales por doquier, atmósferas malvadas, y con el binomio Corman-Price funcionando a pleno rendimiento. Seguramente no sería exagerado calificar a esta cinta como el particular Exile On Main St de los 'Horror Twins'.

11 comentarios:

supersalvajuan dijo...

El apalizado de la Naranja. Angelico.

TSI-NA-PAH dijo...

Muy buen y ingeniosa tu calificacion final sobre la pelicula,se nota que eres un crack,como diria mi amigo Rockland.
Ciao!

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

Posíblemente mi favorita del ciclo Corman/Poe junto con la preciosa El Hundimiento de la casa Usher.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Si tienes un hueco y te apetece, pásate por mi blog que no hace mucho colgué un post sobre Poe y Corman.
Saludos

EURICE dijo...

Es que mira que estas puesto en cine.
Esta tambien la he visto, pero hace mil años.
Que tengas un buen fin de semana amiguito ;)

Perem dijo...

Vincent Price!!!!!!! No ha habido otro como él!!!!!

Un saludo.

Noemí Pastor dijo...

Ésta es de las mías. Y me gusta eso de clasificar a Price en la categoría de efectos especiales, porque en la de actor... ejem.

Möbius el Crononauta dijo...

supersalvajuan: mejor a ritmo de Gene Kelly que de reguetón

Tsinapah: rocks off, amigo!

RnR Outlaw: esa hace eones que no la veo, tengo que rescatarla también

Crowley: bienvenido. Como ya ves, creo que el duo Corman/Price ofrece más de lo que parece

Eurice: ya ves, en estos tiempos hay que estar puesto para ser feliz jeje. Sí que ha sido un buen finde, vive Dios.

Perem: ni lo habrá, él fue el auténtico señor de la iniquidad

Noemí: ¿Vincent Price mal actor? ¡noorl!

Noemí Pastor dijo...

No he dicho que fuera malo; he dicho que era ejem.

Möbius el Crononauta dijo...

Mmm ¡ujum!

Fantomas dijo...

Una de mis adaptaciones favoritas del ciclo Corman/Poe las cuales son oro puro.

Saludos.