lunes, 24 de agosto de 2009

The Paul Butterfield Blues Band


Supongo que si Paul Butterfield y Mike Bloomfield habían de nacer en algún lugar de la Tierra, ese lugar habia de ser Chicago, cuna del blues eléctrico y sede de míticos sellos negros como Chess o Alligator. Paul Butterfield siguió un camino paralelo al de los pioneros británicos del blues rock blanco, pasando de ser un chico blanco del baby boom mondo y lirondo a un apasionado de los sonidos negros de Norteamérica, aunque Butterfield desde luego jugó con ventaja sobre gente como Alexis Korner o John Mayall; Butterfield tenía al alcance de la mano, los clubs, los discos, los sellos, o las actuaciones de los maestros negros en el barrio viejo de Chicago. Una vez metido en el blues, la evolución natural de Butterfield fue dejar la flauta colegial por las viejas armónicas Hohner.

El feliz momento para el blues blanco norteamericano tuvo lugar en la Universidad de Chicago donde Butterfield conoció a otro blanquito loco por el blues, el guitarrista Elvin Bishop, con quien pronto comenzó a recorrerse los locales de blues y mezclarse con los músicos de color en jams nocturnas repletas de humo y alcohol. Butterfield y Bishop tuvieron la oportunidad de tocar con los más grandes, ya sabéis: Muddy Waters, Howlin' Wolf y demás gente de la escena de Chicago. De hecho The Paul Butterfield Blues Band nació cuando Bishop y Butterfield se unieron a la sección rítmica de Howlin' Wolf formada por Jerome Arnold y Sam Lay. Unos meses después una convalecencia imposibilitó la permanencia de Lay, quien fue sustituido por otro músico negro de blues y jazz, Billy Davenport. Por entonces la formación se había completado con el inquieto y virtuoso guitarrista Mike Bloomfield, un prodigio que ya se había labrado una reputación tocando los músicos negros de la ciudad, y el teclista Mike Naftalin. Fue el célebre productor Paul Rothschild de Elektra quien descubrió a la banda y los fichó para el sello, con lo que en 1965 la carrera discográfica del grupo comenzó a rodar.

El talento de la banda café olé quedó reflejada en su espléndido debut homónimo repleto de estándares del blues como el "Shake Your Moneymaker" de Elmore James, el "I Got My Mojo Working" de Muddy Waters o el "Mellow Down Easy" de Willie Dixon, más un puñado de temas propios como "Thank You Mr. Poobah" o "Screamin". También acercaban al blues con gran maestría el clásico de Sun Records "Mystery Train". Sin duda uno de los mejores debuts del 65. No fue extraño que Dylan los fichara para su algarabía del Festival de Newport.

The Paul Butterfield Blues Band siguieron barriendo por todos los locales que se les ponían por delante para en el 66 publicar su segundo álbum, East-West, otra fantástica colección de clásicos negros y un tema propio, la larga jam jazzie de 13 minutos titulada "East-West".

La banda siguió girando (corre por ahí un bootleg del 66 del que hablan bastante bien) hasta que un Mike Bloomfield con deseos de experimentar, y que nunca se había visto con buenos ojos a Paul, de quien dicen podía llegar a ser muy intimidante, abandonó el barco para seguir con sus propios asuntos. Para el tercer disco, The Resurrection of Pigboy Crabshaw, Bishop retomó el puesto solista de los inicios. El sonido de la banda también evolucionó debido a la inclusión de vientos en la riqueza musical de la banda.

La reputación de la banda siguió creciendo con su inclusión en megafestivales como el de Monterey o Woodstock, aunque para éste último ni Nicotin ni Bishop seguían en la banda. El cuatro trabajo del grupo, In My Own Dream, confirmaba la deriva desde blues eléctrico de raíces de los comienzos hasta un sonido más soul, más elegante. Tras un directo, el Live grabado durante una serie de actuaciones en el Fillmore West, llegaba en el 70 Sometimes I Just Feel Like Smilin', culmen del nuevo gusto de Butterfield por el soul y el protofunk de la época. El cambio era notable, y las posibilidades de la formación parecían agotadas, así como la relación entre los músicos supervivientes del proyecto original. De tal modo que finalmente Butterfield disolvió la banda para irse a meditar a Woodstock y preparar un nuevo proyecto.

Para la historia quedan sus dos esenciales primeros discos, y un puñado de discos de sonido soul realmente deliciosos, ideales para atusarse el afro en un ambiente repleto de humo y de diosas de ébano.

6 comentarios:

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Qué bien me he comido las pavías leyéndo esto. Butterfield me sonaba a dinosaurio de hemeroteca. Soy un gañán. A sus pies.

TSI-NA-PAH dijo...

Clase,unicos,maestros,enhorabuena por rescatar esta increible banda,tenia pensado escribir algo sobre ellos ,pero lo has clavado.
saludos

ROCKLAND dijo...

Pedazo de post a la alturas de estos grandes, grandes del blues-rock de los sesenta. Como tú bien dices, los dos primeros son joyas de una época irrepetible.

Saludos!

Adrian Vogel dijo...

Y los primeros discos de Elvin Bishop en solitario son muy recomendables.

ladridos dijo...

Por la red circula una Jam Session de Jimi Hendrix com Paul Butterfield... uffff... Impresionante...

Möbius el Crononauta dijo...

Aitor: ¿te has comido las pavías? ¡yo me he rascado los flandes!

Tsinapah: eran todo unos maestros. Estará bien leer lo que tengas que decir de ellos.

Rockland: esos dos discos están muy olvidaditos, y son muy buenos

Adrian: pues mira, habrá que catarlos a ver

ladridos: eso también está jugosillo