martes, 18 de agosto de 2009

Dos mujeres (1960)

Dicen, o decían, de Sofía Loren, la mamma, la gran dama del cine italiano, y su actriz más reconocida, que tras su curvilíneo cuerpo de espléndida maggioratta se escondía una mujer de gran carácter, inteligente y de lengua vivaz, no muy distinta de esos personajes de marcada personalidad italiana que era capaz de responder verbalmente sin problema alguno a los comentarios soeces y a las bajas pasiones de los hombres. Lo que quizá el mundo no sabía, allá en los 50, es que tras el escultural cuerpo de la mujer se escondía una gran actriz.

Dicen que fue Carlo Ponti, su amigo, mánager, amante, marido y motivo de envidia para media humanidad quien pulió al "diamante" de Roma, como si estuvieran recreando un moderno Pigmalión a la italiana. Tras hacerse su nombre en Italia y comenzar a pasearse por Hollywood, en 1960 se encargó de demostrar al mundo de lo que era capaz en Dos mujeres, un estupendo melodrama del no menos grande Vittorio De Sica.

Ya durante la inmediata posguerra la industria cinematográfica de una Italia destruída había comenzado a reflexionar sobre la moraleja del roto cuento de hadas que el un día popular Mussolini prometiera cumplir al país. Ya en el 45 Roberto Rosselini se encargó de conmover muchas almas y conciencias con su oscura Roma, città aperta.

En Dos mujeres De Sica nos acerca a otra realidad de la guerra, la de la población civil, siempre mudo y desgarrado espectador de las conflagraciones, y especialmente la de un sector especialmente sensible, el de las mujeres. Las dos mujeres a las que se refiere el título son Cesira, una bella y fuerte mujer de pueblo que tras haber buscado una vida mejor en la gran ciudad que tras quedar viuda regresa de Roma para huir del fantasma de la guerra, y su apenas adolescente hija Rosetta.

Afirma más o menos uno de los personajes de la película, el intelectual Michele (interpretado por un joven Jean-Paul Belmondo) que es imposible escapar de la guerra, y que tarde o temprano ésta llega a todos los lugares. La historia de Dos mujeres es la lucha de Cesira por proteger a su hija del horror bélico, tratando de salir adelante llevando una vida más o menos normal, y desconfiando siempre de las amables sonrisas de los hombres que posan sobre ella sus ojos de fuego. En su pueblo natal, libre de bombardeos y tropas, los problemas son otros. Aunque los ecos de la guerra parezcan lejanos, los ruidos del hambre y las voces de la supervivencia se dejan oir igualmente, y por tanto Cesira, como cualquier madre en cualquier guerra, tira de todo recurso para llevarse algo de pan a la boca.

El dolor de una madre puede reflejarse de muchas maneras, y en el arte no es muy diferente. Miguel Ángel dejó para la posteridad uno de los retratos más inmortales de esa angustia vital por la supervivencia del hijo, la hija, los más queridos. El retrato final de De Sica no será muy distinto, en un plano desgarrador que nos abandona a una rota incertidumbre sobre el futuro de madre e hija, una vez que el destino de ambas se haya cruzado con el lado más horrible de la guerra y del ser humano, especialmente el del género masculino.

7 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Que belleza de mujer,Mamma Mia!! y ademas era buena actriz y envejece comoel buenvino,con mejor cuerpo.
Ciao

GINEBRA dijo...

La Loren ha sido bellísima y los sigue siendo, estoy de acuerdo con Tsi -Na-Pah (joder con el nombrecito!!!) envejece como el buen vino.
Dos Mujeres es una película muy buena, la primera vez que la ví era yo una niña y se me grabó en la mente la horrible escena de la violación de madre e hija, yo no sabía que era éso (lo que no me explico es como mis padres me dejaron verla, con los "inquisidores que eran", pero me conmocionó... hoy sé, que por desgracia, en todas las guerras las mujeres y las niñas son violadas, ultrajadas y vapuleadas...
Me gustó tu homenaje al cine italiano y a Sofía.
Besos calurosos de un verano que se empieza a parecer al infierno (me imagino ese sitio con unas temperaturas insoportables... es broma , el infierno existe pero en la tierra, lo vemos todos los días).

Erik dijo...

Pues no me parece tan guapa Sofía. Aunque su mirada de cuando era joven me gusta. Parece que vaya a zurrrarme una hostia pero aun y así me gusta.

La película no la he visto.

saroide dijo...

A mí me encanta la Loren: tiene una fuerza bestial y una belleza original, se come la cámara.

paulamule dijo...

Grandísima película y respecto al a Loren... qué decir. Reconozco que no me gustan las mujeres recauchutadas pero esta mujer, a pesar de eso, está espléndida.
Salud.

Fantomas dijo...

Grande la Loren, aunque esta película aún la tengo pendiente.

Saludos.

Möbius el Crononauta dijo...

Tsinapah: era una diosa, y ahora es una diosa con clase

Ginebra: jaja es un gran nombre, el de tsinapah. No me extraña que se te grabara, es una escena brutal aunque en realidad nada se va, y el final es más duro aún. Como los otros mundos, el cielo y el infierno están aquí. Lo cual me recuerda a Tin Machine

Erik: si no te gusta Sofía, yo me encargaré de que te guste. Dame tiempo

saroide: era y es una fuerza de la naturaleza, y un bellezón bombástico

paulamule: bueno, a lo mejor con los espaguetis le ha bastado...

Fantomas: ya llegará, pero no la dejes pasar