viernes, 17 de julio de 2009

Kartum (1966)


Llamadme anticuado, pero, ¿nadie echa de menos a los miles de extras de las películas de aventuras de antaño? Sí, hoy en día con eso del CGI, los ordenadores y los diseñadores gráficos con coleta y camisetas de Star Wars es una bobada gastarse dinero en rodar con montones de tipos disfrazados que esperan un bocadillo, más cuando los extras generados por ordenador dan el pego igual (¿lo dan? cada vez que veo el Coliseo de Gladiator me hago esta pregunta). Pero no sé, los veo y noto un hueco en mi interior que no siempre calman las palomitas. Debe ser lo que yo llamo, bueno lo que se me acaba de ocurrir que voy a llamar, el "efecto de la teta de silicona". Sí, a la vista puede quedar muy bien, pero, ¿y al tacto? ¿Tienen la misma movilidad? ¿El mismo feeling? ¿Esa suave y cálida sensación de humanidad? Quizás sea simplemente el encanto de lo añejo, pero yo no siento lo mismo viendo a las masas de las batallas de películas bronstonianas como El Cid que contemplando a las hordas de orcos de El señor de los anillos: Las dos torres, hordas que por otra parte en muchas ocasiones bien podrían ser bailarinas de ballet, porque con tanta sucesión de planos en nanosegundos a veces ni sé lo que veo ni donde estoy. Esto seguramente quiere decir que he perdido mi "toque videojueguil" y estoy más cerca de ser un abuelo cebolleta, pero chicos, es lo que hay. Y no tengo nada en contra de la saga cinematográfica de Tolkien, pero a lo que extras y batallas se refiere, me quedo mucho antes con, pongamos por ejemplo, Kartum.

Kartum pertenece a uno de los sub-géneros de las películas de aventuras que más me pirran, esto es, las películas sobre el colonialismo británico. Ya sabéis, cosas como Las cuatro plumas o Zulú, el siglo XIX, la exploración, las casacas rojas, y la gloriosa tradición de tribus hostiles pateando el culo al glorioso ejército británico. Porque en la muerte de los pocos blancos ante los miles de nativos está la gloria; en cambio, en las respuestas británicas aplastantes a esos hechos gloria hay poca, y por eso Hollywood o el cine británico nunca las sacan. Aun así, envidio el hecho de que el cine anglosajón pueda rodar pelis de aventuras sobre su pasado colonial y salir indemne. Si a un director español se le ocurriera la locura de rodar algo mínimamente glorioso sobre los conquistadores del siglo XVI, se le caería el pelo. Incluso aunque rodara alguna famosa masacre de españoles. Como mucho, tendremos que conformarnos con un pestiño como El Dorado, que en cualquier otra industria habría acabado con la carrera de Carlos SauraCoppola se arruinó por mucho menos!), pero que aquí como mucho serviría para gastarse las subvenciones o el dinero de algún incauto productor. Maldición, si la maceta con geranios de mi terraza me da más acción y entretenimiento que esa... ¡cosa!

Pero olvidémonos de las vergüenzas del cine patrio y vayamos con Kartum, un film mucho más trepidante (y que apenas dura un cuarto de hora menos que... ¡ah sí, debíamos olvidarnos!) que nos acerca a la historia de la rebelión sudanesa de finales del XIX que puso al Sudán, entonces ocupado por Egipto, en pie de guerra, y logrando por un momento que el cuello de la casaca roja del Imperio Británico apretara más de lo debido.

Allá por la década de 1880 a un señor musulmán del Sudán a un señor musulmán le dio por autoproclamarse El Mahdi, un directo servidor de Mahoma, y declarar una jihad o guerra santa al Egipto otomano que dominaba el Sudán. El tal Mahdi reunió a varias tribus entorno suyo y logró patear el culo del modernizado ejército egipcio, amenazando con tomar Jartum, la capital del Sudán, y masacrar a cualquier egipcio que hubiera allí. Como es lógico, el gobierno británico, aliado y protector de Egipto, vio esta serie de hechos con preocupación.

Con la masacre del ejército egipcio, liderado por un asalariado inglés, se abre la película Kartum, para dar paso a una reunión de urgencia del gabinete del Primer Ministro, a quien interpreta soberbiamente Ralph Richardson, logrando transmitir el retrato del típico político sarcástico más preocupado de los titulares que de otra cosa. Tras mucho debatir se decide enviar al Sudán a un solo hombre, el mítico general Charles Gordon, de quien dicen que venció una rebelión en China armado tan solo con su bastón. Gordon, el protagonista de la historia, aceptara la arriesgada misión de liderar la evacuación de la población egipcia de Jartum. Y quién mejor para interpretar a un héroe mítico y aventurero que el gran Charlton Heston, el rey de la aventura y la épica desde los 50.

¿Y a quien tenemos como el antagonista de Gordon? Pues, sorprendentemente, a todo un Laurence Olivier que con su habitual clase y elegancia se mete en el papel del "esperado", El Mahdi. Eran otros tiempos y otras costumbres, y hoy es inevitable que resulte algo chocante ver a blanquitos interpretando a árabes, negros y demás, pero en este caso estamos ante la crema de la interpretación británica. Olivier, a pesar de su maquillaje y demás, no parece demasiado moruno, pero, tal como le dijera a Dustin Hoffman, se dedica a interpretar, y lo hace de maravilla. Así que el resto es anecdótico.

Los habituados al viejo cine de aventuras ya sabéis lo que podéis esperar de un film como Kartum: entretenimiento, grandes interpretaciones, en ocasiones ingeniosos diálogos, y grandilocuentes batallas llenas de gente que se cruza y de protagonistas que saben estar a las duras y a las maduras. Y los que no conozcáis el viejo género de acción y aventuras, haceros esta pregunta: ¿lograré aguantar planos de batalla que alcanzan la friolera duración de quince, veinte, y a veces hasta 30 o 45 segundos? La respuesta, jóvenes aspirantes al FBI, está ahí fuera.

12 comentarios:

El Mar no Cesa dijo...

Mobius: no tienes idea lo de lo de acuerdo que estoy contigo!. Hecho de menos las cosas humanas, verle la cremallera a Ultraman, por ejemplo... ahora todo es tan irreal y perfecto que ha perdido su toque creible.
Me quedo con tu frase: "porque con tanta sucesión de planos en nanosegundos a veces ni sé lo que veo ni donde estoy.".
Yo tampoco ya se ni lo que veo, ni lo que oigo, ni lo que se...
Un abrazo! Tremendo el post.
El Mar.

kareemah dijo...

Gracias por tu aportación, ahora lo voy a escuchar.
Me encanta The Who por cierto; son una banda cuyo nombre conocía pero nada más, y derepente hace tiempo viendo la tele por cable a las 5 de la mañana me siento a ver una peli y resulta que salen ellos de bda sonora...esa película es "Quadrophenia", como la pillé de casualidad después vi en la net algunas cosas sobre ella pero en verdad no sé si es conocida o no.Me enganchó todo totalmente, la película que me parecio una fuente de info super curiosa acerca de la época los mods y rockers de UK, y la puse con las voces originales por lo que pude disfrutar del acento british de los actores q mencanta :D:D.
byez xx

Alí Reyes H. dijo...

Ni idéa de que existía...Veré cómo hago para ponerme en ella

Kal Zakath dijo...

Querido Crononauta, lo cierto es que una cosa buena que tienen las cintas modernas es que se centran más en los personajes y las escenas de batallas individuales son mucho más elaboradas que las de películas antiguas en que los actores tenían mediocres coreografías, salvo las películas de Errol Flynn, por ejemplo.

Por otro lado, aunque los extras fuesen nefastos luchadores daban un toque caótico y de realidad a dichos filmes de batallas multitudinarias, en los que se veía gente por doquier, unos diferentes de otros.

Como hace mucho que no disfruto de una de esas películas voy a intentar adquirir una copia de esta película para disfrute y análisis.

Saludos.

Anónimo dijo...

Ah los malditos casacas rojas, Lord Faversham rememorando espantosas carnicerías, la brigada ligera. En fin, la aureola de leyenda de todo ellos jamas la compensarán los efectos digitales.

Gran peli. Zulu es mi preferida..

Jose

TSI-NA-PAH dijo...

Siempre escribiendo unos post autenticos,buenos y instructivos,que grande eres Crononauta.
Saludos

Akeru dijo...

Me encantó esta película. Soy fan acérrima de este tipo de cine, por delante de la superproducciones actuales que se basan en efectos especiales con terribles guiones. Heston y Olivier, dos monstruos de la pantalla frente a frente, abslutamente inigualables.

Por cierto, hace poco he visto una pelicula rusa, "la espada del rey". Es entretenida y poco más, pero la batalla del final, entre los ejercitos ruso y sueco, me conmovió. Creo que podría gustarte.

Besos, crononauta.

supersalvajuan dijo...

Del Dorado podríamos salvar a Inés Sastre. Siempre puesta en un altar. Una diosa.

Möbius el Crononauta dijo...

ElMarnoCesa: lo malo es que a veces ni siquiera es tan perfecto. Y no me parecen mal las escenas adrenalíticas, pero se abusan demasiado de ellas. Menos mal que siempre nos quedarán las verdes praderas del cine clásico...

kareemah: ¡qué bonito es descubrir cosas como los Who! Quadrophenia no es desde luego un film que hoy controle todo el mundo, pero por supuesto cualquier fan de los Who sabe de él, y sí, en su día fue bastante popular.
Lo de la banda sonora es simple, la película se basa en el "Quadrophenia", un disco de la banda, al igual que pasa con "Tommy". Por cierto que si te enteraste de todo viendo el film en vo, tienes mi admiración.

Ali Reyes: a ver si tienes suerte, seguro que lo disfrutarás

Kal Kazath: jum tal vez las coreografías sean o más realistas o menos teatrales, tal vez. Pero pocos estrenos actuales he visto que puedan competir con batallas como las de 'Waterloo' o 'Cromwell', o la épica de 'Excalibur'.

Jose: Zulu, en mi opinión incluso superior a ésta. Gracias por el aporte.

Tsinapah: gracias mil, con lectores así, es fácil

Akeru: pues bueno, ya somos unos cuantos fans acérrimos de ese cine mítico.

"La espada del rey", eh. La buscaré a ver. ¡Gracias!

supersalvajuan: bueno, claro, Inés es Inés

Noemí Pastor dijo...

Yo también, yo también... Apúntame en la lista de antiguallas que echan de menos el cine bíblico y todavía frecuentan las salas. Casualmente, además, acabo de publicar algo en lo que me autodenomino "abuela Cebolleta". ¿Mi reino ya no es de este mundo?

Möbius el Crononauta dijo...

Bueno, recuerda el viejo axioma: hay otros mundos, pero están en éste.

marguis dijo...

Un clásico de aventuras... aunque yo de Heston me quedo con "Cuando ruge la marabunta" no se las veces que la he visto, pero sigue gustándome como cunalo va por primera vez...