viernes, 12 de junio de 2009

Hawkwind

The entire audience looked like they were having an epileptic fit, all six hundred of 'em doing the same move. I remember thinking , 'Well, I have to join them - I can't watch them!' (Lemmy)

No sé como Jodorowsky no tuvo la suficiente visión como para acompañar sus películas con música de Hawkwind. Bueno, quizás lo hizo y yo no he sido informado, pero la verdad es que la música de esos locos y encantadores jipis británicos tiene tan poco sentido (o todo, pues hay gente que buscando, encuentra) como las películas del gurú de la psicomagia. Aunque, justo es decirlo, creo que Hawkwind aportaron más al mundo de la música que Jodorowsky al del cine.

Contar la historia de Hawkwind requiere tiempo, reflexión, y seguramente montañas de quaaludes y psicotrópicos. Yo no tengo ninguna de estas cosas, así que quede la historia en unos cuantos destellos. De todas formas, ahí fuera, aparte de la verdad, está la wikipedia, y muchos, muchos cambios de formación. En realidad, la confusión dominó al grupo y a su música, de tal modo que en muchas ocasiones, como narra el bueno de Lemmy, ni los propios miembros del grupo sabían quién estaba fuera o dentro del grupo.

Aunque si hay alguien que siempre estuvo allí, y alrededor del cual surgió un grupo casi por esporas, ese fue Dave Brock, a quién un redactor del Mojo definió como el tipo de jipi al que , en mitad de un grupo de personas, la gente iría a pedir drogas si no sabía quien las vendía. Brock, como muchos otros de su generación, provenía del rock 50s y el blues, y había probado fortuna tanto en Inglaterra como en Europa, por la cual había viajado como músico callejero, ganándose el pan con las monedas de los viandantes. De vuelta a la vieja Inglaterra, con una mujer y un hijo a cuestas, Dave y su compañero guitarrista Mick Slattery conocieron al bajista John Harrison, y como siempre ocurre en estos casos, la química entre ellos llevó al germen de un grupo que se completó con el batería Terry Ollis y dos viejos amigos de Dave, Nik Turner y 'Dik Mik' Davies, al saxofón y los teclados. Tan volátiles como una muestra de nitroglicerina, y siguiendo los pasos de The Byrds y otras formaciones psicodélicas, las primeras actuaciones del grupo tuvieron lugar bajo el nombre de Group X, pues la banda había llegado antes que un nombre. Con sus largas jams psicotrópicas la banda prontó comenzó a atraer a un público bastante "puesto" en la onda, y pronto el mítico DJ John Peel se fijó en ellos, y con su influencia y la del promotor/manager Doug Smith, la banda, remozada como Hawkwind, término que tras su aparente lirismo parece contener una broma privada sobre ciertas costumbres poco refinadas del amigo Turner.
Fue así como en 1970 llegaría Hawkwind, el primer LP del grupo, que se abría con "Hurry On Sundown", un gran sencillo que recogía los sonidos californianos de la época y un cierto regusto al influyente trabajo de Bob Dylan. Seguía una pieza que el grupo llamaba "Sunshine Special", y que a la postre fue dividida en varias partes, con títulos como "Paranoia" parte uno y dos, que desde luego explicaban muy bien su contenido. El álbum se cerraba con otro tema cantado, "Mirror of Illusion". En reediciones más modernas podemos encontrar entre los bonus una bonita versión del "Bring It On Home" de Willie Dixon. En la edición original del Hawkwind todos los créditos correspondieron a Dave Brock, para sorpresa de sus compañeros, ya que casi todos los temas eran producto de largas jams. El feliz mundo de Hawkwind, amigos.

Al aparecer el disco Slattery ya no estaba en la banda, siendo sustituído por Huw Lloyd-Langton, quien, según Lemmy, desapareció durante el festival en la Isla de Wight, tras tomarse varios ácidos, para no reaparecer hasta varios años después. Siguieron más cambios de formación, una constante en la delirante historia del grupo. Por ejemplo, tras un tour con los Pink Fairies, John Harrison dejó la banda, harto de estar rodeado de colgados, siendo sustituido por un tal Thomas Cribble quien a su vez dejó paso al bajista de Amon Düül II llamado Dave Anderson.
Los cambios no impidieron que la banda grabase otro disco (ya para una major, la United Artists) que estaba destinado a ser un gran clásico de la banda, como lo es también su debut. In Search of Space apareció en 1971, y se iniciaba con un larga improvisación llamada "You Shouldn't That". Por entonces Hawkwind ya estaban definiendo tanto su sonido como su imagen, y temas como "You Know You're Only Dreaming" o "Adjust Me" podían recordar tanto a Pink Floyd como a los Beatles del Sgt. Pepper's, aunque mucho menos lúcidos que los primeros y mucho más pasados de vueltas que los segundos. De todas formas In Search of Space estaba destinado a convertirse en un disco influyente, y las guitarras y atmósfera de un tema como "Master of the Universe" seguro que enseñaron mucho a un tipo como Dave Wyndorf.


Lemmy Kilmister ya tenía a Hawkwind en su mira desde hacía un tiempo, y aspiraba a hacerse con el puesto de guitarrista, pero acabó siendo el bajista de la banda cuando Anderson no se presentó a un festival benéfico en el que la banda tenía que tocar cierta noche de 1971. El bajo de Anderson estaba allí, pero Anderson no, y según palabras de Lemmy, fue así como se enfundó por primera vez un bajo, y como acabó entrando en la banda (apoyado por 'Dik Mik', que buscaba desesperadamente un colega de juergas adicto al 'speed').
Por aquella época Hawkwind empezaron a contar con una especie de corte de apoyo, una especie de amalgama de artistas y fotógrafos, poetas, escritores de ciencia ficción y supermujeres como Stacia, que pronto se convertiría en la bailarina oficial del grupo, haciendo corpóreas las notas del grupo mediante extrañas performances que solían incluir pintura corporal y extrañas ropas que no duraban mucho tiempo puestas.

El tercer disco de la banda, Doremi Fasol Latido, presentó una nueva base rítmica con Lemmy y el contundente Simon Wright a la batería. El disco fue grabado en un supuesto estudio con colchones en las paredes y un equipo casi inexistente. Seguramente nadie del grupo quedó contento con la producción de aquel álbum, pero muchos fans lo adoramos tal como está, con ese sonido tan cavernoso que abre el disco, la fastuosa jam "Brainstorm" que no por casualidad sería versioneada décadas después por Monster Magnet. "Space Is Deep" nos acerca más a la psicodelia 60s, "Lord of Light" embrutece de nuevo el disco para dejarnos con las suaves acústicas y los sonidos extraños de "Down Through The Night". En "The Watcher", otra pieza casi acústica, Lemmy cantaba su propia composición, de una forma como muy pocos fans hardcorianos de Motörhead podrían imaginar.
Aquél año Hawkwind obtendrían su mayor éxito con una composición de Brock y Robert Calvert, poeta y nuevo frontman del grupo tras la partida de Nik Turner. Cantada por Lemmy, "Silver Machine" fue grabada en un festival benéfico donde antes de salir tanto Lemmy como Dikmik se habían atiborrado de cocaína, anfetaminas y ácidos. Increíblemente los resultados fueron más que óptimos, y aunque Lemmy confiesa que nunca llegó a enterarse de donde estaba el público, afirma que fue probablemente el mejor concierto que dio junto a Hawkwind.

En 1974 llegaba un disco en directo, Space Ritual, tan cósmico como se podía esperar de ellos, y que es una buena muestra de lo que debía ser asistir a un concierto de Hawkwind, algo así como ver a los Quick Messenger Service con la mente en Venus y un montón de efectos raros de fondo. Tras algún inevitable cambio de formación, llegó el cuarto álbum de estudio, Hall Of The Mountain Grill, en el cual Dave Brock asumió las tareas vocales en casi todos los temas. El disco es otro buen trabajo de Hawkwind, donde se alteran los temas más guitarreros como "The Psychedelic Warlocks (Disappear In The Smoke)" o "Lost Johnny" (co-escrita por Lemmy) con psicodelia pura y dura y paranoias atmósfericas como "Goat Willow". Puro Hawkwind, vamos.

En mayo del 75 llegaba Warrior On The Edge Of Time, el último disco que grabarían con Lemmy y que cerraría toda una etapa de brillante locura y sonido de monolito espacial. De la curiosa forma en que Lemmy dejó la banda ya hablaré otro día. Hawkwind siguieron sin él, y sin nadie más quien no fuera Dave Brock, quien ha mantenido viva a la banda durante todos estos años, llevando a la confusión consigo allá donde actúe la banda.

Nunca me he adentrado más allá del 75 en la discografía de Hawkwind, pero recomiendo sus cinco primeros discos a cualquier fan de Monster Magnet o Motörhead. Respecto a los primeros, porque Hawkwind han sido una de las máximas influencias de Dave Wyndorf, y respecto a los segundos simplemente porque Lemmy estuvo allí. Aunque id preparados, pues nadie debería ser tan incauto como para esperar una colección de 'silvers machines' en los surcos de esos discos. Pocos son los temas que duran menos de cinco minutos, Hawkwind eran una deliciosa panda de colgados que se dedicaban a perderse en su propio universo de ácidos, riffs de aceite de roca y extraños sonidos electrónicos. Pero aquellos pocos elegidos que sepan apreciar lo que hacían Hawkwind, y se arriesguen a adentrarse en su particular cosmos de jams, se aproximarán a un estado de conciencia en el cual comprenderán lo que quería decir Dave Bowman al afirmar: "Dios mío, está lleno de estrellas".

14 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Gran post,siempre es un palcer oir hablar de estos simpaticos chalados.
Curiosamente tengo preparado un post sobre "Stacia" la bailarina de enormes pechos que les acompañaba en sus actuaciones.
Saludos

Dr. Quatermass dijo...

Grandes Hawkwind!! y como comenta TSI-NA_PAH lo que hacía Stacia en el escenario meneando sus pechos como molinos no ha sido igualado (buscar en youtube el video). Möbius, puedes seguir hasta finales de los 70 tranquilamente. Mis favoritos son "in search of space" para los que busquen la esencia de apisonadora psicotrónica, y "Hall of the mountain grill" si queréis algo más melódico. Y claro, el directo "Space Ritual" (en vinilo con desplegable increible) para la experiencia completa.

Hawkwind rules!

ROCKLAND dijo...

Pedazo de post que te has currado, compi!! Y encima me viene de perlas ya que nunca me metí en profundidad en la obra de Hawkwind. Sólo "In search of space" y poco más.
Ahora ya no tengo excusa.

Saludos

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Crononauta es usted una enciclopedia secuestra tiempo... para fans de Monster Magnet y Motörhead, dammit, encajo en esa descripción.

WOOD dijo...

Grandioso post, recalco. No controlo a Hawkind. No se ve el video, lastima, esta roto el enlace, al menos ahora. Abrazo.

paulamule dijo...

Pues es cierto, siempre he tenido intención de meterme en este grupo y nunca he acabado por hacerlo.
Yo tampoco tengo excusa.
Salud.

KARLAM dijo...

JO DER pedazo de entradón!! Casualmente en los últimos dias le estoy dando cosa fina al Space-Rock con grupos de los ´60/´70 como Hawkwind, y algun otro actual que mamaron directamente de ese sonido.
Estos tios tienen una discografía de lo más completa y extensa, casi imposible controlarlo todo, pero creo que en julio van a sacar un trabajo recopilatorio de varios cd´s. Esto es para conmemorar el 40 aniversario de la banda, así que habrá que estar al quite porque van a girar con esa excusa. Ya podrían acercarse por aquí.

Inos. dijo...

¡Lisergia pura! Cuando los músicos se saltaban las válvulas en serio... Buen post, gurú Moebius.

GINEBRA dijo...

Creo que no has necesitado psicotrópicos ni nada de éso; además has tenido tiempo para contarnos de forma magistral (no nos hace falta la wiki) "la vida y milagros" de Hawkwind... no les he oído mucho, la verdad, pero seguiré tu recomendación... me gusta sus pintas hippies!!!!. También la foto del guapetón de Brad ahí en tu sidebar... besos-

El vídeo excelente.

Adrian Vogel dijo...

“Silver Machine” fue el primer disco suyo que me compré (un single). Un verano (1972) glorioso en Inglaterra. Esta canción y el “Schools Out” de Alice Cooper, “Mama weer al crazze now” de Slade, “Metal Guru” de T.Rex, “Honky Cat” de Elton John y el “John, I’m Only Dancing” de Bowie…

Anónimo dijo...

Hasta los Sex Pistols han versioneado Silver Machine en sus giras de reunión.

Möbius el Crononauta dijo...

Tsinapah: será un placer leer ese artículo sobre Stacia, y contemplar alguna bonita foto suya

DrQuatermass: ¿y que video es exactamente? ¡deberías poner un enlace, amigo! Tal vez me adentre más aun en los 70, tal vez.

Rockland: meterse en el caos de Hawkwind siempre es un placer.

Aitor: sí, deja a Matt Sorum por un tiempo y llévate a Hawkwind a casa...

Wood: se arregló el video, maldito yutub

paulamule: te espera la lisergia pura, you know

Karlam: tampoco aspiro a controlarlo todo, de momento me conformo con sus clásicos. Al fin y al cabo Hawkwind no son los Rolling Stones.

Inos: jeje gracias maese chamán

Ginebra: no los he necesitado, no. Ay lo que haría yo con tiempo. Brad, hippies... ¡miscelánea es poco!

Adrian: pedazo de año, y vaya buena compra para empezar.

Anónimo: ¿ah sí? debe ser cosa de Steve

Dr. Quatermass dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=wwu8d2NVEcc

Minuto 2:50

A disfrutar !!!!

Möbius el Crononauta dijo...

Gran documento.. no sé que me ha impactado más, si la turgente Stacia o ver a Samantha Fox cantando "Silver Machine".