viernes, 5 de junio de 2009

El último Boy Scout (1991)

Sin entrar en comparaciones profundas, pero echando mano de una, a la postre y paradójicamente, comparación superficial, ¿queda algo de la figura imponente de aquellos Spade, Marlowe y demás que de forma tan definitiva interpretara el (todos en pie) ciclópeo Humphrey Bogart? Ya saben, el hombre derrotado y aferrado a una botella, pero extrañamente lúcido e idealista, que actúa según sus propios valores, y que cree en una justicia y lamenta el crimen impune, y quien, en muchas ocasiones, suele trabajar como detective. ¿Queda algo de ese espíritu en el cine de hoy en día? ¿Algún resto de la Edad de Oro del cine negro? Quedan, en efecto, muy diluídos restos de aquellos personajes bigger than life. Se pueden apreciar las presencias de aquellos personajes, aquellas tramas y aquellos geniales diálogos en las revisitaciones y personalísimos homenajes de los hermanos Coen al film noir, por poner un ejemplo. También quedan restos arqueológicos de aquellos Sam Spade esparcidos escasamente por unas pocas películas y personajes. Y creo que El último Boy Scout es una de ellas. Quizás haya algún lector que no entienda de lo que estoy hablando. Podría tratar de explicarme mejor, pero creo que lo dejaré para alguna futura monografía de Bruce Willis. Quien quiera entender, que entienda. El cielo es azul, el agua moja, y las mujeres tienen secretos. Tan cierto como que la Tierra gira alrededor del sol.

El último Boy Scout comenzó como un tratamiento escrito por el guionista y ocasional actor Shane Black durante el rodaje de Depredador, cinta en la que debutaba como actor. Black fue el guionista que había firmado el guión de Arma letal, y cuyos futuros trabajos con la pluma incluirían la secuela de la cinta de Richard Donner y colaboraciones como en El último gran héroe. El guión que comenzara en la selva interesó a los estudios y fue bastante cotizado en su día. El trabajo de dirigir la película acabó finalmente en manos de Tony Scott, hermanísimo del señor Ridley, y quien tras interesar a gran parte del público con la vampírica El ansia, se zambulló de lleno en los intrascendentes 80 con Top Gun y Superdetective en Hollywood 2. En los 90 remontaría el vuelo en lo que probablemente fue el período más inspirado de su carrera, cuyo cénit fue la adaptación de un guión firmado por Quentin Tarantino.

El último Boy Scout se abría con unos títulos de créditos algo horteras a ritmo de un típico rock facilón 80s cantado por Bill Medley, un tipo bastante involucrado en canciones de bandas sonoras en los 80, y que en su día formara parte de los Righteous Brothers. Su apariencia en el film recuerda más a Dee Snider, lo que me hace pensar si no habría encajado más el malcarado líder de los Twisted Sister abriendo el film.
Me remito al principio de la película porque quería hablar de la primera gran escena del film, la que tiene lugar en el partido de fútbol (americano, claro). Hoy en día no sé si impresionará a alguien, pero el tanto que se marca Billy Cole noqueó a mi adolescente cerebro, ¡vaya un principio para una película de acción! Aquello sin duda prometía.

El último Boy Scout colocaba de nuevo a Bruce Willis en el papel de tipo duro, en esta ocasión un ex-agente del Servicio Secreto metido a detective, a quien un compañero ofrecerá un caso aparentemente fácil: proteger a una bailarina de striptease. Pero el compañero volará por los aires y el caso resultará ser más complicado de lo que parece. Así, el personaje de Willis, Hallenbeck, aunará sus fuerzas con el novio de la bailarina, Jimmy Dix, ex-jugador de fútbol, para resolver una compleja trama de apuestas y juego sucio en el fútbol.

El Hallenbeck de Willis tenía más que ver con el acabado McLane de la tercera entrega de Jungla de cristal que con el policía de las dos entregas anteriores. Hallenbeck representa el estereotipo del tipo duro perdedor y solitario, con barba de varios días, resacas y demás, pero que conserva intactos, si no su dignidad, sí su propio honor y código de valores, y un cerebro y unos puños que le ayudarán a resolver el caso. Casado y con una hija, el estereotipo prosigue con una vida familiar rota con una mujer que echa pestes de él y una hija adolescente que le odia y suelta tacos sin parar. Dentro del estereotipo, la riqueza de matices que puedan tener los personajes de Willis y Jimmy Dix (interpretado por la fugaz cuasi-estrella Damon Wayans), o que puedan añadir los actores, desaparecen en la subtrama familiar, lineal, plana y predecible como pocas.

Lo que diferencia a El último de Boy Scout de otros thrillers al uso son su protagonista, Bruce Willis, buen e incluso gran actor aunque muchos no quieran reconocerlo, las buenas y espectaculares dosis de acción, especialidad de Tony Scott, y un guión bastante logrado, especialmente en la primera mitad del film, que parece haber bebido algunas gotas de las viejas tramas en blanco y negro de detectives, y que contiene un buen puñado de frases inteligentemente zafias como no se veían probablemente desde El sargento de hierro. Frases como "si miras a mi hija te meto un paraguas por el culo y luego lo abro" son para ser celebradas y recordadas con cariño. Y los desplantes repletos de testosterona como la frase "si me tocas, te mato", y la escena de golpes que la acompaña, son también momentos gloriosos para solazarse en el ritual de mascunilidad de sillón, cerveza, y si ya me apuran hasta la horterada yanqui, gorra de béisbol, mientras el espectador empatiza cada vez más con el aplastado por la vida, pero honorable y duro, detective trinchaperonés.

Curiosamente, una vez impresionado al ver por primera vez la película, en subsiguientes visionados siempre he tenido una creciente sensación de que el film se deshincha peligrosamente en la segunda parte. Hay más acción, pero menos diálogos divertidos, y al previsible final de la lucha entre buenos y malos, hay que añadir una coda familiar donde todo se arregla por arte de amgia, Bruce Willis se afeita y se peina, y su hija deja de decir tacos. Si al menos el tal Hallenbeck no saliera afeitado y con polito de golf... pero, diantre, he visto muchos finales forzados y ñoños en películas de acción, pero éste es de los peores.

Sí, El último Boy Scout no es perfecta, pero tiene grandes momentos, especialmente en los tres primeros cuartos del film, y podéis llamarme loco si queréis, pero yo sigo viendo en el personaje de Willis algo del viejo romanticismo de los duros detectives de antaño. Y además, fue en este película, cuando una Halle Berry que todavía no era una gran estrella, en que la actriz redefinió lo que es un instrumento de percusión perteneciente al grupo de los tambores de marco. Pero esto no añade nada de valor. A lo mejor esta frase sí lo hace.
I forgot to tell you. "Bom" means "fuck you" in Polish.

14 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Bombas por doquier.

Fantomas dijo...

No es una película excelente, pero es bastante entretenida. El personaje de Willis es similar a lo que sería John McClane en la tercera entrega de "Die Hard".

Saludos!

Adrian Vogel dijo...

No la he visto pero si es con Bruce Willis seguro que es buena. Nunca falla (y si lo ha hecho no la he visto).

Angel "Verbal" Kint dijo...

PELICULÓN!!!!

Lillu dijo...

Si es que cuando Bruce Willis se afeita y se peina pierde siempre, no sé por qué lo hace XDD Quiero esa monografía ya!! Adoro a ese hombre :D

De la película tengo sólo vagos recuerdos (pa variar) pero creo que no pasó de entretenerme un poco. Creo que revisada perdería demasiado.

saluditos!

Perem dijo...

Aqui el que escribe tiene una especial predilección por el Sr. Bruce Willis, por lo que mi opinión sobre la peli esta claramente influenciada por la presencia de Willis.

Un saludo.

Tarquin Winot dijo...

Tengo debilidad por Willis en general y por esta película en particular. Algunas de las diálogos más chulescos de los últimos veinte años, salen de este guión. Un ejemplo:

- ¡Eh! ¿Donde vas?
- A mear. ¿Quieres acompañarme? El médico me ha recomendado que no coja peso.

Un clásico de los ochenta y la mejor "buddy movie" de la historia.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

Willis no está mal, su personaje tampoco, pero es que hay poco más. La historia es un topicazo tras otro y Tony Scott tiene cosas mucho mejores. Y el final la convierte en Arma Letal o casi. Eso si, el post es de los buenos. Te enlazo de immediato.
Saludos!

marguis dijo...

Esta película siempre ha tenido algo que me atraía, quizás sea el cine negro que asoma o los comentarios y dejadas de Willis, tienes razón en que algunos de ellos recuerdan a "El sagento de hierro" otro film lleno de quedadas de Easwood... y lo de "Si me tocas, te mato", frase antológica que siempre sale a relucir en mi grupito de amigos cuando en nuestro diálogo de besugos particular empezamos a mezclar películas "Abogádo!!!" "¡Chocolate, chocolatina!" "Quiero el cuchiiiiiiillo"...

Akeru dijo...

Me gusta la escena de Bruce Willis, molido a palos, bailando en lo alto de la grua del final. Se que no es una gran película, pero me gusta y me divierte cada vez que la veo. Sinceramente, hoy en día se hacen películas mucho peores que intentan vendernos como buenas, y la gente, inexplicablemente, se las traga... ¡y dicen que son buenas!
Besos cinefilos.

marcbranches dijo...

No es que "no sea una gran película". Objetivamente, es mala de cojones, seamos serios. El guión pisotea un montón de lugares comunes, Tony Scott se cisca en su manía por el color azul neón, y algunas escenas son de vergüenza ajena. Quienes la hacen grande son Shane Black y Bruce Willis, por este orden; uno por diseñar los mejores diálogos testosterónicos de la hsitoria del cine, y el otro por clavarlos en pantalla. hablando de Shane Black, sólo cuatro palabras: "Kiss Kiss Bang Bang". No me cansaré de reivindicar ese, esta sí, peliculón. Saludos.

marguis dijo...

Estoy con marcbranches en lo de Kiss Kiss Bang Bang, vaya descubrimiento, una película desconocida buenísima, es comedia, es cine negro... me encantó.

Dr. Quatermass dijo...

Andá, si yo esta no lo he visto!

Möbius el Crononauta dijo...

Supersalvajuan: la hecatombe.

Fantomas: entretenida, y sí, aquñi Willis es más acabadillo como en la tercera Die Hard.

Adrian: él creo que nunca falla, a veces todo lo demás si ha fallado. Videa bien, hermano, te gustará.

Angel Kint: that's right. Bienvenido!

Lillu: perdería la película tal vez pero Willis no. Esas frases amiga, ¡esas frases! La monografía llegará, some day...

Perem: y eso no es nada malo. Bruce Willis es grande.

Tarquin: ésa también es buena. Lo dicho, repleta de frases antológicas

Luficer: bueno bueno algo hay algo hay. Pero sin Willis todo sería mucho menos bonito, desde luego. gracias por el enlace.

Marguis: ¿chocolate chocolatina? juas eso me ha descolcado. I can't ubicate it

Akeru: no, no es 'Ciudadano Kane', pero cumple su función. Y no sólo de caviar vive el hombre.

Marcbranches: venga, que las hay peores. ¡No me hagas ir a por mi paraguas!

Marguis(bis): maldita sea, tendré que hacerme con ella.

DrQuatermass: ya sabes, el finde is alright for fighting