viernes, 1 de mayo de 2009

Dibujos desanimados (I)

¡Ah, las series de animación! Que habría sido de muchos de nosotros sin ellas. Hoy en día salvo Los Simpson la mayoría de series de animación sobreviven en los amaneceres de algunos canales y en las mañanas de los fines de semana. En nuestro segundo canal estatal aun mantienen los horarios de antaño, pero las tardes de animación en la televisión abierta acabaron hace mucho.
Con todo, no todo en el monte de los dibus era orégano. Por supuesto siendo criajos nos tragamos series que hoy en día nos parecía una tortura interminable. Otras, ya fuera porque nos pillaron ya con algo de raciocinio o porque directamente eran infumables, no nos gustaron ni cuando medíamos metro y pico. El caso es que la memoria suele poner entre algodones los recuerdos de la infancia, pero si nos enfrentamos de nuevo a la realidad es difícil que aguante el paso del tiempo. ¿Volvería a regocijarme viendo Las tortugas ninja o al jodido Ferdy? ¿O viendo la serie aquella de animalillos con osos pandas que ni recuerdo como se llama? Es probable que no. Pero, maldita sea, había series de dibujos que ya me daban asco incluso entonces, y no hablo de Candy Candy (que me temo sí que debí ver en más de una ocasión). Pero no adelantemos acontecimientos, y vayamos por partes.
Esto, señores y señoras, damas y caballeros, es una personalísima lista de series de dibujos animados, algunas de las cuales me gustaron y otras no, y que vistas hoy en día dejan mucho que desear, como los genios de las lámparas. Otras, sencillamente, eran subproductos que todavía hoy uno se pregunta como pudieron llegar a gastarse dinero en producir algo así. En muchas ocasiones se hizo justicia y los engendros animados apenas duraron una o dos temporadas. OK, vamos allá, por el poder de Greyskull, hombre.

Regreso al futuro: ¿Podía realmente gustarle a alguien este clamoroso intento de sacar tajada de la popularidad de la famosa trilogía espaciotemporal? Sí, si uno todavía jugaba a meter cuadraditos y triangulitos en huequitos de la misma forma. Y para colmo, aparte de que Doc y Marty vistos hoy en día parece que representen a Juan Carlos I y al maldito Juanes, teníamos que aguantar a la mujer de Doc y a sus repelentes hijos, Julio y Verne. Dios, que dentera.


El Capitán Planeta y los Planetarios: la serie que decepcionó a miles de fans de los museos de lo cósmico, pues lod Planetarios eran cinco jovenzuelos de todos los colores y sabores que cuando juntaban sus anillos invocaban al hortera del Capitán Planeta, que parecía sacado de una portada de algún disco de Laurie Anderson, y que se dedicaba a darle estopa a los malutos que contaminan la Tierra acá y acullá. La serie era tan lamentable que le entraban ganas a uno de hacerse ejecutivo de la Texaco y mandar al Capitán Planeta a que salve a Plutón, degradado a cubito de hielo gigante.

El Capitán Planeta y sus giliseguidores

James Bond Jr.: Otro saqueo al cine, en este caso dando un paso más allá y sacándose de la manga un mastuerzo hijo del mítico 007 que con la ayuda de los hijos de otros personajes de la saga fílmica (como por ejemplo IQ, hijo de Q... ¡oooh qué creativo! Y como añadiría Rod Flanders:¡con la de hierro que tiene!), como el hierro ardiente con el que deberían haber defenestrado al genio que se le ocurrió esta idea. La lógica se impuso y la serie sólo duró una temporada.


Mofli el último koala: Mofli tiene sueñooo Mofli está dormidooo... Efectivamente, la cancerosa melodía de la serie todavía resuena en mi podrido cerebro, fruto de los sucesivos visionados a los que me sometí (voluntariamente además) sábado tras sábado deleitándome con esta serie ecologista española que nos narraba las aventuras de Mofli y sus amiguitos en permanente lucha contra los cazadores furtivos más lamentables del mundo. La verdad es que tanta ñoñería me hizo desear que los malutos acabaran ganando de una vez. Pero por supuesto eso nunca sucedió, y el maldito Mofli salió indemne del asunto. Y eso que se dedicaba a marcar los árboles con su nombre. ¡Muy ecológico, sí!


Seabert: pocas imágenes hay en este mundo que me encojan tanto el corazón y/o me den ganas de cargarme a según quién como las anuales y brutales cazas de focas que se dan por ahí. Y dejando la seriedad a un lado, diré que si por mi fuera, yo mismo habría cogido un palo y habría ido en busca del maldito Seabert para convertirlo en jabón o lo que sea. Lo de Mofli tuvo un pase, pero esto me pilló demasiado mayor. Me hacía sentir confuso, como un Rod Taylor rodeado de Morloks. Maldita sea, ojalá hubiera tenido yo también una máquina del tiempo para escapar de esta empalagosa serie. Incluso habría estado dispuesto a compartirla con Julio y Verne. Sí, me habría ido a la época de los cristianos y el circo. Eso sí que era una muerte digna, y no la tortura de la foca garrapiñada. Y luego me preguntan que por qué no reciclo. ¿Es que no habéis visto Seabert? Si empiezo a reciclar, ¡tal vez el mundo se pueble de Seaberts! Pobres focas, no se merecían un representante animado tan atroz. Ni yo tanto azúcar.


Ein Reich, Ein Volk, Ein Seabert

Rambo: el puño ideológico de Reagan también tuvo su reflejo en el mundo animado con una versión futurista de anticipación (no hay más que ver la foto para ver que el Rambo que nos traían en 1986 era el de John Rambo) en la que el amigo de los afganos, acompañado por dos personajes surgidos de la nada (¿por qué los héroes animados nunca pueden ir solos? No sé, tal vez el viejo Moisés lo dejará así establecido), se dedica a combatir a una malvada organización pseudoterrorista que quiere dominar el mundo. Por supuesto en cada capítulo Rambo se ataría las botas y se apretaría la cinta de pelo antes de salir a dar patadas en el culo a los enemigos de la democracia. ¿Cómo? ¿Que eres un periodista que ha cubierto la Irán-Contra? ¡Mastica plomo, cerdo comunista!


Rambo platica con Truman y un ¿gnomo? tibetano

Cadillacs y dinosaurios: No, no se trata de un extraño EP de Los Ilegales ni un chiste del fundador de Toyota, sino una bizarro pastiche de ideas surgidos tal vez de un grupo de guionistas con pocas ganas de trabajar que se dedicaron a mezclar todo lo que se les pasó por la cabeza (un futuro apocalíptico a lo Humungus, Cadillacs, mutantes, dinosaurios... "¡Eh! ¿metemos también un Titanic volador que choque con el sol? ¡Claro que sí! ¡Eh, tíos, que rule ese p...!) para crear una serie que, de todas formas, vista con unos años menos hasta habría tenido su gracia. ¡Cadillacs y dinosaurios, amigos! ¿Qué más se puede pedir? ¿Qué encima todo tenga algún sentido? No, hombre no.



Y como los lectores más avispados habrán deducido ya, esto no es todo. Habrá más entregas de lo desanimado. ¡Si es que este mundo es un filón, oigan!

26 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Será que todavía tengo una mente de criatura, pero a pesar de que los dibujos animados no fueron mis preferidos, ni aun siendo niño, hoy en cambio no puedo ver un solo capítulo de BOB ESPONJA para reirme a carcajadas, es la única animación con que lo he podido hacer alguna vez.

isobel dijo...

jajjaa que una que aun sigue viendo dibujos animados casi tiene que dar las gracias de no haberlos visto, besitos

Adrian Vogel dijo...

No he visto ninguna. Eso que salgo ganando.

ROCKLAND dijo...

Eso, eso queremos más entregas ya que me estás refrescando la memoria.
Los dibujos de hoy en día son nada de nada en comparación a lo de antes.

Warner...forever!!

Saludos

kar dijo...

que me aspen si el capitán planeta y seabert no daban ganas de contaminar el mundo y cargarse especies animales y/o vegetales!!!

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Horror! Juraría que he visto alguna de estas maravillas en Canal 6 Navarra hace mucho mucho tiempo. La de Mofli me suena tanto que me sangran los ojos viendo esa imagen. Lo que sí, habría matado por ver la de Rambo jajajaj

Desgraciademnte soy de la generación siguiente, la de Oliver y Benji por La 2, que esos también tienen miga la verdad, y ya Doraemon, Inspector Gadget o Sin Chan por la ETB1, míticos!

supersalvajuan dijo...

aunque tenían un problema. Hubo una generación que pensaba que los animales hablaban. Y luego iban a la playa pensando en Delfi. Un error grave.

Lillu dijo...

De todas las que nombras sólo recuerdo vagamente "Mofli" y la de Seabert, pero no tengo conciencia de haberlas visto nunca. Quizás me pillaron ya de muy mayor, no sé.

Eso sí, a "Candy, Candy" ni se te ocurra tocarla eh!! (Anthonyyyyyyyy...)

saluditos

Belén dijo...

Quiero segunda parte!

Yo fui de las damnificadas de Candy candy

Besicos

DAVAT dijo...

joder qué bueno el rambo animado

Akeru dijo...

Ñeeeeee.

Que cosas que veías...

De dibujos americanos, solo los de la Warner y Tom y Jerry se salvan.

Por eso me pasé al bando japo...

¡anime forever! ja ja ja

Te aseguro que algunas series no tienen nada que envidiar a Tarantino o a Rodriguez ( en cuanto a sangre y visceras, que ya sabes, es lo que a mi me va...)

Besos animados.

Dr. Quatermass dijo...

¡Que alguien borre de mi memoria la pesadilla del mayor bodriazo animado de la historia : Los cuatro músicos de Bremen!

paulamule dijo...

Pues yo no debí estar en este mundo porque no recuerdo ninguna. Y eso que tengo fama de tener buena memoria para estas cosas.
Salud.

tomas dijo...

Qué recuerdos... o que lista la memoria que elimina aquello que nos puede traumatizar. Lo que no te perdonaré es que me recordaras a la foca. Mira que de crío eché lágrimas por el bicho ese... xD

WOOD dijo...

Me uno a la reclamación de Rockland. Abrazo.

Möbius el Crononauta dijo...

Ali: hombre, Bob Esponja no creo que entren en la misma categoría que los aquí expuestos. De todas formas, sin despreciar al amarillo Bob, creo que hay otros seres animados amarillos que proporcionan buenas carcajadas, ¿no?

Isobel: como todo en la vida, en los dibus hay cielo e infierno

Adrian: Pues sí. De todas formas me habría extrañado mucho que hubieras visto alguna de éstas.

Rockland: la Warner... palabras mayores, amigo.

Kar: desde luego, seguro que los pirómanos que queman bosques en verano subrieron una sobreexposición al maldito Capitán.

Aitor: la de Rambo era un esperpento de extlaoldinalia magnitud. Y carecía del doblaje mítico de G.I. Joe. Aunque Campeones tenía lo suyo, la verdad, ¡Doraemon, Gadget o SinChan son demasiado buenas para competir aquí!

Supersalvajuan: los animales hablan. Es un hecho. Creo que los llaman neonazis o algo así.

Lillu: jaja nunca se me ocurría soliviantar a una CandyCandyhead. Es algo sumamente peligroso.

Belén: yo tengo la sensación de haber estado expuesto a Candy Candy algún tiempo, y no sé como no he acabado escuchando a Spandau Ballet.

Davat: cuesta diferenciarlo del Rambo sesentón eh.

Akeru: de los dibujos americanos se salvan varios más aparte de esos dos grandes clásicos. Pero ya sabes, eso lo discutiremos algún día de estos.
Lo que si puedo decirte es que disfrutar de la animación con el anime es fácil. Los valientes de verdad nos atrevimos con cosas como 'Los trotamúsicos' o 'La llamada de los Gnomos'. Eso sí que era material duro.

DrQuatermass: jojo esa ya la tenía en mente. En próximas entregas caerá. Era realmente horrible.

Paulamule: ten en cuenta que la psique tiende a enterrar los traumas...

Tomas: la foca más dañina de la historia. Mucho más temible que Moby Dick.

Wood: se hará como deseéis.

argos dijo...

cuántas entregas vas a hacer? El argumento de los desanimados se ve que se borra con el tiempo pero los openings permanecen intactos!! Si te parece dejo el enlace de un opening de los más maravillosos (que te llevo unos cuantos años)

http://www.youtube.com/watch?v=VVhMDA7eDE0

El Confesor dijo...

De las que nombras recuerdo todas menos las tres primeras. De todas formas aunque coincido en tu visión de casi todas, no guardo tan mal recuerdo de "Cadillacs y Dinosaurios" (al menos estaba basada en un clásico de las arcades), aunque quizá si la viera hoy día no terminaría por convencerme; eso sí de lo que guardo un gratísimo recuerdo es del videojuego en que se basa (cuanto dinero invertí en las recreativas para jugar al "Cadillacs & Dinosaurs"... ) una de las obras maestras del mundo del videojuego sin lugar a dudas, aún a día de hoy suelo echar partidas en algún bar que tenga una de esas máquinas que recopilan juegos míticos.

Un saludo y enhorabuena por el blog que está francamente interesante.

Fantomas dijo...

Me acuerdo de haber visto la gran mayoría de los dibujos animados que mencionas. Totalmente de acuerdo con lo que dices respecto a "Capitán Planeta". Era mala, pero de todas formas le veía.

Saludos!

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

¿Nadie se acuerda de la infumable serie FERDI, la hormiga? o LAS AVENTURAS DE TEDDI RUXPIN, qué horror!!!

PD: A mí MOFLI me molaba.

Anónimo dijo...

Alberto Q.

Perdona, ya veo que mencionaste a FERDY (Menudo bodrio).

Saludos

Möbius el Crononauta dijo...

Argos: no sé, tantas entregas como den de sí los dibujos cutres. Hey, a pesar de los años, estamos hablando de Mazinger Z, todo un clásico. ¡De desanimado tenía poco!

El confesor: No s´ñe como sería el videojuego, pero la serie... aunque en su día tal vez pudiera ser entretenida, no había por donde cogerla. Gracias por los comentarios y bienvenido.

Fantomas: sí, a veces veíamos cosas a sabiendas de que no eran muy recomendables...

AlbertoQ: era imposible olvidar a Ferdy. Como al bueno de Mofli. ¡De hecho lo malo es que sigo sin poder olvidarlos!

Javier Gimenez dijo...

"Ein Reich, Ein Volk, Ein Seabert" jojojojojo que genialidad madre...

Silvio dijo...

No sé si soy capaz de aguantar tanta melancolía.

Un abrazo.

sammy tylerose dijo...

La serie del Capità Planeta sirvió para ponerme un mote que hoy, ¿17 años despues? aún me dura. Como para olvidarla. Por cierto, en tv3 tuvo su réplica en carne y hueso con el Capità Enciam. Supongo que no lo conoces, sinó ya le habrías dedicado monográfico.

Möbius el Crononauta dijo...

Javi: sí, soy un genio.

Silvio: ¿melaconlía? ¿dónde?

Sammy: Lo creas o no, sí que me topé con el Capità Enciam. Aunque ojalá no hubiera sido así.
Lo del mote me ha dejado intrigado.