lunes, 25 de mayo de 2009

Así se hizo Alien

La semilla de Alien hay que buscarla en Dark Star, un film barato de ciencia ficción que había comenzado como una tesis doctoral de John Carpenter en la University of Southern California, donde había conocido a otro estudiante, Dan O'Bannon. Ambos participaron en el proyecto universitario que finalmente creció tanto que acabó convirtiéndose en una película. Sin embargo la experiencia fue poco satisfactoria para Dan, quien calificó al alienígena de Dark Star como una "pelota de playa", y quien en realidad lo que quería era una historia de terror espacial. El proceso de convertir la cómica Dark Star en una sinfonía del horror fue lo que llevó al nacimiento de Alien.

Durante la producción de Dark Star los jóvenes Carpenter y O'Bannon habían sido contactados por Ronald Sushett, un ex-productor teatral que trataba de abrirse camino en Hollywood. Aunque no hubo demasiado entendimiento con Carpenter, sí lo hubo con O'Bannon, y tras el estreno del antiguo proyecto universitario Sushett le habló a Dan de una historia que llevar a la gran pantalla, basada en un relato corto de Phillip K. Dick llamado Usted lo recordará perfectamente. Sin embargo Sushett no tenía desarrollada la historia, con lo que Dan le hizo una contraoferta hablándole de un tratamiento que tenía de 26 páginas sobre un grupo de astronautas cuyo viaje se ve interrumpido por una extraña señal y acaban atrapados en un planeta alienígena. Dado que la adaptación del relato de Dick (la futura Desafío total) iba a ser más cara, ambos decidieron abordar primero el proyecto de Dan, que Sushett consideró que sería más barato, un proyecto a lo Roger Corman (aunque evidentemente los planes de Dan al respecto eran otros).

El proyecto fue pospuesto durante algún tiempo ya que Dan recibió una oferta de Alejandro Jodorowsky para rodar en Europa una adaptación cinematográfica de Dune, una de las novelas de ciencia ficción más aclamadas de la historia. El rodaje del Dune de Jodorowsky finalmente nunca se llevó a cabo, pero el viaje sirvió para que Dan hiciera algunos valiosos contactos. Sin un dólar en el bolsillo, Dan volvió a los Estados Unidos para ir a vivir con Sushett y su mujer, y dormir en su sofá, al tiempo que retomaban el proyecto del alienígena asesino.

Ya con el título definitivo de Alien, Dan prosiguió con el guión, en el que trabajó durante tres meses en el comedor de Sushett. Fue el futuro productor quien le dio a Dan la idea de cómo subir el alienígena a la astronave de una forma impactante: de alguna forma a uno de los astronautas le sería introducida una semilla, el germen del futuro alienígena, siendo el propio astronauta el que subiría al monstruo a la nave. Con la historia más o menos completa, comenzó la odisea de un guionista con una película de serie B y un productor que nunca había producido ninguna película para buscar un estudio que quisiera financiar el film.

El momento todavía no era propicio, y en Hollywood pocas veces los tratos se realizan de forma sencilla. Aun debía estrenarse La guerra de las galaxias para que la ciencia ficción estuviera de moda, y Dan y Sushett se encontraron con que los estudios o bien no estaban interesados o bien querían apropiarse de la historia. Los dos amigos estuvieron a punto de llegar a un trato con Roger Corman, pero por suerte no llegaron a firmar ningún papel (Dios bendiga a Roger, pero esta película necesitaba de un gran presupuesto, o nunca habría sido lo mismo). Un amigo de Dan, el guionista y director independiente Mark Haggard, se interesó por el guión. Tras leerlo, les dijo que era muy bueno y que podía obtener financiación. O'Bannon y Sushett le dijeron que se moviera rápido, pues estaban en negociaciones con Corman. Haggard le enseñó el guión al director Walter Hill, quien a su vez les pasó el tratamiento a sus socios David Giler y Gordon Carroll, con quienes recientemente había formado la productora de tolkiniano nombre Brandywine Films. El veredicto fue que era un guión horrible con una escena muy buena (por supuesto, el parto). Hill y Giler fueron entonces a proponerle el proyecto al que por entonces debía ser el ejecutivo con mejor olfato de los grandes estudios, Alan Ladd Jr., quien hacía poco había acertado de lleno apostando por la epopeya galáctica de George Lucas. A Ladd le gustó lo que leyó, y así el proyecto comenzó a tomar forma. Hill y Giler hicieron varios nuevos borradores del guión de Dan, que gustaron más bien poco tanto a él como a Sushett. Según Sushett, la única gran contribución que aportaron Hill y Giler fue introducir la subtrama del robot Ash.

Polémicas aparte sobre quién escribió qué, y a pesar del apoyo de Alan Ladd Jr., los cambios de Hill y Giler no sirvieron para que la Fox diera su aprobación. Por supuesto, fue el enorme éxito del estreno de La guerra de las galaxias lo que llevó a los capos del estudio a de repente desear con todas sus fuerzas que Alien acabara siendo otra película de éxito. Ahora sí, la ciencia ficción estaba de moda.

Cualquier esperanza de Dan O'Bannon sobre dirigir la película se esfumó cuando la 20th Century Fox preparó un presupuesto de cuatro millones de dólares para Alien. Alguien más experimentado sería el director. La apuesta más lógica era Walter Hill, quien estuvo a punto de dirigirla, pero que a la postre abandonaría el proyecto, ya que no se sentía cómodo con los efectos especiales. Gordon Carroll se puso manos a la obra y comenzó a buscar directores. Se entrevistó con Robert Aldrich, quien supuestamente le dijo que para rodar el implantamiento de la semilla compraría un hígado y se lo tiraría al actor de turno a la cara. Obviamente Carroll siguió buscando.
El guión se ofreció a algunos directores más, pero todos los rechazaron, pensando que aquello sería una especie de film de casquería y trucos baratos. Los de la Brandywine querían a un director que pudiera dotar de realismo a la historia de Alien. Y para hacer parecer que algo es real, nada como la publicidad. Y de ese mundo había surgido un director que impresionó a muchos en el Festival de Cannes con su brillante debut en la gran pantalla, Los duelistas. Entre esos impresionados estaban Hill y Carroll. Unos meses después, en Gran Bretaña, Ridley Scott se encontró con el guión de Alien sobre su mesa. Lo leyó, y lo que más le gustó del mismo fue que le dio ganas de hacerlo inmediatamente. 26 horas después el director se encontraba en Los Ángeles, como diría un anglosajón, ready and willing. Tras un primer y satisfactorio encuentro con los productores, Scott volvió a Londres para trabajar en el guión gráfico. teniendo en mente 2001: Odisea en el espacio y La guerra de las galaxias. Cuando volvió con él, logró de la Fox doblar el presupuesto hasta los 8,4 millones.


Fragmento del storyboard de Ridley Scott

Con la inclusión de Ridley Scott el concepto de Alien fue un paso más allá. De la historia de Dan inspirada (conscientemente o no) en El enigma de otro mundo, Ridley quería una mezcla de The Old Dark House y La matanza de Texas en un entorno espacial. Y lo que por entonces preocupó a la mayoría de implicados fue qué aspecto tendría el alienígena. Si no resultaba creíble, la película sería un fracaso.
Fue por entonces cuando Dan le habló a Ridley de alguien a quien había conocido en Europa mientras trabajaba en el proyecto de Dune; un artista muy especial cuyo trabajo había dejado a Dan sin habla, y cuyo primer encuentro con O'Bannon fue peculiar tan como se podía esperar de alguien como H.R. Giger:

Giger: ¿Quieres un poco de opio?
Dan: ¿Por qué llevas opio contigo?
G: Porque tengo miedo de mis visiones.
D: Son sólo producto de tu mente.
G: Eso es lo que me da miedo.



El momento en que Ridley enamoró a Dan fue cuando éste le mostró el libro de ilustraciones de Giger Necronomicon. Hojeándolo, Ridley vio a su alienígena (Necronom IV), y vio, en definitiva, al artista ideal para diseñar a la criatura y su mundo. Y esto, ciertamente, le encantó a Dan.
Por supuesto, en la Fox no entendieron nada, y consideraban que el trabajo de Giger era asqueroso y obsceno, y que apartaría al público del cine. Pero Ridley, Dan y los otros se mantuvieron firmes. Definitivamente. H.R. Giger formaría parte del proyecto. Ridley viajó a Zurich para entrevistarse con el Giger, quien tenía miedo a volar, y ultimar los detalles. De momento, Giger debía centrarse en diseñar el alienígena, los huevos, el facehugger (el bicho que introduce la semilla) y el mítico e impactante chestbuster. Una vez acabara con eso podría diseñar la nave alienígena donde los astronautas iban a encontrarse por primera vez con el entorno del Alien.

Necronom IV, la inspiración del 'alien'

Aparte de Giger, Dan O'Bannon trajo al proyecto al ilustrador y diseñador de efectos Ron Cobb, con quien había trabajado en Dark Star y que había realizado ilustraciones demostrativas para adjuntar con el guión, y a Chris Foss, un ilustrador de relatos de ciencia ficción a quien había conocido en Londres, durante la preparación de Dune. Por otro lado, tanto Ridley como algún otro miembro de la producción estaban familiarizados con la nueva ola de cómic europeo y revistas como Métal Hurlant, lo que les llevó a invitar al mítico Jean 'Moebius' Giraud a participar también con alguno de sus diseños. Con el apartado de diseño en marcha, llegó el momento de buscar a los intérpretes de la futura Alien, el octavo pasajero.

La única directriz que ofreció Ridley para el reparto fue que quería buenos y sólidos actores de los que no tuviera que preocuparse por su actuación, ya que iba a dedicar sus esfuerzos al apartado visual. Del inicial reparto masculino de Dan y Sushett se había pasado al concepto de "camioneros espaciales" introduciendo dos papeles femeninos, uno de los cuales sería, de forma casi revolucionaria, el personaje principal.

La que iba a ser la teniente Ripley estaba por entonces actuando en Broadway, donde estaba cosechando buenas críticas. Cuando Sigourney Weaver leyó el guión, sin referencia visual alguna, se imaginó a un tipo vestido en un pijama de alienígena o algo así. Por consejo de su agente se presentó en la última ronda de pruebas en Nueva York. Se equivocó de dirección, y pensó que de todas formas sería mejor no presentarse, pero su agente insistió. Y así fue como una ya de por si alta actriz que parecía imponente en zapatos de tacón llegó tarde a la audición, que realizó sin saber que Ridley la había elegido nada más verla. Fue así como una desconocida fue elegida para el papel protagonista. Aunque para ello aun hubo de pasar por un ensayo a petición de Alan Ladd Jr. La prueba final de Sigourney fue proyectada por el ejecutivo a un grupo de secretarias, ayudantes y otras trabajadoras del estudio. Entre comparaciones con Jane Fonda y otras actrices, y una reacción positiva, Alan le dijo a Ripley: "ya tienes a tu protagonista".
El otro papel femenino, Lambert, sería la voz del público en la película. El personaje que lloraría, gritaría, y sería la voz de la razón. La elegida fue Veronica Cartwright, una actriz que había trabajado en cine y televisión desde niña, y que hizo audiciones para el papel de Ripley. Cuando se enteró de que había conseguido el papel, acudió al rodaje creyendo que sería la protagonista. Con todo, resultaría ser una estupenda Lambert.
Cuando Tom Skerrit, que sería el capitán Dallas, recibió el guión, Ridley todavía no estaba en el proyecto, y lo rechazó por considerarlo algo de serie B. Cuando el presupuesto se dobló, Tom aceptó. Y poco a poco fueron llegando los actores para el resto de personajes, como Harry Dean Stanton (Brett) o Yaphet Kotto (Parker), quien formaría un gran dúo junto con Harry.
Cuando le ofrecieron el papel de Kane a John Hurt, este lo rechazó por no estar disponible. Jon Finch, a quien Ridley conocía por algún trabajo de Roman Polanski, fue elegido para ser Kane. Pero Jon cayó enfermo de diabetes el primer día de rodaje, con lo que Ridley habló de nuevo con un ya disponible John Hurt, quien finalmente fue el Kane definitivo.
La elección más sorprendente fue sin duda la de Ian Holm, un actor shakesperiano, como el artificial Ash, pero ya se sabe, los buenos actores pueden hacer del Rey Lear o de un robot psicópata.

El rodaje comenzó en julio de 1978 en los estudios Shepperton de Surrey, en Inglaterra, que habían servido de local de ensayo para The Who durante mucho tiempo. De hecho el láser usado en la película fue alquilado al grupo, y fue manejado por el equipo técnico de la banda dirigido por Anton Furst.
Todas las escenas serían rodadas en interiores. Cada nivel de la Nostromo sería un set distinto, y Ridley los dispuso de forma laberíntica, de modo que al entrar y salir los actores tuvieran que recorrerlo entero, ayudando a crear su sensación de claustrofobia. Las paredes tan sólo se apartaban para dejar paso a las cámaras.

Cada decorado tenía los rasgos de su diseñador. El interior de la nave alienígena era tan inquietante como el propio trabajo de Giger. El aspecto funcional de los interiores de las naves Nostromo y Narcissus (bautizadas como dos novelas de Joseph Conrad) era obra de Ron Cobb, mientras que Chris Foss se había ocupado de los exteriores futuristas de las mismas. Roger Christian se encargó de dar vida a los diseños, especialmente a los del Nostromo, que fue construido a base restos procedentes de cementerios de aviones unidos con alquitrabes de poliestileno pintados para parecer plástico. Leslie Dilley supervisó el montaje de los decorados de Giger.
Un aspecto del decorado que fue objeto de controversia fue el gigantesco resto alienígena con aspecto de fósil, el llamado spacejockey. La intención era construirlo a escala, lo que iba a resultar muy caro, sobretodo porque tan sólo aparecería durante unos segundos. Los estudios se negaban a gastarse dinero en una locura semejante. El rodaje comenzó con el equipo creyendo que nunca se haría. Pero tras las pruebas de rodaje los estudios permitieron el inicio de la construcción de forma casi secreta, para que Dan y Ridley no se entusiasmaran pidiendo más parafernalia.

Las primeras semanas de rodaje no fueron fáciles. Los actores prácticamente se asfixiaban en los trajes de astronauta, los cascos se empañaban, Ridley hizo llorar a Sigourney a las primeras de cambio, al tiempo que la actriz trataba de adaptarse a las improvisaciones de Yaphett, y Tom Skerrit se desesperaba por tener que pasar tanto tiempo en plató sin hacer nada. No fue hasta que los hijos de Scott casi se ahogan enfundados en los trajes de astronauta para los planos generales del spacejockey (usando niños parecía más grande) que Ridley solucionó el problema del suministro de oxígeno en los trajes espaciales.
Problema tras problema, y con una fecha límite siempre balanceándose sobre el equipo cual espada de Damocles, el rodaje continuó con O'Bannon luchando con los productores para poder ver algo del material rodado, y un Ridley subiéndose por las paredes ante las visitas molestas de los productores, que no paraban de analizar su trabajo por encima del cargado hombro del director. Las jornadas eran agotadoras para todos, y mientras la presión crecía, la réplica de goma de Ian Holm disminuía, perdiendo su parecido con el actor. Pero no había tiempo para repetir nada.

La idea de Ridley de escoger a grandes actores para poder olvidarse de ellos no fue una amenaza vacía. Los actores se sintieron perdidos al principio al ver que el director les daba muy pocas o ninguna directriz. Según avanzó el rodaje, el reparto comprendió que sus personajes se desarrollarían entorno al alienígena, y que Ridley, por entonces no demasiado diplomático, les daría pocas y violentas directrices. Mientras, una sensación de equipo se fue forjando entre los actores, pero al mismo tiempo Sigourney Weaver fue quedando de alguna forma relegada a un segundo plano entre ellos, quizás por ser la debutante. En cierta manera la situación interna de la trama se reflejaba en el plano real.

El equipo artístico estaba dirigido por un antiguo colaborador de Scott, el diseñador de producción Mike Seymour, a cuyo cargo estaban los directores artísticos Les Dilley y Roger Christian. Seymour y sus ayudantes también recibieron presiones durante el rodaje, pero no por parte de los productores o de Ridley Scott, sino por parte de Dan O'Bannon, quien, con la aquiescencia de Ridley, supervisaba todos los trabajos, construcciones y diseños de Seymour y sus hombres. Por ejemplo, Les estaba al cargo de los decorados y diseños del planeta alienígena, haciendo realidad los diseños de Giger de la nave misteriosa y el jinete espacial, mientras que Christian se ocupaba de todo lo relacionado con el Nostromo. El extraño diseño gótico y retrofuturista de los interiores de la Nostromo, la particular "casa de la colina" de Ridley, que dirigió desde la distancia el trabajo de Ron Cobb, aunándolo con cierto espíritu à là Moebius, resultó tan perfecto y con una estética tan rompedora y vieja al mismo tiempo, que todavía hoy sirve de referencia para muchas sagas espaciales.

Mientras Giger sembraba el terror en el plató con su oscura presencia, Ridley, Dan y los otros estaban encantados con su trabajo, y sus diseños inquietantemente sexuales. Uno de los momentos más logrados fue la escena en que Kane se topa con los huevos de alien, cubiertos por el láser de los Who, y que rezumaban líquido hacia arriba. Para conseguir un efecto realista para que los huevos parecieran algo vivo, Ridley se dedicó a mover las manos, enfundadas en guantes de goma, por dentro del huevo. El efecto carnoso de su interior se consiguió con un estómago de una vaca manipulado por Ridley. Para que el momento en que el facehugger se proyectaba a la cara de Kane también quedara lo bastante carnoso, se cubrió una tubería de aire comprimido con unos intestinos de oveja. Los resultados fueron tan reales que ni mil ordenadores podrían hacerlo mejor.

El facehugger, la criatura que se adhería a la cara de Kane, fue el primer diseño que Giger envió a Dan O'Bannon, y seguramente el más inquietante. Dan le había dado unas ligeras directrices, y el primer facehugger era realmente enorme. Dan había imaginado algo parecido a un pulpo, y se quedó sin habla cuando le llegaron los diseños corregidos de Giger, que mostraban una criatura con dedos humanos, algo que realmente descolocaba. El diseño final conservó parte de esa desasosegadora idea, y fue idea de Dan el que quedara con el color original de la goma, lo que daba a la criatura un aspecto intermedio entre humano y alienígena. El interior del facehugger se construyó, de nuevo, con restos animales, en esta ocasión de moluscos, peces y caviar.

Como bien habían supuesto Dan y Ridley, los diseños de Giger fueron los que hicieron que la película, en último término, funcionara. La espectacular y sangrienta primera aparición del octavo pasajero, rodada principalmente en una cuidadosa toma, con varias cámaras, ocultaba un pequeño truco, el de la sangre salpicándolo todo. Sobretodo pilló por sorpresa a Veronica Cartwright, cuya histérica reacción fue más real de lo que pudiera parecer. Y tras esa primera aparición el rodaje continuó con el grandioso alienígena desarrollado, oscuro y huesudo, construido por Carlo Rambaldi, quien se encargó también de las partes mecánicas del traje, como la famosa doble mandíbula de la criatura. El destino se apareció en el rodaje en forma de un esquelético y gigantesco tipo llamado Bolaji a quien alguien del equipo vio en un bar. Era el tipo perfecto para enfudarse el traje del octavo pasajero. Ridley siguió el viejo axioma de Jonathan Shields que tan bien le había ido a Spielberg, aunque no fuera intencionado, de insinuar más que mostrar. Oculto en las sombras, y apenas insinuado, el alienígena resultaba realmente terrible.

Un feliz día el rodaje llegó a su fin y tras la posproducción y los efectos visuales (de los que se encargó Brian Johnson, quien acababa de trabajar con George Lucas), durante 20 semanas Ridley y sus montadores se encerraron en la sala de montaje para construir una película cuyo primer montaje duraba tres horas, que más tarde fueron reducidas a dos. Una vez eliminada la escena de Ripley encontrando a Dallas encerrado en un sucedáneo de despensa alienígena, el film alcanzó su duración definitiva. Justo antes de la última escena el público tuvo que contener el aliento durante unos inacabables 17 minutos, sin diálogo, en los que Sigourney corría de un lado a otro por los pasillos luchando por su vida y la del gato Jonesy.

Interpretación polaca de Alien

La espléndida y curiosa banda sonora corrió a cargo de Jerry Goldsmith, quien quedó muy decepcionado con el resultado final, afirmando que habían utilizado su peor material para la música. Desde el principio Jerry y Ridley tuvieron conceptos distintos sobre el papel que la música debía tener en la película.

Un 25 de mayo de 1979 Alien, el octavo pasajero comenzó a proyectarse en algunos cines tras una decepcionante proyección en Saint Louis. En las ciudades en que se proyectaba los resultados fueron increíbles: gente saltando de sus sillas, pánicos, gritos, e incluso desmayos. La bola de nieve comenzó a crecer y en su estreno en Los Ángeles en el Teatro Chino (con el jinete espacial custiodando la entrada) el primer fin de semana se proyectó durante 48 horas seguidas, con colas agolpándose en las calles, recordando a la historia que envolvió el estreno de Star Wars. Cuando un desconfiado Dan O'Bannon fue a ver la película, comenzó a llorar como un niño. Su sueño de la película de terror espacial definitiva se había hecho realidad. A las órdenes de Ridley Scott, Alien, el octavo pasajero acababa de convertirse un clásico de la historia del cine.

28 comentarios:

Angus dijo...

Qué pedazo de película, perfecta. Y Giger es Dios, aunque paradójicamente también acabó echando pestes de la peli; creo que no le gustó nada las babas que le pusieron a su criatura.

TSI-NA-PAH dijo...

Pedazo de post a la altura de esta enorme pelicula,las portadas de discos de Giger son increibles,tendre que hacer un post de eso por cierto.
saludos

MuddyBoy dijo...

Buenisimo post!!

Lillu dijo...

Joer, menudo post te has currado! No pensaba yo que el bicho este tuviera tanta historia XD (por cierto, no sé si es fallo mío pero no puedo ver la imagen del Necronom IV). Yo vi la película bastantes años después de su estreno (en 1979 yo iba a Parvulitos...) y me produjo todo ese terror del que hablas :D Peliculón :)

saluditos

KingMatt dijo...

Me quito el sombrero.
Habia leido algo sobre Dark Star, pero nunca he conseguido verla.

Increible Post, Gracias.

Un Saludo.

paulamule dijo...

¿Será por tiempo o por gana de escribir? Menuda biblia. En fin, com tú bien dices Alien ya es un clásico de la historia del cine.
Salud y a descansar boy.

raúl dijo...

casi se ponen los pelos de punta al repasar la lista de películas que estuvieron a ésto (hay que imaginar ahora índice y pulgar prácticamente tocándose) de ver la luz, verdad? bien por la idea flipante de gestar intestinalmente un alienígena, bien por su más flipante todavía alumbramiento, bien por necronom IV, por ridley scott, la weaver. bien por el octavo pasajero!

supersalvajuan dijo...

No tengo fuerza para seguir leyendo. 30 años no es nada.
Miau!!!

Alí Reyes H. dijo...

La historia de la producción de Allien es tan fascinante como la propia película, aunque salté algunas partes, el artículo está buenísimo.

Lo que sí te sugiero es que resumas un poquito más para poder sumergirnos mejor en la trama del asunto

marguis dijo...

Pues yo me he leído tu post de pe a pa, y he disfrutado como una enana, vaya currazo mas bien hecho... Si es que este peliculón no se merece menos... No me extraña que después de las penurias que tuvo que pasar O'Bannon llorara como un niño al ver por fin su obra en pantalla grande!!

Dr. Quatermass dijo...

Felicidades por el pedazo de post, de aquellos sin desperdicio. Una anéctoda personal de Alien es que me llevaron a verla teniendo yo unos 9-10 añitos, y NUNCA he sentido tanto miedo en una sala. Sentí tanto miedo que tardé décadas en revisarla. Desde enconces la he visto tres o cuatro veces y claro, me parece una obra maestra de cabo a rabo.

Saludos!

saroide dijo...

Qué buen artículo. No me he despegado de la pantalla leyendo sobre esta película que tanto me ha gustado siempre. ¡Grande!

Kal Zakath dijo...

Tremendo post. Vaya si fue surreal el encuentro entre Giger y Dan... En fin, a seguir con Aliens 2 que aquí estaremos para leerte.

Luis Cifer dijo...

muy bueno el post, pero Scott ya nunca volvió a tocar el cielo, aunque lo rozó con Blade runner.

Giger la verdad es que se repite mucho, lleva 30 años diseñando los mismos bichos.

Adrian Vogel dijo...

Nunca me acostaré sin aprender algo más: no sabía lo de Dark Star.

¡Gran post amiguete! Felicidades

GINEBRA dijo...

¡Dios, que aburrido tienes que estar. Es largísimoooo este post! jejejejejeje... es broma. Aliens siempre me gustó, la peli de Scott, es brillante. La he visto varias veces y éso que la ciencia ficción no es mi género en cine, eśta es muy buena.
p.d. No caía en la escena del caballo en El PADRINO, y mira que he visto veces la trilogía (es cosa de las drogas, jajajajajja, se pierde memoria y éso, jajajaj) no en serio, es fuerte esa escena. La mafia no se andaba por las ramas, no te vayas a creer...
Besos y buenos días.

Centro Cultural Caixanova dijo...

Enhorabuena por el post. Al igual qu KingMatt me quito el Sombrero.

Un saludo

El Mar no Cesa dijo...

Vaya Mobius! Que entrada tan genial... como me he adentrado en la historia! Uff.. genial. Gracias!!
Un besico,
El Mar.

Angus dijo...

Por cierto, yo vi Dark Star y parecía que nevaba de la caspa que salía de la peli... :)

rakel dijo...

Aún hoy sigue pareciéndome acojonante.

Milgrom dijo...

Joder, post de manual!!!

Daniel Rivas Pacheco dijo...

Bravo por la entrada!! Es curioso que la estética de la nave haya influido tanto en el cine, es un claro reflejo de lo impresionante que debió de ser la reacción del público

Dude dijo...

Que peazo de post. Desconocia muchas cosas, muy interesante.

Salu2

manurhill dijo...

Gran post, muy currado felicidades.
Felicidades.

chris dijo...

Excelente. Me entretuve mucho y aprendí un montón sobre una película que me encanta.Hans R. Giger es lo más, aunque algunos crean que son repetitivas sus imágenes y diseños, de todas maneras son únicos... imitados, pero jamás igualados. Y Sigourney Weaver la lleva, es espectacular. Muchas gracias por escribir este post, no lo encontré largo sino perfecto...
Saludos!

Fantomas dijo...

Espléndida película y pedazo de post. Felicitaciones.

Saludos!

Perem dijo...

Buen trabajo compi. Y mas para un autentico seguidor de todos los Aliens que se han rodado. La 1, la vi dos días seguidos en el cine. Brutal todas....

Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Angus: bueno, por un quítame allá esas babas...

Tsinapah: sí, esas colaboraciones con Danzig... majestuosas

MuddyBoy: gracias!

Lillu: la imagen parece verse bien. Yo tampoco la vi en su estreno, pero me resultó ciertamente impactante.

KingMatt: Yo tampoco he conseguido verla, es una pequeña curiosidad pendiente. Gracias por el elogio.

Paulamule: a las cosas divinas hay que dedicarles una biblia, como mínimo

Raúl: muchas historias tras grandes clásicos son tan interesantes como la propia película

supersalvajuan: pues, ¡que la fuerza te acompañe para la próxima!

Alí Reyes: gracias por la segurencia, pero quizás no sea lo bastante bueno condensando tanta información. Prefiero dar toda la que pueda, aunque resulte luego tan largo.

Marguis: si es que deberíamos llorar todos por la existencia de película tan grande.

Dr.Quatermass: debió ser una experiencia alucinante. Yo también la vi de chaval, y fue indescriptible.

Saroide: ¡gracias maja!

Kal Kazath: pues ya llegará la secuela, ya.

Luis Cifer: yo situaría Blade Runner a la altura de Alien o Los duelistas sin dudarlo.

Adrian: y no sé si algo hay de Mario Bava también... investigaré.

Ginebra: si es que a caballo regalado... jajaja será larguísimo, pero había que hacerlo.

Centro Cultural: gracias, está bien eso de agradar a los centros culturales.

El Mar: me alegra que te gustara.

Angus bis: jaja ya me imagino que 'Dark Star' no será '2001'...

Rakel: y es que lo es. Por toda la eternidad.

Milgrom: sólo post recopilatorio

Daniel: sí, en aquella época debió ser aplastante ver una película así

Dude: me alegro de que te haya servido.

Manurhill: muchas gracias.

Chris: claro que sí, el trabajo de Giger es sencillamente único. Sigourney estuvo espléndida.

Fantomas: muchas gracias.

Perem: si hubiera de elegir una, yo también elegiría la primera.