miércoles, 15 de abril de 2009

Teniente corrupto (1992)

Aquel que acuñara la frase "estás jodido en cuerpo y en espíritu tío" quizás pensara en el Lieutenant de Teniente corrupto. Tal vez no se veía un policía sucio tan carismático desde el Harry Quinlan de Orson Welles. A principios de los 90, mientras Harvey Keitel resurgía de su extraño periplo europeo, Abel Ferrara dejaba atrás sus remakes shakesperianos para adentrarse en la oscura psique de un oscuro teniente de policía (The Lieutenant) tan vicioso como los tipos a los que debía detener. Teniente corrupto fue una de las sensaciones de la temporada, removiendo un poco la escena underground, como ya hicieran años atrás Henry, retrato de un asesino o Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Demostraba el gran momento de forma por el que pasaba Keitel, y dio a Ferrara unas cuantas burbujas de oxígeno de popularidad que no le duraron demasiado. Pero ahi quedó Teniente corrupto, una de las películas más enfermizas de los 90.

La verdad es que la tonta provocación de Joe Eszterhas que tanto atraía la atención de los medios se quedaba en nada cuando uno veía las delirantes escenas de Teniente corrupto, desde la violación de la monja hasta los desmanes del papel de Keitel, que iban desde meterse todo tipo de drogas hasta montarse orgías con prostitutas o aprovecharse de su autoridad al máximo.
Por supuesto, la escena más inolvidable del film fue ese delirante diálogo que el teniente mantenía con dos adolescentes que habían cogido el coche de su padre sin permiso, y a las que acababa obligando a simular una felación mientras el tipo se masturbaba delante de ellas. Desde luego una escena tan bizarra y cómica sólo podía aparecer en un film del pirado de Ferrara.

El personaje de Keitel parecía una versión ultradecadente del Charlie de Malas calles, como si el angel caído hubiera olvidado su fervor religioso y hubiera caído definitivamente en las garras del Viejo Nick. Y es que, aparte de las impactantes, serias o divertidas, escenas que retratan la vileza del Lieutenant, Teniente corrupto nos habla también de la religión, de su influencia cultural, y de su enigmático poder de redención. Esta película nos habla de un policía inmoral cuya vida se verá alterada por un extraño influjo apenas perceptible, que comenzará con el repugnante acto de espiar el cuerpo desnudo de la monja atacada. En cierto modo, Teniente corrupto es como un exabrupto porno alojado en una oscura neurona de Scorsese. Y los pulsos nerviosos los pusieron Ferrara y sus guionistas, entre ellos la enigmática ex-modelo Zoë Lund, quien además interpreta a la camello del teniente.

La verdad es que Keitel merecía los buenos papeles que consiguió a principios de década, y el del Lieutenant desde luego está entre lo mejor que ha hecho. Es difícil que vuelva a tener otro papel tan extremo, pero al menos demostró que no tenía demasiado que envidiarle a su amiguete De Niro.


Policía de servicio: ¿Os gusta chupar p...?

4 comentarios:

ROCKLAND dijo...

Un clásico!!
Escenas duras y a veces delirantes para un Harvey Keitel que lo borda.
No me imagino esta clase de peliculas en los multicines con gente abarrotada y comiendo palomitas.

Saludos

WOOD dijo...

Suscribo lo manifestado por Rockland. Me han entrado enormes ganas de volverla a ver. Grande grande Harvey Keitel. Saludos.

paulamule dijo...

Una grandiosa y durísima película.
Salud.

argos dijo...

habrá hecho Keitel algo mal en toda su vida? yo digo que no aunque sea que sí. Da igual que sea señor lobo, un estanquero fotógrafo, violador de monjas o pianista.. Creo que me enamoré de él cuando vi por 1ra vez La mirada de Ulises de Angelopoulos.

Salut