martes, 14 de abril de 2009

Diez videojuegos berrendos

¡Ah, el mundo de los videojuegos! Hoy en día cualquiera puede llegar a ponerse delante de la pantalla de un ordenador o del televisor y pasar la tarde en un mundo virtual mientras le da a la tecla o hace aspavientos con la Wii. Mientras que para algunos es un simple entretenimiento, para otros es una vida entera. Muchos de nosotros hemos pasado adolescencias de horas perdidas tratando de pasar nivel tras nivel, resolver problemas, o aniquilar a ejércitos de malutos. Para millones de nerdies en este mundo los videojuegos han sido su amante, su novia y su salvación, su paraíso particular tras un duro día en la escuela repleto de matones, profesores amargados y bellezas de clase que sólo se acercan para pedir apuntes. Sí, la primera generación de tipos que jugaron a los videojuegos lo hicieron en máquinas recreativas, y pronto, en videoconsolas para el hogar, fabricadas por la archifamosa Atari. Yo formé parte de la segunda oleada de la segunda generación, y aun puedo recordar los prehistóricos tiempos de los Spectrum, los Amstrad y demás cacharros, con juegos de cinta que hacían ruidos y tardaban más en cargarse que Rasputín en palmarla. Aunque en realidad mi verdadera videogame fever llegó con el boom de los juegos para PC.

Bueno, basta de preámbulos. El mundo de los videojuegos no es perfecto. Hubieron productos que nunca tuvieron éxito, como pasa en tantas industrias. Algunos merecieron mejor suerte, como aquél Grim Fandango. Otros, sin embargo, merecieron ser sepultados en las arenas del desierto, como es el caso de nuestro número uno. Con todo, esos videojuegos que a nadie gustaron no dejan de resultar entrañables, pasado el tiempo y olvidada la vergüenza. Y algunos eran realmente bizarros. Es hora pues de repasar algunos de esos videojuegos que jamás debieron ser programados. Obviamente no he jugado a todos ellos personalmente, pero amigos, en YouTube está todo, salvo el catálogo de la Warner y el Saturday Night Live.
Vamos amigos, desempolven sus Spectrums y Ataris, enfúndense en camisas de cuadros con lapiceros en los bolsillos, y saquen del cajon del olvido aquellos juegos que venían en cien disquetes, y den un pequeño paseo por el mundo de los videojuegos that should not be.

10. Lunar Landing: Empecemos con una experiencia personal. Un día de compras en unos grandes almacenes. Yo era un renacuajo, había Spectrum recién estrenado en casa, y al parecer insistimos lo bastante como para agenciarnos algún juego. Supongo que por eso de evitar peleas mi hermano debía elegir un juego y yo otro. El caso es que me dio la paliza (creo que con conocimiento de causa) para que eligiera tal o cual videojuego. Pero amigos, me encontré con la increíble portada de Lunar Landing, que incluía una extraña nave nodriza, un desierto y un astronauta pudriéndose en la arena. ¡Aquello prometía! Seguro que en mi imaginación ya me veía a mí mismo metido en la peli de Alien, el octavo pasajero o algo. Así que insistí e insistí y me salí con la mía. Así fue como Lunar Landing entró en nuestra casa. Y así fue como descubrí un cagarro de proporciones bíblicas. Porque, efectivamente, el juego consistía en eso: en aterrizar una cutrecápsula lunar en nuestro querido satélite. Ni enemigos que abatir, ni astronautas agonizando, ni siquiera pantallas distintas. Simplemente una nave, obstáculos, y un triste paisaje en blanco y negro. Aquello era tan excitante como ser Michael Collins en el Apolo XI. Amigos, he aquí un ejemplo de que aprender inglés desde pequeñitos es útil y puede ahorrar muchos disgustos.

9. Big Rigs: Over the Road Racing: race trucks across the country trying to deliver illegal cargo, with cops chasing… Así rezaba la engañosa publicidad de Big Rigs: Over the Road Racing, un clásico de los juegos de carreras que en realidad no contenían carrera alguna. En realidad, ni siquiera había policías. ¡En muchos casos ni siquiera había carrera alguna! Los rivales simplemente no se movían de su sitio. O si lo hacían, se paraban inexplicablemente antes de llegar a la meta. Simplemente uno se montaba en su camión y conducía, y acababa ganando. Era imposible perder. Big Rig era un juego que parecía diseñado para todos aquellos niños que por cualquier causa no puedan soportar la idea de la derrota. Si tiene usted un hijo sensible, ¡cómprele Big Rig! Diseñado a prueba de traumas.

No sólo la AI del juego era penosa, y la vista del vehículo en tercera persona aburrida, sino que además las leyes físicas desaparecían por completo. Para todos aquellos que siempre odiaron tener que estar confinados a un circuito en los videojuegos de carreras, Big Rig les daba la posibilidad de no sólo salirse de la carretera, sino de cruzar campos, piedras, muros, casas, árboles, puentes, ríos… simplemente el camión lo cruzaba TODO. Big Rig amigos, el juego que apuesta por la libertad absoluta. ¿Lo diseñaría un beatnik?


8. Daikatana: He aquí a un videojuego cuyo desarrollo podría etiquetarse como un ‘Chinese Democracy’ de los videojuegos FPS, esos en que te pones a disparar a enemigos en primera persona.

Si el cine tuvo a George A. Romero, el mundo de los videojuegos tuvo a John Romero, el padre de los tiroteos en primera persona, creador, entre otros, de juegos tan míticos como Wolfenstein 3D, Doom o Quake. John se convirtió en un gurú del entretenimiento videojueguil, y sus éxitos hicieron que las compañías de videojuegos se dedicaran a mimarle como Geffen mimaba a Axl Rose. Y al igual que al simpático cantante de los Guns ‘n’ Roses, a John Romero también se le fue la cabeza, y se puso a conducir Ferraris, vivir a lo grande y darle trabajo a su novia programadora de Playboy. Y en 1997 Romero se dispuso a crear el videojuego de FPS definitivo, su particular Chinese Democracy, un videojuego que iba a hacer del Doom y el Quake meros juegos educativos.

En el mundo de los videojuegos ignorar el cuento de la lechera ha provocado muchos desastres. Jugar con las expectativas, o creerse tan listo como para anticiparse a ellas, ha sido un error que muchas empresas han pagado caro. Y resultó que la creación de Daikatana resultó ser más complicada (y costosa) de lo esperado. Mientras una publicidad masiva anunciaba que Daikatana iba a ser lo más grande desde que Mahoma moviera sus montañas, la salida del videojuego se iba posponiendo cada vez más. Mientras, la compañía perdió los papeles y lanzó una campaña publicitaria que decía: John Romero's About To Make You His Bitch....Suck it down. Que era como decir algo así como “se la vas a comer al tal Romero de lo bueno que va a ser esto”. Y mientras la fecha de aparición se posponía y los gastos subían, se publicaron las primeras demos… y aquello no convenció a nadie. Y para cuando en el año 2000 finalmente apareció Daikatana en el mercado, no sólo la inmensa expectativa de los fans hizo su trabajo, sino que además ya había videojuegos similares en el mercado con una tecnología superior. Fue uno de esos casos kingkonianos en que the hype killed the beast.

7. Irritating Stick: Este videojuego al menos no hacía gala de publicidad engañosa, ya que el titulo hablaba por sí mismo. El juego consistía en guiar a una especie de punto blanco por unos imposiblemente sinuosos túneles a ritmo de música tecno de ascensor mientras una especie de Jordi Hurtado yanqui no deja de hacer comentarios irritantes, avisándote de que te acercas demasiado al borde y preguntándose qué demonios pasa cada vez que te chocas y saltas por los aires, cosa bastante probable dado el número de curvas cerradas que tiene el recorrido.


La verdad es que Irritating Stick parecía ideado para entretener a los discotequeros de los 90 que llegaban un lunes por la mañana a su casa tras un fin de semana de fiesta non-stop con pirulas de todos los colores y luces estroboscópicas.

Sin duda el título del videojuego cumplía lo prometido.



6. Whistler’s Brother: Si creían que era difícil guiar a un ciego como Al Pacino en Esencia de mujer, es que no jugaron a Whistler’s Brother.

En efecto, el juego consiste en guiar a un pobre ciego a través de diversas pantallas cada vez más dificultosas hasta un lugar seguro. Pero para guiarlo usted manejará a un personaje vestido de gris, y para que el invidente le siga deberá silbarle o pitarle con una especie de silbato. Como ven, hasta aquí todo correcto.

Ahora imaginen que el ciego no sólo es un egoísta como Pacino sino que además es un ciego empapado en crack que no para de correr como el demonio de un lado para otro. Y que encima sólo subirá o bajará escaleras si usted sube o baja la escalera. Desconfiado el amigo invidente. Aunque usted puede ir recogiendo objetos que le ayudarán a que el ciego supere ciertos obstáculos, añada a la dificultad de guiar al ciego loco y obstinado el que le lancen objetos, le disparen y demás. Evidentemente, misión imposible. Haga lo que haga, el ciego acabará por meter la pata, y usted no sólo perderá la partida, sino también sus nervios.

5. Custer’s Revenge: ¿Son los videojuegos perjudiciales para los niños? ¿Tanto sexo y tanta violencia los convierte en psicópatas hideputas adoradores de Satán? Demonios, no lo sé. Pero tal vez un niño criado a base de jugar al Custer’s Revenge se convierta en un serial killer genocida, o tal vez no entienda nada y sólo vea extraños píxeles moviéndose, intrigado como si mirara dibujos de bisontes en una cueva. Pero si creían que la violencia y el sexo son sólo cosa de los modernos supervideojuegos como Grand Theft Auto y demás, están equivocados. No sé si habrá asesinos del videojuego, pero lo cierto es que siempre hubo programadores con ideas muy bizarras.

Y así fue como en 1982 a alguien se le ocurrió la brillante idea de crear un videojuego para adultos que realmente satisficiera la libido de los jugadores más calentorros. Pero ya de partida el planteamiento era curioso, por decir algo. Ahí teníamos al personaje principal, el general Custer, vestido sólo con un sombrero y unas botas, y luciendo una pértiga que ni Sergei Bubka, dispuesto a cepillarse a su prisionera india, Revenge, quien está atada a un poste (!), con lo cual el objetivo del juego era, básicamente, ¡violar a una india! Por supuesto, las asociaciones feministas, familiares y demás no dudaron en atacar al videojuego, pero como suele pasar en estos casos, tanta publicidad extra le vino bien a las ventas del juego.

Lo que yo me pregunto es si alguien realmente se pondría a tono contemplando unos gráficos tan pobres. Aunque bueno, si hay gente que veía porno codificado…

4. The Transformers: No sé como sería el juego, pero viendo este video no parece un videojuego muy excitante.


3. Ring King: Probablemente no sea de los peores juegos de la historia, pero este videojuego de boxeo tenía una animación entre round y round cuanto menos curiosa. Evidentemente en aquellos tiempos los gráficos eran muy limitados, pero si se fijan en el final de este video verán a lo que me refiero: o bien los cuidados que reciben los boxeadores no les quedaron muy bien, o bien los ayudantes de esquina realmente quieren que sus boxeadores se relajen. O quizás ambos boxeadores se hacen con los servicios de prostitutas entre rounds. La verdad es que no lo sé, pero si que puedo afirmar que desde no es de las animaciones más afortunadas de la historia de los videojuegos.


2. Smurf Rescue: Quizás la temática pifutil no sea muy excitante hoy en día, y me pregunto si a principio de los 80s lo era para alguien que tuviera más de diez años. Pero aunque el rescatar a la Pitufina quizás no se pueda comparar a acabar con cientos de alienígenas, y el pobre pitufín protagonista no sea Conan precisamente, sólo faltaba que el pitufo de marras la palme con rozando casi cualquier cosa que se encuentre por el camino, desde una cerca a unos míseros hierbajos. Y encima en la pantalla final al cambiar de pantalla la Pitufina se queda en topless debido a algún extraño bug del juego, lo que sin duda debió confundir a muchos inocentes seguidores de los pequeños seres azulados.


1. E.T. the Extra-Terrestrial: La industria de los videojuegos tuvo que pasar su propio crack del 29 para aprender a las duras una sabia lección: que la gente no iba a tragarse cualquier subproducto sólo porque fuera un videojuego. Tras el increíble y desmesurado éxito de Atari, muchas compañías se dispusieron a colapsar el mercado con videojuegos horribles que llevaron a la industria a una gran crisis. Y es que la codicia rompió el saco. Si tan sólo hubieran echado la vista atrás, a la Holanda de los tulipanes…

Y es que en 1982 una Atari henchida de ego se dispuso a aprovechar el filón del megaéxito de E.T. el Extraterrestre sacando al mercado una versión de la película en videojuego. Negociar con Spielberg nunca ha sido fácil, y los ejecutivos de la Warner, por entonces dueños de Atari, emplearon mucho tiempo y muchos millones en hacerse con los derechos de la película. Lo que dejó al pobre programador un margen de apenas cinco semanas para sacarse de la manga un videojuego que estuviera disponible en las tiendas las Navidades de ese año.

El santo varón hizo lo que pudo y entregó a Atari un videojuego lento, de pantallas ramplonas y jugabilidad subcero, con una trama tan interesante como un dolor de muelas. Pero los mandamases de la compañía estaban muy seguros de sí mismos y fabricaron cuatro millones de copias que, casi literalmente, se tuvieron que comer con patatas. La chapuza fue mayúscula, y aquellos que habían comprado el juego comenzaron a devolverlo, quizás no sólo por lo malo que era, sino para que nadie en el barrio se enterara de que se había gastado dinero en semejante engendro. E.T. the Extra-Terrestrial se convirtió en la Cleopatra del mundo de los videojuegos, sentenciando un negro futuro para Atari.

Las copias no vendidas del considerado por muchos peor videojuego de la historia, junto con otros productos de Atari que ya nadie quería (estamos hablando del 83, en plena crisis de la industria) acabaron sepultadas, en una decisión francamente ecológica, cerca de los vertederos del desierto de Alamogordo. Según reza la leyenda, los de Atari sepultaron además los compactados restos del absurdo videojuego bajo una capa de cemento, no fuera a ser que algún videojuego cobrara vida y volviera de entre los muertos para atormentar a los ejecutivos de la subsidiaria de Warner.

Al final, para variar, el único que salió ganando de todo aquello fue Spielberg. Y es que este hombre, al igual que Parker Lewis, nunca pierde.

9 comentarios:

Erik dijo...

Joder, menudas birrias. Yo he vivido a partir de la Game Boy, y semejantes bazofias no las había tocado. Aunque algún videojuego extraño tengo, cómo uno de la Sega de hacer de repartidor de periódicos, matando viejos cascarrabias y perros a golpe de prensa. Personalmente, el mejor videojuego de la historia es el Tekken 3 (si, el 3, ningún otro). Me dejó por los suelos.

Sobre el disco que colgué de Guns n' Roses, siento decir que las palabras malsonantes de Mr Brownstone y Out Ta Get Me estan silenciadas. Aunque... en Out Ta Get Me sólo callan a Axl, sin tener en cuenta que Duff McKagan hace los coros, cosa que compensa. Aún con eso, es un disco grandioso. Y al final de cada canción puedes encontrar la intro de para la siguiente.

Angus dijo...

Con basuras así es difícil entender que la industria del videojuego se haya convertido en lo que se ha convertido.
Monkey forever!!

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Joder, Daikatana! En la GameLive #5 -2002- ya lo catalogaban como el peor juego de PC de la historia jajaj Genial la comparación con Chinese Democracy, sólo que el pobre Axl es un incomprendido, pero el señor Romero timó a todos. Eso sí, luego lavó un poco su imagen con Anachronox.

Gran post, llevo siendo un freak desde 2000 y el Age of Empires II, y aunque me he tragado alguna bazofia, sin los juegos de PC mi adolescencia habría sido una enooooorme **** xD

Por cierto, en Cinecutre.com tienen una sección de videojuegos espantosos que tampoco tiene precio Crononauta.

Lillu dijo...

Joer, no conozco ninguno, pero creo que tampoco debería, no? XDDD Yo tenía un juego en el mac que se llamaba Ninja nosequé que competiría bien con cualquiera de estos eh XDD Ocupaba 16k... con eso está casi todo dicho :D

saluditos!

Dr. Quatermass dijo...

Genial el post amigo Möbius.

Yo también tenía un Spectrum, y recuerdo auténticos juegos ladrillo, pero hey también autenticas genialidades para la potencia ridícula del cacharro (48K!!!, 8 colores!!!, 4MHz!!! sonido monofónico!!!).

Una aportación PC: Atlantis, vaya tochazo de juego insoportable.

bye

Kal Zakath dijo...

Vaya, es increíble que no haya probado ninguno de estos juegos, aunque había oído hablar de ellos, sobretodo del entierro masivo de cartuchos de "E.T.".

Yo comencé con el Commodore 64 y el "Rastan", "Donkey Kong", etc...

Buen post!

El Mar no Cesa dijo...

Jajaja, si, me acuerdo de algunos, pero no de todos, porque yo soy de la (supongo) 3era. generacion: la de hace unos añitos cortos para aca, cuando empezaron a hacer juegos para mujeres (un exito total a mi juicio).
Un saludo!
El Mar.

RAÚL dijo...

yo también soy del spectrum 48, con sus teclitas de goma y la carga de juegos en casete, que tenías que pasar 14 veces las cintas para que te entraran los puñeteros juegos. mi decepción más grande fue "fernando martín basket master". después de dar el coñazo a mi madre durante semanas para que me lo comprara, se me cayó el mundo a los pies después de jugar dos minutos con esa bacalá infame, que diría el otro.

Edge dijo...

Jajajaja!!

Lunar Landing... UN CLASICO!

SalU2
T.