jueves, 2 de abril de 2009

AC/DC - Barcelona, Palau Sant Jordi 31/03/2009

No suelo relatar mis experiencias en conciertos. Pero estamos hablando de AC/DC, y además ir hacia otra ciudad para ver un concierto (malditos madrileños y barceloneses, ¡me caéis mal todos!) siempre es una potencial fuente de anécdotas. Especialmente si se viaja a lo pobre. Por suerte, mientras siga entonando el "Down Payment Blues" seguiré teniendo algo que contar.

Mientras leo algún mongólico titular como "AC/DC reconquistaron a sus viejos fans" (¿los habían perdido? ¿cuándo fue eso?) recuerdo un martes en que me dirigía caminando hacia el punto de encuentro con unos totales desconocidos que habían fletado un minibus para ir a Barna. Algunos de mis apañeros había conseguido entradas para Madrid, y otros ya estaban en Barna desde el fin de semana, así que me tocaba ir a la ciudad de Vicky y Cristina como la canción de Freddie Mercury, on my own. Creo que hacía tiempo que no era el más joven de un grupo, pero en esta ocasión así fue. De todas formas fue un viaje ameno, viendo el No Bull en el dividí, y me trataron muy bien; desde aquí agradezco a Edu sus anteciones y sus cervezas. Además en otro característico momento de mi mítico despiste descubrí durante el viaje que mi entrada era de pista y no de grada. ¡Dios es colombiano!

El buen tiempo nos acompañó hasta que comenzamos a acercarnos a Barna. Llegaron las nubes y las gotas, y tras bajar del minibus salí espitado hacia el recinto mientras las gotas de lluvia comenzaban a caer. ¡Y después fue mucho peor!

Justo a tiempo para ver a los teloneros, The Answer. Me situé por delante del técnico del sonido, y mientras los irlandeses descargaban su buen rock clásico, traté infructuosamente de mantener algunas conversaciones con mis apañeros, que estaban en camino y encima tenían entradas de grada. The Answer estuvieron interesantes. Buenos riffs, un par de temas realmente buenos, y un gran cantante, pero su sonido dejó que desear, parecía que tocaran desde el water. En una sala seguro que deben mejorar.
En la espera entre The Answer y las huestes australianas más conversaciones con móbil. Mientras los teloneros acabanan había logrado un sitio razonable unas pocas filas por detrás de la punta del corredor central. Pero vi a unos coleguillas de Murcia, fui a saludarles, y en el impás, entre saludos, que hago, dónde voy, manzanas traigo, y más llamadas, luego ya me fue imposible volver. Soy de esos a los que les fastidia tener que seguir la práctica totalidad de un concierto por las pantallas. Pero así son los macroconciertos de rock and roll. En fin, que allá las nueve y pico se apagaron las luces.

En la pantalla central un espectacular video de animación abre la sesión mostrando todos los tópicos de la banda y del rock and roll: el demonio Angus, el Brian follador, las tías buenas... pues eso, viejo rock de toda la vida. Sin entrar en muchos detalles, el caso es que al final hay un frenazo, grandes explosiones y humo... se abre el muro y vemos el majestuoso montaje del tren descarrilado mientras la banda ataca con "Rock and Roll Train", el primer single del Black Ice. Allí están los AC/DC de siempre: Brian con su sempiterna gorra, Angus con su sempiterno uniforme de colegial y su SG roja. Su hermano Malcom, el bueno de Cliff, y, qué alegría, el gran Phil Rudd en la batería. La formación más clásica de AC/DC que se pueda ver en un escenario. Si algún día Phil tira la toalla, ya no será lo mismo.
Al nuevo tema le sigue sin apenas descanso un gran clásico, "Hell Ain't A Bad Place To Be". Seguirán, con algún que otro oasis de tema nuevo, grandísimos temas como "Back in Black", la grandiosa "Shot Down in Flames" o "Dirty Deeds Done Dirt Cheap", cuyo estribillo a veces me corear como la divertida versión que hizo no sé muy bien quién "Dirty Deeds Done With Sheep". Por supuesto tampoco faltó "Thunderstruck", una de las que nunca faltarán, y el clímax de la primera parte del concierto con "The Jack" y el archifamoso striptease de Angus.

A estas alturas del concierto, extasiado, uno ya puede estar seguro de afirmar algunas verdades. Que aquellos que se preocupan más de retratarse y hacer reportajes fotográficos que de la música y la banda deberían ser exterminados, y que AC/DC están en muy buena forma. Al ser mi primera y de momento única vez con ellos no puedo comparar con giras anteriores, pero por lo que se ve en el No Bull la banda no ha acusado demasiado el paso del tiempo. Malcom y Cliff siguen tan bien como siempre, y mientras puedan tocar y andar para subir a hacer los coros desde el muro de pantallas, todo irá bien. El gran Phil aporta su característica pegada con un eterno cigarrillo en los labios y su inexpresivo rostro de funcionario metódico llevando a la banda a buen puerto. Nada nuevo bajo el sol para la sección rítmica.
Sobre Brian Johnson hay más disensiones. ¿Ha perdido la voz? ¿Sigue igual de bien que siempre? ¿Se cae de los cocoteros? Bien, de toda la banda, creo que es él a quién más se le nota la edad. Desde luego ya no se cuelga demasiado rato de la campana que desciende durante "Hells Bells". Johnson no es carne de gimnasio como Mick Jagger, y simplemente se cogió de la cuerda unos segundos para hacer el paripé y descendió a tierra rápidamente. Desde luego no esperamos más de él, no hace falta que haga muchas cabriolas para levantar al público. Su característica voz rasposa el basta. Yo personalmente en el concierto no le noté una voz peor de lo normal, aunque puede ser que en las grabaciones sí se aprecie algo más. Pero de todos modos el estilo de Brian nunca ha sido el de Dio precisamente, y si ha perdido algo de voz no creo que vaya a deslucir mucho. ¡Estamos hablando de Brian Johnson! Si alguien se atreve a decir algo malo de él merece que quemen todos sus discos de AC/DC, si es que los tiene.
Y lo de Angus no es de este planeta. He ahí a otro tipo que tampoco parece que tenga un preparador físico como Jagger, y que a sus cincuenta y algo no para de correr de un lado para otro, tocando con su maestría de siempre, y haciendo menos descansos que el resto de la banda. El solo que se marcó en la plataforma, a escasos metros de mí, durante muchos minutos, revolcándose, gruñendo y sacando de su guitarra pura electricidad, fue buena prueba de que Angus realmente lleva electrecidad en las venas. Un diez para él, demonios. ¡Angus es el uno! Si ahora en vez de marcarse 100 carreras hace 90 poco importa. ¡Desde luego yo no aguantaría su ritmo!

El concierto siguió con apenas o en todo caso breves descansillos con otra racha de clásicos y un par de nuevos temas por enmedio. Para mi gusto hubo demasiados temas del Black Ice en el repertorio, pero bueno, ya se sabe qué ocurre en estos casos. De todas formas con un "Shoot To Thrill" o un emocionante "You Shook Me All Night Long", o la rabiosa "T.N.T", aquello se venía fácilmente abajo. AC/DC tiene un repertorio que tira de espaldas, y que muy pocas bandas pueden igualar. Es imposible que fallen, aunque sus nuevos temas sean más flojos.
Los sudores fríos recorrieron mi espalda con uno de sus mejores canciones, "Whole Lotta Rosie", y más aun cuando vi aparecer el entrañable globo hinchable de la gordita Rosie a tamaño gigante hinchándose sobre el tren sobre el cual iba a frotarse durante toda la canción. Un Angus pletórico y una banda poderosísima atacaron con el mejor "Whole Lotta Rosie" que le he oído a la banda en directo. Apoteósico. Y no sabría decir si el casi empalmar con "Let There Be Rock" me acabó de empalmar a mí, pero de nuevo la banda sonó fantástica. Diablos, ellos son la auténtica locomotora, la gran máquina del rock and roll.

En el siempre enigmático e impaciente momento previo a los bises, y tras haber podido acercarme más hacia la plataforma central durante el caos del solo de "Let There Be Rock", y también gracias a que la gente se iba retirando del meollo, me solazaba al haber logrado dejar atrás a tipos con mochilas a sus espaldas, retratistas y tipos enamorados que me tapaban la visión con sus felices novias que oteaban el horizonte. Una se permitió filmar durante lo que parecieron siglos como si fuera una dolly cam. Caramba, ¿no pueden meter a toda esta gente en un corralito para hacer sus cosas y que no me molesten? En fin, dejemos a un lado mis protestas de veterano cascarrabias y sigamos con los bises.
Que obviamente fueron "Highway To Hell", con un Angus envuelto en llamas sintéticas y humo surgiendo del averno con cuernos en la cabeza y atacando con uno de los riffs más famosos de la historia. Nihil obstat, amigos.
Aunque sin duda para mí el momento más emocionante fue el cierre con la clásica "For Those About To Rock (We Salute You)". Era la despedida, el show había sido intenso, tal y como yo lo esperaba, o tal vez más, y ahí tenía ante mis ojos el gimmick escénico más poderoso de la historia del rock: los cañones que lanzan salvas al ritmo de los "fire!" de Brian. Inenarrable. Podría haber llorado, podría haber gritado, podría haberme revolcado, quién sabe... pero simplemente me quedé allí embobado, sintiéndome de nuevo un adolescente. Recordé los años en que para mí y unos cuantos tipejos AC/DC eran lo más, cuando su Live at Donington pasaba de mano en mano en mil y una TDKs, y cuando, como cantaban Asfalto, arreglábamos el mundo a golpe de futbolín. Amigos, había visto, por fin, a AC/DC. La vida es bella.

Con las luces encedidas volví a la realidad, me reecontré con mis amigüitos, y pasamos a tratar de regresar al hotel donde se hospedaban, en una bajada desde el Palau Sant Jordi bajo una constante lluvia que daría casi para otro post. Entre buses que subían y nunca bajaban, escasos taxis, y conversaciones sobre lo delirante del asunto y la lluvia a ritmo de Phil Rudd, y una megalimusina que contenía a... ¿ellos?, andamos y andamos, empapados, cruzando la Plaza de España, creo, y refugiándonos en el primer bar que vimos, donde un par de señores mayores levantaban España ellos solos ateniendo a decenas de greñudos. Allí tomamos unas cañas, alguna hamburguesa o perrito, y unas patatas aderezadas con un extraño aliolí-mayonesa inidentificable, y ketchup y mostaza genéricos. La verdad es que comí patatas y más patatas como si no hubiera un mañana. En fin, que desde allí logramos tomar un taxi para ir al hotel, a nuestras camas, y a la satisfacción del deber cumplido.

A partir de ahora mis grandes cuentas pendientes, aparte de Aerosmith, Black Crowes y alguno más, se remontan a los 50s. Y eso sí que es jodido, amigos. El tiempo no está de mi lado. Pero que vivan AC/DC, coooño.

23 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

No esta nada mal esta cronica,envidia me das que no tengo entrada ,menos mal que les vi hace años ,enhorabuena por AC/DC experience.
Saludos

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Dammit! Estoy en prácticas y no debería estar leyendo esto pero me encantan tus crónicas, sea desde NY o de conciertos, you know that. Primera crónica que leo... bueno, ahora sigo preparando el boletín, que me van a pillar xD

Adrian Vogel dijo...

¡Has sobrevivido!

A ver esta noche en Madrid... Expectante estoy...

sylvia dijo...

Me alegro que lo disfrutaras, debió ser un conciertazo! :D

pd: En tu próxima visita, pa con tomate por favorrrr (que lo de Vicky y Cristina ha dolido pero lo del ketchup me ha (re)matao):D

GINEBRA dijo...

jajajajajaja, estaba deseando venir a verte, sabía que harías una entrada y yo haré lo mismo cuando les vea y, aunque no suelo escribir sobre mis conciertos (como tú) es que AC/DC son únicos... para empezar no tienen ni un solo disco recopilatorio en su intachable trayectoria. Son unos dioses del rock and roll y hacen lo que les gusta y muy bien hecho... Me encantó lo que me contaste y estoy deseando que llegue mi turno, pués tampoco conozco a mis ídolos en directo y les sigo desde mi más tierna adolescencia... ¿no tocaron sin city??? esta me gusta mucho....
No me extraña que te empalmaras, como dices, no es para menos.... jajajajajaja.
Besos y me alegro de que hayas disfrutado,me alegro un montón...

Angus dijo...

Ya leeré con más calma en otro momento con calma tu extensa y seguro que interesante crónica...
Enhorabuena, y espero ansioso el día en que los veré, ya por cuarta vez.
¡¡Thunder!!

galko dijo...

¡Sólo me quedan seis horas! Seis putas y largas horas... mañana leeré esta crónica, hoy he preferido no hacerlo.

Lee dijo...

Bueno, bueno, Moebius, me has hecho feliz con esta cronica, me ha dado la sensacion de haber estado un poquito alli ;)
Yo es que escucho el Whole Lotta Rosie y el You shook me all night long en directo y probablemnte muero alli ipso facto, que grandes!!!

Un beso!

Lillu dijo...

No soy fan de AC/DC pero da gusto leer tu entusiasmo al verlos :D

saluditos

GINEBRA dijo...

He vuelto a leer tu crónica esta tarde porque hasta yo estoy emocionada... Hoy va mi amigo Carlos al concierto de Madrid y el sábado he quedado para tomar unas cervezas con él, ya me contará su versión que supongo será como la tuya pero sin lluvia dichosa... de Londres le traje una camiseta de AC/DC, jejejeje ¿se la pondrá hoy???
Otro beso, bueno dos, por gustarte tanto como a mí estos australianos de Leganés. muaaaa

Möbius el Crononauta dijo...

Tsinapah: gracias. Hace años tuvo que ser la hecatombe.

Aitor: No hace falta que pongas tu carrera en peligro por mí, amiguete, tienes mi glatitud de todas maneras.

Adrian: ¡sí! Aunque mis piernas aun notan el esfuerzo. Las expectativas se cumplirán, seguro.

Sylvia: jajaja tampoco era una tasca catalana típica me temo. A la próxima prometo enmendarme.

Ginebra: no la tocaron, y no creo que la toquen, pero nunca se sabe. También es de mis favoritas. Era para empalmarse y más aun, pero estando yo solo... jeje.
Yo me la pondría. Gracias por los besos as always!

Angus: cuarta vez. Brrr maldito suertudo!

galko: haces bien. Nada como la sorpresa y la expectación. Ojalá pudiera repetir ya mismo.

Lee: espero que vayas a verlos en junio, ¡no puedes dejarlo pasar!

Lillu: ponte algun disquito, que seguro que algo descubres jeje.

sammy tylerose dijo...

Yo llevaba entradas de grada pero me hice el sueco ante el segurata de turno, que tras ojearlas nos soltó un "p'alante". Un show así no se puede ver desde un asiento de plástico! Tus emociones fisiológicas las vivi en el 2000, mi primera vez, pero este martes volvi a ser FELIZ.

RAÚL dijo...

para cronista de conciertos también habría que tener alguna currícula preparada, eh? vibrante relato. muy emotivo el momento cañonazos. me alegra que lo disfrutaras (no cabía ninguna duda, por otra parte)

Perem dijo...

Veo que usted se lo paso en grande con los amigos AC/DC.

Un saludo.

saciuf dijo...

Sigo en una nube.............qué conciertazo!!!!!! mi primera vez también y por momentos me superó :) me ha costado recuperarme pero es necesario ya que el sábado les veré one more time :P qué ganas!!!!!!

Milgrom dijo...

Yo al final voy a verlos en Junio en Barcelona y creo que me voy a morir. En serio, ha sido ver el vídeo y tal subidón ha recorrido mi cuerpo, que verlos en directo, después de 20 años de espera, puede ser demasiado. Y que haya gente que prefiera ver a los inanes de U2...

without dijo...

mmmm...T E O D I O !

(se me pasará...es envidia cochina)

Möbius el Crononauta dijo...

Sammy: las gradas son un invento del demonio. Aunque las pantallas gigantes tampoco me entusiasman.

Raul: pues no, no es muy sorprendente jeje.

Perem: pues sí, fue grandioso.

Saciuf: lo tuyo es que es... ¡cachis!

Milgrom: U2!! es como comparar a Kate Moss con Sabrina.

Without: si, yo también me odiaría a mi mismo en este caso.

paulamule dijo...

Bueno yo te contesto tarde porque he estado liada pero me alegro de que disfrutaras como un niño. Respecto a Black Crowes, ánimo que ya queda menos para verles. Salud.

without dijo...

hola...gracias por tu comprension!
y como ya se me va pasando el cabreo, te voy a poner un link en mi blog para que la gente pueda leer esta impresionante crónica.

Möbius el Crononauta dijo...

No sé si merezco tal honor, ¡pero gracias!

WOOD dijo...

He visto el enlace de Without via R&R generations y me he decidido a pasar por aquí. La crónica del evento está de lujo, de verdad. Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Gracias, y bienvenido.