miércoles, 14 de enero de 2009

Las aventuras del Barón Munchausen (1988)

Recuerdo a Terry Gilliam en una rueda de prensa (creo que fue en Cannes) ofreciéndose para trabajar como director para cualquier proyecto minímamente interesante que no fuera una gran subnormalidad. Creo que llegué a leer algo de que publicó un anuncio en un periódico. Esto último no sé si será cierto, y esa petición pública de trabajo seguramente no fue más que un toque de atención hacia su difícil situación como artista, pero era una buena muestra de lo fuera de sitio que parece estar Terry en el cine actual. No es sólo que su visión personal del cine tenga cada vez menos sitio en los circuitos del cine A; sus problemáticos y costosos rodajes le han convertido en un director peligroso para cualquier productor. Tal vez Terry haya tenido mucha mala suerte, o tal vez necesite un contable. Quién sabe. Lo único cierto para mí es que su cine me parece no sólo contingente sino necesario. Su querencia por la fantasía y por una suerte de realismo mágico le han convertido en un paria de Hollywood con maravillosas historias para contar. En cierto modo une la magia especial del cine europeo con la grandilocuencia de ese Hollywood del que siempre ha afirmado desmarcarse. Por ello, ahora que parece que va a intentar, por segunda vez, rodar su ansiada y particular adaptación del Quijote de Cervantes, quisiera recordar uno de sus films, a modo de afirmación, la cual sería: el mundo necesita a Terry Gilliam.

Y si había una historia que pareciera diseñada especialmente para Gillliam esa es la del Barón Munchausen, un personaje histórico del siglo XVIII quien al parecer gustaba de narrar increíbles historias acerca de sus aventuras y sus campañas contra los turcos. Munchausen debió de resultar muy inspirador para un director que hizo de la mezcla de realidad y fantasía su corolario cinematográfico.
Las aventuras del Barón Munchausen es todo un despliegue visual de imaginería dieciochesca; un magnífico tour de force grandilocuente como jamás ha vuelto a rodar Gilliam. El otrora norteamericano director puso toda la carne en el asador para lograr visualizar su versión del fantasioso aristócrata alemán, pero para ello sacrificó su crédito ante los estudios, tras un más que problemático rodaje que acabó en un gran fiasco financiero que, a fecha de hoy, le sigue marcando como director peligroso. Tras esta película rodó otros grandes films como El rey pescador o Miedo y asco en Las Vegas, pero desde luego ninguna historia tan ambiciosa. Hoy en día una película así habría costado mucho menos usando las nuevas tecnologías, pero de todas formas Terry Gilliam siempre parece haber sentido más querencia por los efectos tradicionales, y el uso del CGI en sus películas nunca ha sido demasiado extenso.

Con un pie en el siglo XVIII y otro en el mundo de Munchausen, Gilliam nos lleva de aventura en aventura tras los pasos del Barón, quien ha jurado buscar a sus viejos ayudantes para salvar a una ciudad asediada por los turcos, afirmando por lo demás que él es la causa de la guerra ya que le ganó una apuesta al Sultán. Será así como Munchausen salga en busca de Berthold, quien camina arrastrando cadenas y bolas de hierro para no salir disparado, ya que es increíblemente veloz; de Adolphus, a quien describen como alguien de acertar con su carabina a un objetivo al otro lado del mundo; de Gustavus, una mole de increíble fuerza, y de Gustavus, un enano de fino oído y capaz de soplar vientos huracanados. En su viaje, en el que le acompañará, a su pesar, una pequeña niña llamada Sally, el Barón viajará a la Luna, será engullido por un gigantesco pez, visitará el reino del dios Vulcano, y vivirá las más extrañas situaciones.

Para encarnar al Barón Gilliam eligió al que parecía el vivo retrato del Munchausen que imaginara Gustave Doré, el actor John Neville. A pesar del parecido que pudiera haber, su trabajo fue excelente. Al moverse entre realidad y ficción, algunos actores, como Eric Idle, Valentina Cortese o Uma Thurman interpretaron dos papeles distintos. La Thurman no podía estar más esplendorosa emergiendo como la gran diosa Venus, cautivando los sentidos del Barón. Como cualquier fan de Monty Python sabrá, Gilliam no podía sino inspirarse en El nacimiento de Venus de Botticelli para rodar la emersión de la divina (valga la redundancia) Venus. Otros intérpretes a destacar son el histriónico Robin Williams ejerciendo de cabeza voladora y un magnífico Oliver Reed dando vida al dios Vulcano. El cantante Sting tenía un pequeño cameo al principio del film.

Cuando era niño, ver una película como Las aventuras del Barón Munchausen era todo un acontecimiento, y poco más se podía pedir a la vida. Hoy, muchos años después, la verdad es que más o menos sigo pensando lo mismo. Para todo aquel que haya hecho de la folie su razón de ser en algún momento de su vida, esta película es imprescindible.

16 comentarios:

LoRbAdA dijo...

Recuerdo haberla visto hace un par de años y me encantó...

Y su último film, Tideland, es una joya, dulce, grotesca, divertida y con una historia que no puede dejar indiferente absolutamente a nadie.

Lillu dijo...

Uf, casi no me acuerdo de ella. Recuerdo que me pareció un poco disparatada cuando la vi y no me gustó demasiado, pero claro, hace tantos años que quizás revisándola mi opinión cambie. Veré qué puedo hacer al respecto XD

saluditos!

Neli dijo...

Yo vengo aqui y siempre entro de puntillas....a ver con qué me va a sorprender Moe, me digo.

Siempre me traigo el blog de notas y voy apuntando eh? Asi que tomo nota de esto también :-)

Un beso.

sammy tylerose dijo...

Como pasa el tiempo. Ya hace 20 años que ante una salida familiar al cine, intenté convencer a mi tía de ir a ver este Baron de Munchausen (vería algunas imágenes en la TV), pero el resto de primos escogió "3 hombres y un bebé" por rotunda mayoría. 20 años y aún no he saldado mi deuda con el Barón!

Un placer leerte de nuevo, man.

jaytowerr dijo...

El recuerdo que tengo de esta peli es de fascinación,pero hace muchisimo,y cuando digo muchisimo,hablo de hace mas de 10 años,y es de ese tipo de peliculas a las que temo volver por miedo a enterrar el gran recuerdo que tengo de ella.
No se,creo que voy a volver a leerme este gran post,a ver si me animo.
Saludos

Angus dijo...

Cruioso tipo este Terry Gillian, y me pasa una cosa curiosa con el: suelo tener buen recuerdo de sus pelis hasta que vuelvo a verlas. Me pasa con Brazil, Los Heroes del Tiempo, etc.
En concreo el Baron Munchausen, que también vi de pequeño y me gustó, me gusta por la estética y los personajes (genial Eric Idle cuando se queda dormido), pero cuando volví a verla se me hizo pesada.

GINEBRA dijo...

Me encantó esta película, jajajajaj, gracias por recordármela. Tenía momentos sublime, niño.
Un beso enorme y otro por despertar mis recuerdos. muaaaaaaaaaaaaaaaa

tomas dijo...

Qué grande es Terry Gilliam. Para mi, uno de los grandes, si no el más grande perdedor-ganador de la industria.
Espero que algún día pueda hacer ese Don Quijote que ya intentó y que en fondo lleva años realizando encubiertamente... o no lo es, en el fondo, El rey pescador, 12 monos...

Saludos.

BUDOKAN dijo...

Aprovecho para dejarte saludos y un Feliz año!

Perem dijo...

Buena de verdad. 100 por 100 Gillian. Lo que disfrute viéndola!!!!

Un saludo.

Blue Monday dijo...

A mi me encantó en su momento, y hoy, al repasarla de nuevo, también.
Saludos desde la cueva.

Pitima dijo...

Pues tengo que verla... No la recuerdo.
Interesante Gilliam.

Dr.Benway dijo...

Genial novela y grandísima película.

Hace un par de semanas cayeron en mis manos algunas pelis de dibujos del Barón que todavía no he visto. A ver si me pongo


Un saludo es mi primera intervención

marcbranches dijo...

La aparición de Uma es un torrente de ingenua sensualidad, deslumbrante, esplendorosa. La historia de esta película y su fracaso, en parte, es la historia de Terry Gilliam. A ver si ese Parnasus...

Möbius el Crononauta dijo...

Lorbada:a Tideland tengo unas canas de hincarla el diente...

Lillu: si no te gustó entonces, no sabría que decirte. Disparatada... bueno, ¡estamos hablando del Baron de Munchausen! es lo mínimo esperable jeje.

Neli: gracias, me alegra sentirme parte de un servicio social. Besos

Sammy: ¡esas cuentas hay que saldarlas! Yo lo hice con los Goonies... pero esa es otra historia. Igualmente, viejo.

Jaytowerr: en mi opinión, no te defraudaría. Saludos

Angus: bueno, evidentemente, no podría estar más en desacuerdo. Los Heroes del Tiempo quizás si se me haría pesada hoy en día, pero no sé, hace mucho que no la veo.

Ginebra: A mi me encantó y me encanta. Viva Gilliam por esos besos.

tomas: toda su obra es quijotesca en un modo u otro, cierto es.Parece que va a intentarlo de nuevo, esperemos que tenga suerte.

Budokan: ¡feliz año!

Perem: es puro 'entertainment'.

Blue Monday: Saludos.

Pitima: es una maravilla, dale otra oportunidad a ver.

Dr.Benway: Bienvenido. Aparte de cuentos no he leído la novela, pero la película es mágica.

marcbranches: tal como es Uma, mismamente. Ojalá el Parnassus encuentre pronto un distribuidor. Este Terry, siempre por el camino de espinas.

Gocuzero dijo...

una gran pelicula de culto la verdad no se porque a nadie le gusto en su tiempo a mi me encanto y la vi cuando era niño me parecio excelente auque algo rara.