viernes, 26 de diciembre de 2008

Leslie Nielsen, el chiste de pelo blanco

Leslie Nielsen podría considerarse como una rareza en Hollywood. A una edad en la que la mayoría de actores que no han logrado un estatus de auténtica estrella malviven trabajando cuando no se retiran directamente, Nielsen gozó del éxito masivo en una parodia-tributo a las películas de desastres por las que habían pasado muchos galanes y hombres de acción, como él lo había sido en su día. Otros veteranos como Peter Graves o Robert Stack participaron también en esa gran comedia llamada aquí Aterriza como puedas, pero fueron Lloyd Brigdes, y sobretodo Nielsen, quienes vieron sus carreras relanzadas. El bueno de Lloyd ya nos dejó hace unos años, pero ahí sigue dando guerra el gran Leslie. Sus comedias ya no son lo que eran, pero poco importa, se gana la vida y yo me alegro de eso. Leslie siempre fue un superviviente y su infancia en poco puede compararse a la de la mayoría de estrellas actuales. No hay muchos que se hayan criado en el Circulo Polar ártico.

Saskatchewan, Canadá. Regina es la segunda ciudad más grande de la provincia canadiense. Allí vino al mundo un 11 de febrero de 1926 Leslie William Nielsen, hijo de un descendiente de danés y una galesa. Poco después su padre, miembro de la Policía Montada del Canadá, fue destinado a Fort Norman, en la práctica un conjunto de cabañas perdido en los Northwest Territories del norte de Canadá, en el Círculo Polar Ártico. Allí la vida no era fácil ni confortable, y el padre de Leslie, un tipo autoritario y poco cariñoso, no lo ponía más fácil. Fort Norman era un lugar aislado, donde los víveres tardaban en llegar, con lo que el pequeño Leslie, mal alimentado, desarrolló raquitismo, lo que le dejó con las piernas arqueadas. El trabajo de su padre ahorró a la familia las penurias de la Crisis del 29 y acabó a llevando al joven a Edmonton, en la provincia de Alberta, donde se graduó en el instituto para seguidamente enrolarse con apenas dieciocho años en las Fuerzas Aéreas canadienses. Nunca llegó a cruzar el charco y la Segunda Guerra Mundial acabó sin que Nielsen entrara en combate.
Aunque había sido un gran atleta y muy popular entre sus compañeras de instituto, Leslie era muy tímido, y descubrió sus dotes para actuar en público de casualidad, presentando trabajos orales en clase y demás. Fue así como se propuso ser actor, algo no del todo raro ya que había un actor en la familia, su tío político Jean Hersholt. Para cumplir su sueño Leslie se trasladó a Calgary, donde comenzó a trabajar como DJ radiofónico. Más tarde se mudó a Toronto, donde estudió en la Academy of Radio Arts de Lorne Green, por entonces una popular voz en la radio. A finales de los 40 Nielsen se trasladó a Nueva York, donde comenzó a trabajar en teatros de verano mientras estudiaba en la Neighborhood Players, una escuela rival del Actors Studio.

Su primer trabajo serio fue para la televisión, en el programa dramático Studio One. Corría el año 1950 y Leslie empezó a obtener pequeños papeles en diversos programas y series de televisión. Tras varios años fogueándose en la televisión captó la atención de un cazatalentos de la Paramount que lo acabó fichando con el típico contrato estricto para debutantes de los estudios.
Debutó en la gran pantalla bajo las órdenes Michael Curtiz en The Vagabond King. Sin embargo Leslie no estaba dispuesto a ser un mero peón de un gran estudio y rompió su contrato para trabajar en la MGM con mejores condiciones. Allí comenzó a trabajar junto a Glenn Ford y Donna Reed en Rapto, y en su segundo trabajo acertó de lleno, participando como primer actor en el clásico de ciencia ficción Planeta prohibido, que obtuvo una gran acogida y acabó siendo un clásico de culto para los fans del género. Tras un par de trabajos más fue cedido a la universal, donde hizo, muy a su pesar, de galán al servicio de una jovencita Debbie Reynolds en Tammy, la muchacha salvaje. Tras participar en Furia en el valle, de nuevo junto a Glenn Ford, el difícil de tratar Nielsen reorientó su trabajo hacia la televisión donde trabajó en decenas de series interpretando a médicos y galanes o bien a auténticos villanos sanguinarios. Tuvo también proyectos a su servicio que sin embargo no llegaron demasiado lejos. De vez en cuando saltaba al cine para participar en alguna película, pero durante los 60 y los 70 se ganó la vida yendo de plató en plató y de serie en serie.

A finales de los 70 Leslie Nielsen se había convertido en el típico rostro familiar cuyo nombre a nadie importa. Tras un breve matrimonio en los 50 en 1974 se había divorciado de su segunda mujer y dejando atrás a dos hijos a los que no había visto demasiado, pero con los que fue indulgente. Los terribles recuerdos de su padre eran todavía vívidos. La única vez que azotó a su hija por escaparse de casa volvió a los pocos minutos con la pequeña entre lágrimas prometiendo no hacerlo nunca más. Aun así por aquella época Leslie trató de acercarse a su padre, y era frecuente verle de extra en cualquier película en la que participara el actor.
Durante aquella década su mayor éxito había sido La aventura del Poseidón, pero ese trabajo nada había cambiado en el estatus del actor. Siguió trabajando en la televisión, dando gracias de poder seguir actuando. Fue en 1980 cuando llegó el proyecto que cambiaría su carrera para siempre.

Cuando Jim Abrahams y los hermanos Zucker le mandaron el guión de lo que sería Airplane! Leslie aceptó sin dudarlo. Se creía condenado a hacer de médico en la televisión, y en poco tiempo a hacer de abuelito amable en películas navideñas. Sin embargo Abrahams y los hermanos, que habían crecido viéndole en la televisión, le cedieron la oportunidad de su vida, y Nielsen no la desaprovechó. Sabía de su gran capacidad cómica, y le encantó poder demostrarlo. Aterriza como puedas constituyó un enorme éxito, y de noche a la mañana el mundo estalló en carcajas al ver la cómica seriedad de aquel tipo de pelo blanco.
A pesar de la popularidad Nielsen tenía que seguir pagando facturas, y siguió trabajando sin descanso. En 1982 se juntó de nuevo con el trío ZAZ para rodar una mítica serie llamada Police Squad! que tan sólo daría para seis capítulos, pero que sería el germen de la saga cómica por excelencia del fin de siglo, The Naked Gun. En 1988 aparecía la primera de ellas, conocida aquí por el "original" título de Agárralo como puedas. Junto a toda una Lisa Marie Presley, al gran George Kennedy y a la futura figura controvertida O.J. Simpson, Leslie Nielsen retomó el que sería el papel de su vida, el Frank Drevin de Police Squad!, al que interpretó en tres memorables comedias.
A partir de entonces el actor ya no tuvo que preocuparse de su futuro, convirtiéndose en un habitual de las comedias tontas y spoofs que siguen todavía la estela de aquella primera Aterriza como puedas. Los hermanos Zucker y Abrahams han cedido el testigo a unos alumnos cada vez más incompetentes. Las comedias de Nielsen son peores cada vez, pero mientras pueda trabajar y escaparse de vez en cuando al teatro para participar en alguna obra dramática como Darrow, él será feliz, y nosotros también. Nielsen ya demostró lo que podía hacer en Planeta prohibido y en sus películas junto a los Zucker y Abrahams, y ahora puede hacer lo que quiera. Si Scary Movie 4 apesta, a mí poco me importa. Frank Drevin lo puede todo.

7 comentarios:

KingMatt dijo...

Mitico donde los haya. Me encantan casi todas.

Con OJ hospitalizado diciendole:
-Drogaass!!
-Por Dios, denle drogas a este hombre, no ven que esta sufriendo.

JAJAJAJA

Un Saludo.

paulamule dijo...

Todo un cláscio el bueno de Nielsen. Salud.

Akeru dijo...

Un mal dia para dejar de esnifar pegamento...

Besos, amor

Belén dijo...

Yo a este hombre si le tengo estima, por lo que me ha hecho reir, y mas por lo que has contado...

Besicos

tomas dijo...

Menos mal que existe gente como el bueno de Mr. Nielsen

Möbius el Crononauta dijo...

KingMatt: y que tal el "¿sexo, Frank? - No, ahora no, gracias". La verdad es que hay decenas de momentos geniales.

Paulamule: exacto. Cuando nos deje se le echará de menos.

Akeru: también una de mis citas favoritas de ACP.

Tomas: y si no existiera, ¡habría que inventarlo!

saroide dijo...

jejjes, qué jovencito estaba Nielsen en Planeta Prohibido.

Muy buena esta entrada, me has atrapado con la historia de este hombre y no he podido dejar de leer hasta el final :)