viernes, 21 de noviembre de 2008

Joy Harmon, la leyenda de la limpiadora de coches

Efectivamente, la señorita que está rodeada por una corte de marineros y soldados expectantes es Joy Harmon, una actriz y modelo de carrera fugaz que sobretodo pasó a la historia por ser la chica que ponía calientes a los pobres presos de La leyenda del indomable.

Joy Harmon nacía en mayo de 1940 en la localidad de Flushing, Nueva York. Pronto se mudaría con la familia a Connecticut, donde comenzó a trabajar como modelo infantil. A los dieciséis años debutó como extra en una película con Gregory Peck, El hombre del traje gris, cuyo rodaje se había trasladado a Connecticut. Decidida a ser actriz, Joy trabajó como modelo, llegando a ser nombrada Miss Connecticutt. En cuanto pudo se trasladó a Nueva York, donde interpretó algunos pequeños papeles en el circuito de Broadway, participando también en un par de películas baratas. Fue entonces cuando fue descubierta por un cazatalentos y acabó trabajando en la televisión, como parte del reparto habitual del concurso televisivo Tell It To Groucho.

El programa no dudaría mucho, pero Joy siguió actuando en diversas series televisivas, trabajos que alternó con papeles en películas pulp como Young Dillinger o Village of the Giants, y sesiones fotográficas como modelo. Fue en 1967 cuando se hizo con el papel que la inmortalizaría, la de la rubia vuluptuosa que se pone a lavar un coche ante la atónita mirada de un puñado de reclusos que cavan una zanja bajo el sol. Se convirtió en una de las tantas escenas memorables que contiene La leyenda del indomable, y por supuesto en la escena de lavado de coche definitiva. ¿Quién no ha compadecido al pobre George Kennedy, condenado a vivir entre malutos barbudos, taquicárdico ante la paradisíaca visión de la mojada Joy?
Poco después de epatar al mundo con su cubo y su esponja Joy Harmon contrajo matrimonio. Tras unas pocas actuaciones más en televisión la Harmon se retiró del mundo del celuloide para dedicarse a su familia. Se afincó en Burbank, California, donde con los años acabaría fundando la Aunt Joy's Cakes, una empresa de pasteles caseros. Sí, tal vez Joy Harmon ya no pasee sus curvas por la gran pantalla, pero sigue endulzando el mundo. Como no podía ser menos.

Anything so innocent and built like that just gotta be named Lucille. Claro que sí, ahi tenéis la escena.

14 comentarios:

Akeru dijo...

Pobrecitos, que lastima! Ja ja ja, desde luego, que mala que fue... ;-P

Angus dijo...

What we've got here is ...un pibón descomunal!!!

Taratela dijo...

Pues no la conocía, porque soy de las pocas, y lo digo con vergüenza, que todavía no ha visto "la leyenda del indomable". Pero me gusta la opción que tomo, de abandonar la selva del celuloide para hacer pasteles,y como dices, sigue endulzando el mundo!
Buen Finde! ^_-

Adrian Vogel dijo...

No recordaba a Paul Newman en esa película… Y Joy en esa escena hace honor a su nombre: da joy verla. Solo le faltaría cambiar una vocal de su apellido (de Harmon a Hormon) para completar el sentido de la escena.

Yolandera dijo...

querido compañero...

hoy llega a mi casa mi hermanoc on mi nuevo portatil, por fin tendre sonido en el ordenador y podre ver peliculas...me encantaria, si fuera usted tan amable...poder tener una recomendacion de recomendaciones de por donde empezar con cine clasico :D

es usted formidable, un saludo!

GINEBRA dijo...

jejejeje, lo de los pastelitos le viene al pelo a las del "cruzado mágico" de playtex... la verdad es que no conocía a esta miss-acriz-pastelera... debe ser que su trabajo en el cine pasó tan desapercibido como una nube de tormenta en verano.
En fín, un placer visitarte, leerte, estudiarte y por supuesto, besarte. muaaaaaa!!!!

CaminanteDeNoche dijo...

Yo tampoco la conocía, ni su película...y es que por esa época había tantas rubias exuberantes en el cine, que casi no distingo unas de otras.

Besos

Möbius el Crononauta dijo...

Akeru: la verdad que sí, aunque viendo a george kennedy, seguro que le alegró el día al menos.

Angus: jojo you bet it

Taratela: pues es normal que no la conozcas. ¡Pero tienes que ver "La leyenda del indomable" cuanto antes!

Adrian: Joy Hormone... si se hubiera dedicado al porno, le habría ido perfecto

Yolandera: ahora te consteto en el blog, ¡pero deberías especificar algo más!

Ginebra: desde luego, por eso las llamaban cheesecakes. Sí, tuvo una carrera fugaz, pero muchos no olvidamos el lavado vehicular. ¿Estudiarme? jaja mmm gracias

Caminante: la película más que suya es de Paul Newman... la Joy sólo aparecía en esa escena. Te aconsejo que la veas (la película) si no la has visto. Es descomunal

Alex dijo...

La leyenda del indomable aun no la he visto. La mejor que he visto de Paul Newman ha sigo El Golpe, una de mis películas favoritas.

Salu2 Moebius

Kal Zakath dijo...

Qué mágico que es el cine, yo estaría todo el día viendo como me lavan el coche... Y no lo tendría todo sucio, como ahora.

Neli dijo...

¡Vaya! No conocía la historia de esta mujer, ya desde pequeña apuntaba maneras por lo que veo.

Y ya ves cómo acabó, un dulce final.

La peli que dices la vi pero no recuerdo yo la escena fíjate. Ayyy mi memoria selectiva ¿qué voy a hacer con ella? :-)

Un abrazo.

Möbius el Crononauta dijo...

Alex: 'El buscasvidas' es enorme. y 'La leyenda del indomable' no le va muy a la zaga.

Kal: ¡nada más que añadir!

Neli: jaja supongo que puedes seguir seleccionando. Sí que apuntaba maneras, sí.

Anónimo dijo...

Ésta no llevaba "cruzado mágico de Playtex" ni puñetera falta que le hacía, con esas tetas como melones.

Dejó huella en la historia de cine...y no le hizo falta decir nada. Su magnífico cuerpo lo dice todo.

Anónimo dijo...

A mis 44 habre visto La leyenda del Indomable media docena de veces.Nada creo que haga dudar de que es un peliculón,mas aun entendiendola en su epoca,ya que hoy todo vale.Ademas tiene una singularidad,y es que la escena de la rubia Joy "que seguro se llama Genoveva" es para mi una de las escenas más eroticas,(casi porno para esos años)de la historia del cine,dejando por tierra a muchas otras tan pretendidas y tan mal logradas sobre todo en el cine moderno.Se podría escribir un tomo entero,sobre geometría,el numero aureo,la presión,la curvatura del espacio y la tortura de un deseo tan desenfrenado como inalcanzable ante la escena de Joy,explotando sus prominencias contra un coche que ni vemos.Un saludo.