lunes, 3 de noviembre de 2008

Barack vs McCain

Mañana los Estados Unidos van a elegir a su nuevo presidente. No soy muy dado a comentar la actualidad política, aunque de vez en cuando sufra ataques de realidad y me dé por comentar esto o aquello. Aparte de la prensa escrita y demás medios muchos son los blogs, bitácoras y demás que tratan el tema. Es difícil escapar del asunto, y no oír esto o aquello. En fin, que voy a dar mi opinión, vamos.

John McCain y Barack Obama sabrán por fin en un puñado de horas quién va a ser el presidente del mundo. Quicir, de los Estados Unidos. Dos personalidades diferentes, dos generaciones distintas. Por supuesto, uno republicano y otro demócrata. ¿Cuántas cosas tendrán en común? Ni idea. Al menos una, Ted Kennedy, amigo de McCain, y valedor de Obama.
Empecemos por Obama. Podría ser el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Ya realizó una proeza similar a menor escala en Harvard. Y bastante proeza ha sido derrotar a Hillary Clinton y al peso pesado de su marido en las primarias. Las encuestas le favorecen. Ha sorteado polémicas difíciles como las soflamas del predicador de su iglesia o los dardos de la Hillary, o la tonta diatriba sobre su foto vestido de musulmán (¿musulmán?.) Ha jugado su baza de haberse opuesto a la guerra de Irak, y ha vendido esperanza. No al votante negro, sino a los moderados, sea cuales fuere su color. Su vicepresidente es popular entre la clase obrera, la de Hillary. Dicen de él que no tiene experiencia internacional. Pero si el americano medio cree a Obama capaz de lidiar con la crisis, no sé si importará mucho o no el que no sea Otto Von Bismark. ¿Se estrellará su meteórica carrera en estas elecciones? Muchos ya le dan por seguro ganador. No sería la primera vez que las predicciones quedan en agua de borrajas.

En el otro lado está John McCain. Un superviviente. Tanto literalmente como políticamente. Aparte de su ya conocida historia como prisionero de guerra en Vietnam, que convirtió al rebelde hijo de un almirante de prestigio en un veterano lo bastante centrado como para dedicarse a la política, McCain en estos últimos años ha caído y vuelto a levantarse, inasequible al aliento. A finales de los 80 superó un escándalo como senador admitiendo sus errores sin ambages. Más tarde, en el 2000, fue derrotado estrepitosamente por Bush Jr. en las primarias. Seguramente muchos le dieron por acabado. Sin embargo McCain prosiguió su carrera apoyando o criticando a Bush y sus oscuros ayudantes según lo creyera necesario. Uno de los aspectos que más me gustan de las democracias anglosajonas es que allí no existe la disciplina de partido.
Bien, McCain no se opuso a la invasión de Irak, pero cuando las cosas fueron mal no dejó de señalar lo mal que se estaba conduciendo la contienda. Como ex-prisionero de guerra criticó duramente los escándalos de las cárceles iraquíes y el oscurantismo de Guántamo. Si ganara, sería interesante ver su política respecto a los presos de la base cubana.
McCain es lo que llaman un maverick, un independiente. O solía serlo. Osó tachar de fanáticos a las facciones de la derecha más cristiana que han aupado a Bush al poder. Desde luego McCain no era un neocon como Wolfovitz. Más hete aquí un día en que McCain manda una hoy ya famosa carta a Bush conminándole, entre otras cosas, a enviar más tropas a Irak. Bush le hace caso, y a pesar de las críticas y su baja popularidad, las envía. McCain se presenta de nuevo a las primarias. Envuelto en una campaña millonaria y rodeado de encorbatados universitarios y demás, la campaña es un desastre. El dinero se esfuma. McCain está muerto de nuevo. Pero decide seguir adelante, a su manera, viajando en taxis, vuelos de bajo coste y demás. Y al final, otra gran sorpresa (bueno, en realidad ésta fue anterior a la de Obama). McCain acaba siendo el candidato republicano. Pero en el camino, aparte de seguir apoyando la guerra de Irak, se ha acercado a Bush, a sus acólitos, y a la derecha cristiana a la que tildó de fanáticos. Por lo visto, hoy por hoy, para ser presidente es inevitable pasar por el aro de ciertos lobbys. Lo cual no es una buena noticia.

Bien, hasta aquí dos perfiles, más o menos como los hay por muchos otros sitios en Internet. Ahora voy a dar mi opinión, a lo Gabilondo. Pero con corbata de Carrascal. Pulsando la opinión de la calle.

Primero, tendemos, y se tiende, al menos en España, a relacionar al partido demócrata con la izquierda y al republicano con la derecha. Juraría que más bien el partido demócrata es de centro derecha y el republicano está más a la derecha aún. Se habla también muchas veces en términos de blanco y negro. Parece que John McCain sea el malo y Obama el bueno. No sé yo si las cosas serán tan simples. Cierto es que McCain, a la postre, se ha revelado como un continuista de la administración Bush. Sí, esta ha sido desastrosa, tanto para el mundo como para una gran parte de los norteamericanos. Esto último, si es realmente cierto, no quitó para que el George W. saliera reelegido. Si ganara McCain no creo que se acabara el mundo. Quizás peque de optimista, pero creo difícil que lo haga tan mal y sea tan terrible como su antecesor. Me gustaría pensar que una vez en el puesto volvería a desenvolverse con independencia como lo ha hecho durante gran parte de su carrera. McCain me parece un republicano clásico, lo cual se me antoja mucho mejor que la caterva de seres oscuros que han rodeado a George W. Bush. Pero sí, McCain no deja de ser republicano.
Y luego está Obama. Opuesto a la guerra en Irak. Pero no opuesto a las guerras. Veréis, siempre he creído (y no soy el único) que de cara al exterior la diferencia entre demócratas y republicanos se difumina. Hoy por hoy los Estados Unidos siguen siendo la potencia número uno, el Imperio, el árbitro mundial. Pero lo malo es que los estadounidenses nos eligen al árbitro pensando en el interior, y poco en el exterior. Si McCain no sabe quien es el presidente de tal o cual país, o si Obama no tiene mucha experiencia, bueno, poco les importará si el elegido solventa la crisis económica, por ejemplo.
Amplío: no creo ni que Obama ni McCain lleven a cabo una política exterior tan horrorosa como la de Bush. Pero tampoco creo que Obama no dude en responder con las armas si así lo creyera necesario. De cara al exterior, en la forma, tal vez un presidente demócrata y otro republicano sean distintos. Pero en el fondo para mí son iguales. Los democrátas no son especialmente más pacifistas. Truman tiró dos bombas atómicas. Roosevelt comenzó a fabricarla, e hizo lo que pudo para meter a los Estados Unidos en la guerra (sí, eran circunstancias muy distintas, pero ahí queda el dato). Contrariamente a lo que se piensa, fue Kennedy quien primero puso el pie en Vietnam. Clinton bombardeaba Irak día sí día no, aparte de las varias incursiones en África que se produjeron bajo su mandato. Hasta Carter envió un destacamento a Irán cuando lo de los rehenes. En fin, Obama parece tener más "talante", pero no sé... quizás me impresionó demasiado de pequeño ver La zona muerta, pero Barack, como cualquier otro presidente, seguirá teniendo el dedo sobre el botón.

¿Ganará Obama? ¿Ganará McCain? Si sale el republicano no se lleven las manos a la cabeza. O llévenselas, pero por mucho que maldigan a los yanquis si ése fuera el resultado, recuerden, a la manera que decía Chavy Chase, que ellos son norteamericanos, y ustedes probablemente no. O quizás, después de toda esta parrafa, todo sea más simple. Tal vez, al final, como decía Iggy Pop, acabe ganando el candidato más alto. Seguramente ésta sea la opción más segura a la que aferrarse.

6 comentarios:

Wallander800 dijo...

Yo voy con Obama, cuestión de M.L. King, seguramente.

1 abrazo y ha sido interesante leerte.

Möbius el Crononauta dijo...

Obama parece tener las cosas más claras, así que en ese sentido tal vez sea mejor que McCain. Salga quien salga, esperemos que sea minímente competente. Saludos

Perem dijo...

No lo dudes, el resultado esta cantado. Gana Obama. Mi candidata era Hillary, pero ya que no esta, evidentemente que gane Obama.

Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Bueno, siempre que no haya un floridarazo o algo así...

Veremos. Saludos

RAÚL dijo...

después de escuchar a los representantes de ambos partidos en españa, tratando de convencer a un yanqui afincado en granada que tocaba la guitarra a lo cañí en el programa del follonero, a mi ya se me despejaron todas las dudas (si es que tenía alguna). no dejaba de ser una coña follonera, vale, pero resultó absolutamente reveladora!

mr chesnutt dijo...

A mí a priori no me convencía del todo ninguno de los dos, pero tras seguir (dentro de lo posible, claro) la campaña electoral, Obama me ha despejado las dudas, teniendo en cuenta que hasta que lleve algún tiempo de gobierno no se podrá juzgar.

Pero es que la campaña de McCain ha sido un desastre; ha terminado rodeado de los seguidores más garrulos de la derecha americana, que iban a los mítines a ver a Sarah Palin más que a él, y a insultar a Obama (al que ha tenido incluso que defender), y sin exponer claramente sus recetas para salir de la crisis (salvo bajar los impuestos). Obama al menos a sabido venderse con más claridad, y proponer alguna cosa más pragmatica (subir los impuestos a los que ganen más de 270.000 dolares y bajarlos al resto, promover a todos los que sea posible el seguro médico) e ilusionante. Así que voy con Obama. Saludos.