domingo, 26 de octubre de 2008

Los violentos de Kelly (1970)

Un pelotón de soldados (los "héroes" del título original) más preocupados en sobrevivir y en los hoteles y señoritas de Nancy que en la cosa de la armas; un jefe de pelotón que es como un padre para todos; un jefe de blindados excéntrico y su grupo de jipiosos tanquistas; un jefe de intendencia que sólo sale de debajo de la tierra cuando huele negocio, y un ex-teniente que queda descrito perfectamente en la escena inicial mientras espera en su jeep, bajo la lluvia, y rodeado de alemanes, el momento adecuado para escabullirse con dos hombres y un oficial alemán prisionero. Añadan un banco repleto de lingotes de oro y tres tanques Tigre, y obtendrán un delicioso cóctel de comedia y belicismo irreverente al estilo de la famosa M.A.S.H.

Tras el estruendoso fracaso de La leyenda de la ciudad sin nombre Clint Eastwood estaba deseando convertirse en un independiente a través de su pequeña compañía, la Malpaso. Sin embargo aun debía una película (muy bien retribuída, eso sí) a la MGM. Y dado que era uno de los héroes de acción de moda en Hollywood y El desafío de las águilas había funcionado muy bien, se vio inmerso de nuevo en una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial, aunque en esta ocasión habría más humor que disparos.

La historia era simple: un ex-oficial, Kelly, al que culparon de una misión desastrosa, y perteneciente a un variopinto pelotón de antihéroes, descubre en un interrogatorio casual que tras las líneas enemigas los alemanes han depositado en el banco de un pequeño pueblo catorce mil lingotes de oro. Tras decidir que se trata de una oportunidad única, Kelly convence a su pelotón y al jefe en la práctica de éste, Big Joe (el verdadero jefe del mismo es el sobrino de un general que se preocupa más por yates y compras en París que por la guerra) para dar el golpe. Poco a poco se irán añadiendo más elementos y personajes a su proyecto, conformando en cierto momento, a su pesar, un ejército en miniatura.

Con Los violentos de Kelly se buscó repetir el éxito de El desafío de las águilas, y para ello se contrató al mismo director, Brian G. Hutton, y se encargó la producción a los responsables de Marlowe, detective muy privado. Se contrató a uno de los más competentes directores de fotografía mejicanos, Gabriel Figueroa, quien ya trabajara junto a Eastwood y Don Siegel en Dos mulas y una mujer, y se añadieron unas cuantas estrellas al paquete más carismáticos secundarios. Troy Kennedy-Martin, un guionista televisivo que acababa de debutar con The Italian Job, se encargó de la historia, entregando un, según Eastwood, ""espléndido guión". Para abaratar costes el equipo se trasladó a Yugoslavia, donde todavía se podían encontrar tanques Sherman en uso.

Para su papel Eastwood retomó en parte el estilo seco e irónico que le había hecho famoso en sus westerns junto a Sergio Leone, y como pequeño guiño al espectador se incluyó una escena en la película que parodiaba el estilo de los duelos de pistoleros a la italiana. Dicha escena es sólo una de tantas bromas de las que aparecen a lo largo de la película. Con el desencanto de Vietnam como trasfondo Los violentos de Kelly era una de esas películas que no dudaban en desmitificar la guerra como algo glorioso y sublime. Sin ser tan ácida como la citada M.A.S.H., la cinta de Hutton era todo menos un film bélico al uso. Los créditos del film, con explosiones y una canción pop, lo dejan bien patente.

Junto a Eastwood participaron en la película Telly Savalas, carismático actor que encajó muy bien como el prudente y gritón Big Joe, y Donald Sutherland, quien venía de rodar M.A.S.H. y que en Los violentos de Kelly dibujó uno de sus personajes más inmortales, el excéntrico Oddball. El actor y cómico de lengua venenosa, Don Rickles, casi logró eclipsar al resto interpretando al codicioso, quejica y egoísta jefe de intendencia Buscavidas. De entre la caterva de secundarios destacan un jovencito Harry Dean Stanton y el actor de carácter Carroll O' Connor, que interpreta al entusiasta general Colt, y quien por entonces era un rostro muy popular gracias a la serie que protagonizaba, All In The Family.

Los violentos de Kelly es como ese viejo sillón apartado en algún rincón de la casa: tal vez no sea el más lujoso ni el mejor mueble, pero da gusto saber que está ahí, y volver a sentarse de vez en cuando en él. Es gratificante reecontrarse con el optimismo de Oddball, y sus órdenes que se van transformando en aullidos, en contraposición a la negatividad de su mecánico Moriarty. O recordar el brillo en los ojos de Buscavidas al contemplar el fulgor del lingote que le trae Kelly. O las riñas de Big Joe a su pelotón, o el entusiasmo del general Colt al escuchar por la radio las conversaciones del pequeño ejército de Kelly, al cual se han sumado hasta un cuerpo de sepultureros, y tomarlo por una ofensiva en toda regla. O rememorar la curiosa forma que tienen de acabar con el último de los tanques Tigre. Si, definitivamente Los violentos de Kelly no necesitó ser una obra maestra para ganarse mi corazón.

Sin embargo en su momento Clint Eastwood no opinó lo mismo. Los capos de la MGM cortaron varias escenas para hacer el film lo más comercial posible, acabando de convencer del todo al bueno de Clint de que lo mejor era producir sus propias películas. Pero ésa es otra historia.

Leer critica Los violentos de kelly en Muchocine.net

4 comentarios:

Akeru dijo...

Paso a saludar y me encuentro la reseña de una de mis películas bélicas preferidas, junto a 12 del patíbulo. Quizá no son obras de arte, pero yo jamas me he dejado influir por las opiniones de los entendidos... Tu eres el único a quien le permito eso...

Besos y mordisquitos, mi viajero.

naturline dijo...

Fantástico blog me gusta fantásticas ilustraciones, muchas gracias por su edición con tan buen gusto felicidades, reciba un abrazo

Möbius el Crononauta dijo...

Akeru: desde luego, no nos hace falta que sea una obra maestra ni que los críticos la alaban para disfrutar con películas como esta. A mí también me encanta

Naturline: muchas gracias, se agradecen tus palabras.

Lillu dijo...

Ays, no me lo leo que aún la tengo ahí pendiente sin ver (sí, vergonzoso por mi parte, lo sé XD)

La veré, vendré y comentaré :D

saluditos