viernes, 5 de septiembre de 2008

Superman III (1983)


¿Hay vida para el inmigrante de Krypton más allá de Richard Donner? ¡Sí! Aunque con algún que otro pero. Cuando Richard Lester se hizo cargo de la dirección durante el rodaje de la segunda parte, al parecer nadie le preguntó sobre si conocía el personaje. Superman II era más que correcta, aunque no llegaba a la altura de la primera, pero el carisma del general Zod de Terence Stamp taponaba cualquier hueco. Para la tercera entrega Lester se hizo cargo por completo del personaje. Pero ese tono irreverente que tan bien le había funcionado en Los tres mosqueteros pasó de un monolito en Júpiter a naves ardiendo más allá de Orión. En realidad quienes vean la perfecta coreografía slapstick de la escena inicial de Superman III no pueden llevarse a engaño: la película no era una historia de superhéroes, era una comedia. Con todo, hay dos clases de espectadores que disfrutarán igualmente con la película, si es que no lo hicieron en su día: los amantes del absurdo y el despropósito y de las grandes producciones con esa atmósfera a lo serie B casposa, o los detractores del personaje de Supermán. Porque a quienes odien al tipo de la capa roja seguramente se les dibuje una seráfica sonrisa al contemplar la leyenda del mito hecha pedazos. Igual que recomendaría a los detractores de Star Trek que vieran la esperéntica cuarta entrega dirigida por Leonard Nimoy, no dejen de ver esta tercera parte del hijo de Jor-El. Y hay una cuarta parte que ya debe ser la hecatombe, pero está perdida en mi memoria.

Gene Hackman ya no quería ser Lex Luthor. Margot Kidder, que añoraba a Richard Donner, fue relegada a un simple cameo. Ni siquiera el bueno de Ned Beatty salía, y el fotógrafo Jimmy Olsen apenas estaba por allí. El villano sería un pobrecito Robert Vaughn necesitado de garbanzos, y su ayudante sería Richard Pryor, para no desentonar con el tono de comedia del film. ¡Bienvenidos al despropósito de Superman III!

No sé si es cierta la historia de que quisieron llamar a esta tercera entrega Superman vs Superman, pero que los productores de Kramer contra Kramer amenazaron con una demanda por plagio. ¿Acaso se divorciaba Supermán? Sí, del buen gusto, pero aparte de eso, no había ninguna otra similitud. Pero la anécdota es bastante curiosa.

La genialidad del Supermán malo es insuperable. Despeinado y con alguna canita, estaba claro que para diferenciar al malo éste tenía que tener barba de tres días. Todos los malos tenían barbas de tres días hasta que llego John McLane. A partir de entonces los villanos habían de tener barbas pobladas.
Supermán agujereando petroleros, Supermán haciendo llorar a niños, Supermán ligando con una madre soltera en vez de salvar a un camionero, Supermán bebiendo whisky y cargándose el bar, Supermán acostándose con la novia del malo... y la peor villanía de todas: ¡Supermán apagando la llama Olímpica! ¡Qué villanía! Ni Hitler se atrevió a tanto en el 36. Sí amigos, Clark Kent sentía que algo dentro de él no funcionaba (y no estaba allí José Coronado para regular su reloj biológico a base de yogures) y dio a luz a su otro yo malvado. Y Akira Toriyama nada tenía que ver en el guión. Extraño.

En fin, que tras darse de porrazos contra sí mismo y salir vencedor, Supermán vuela que te vuela hacia la guarida de los malvados donde Richard Pryor ha construido un superordenador gigante para acabar con el superhéroe, ya que Pryor no pudo hacerlo al fabricar una kryptonita defectuosa. Si le hubieran preguntado a Bill Gates tal vez hubieran hecho un futurístico ordenador enano, pero lo grande impone más. Además si le hubieran preguntado al dueño de Microsoft seguramente el monstruo informático se habría quedado colgado en el peor momento.
Así pues se levanta la barrera defensiva para detener a Supermán en lo que supone una de las escenas más delirantes que uno haya visto en las películas de superhéroes. Porque el sistema defensivo consiste en un juego de ordenador al que juega el jefe; mientras va acumulando puntos en el exterior le llueven los misiles a Supermán. El gran supermisil final tampoco le hace mucho. Luego llegará el rayo verde que casi mata a Supermán hasta que Pryor se apiada del pobre inmigrante. Entonces el ordenador, primo de Skynet, comienza a dictar decisiones y convierte a la hermana del villano en una especie de zombi robótico (?). También lo intentará con Supermán, pero este ha traído un pote con salsa agridulce que al estallar se convierte en ketchup, y que el superordenador no ha podido detectar. La salsa se carga al ordenador y todo vuela por los aires mientras Supermán se lleva volando a un reformado Richard Pryor, que dedicará sus días a compartir cartel con Gene Wilder.

Aunque lo más genial de todo probablemente sean las escenas con la torre de Pisa. Sí, aquí no hay ironías. El toque cómico que entra bien y no empalaga. Pero engullida por el festival del humor del resto del metraje, pues desluce un poco. Al menos nos ha dejado la frase ¡Stronzo di Superman!

Superman III, una de las mejores comedias de los 80.

9 comentarios:

mr chesnutt dijo...

Gran crítica y gran ironía, sin duda. Aunque uno la ve de chavalete siendo Superman uno de sus personajes favoritos, no pone tantas pegas. Eso sí, ya entonces recuerdo que me preguntaba qué cojones pintaba el personaje de Richard Pryor en la película. Saludos.

Akeru dijo...

Que prefieres, ¿Superman o el Capitan Trueno? dime, dime... ja ja ja, pues un goliath seria rey del porno, y un Crispin... demasiado alfeñique, ji ji ji.

Besos, viajero del tiempo.

marcbranches dijo...

Si crees que esta es un truño (que lo es), no te puedes perder "Superman IV". Repito: NO TE PUEDES PERDER "SUPERMAN IV". Enlace linternero: http://la-linterna-magica.blogspot.com/2007/08/superman-vs-el-rubio-de-modern-talking.html

El caso es que a mí el Superman "oscuro" (del que diría que aprovecharon el traje para "Superman returns"...) me daba algo de yuyu en su momento...

sammy tylerose dijo...

Pues en el cole un profe nos citó dos ejemplos de secuelas que mejoraban la peli original: el padrino II y superman III!!!

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

La echaron el otro día en Telemadrid y no fui capaz de verla completa...

Creo que solo se salva y supera el paso del tiempo la primera de las 4 que hicieron (en las que Superman es Cristopher Reeve, la de "Returns" no la cuento).

Saludos!

Señorita Puri dijo...

Veo que no soy la única que conoce superman 4. Soy una estudiosa de las 5 supermanes (superman 1,2,3,4 y supergirl), y adoro ver los cientos de fallos que han publicado en moviemistakes.com (te aconsejo el link).

Pero, si de verdad quieres flipar, mírate superman 2: el 70% lo rodó Donner con superman 1, estrenaron la primera y, al reanudar el rodaje de la 2, echaron al director y pusieron a Lester. Para que el nuevo pudiera figurar como director, tenía que rodar el 51%. Resultado: Tiran lo ya rodado, y lo vuelven a rodar. Hackman se cabrea y se va, así que en una misma escena aparece alternativamente Hackman y un doble con peluquín que ni se le parece, en un diálogo Lois y el fotógrafo aparecen a ratos con un peinado y caras de 1977 y en otras con otro pelo y aspecto de 1980 (todo en plano contraplano, la bomba). Realmente es delirante...

Möbius el Crononauta dijo...

Buf, aun así creo que no llega al desparrame de las dos siguientes. De todas formas todas son entretenidas a su manera.

Saludos

Noemí Pastor dijo...

Como amante del despropósito, el absurdo, la serie B y la caspa, disfruté con ésta como con todas.

Fantomas dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que comentas. Nunca le tuve mucho apego a la saga de Superman, aunque las dos primeras entregas no me desagradan tampoco. Esta y la cuarta entrega en cambio, como tu dices son un completo desproposito.

Saludos.