lunes, 15 de septiembre de 2008

Donnie Brasco (1997)

Que me lleve el diablo a un ciclo de Bigas Luna si son la misma persona el Al Pacino de Donnie Brasco y Pactar con el diablo. ¿Qué le pasó entre una película y otra? En Heat ya daba la impresión de que a veces se le iba la mano, pero en esa película estaba fuera de control. Y después su carrera ha sido bastante irregular, cuando hasta entonces raramente había decepcionado. ¿Fue Lefty Ruggerio su último gran papel? La verdad, espero que no.

Donnie Brasco toma como excusa la historia real del agente del FBI Joseph Pistone, quien actuó de infiltrado en la mafia durante seis años, convirtiéndose en protegido de un soldado de la Cosa Nostra, Benjamin 'Lefty Guns' Ruggerio. Pero más allá de esos acontecimientos la película nos habla de sueños, de ideales más allá del monótono y en ocasiones difícil día a día; de la puerta de salida hacia una realidad distinta que nunca parece llegar.

La historia arranca con el agente Pistone, quien actuando de paisano se hace pasar por un ladrón y tasador de joyas. Es así como entra en contacto con Lefty Ruggerio, un veterano piciotto demasiado hablador que enseguida hace partícipe a Pistone, alias Donnie Brasco, no sólo de sus problemas sino también de movimientos, acciones y nombres de la Familia. Donnie afirma ser huérfano, mientras que Lefty vive con una novia (no sabemos el paradero de esposa) y su único hijo, un drogadicto que escapa a su control. La química entre Donnie y Lefty es muy buena, y Ruggerio, tal vez viendo en el joven Brasco al hijo que le hubiera gustado tener, lo presenta como amigo al resto de mafiosos, respondiendo por él.

Es 1978, y la Mafia parece estar en crisis al igual que el resto del mundo. Hay una guerra entre familias, y Lefty se ve en problemas económicos, logrando a duras penas reunir el dinero suficiente para pagar la cuota a su inmediato superior, Sonny "Negro". A su vez, Sonny tampoco lo tiene fácil para cumplir con Sonny "Rojo", mano derecha del capo mafioso. Mientras Sonny Negro se queja a sus hombres de que tan sólo logra reunir migajas para pagar a Rojo, Lefty le habla a Brasco de días más felices en los que tenía un barco y salía a navegar con su familia.

Paralelamente a la introducción de Brasco en el círculo de Lefty vemos como se desarrolla la relación entre el agente del FBI y su familia. Cuanto más se adentra Brasco en la estructura mafiosa, menos ve a su esposa, quien le recrimina no saber nunca dónde está o qué hace; sus hijas crecen sin él, y cuando aparece por casa apenas le hablan. El distanciamiento entre Brasco y su familia es cada vez mayor.
Influido tal vez por esa sensación de pérdida Brasco se une cada vez más a Lefty, a la par que adopta cada vez más la forma de hablar y pensar de los mafiosos. También comienza a adoptar inconscientemente su pauta de violencia. En una memorable escena en la que Brasco no se quiere quitar las botas en un restaurante japonés (debido a que lleva un micrófono oculto), el pobre dueño del local acaba siendo apalizado en los baños del local. Aunque en un principio trata de apaciguar la furia de sus compañeros acaba ensañándose también con el desdichado japonés respondón.

La relación entre Brasco y Lefty entra en crisis cuando el primero lleva a Sonny Negro y su grupo a Florida por un asunto de negocios, un club montado por el FBI, para ayudar a otro agente infiltrado que está perdiendo contactos en la zona. Lefty, que presume de haber matado a 26 personas, y que toda su vida ha visto como otros pasaban por encima de él en el escalafón de la Familia, ve ahora como Brasco se convierte en mano derecha de Sonny en Florida, cuando había intentado mantener a Sonny Negro al margen para hacerse con el negocio y conseguir el estatus que cree merecer tras tantos años de servicio. Sin embargo cuando Donnie se entere de que el hijo de Lefty ha sido ingresado en el hospital acudirá a verle, dejando Florida a pesar de las órdenes de Sonny Negro.

El clímax sobrevendrá cuando el FBI comience a preocuparse por Donnie, quien ha dejado de comunicarse con sus superiores. Preocupados por la inmersión cada vez mayor del agente en la Familia, la operación se dará por terminada. Es entonces cuando Donnie, preocupado por el destino de Lefty, le hable del viejo sueño del barco. Tras una redada en el club de Florida Donnie se ha quedado con una bolsa de dinero. Sus planes son que Lefty se compre ese barco y se vaya lejos de allí antes de que el FBI entre en acción.

En una de las discusiones con su mujer Donnie afirma haber sido durante años el policía recto y bueno, preguntándose de qué le ha servido. En el otro bando Lefty se ha pasado años cumpliendo órdenes y haciendo el trabajo sucio para sus superiores sin haber avanzado en realidad un paso desde entonces. Cualquier jovenzuelo del equipo de Sonny Negro tiene el mismo rango que él. Donnie y Lefty son dos caras de la misma moneda: dos tipos que siente que su trabajo no se ve recompensado. Donnie se verá así mismo como un Lefty del FBI cuando tras todo su sacrificio en la misión reciba una mísera medalla y un cheque de 500 dólares en una ceremonia totalmente fría y mecánica. Donnie y Lefty son, en realidad, simples piezas del engranaje.

Johnny Depp, tras esa extraña y poco brillante A la hora señalada, volvía por sus fueros interpretando a Brasco, el agente infiltrado del FBI. Aunque no cautive como otros trabajos suyos su actuación es impecable. Aunque por supuesto es Al Pacino lo más destacado de un film cuya dirección llama especialmente la atención. Es interesante ver a Pacino metiéndose en la piel de Lefty Ruggerio, alguien totalmente opuesto al glamuroso y poderoso Michael Corleone de la saga de El padrino. A pesar de ser un asesino Pacino logra que nos conmiseremos de sus desgracias, esperando que finalmente el bueno de Lefty pueda escapar a su destino con la ayuda de Donnie.
Aparte de un pequeño papel para un joven Paul Giamatti destacan también Anne Heche como la sufrida esposa de Brasco, y sobretodo ese carisma con patas llamado Michael Madsen, que interpreta a Sonny Negro. El que Madsen parezca desaparecido actuando en decenas de películas intrascendentes mientras otros que no tienen no un tercio de su talento colmen las pantallas es algo que clama al cielo. En fin, Hollywood es Hollywood. Esperemos disfrutar de nuevo con su presencia junto a Rourke en la segunda parte de Sin City.

16 comentarios:

RENATA dijo...

buenisimo lo que contas!!.
yo tambien espero que rourke esta en sin city.

besos!!!!

Angus dijo...

¡¡Ahhhh, buenísima!! Mi peli de mafia favorita después de Goodfellas y Padrino II.
No soy gran fan de Pacino, y estoy totalmente de acuerdo contigo: es el mejor Pacino en mucho tiempo, el mejor después de El Padrino si me apuras, y en esta ocasión interpreta a un entrañable loser.

Neli dijo...

Aunque no es de mi género favorito, la peli me gustó.
Al Pacino es uno de los grandes, para mi gusto. Y hay actuaciones, como esta, en la que borda la historia.
Un beso, Moe.

Neli dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ROCKLAND dijo...

¡¡Pedazo de peli!! Pacino y depp están sencacionales. Muy bien por tu parte al destacar a un actor tan injustamente olvidado como Michael Madsen. Se luce en el papel de "Sonny Negro".
Saludos

ROCKLAND dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sammy tylerose dijo...

PELICULÓN. Por cierto, De Niro y Pacino han estrenado peli conjunta, "Righteous Kill". A ver q tal...

Adrian Vogel dijo...

Pacino está enorme. Gracias por recordar este peliculón

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

La vi hace exactamente un par de semanas. Adoro más y más a Pacino.

En breve colgaré alguna cosita de la rueda de prensa que ofreció en Madrid para promocionar ASESINATO JUSTO con De Niro.

Saludos!!!

GINEBRA dijo...

Una muy buena película. las de la mafia me suelen gustar bastante, El Padrino, la trilogía de Coppola la que más.
Muy buena crítica y resumen de la peli, Möbius, un placer pasar por aquí. Besos

raskolnikoff dijo...

Cuando le da la gana es un actor colosal, aunque últimamente parece más preocupado en hacerse liftings.

Espero que no te haya oído el diablo y que no te lleve al ciclo de Bigas. Es de las cosas más parecidas al infierno en la tierra.

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Bueno, igual fui el único que vio la peli, pero creo que en El Mercader de Venecia estuvo magnífico, de hecho es lo mejor con creces de la película y merece la pena verla sólo por él.

Aunque no soy objetivo, aviso.

argos dijo...

la ví hace mucho tiempo y me encantó, recuerdo la escena de Pacino con el reloj y la de Deep ensayando qué decir y qué no para ser un mafioso creible, una actuación impecable como tu bien dices. Muy buena, aunque para pelis mafiosas con nota yo me quedo con 'el funeral' de Abel Ferrara (y con Coppola, por supuesto)

Möbius el Crononauta dijo...

Renata: pues ya somos dos. Besos

Angus: ya veo que no eres muy fan. ¡Porque el mejor en mucho tiempo me parece algo exagerado!

Neli: de los más grandes, seguro

Rockland: Michael Madsen está muy bien, bueno, siempre está bien aunque el entorno sea un desastre

Sammy: en efecto, veremos qué tal. Esta vez tendrá que ser VO obligado

Adrian: pues eso, de nada.

Alberto: esperaremos a ver lo que se dijo allí

Ginebra: ¡esa trilogía es enorme! Un placer que comentes. Besos

Raskolnikoff: sí, ojala esté muerto una hora antes de que venga a por mí.

Aitor: por circunstancias no la vi entera, pero lo pienso remediar. Seguramente tengas razon, pero hay que reconocer que ahora sólo destella muy de vez en cuando

Argos: no he visto 'El funeral', me la apunto.

sylvia dijo...

Buenísima peli!

Tío Marvin dijo...

Esta peli se merece una recuperación, aunque tuvo un relativo éxito está prácticamente olvidada y coincido plenamente en que fue la última gran actuación de Pacino.