martes, 30 de septiembre de 2008

Aqui un amigo (1981)

Si Billy Wilder siempre negó que Aquí un amigo fuera pionera en el género de comedia con asesinos, no cabe duda de que al menos fue la mejor. Reuniendo de nuevo a una de las parejas con mejor química de la historia del cine, Jack Lemmon y Walter Matthau, el director se reunió una vez más con colega I.A.L. Diamond para crear un guión inspirado por la película francesa L'emmerdeur y la obra de teatro en la que ésta estaba basada.

Como suele ocurrir con las historias de corte teatral, la de Aquí un amigo se desarrollaba en su mayoría en un espacio limitado: la habitación de un hotel. Hospedado en ella se encuentra Trabucco, un cansado asesino a sueldo que sueña con retirarse, y al que la Mafia ha encargado deshacerse de un importante testigo. Pero el profesional no contará con que el inquilino de al lado, Victor Clooney, le ponga las cosas difíciles con sus inclinaciones suicidas.

Con el personaje de Clooney Jack Lemmon retomaba ese tipo de papeles que llevaba más allá de lo divino, haciendo del hombre nervioso y fatalista en permanente crisis todo un icono cinematográfico. Matthau ponía, como siempre, el contrapunto a Lemmon con un Trabucco oscuro, duro, y repleto de humor negro y la mejor ironía de la que eran capaces dos guionistas de lo más veteranos.
Y es que a finales de los 70 el Hollywood que había visto brillar la carrera de Billy Wilder ya no existía. Mientras películas como Star Wars barrían en taquilla y discípulos aventajados como Woody Allen gozaban del favor del público y la crítica, la historia sobre una Garbo ficticia que narraba Fedora no pareció interesar a nadie. Ese fracaso debió pesar en la elaboración de un guión que por momentos parecía olvidarse del "toque Lubitsch", algo realmente extraño en un admirador ferviente del alemán como era Wilder.

Desde luego la genialidad de Wilder y Diamond seguía ahí, pero no deja de resultar chocante que por primera vez se hicieran referencias sexuales explícitas, se usaran insultos de gran calibre y se hicieran chistes sobre porros. Parece que Wilder estuviera intentando conectar con el público joven que era cada vez más el que daba pingües beneficios a las productoras. Así resulta que Aquí un amigo mezcla fina ironía con humor de sal gorda, lo cual no es en realidad negativo, pero no deja de sorprender. Fue algo similar a lo que le pasó a Hitchcock con Topaz, cuando tuvo que cambiar el final a toda prisa para que la audiencia no prorrumpiera en carcajadas. Los tiempos, que había dicho Dylan, estaban cambiando.
Aquí un amigo no es una comedia tan brillante como En bandeja de plata o Con faldas a lo loco, ni es una máquina de precisión como Ninotchka, pero cuando hablamos de un gran director como Wilder y su gran sosias I.A.L. Diamond sobra decir que ésta es una comedia imprescindible que barre al 99% de todas las que se estén rodando en este momento. Lemmon, Matthau, qué decir de ellos, simplemente geniales. Y siempre es inquietantemente reconfortante ver en la pantalla al loco de Klaus Kinski, quien más allá de sus interpretaciones era todo un personaje en sí mismo.

Lamentablemente Aquí un amigo no funcionó en taquilla ni gusto a los críticos, con lo que un genio como Billy Wilder se tuvo que poner en barbecho esperando que alguna oferta interesante llegara a su despacho. Dicha oferta no sólo no llegó, sino que poco después I.A.L. Diamond dejaba a su compañero para siempre, reuniéndose con Lubitsch y otras tantas estrellas en el cielo hollywoodiense. El austríaco se vio forzado a retirarse, y tan sólo trató de volver al ruedo con La lista de Schlinder, aunque Spielberg se le adelantó y le contó el por qué de su gran interés en rodarla. Como buen caballero Wilder lo entendió, y tras ver la película aplaudió el trabajo del Rey Midas.

Así que si no han visto Aquí un amigo véanla, y si ya lo han hecho la revisan de nuevo. Y si algún "amigo" molesto llega de improviso a su pacífica isla de tranquilidad y sosiego, no duden en hacer como Matthau y pregunten: "¿Cuándo te vas?". Y si eso falla, recen por que haya un volcán cerca...

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