martes, 5 de agosto de 2008

La más bella (1944)

Al igual que su admirado John Ford, el japonés Akira Kurosawa también puso durante la Segunda Guerra Mundial su arte al servicio de su nación, Japón, siguiendo los pasos de su mentor, Kajiro Yamamoto. Aunque mientras Ford se enroló en la Marina y pasó al servicio activo rodando batallas, Kurosawa permaneció como civil en un Japón que perdía la guerra, y en el que la escasez de materiales estaba afectando también a la industria cinematográfica. Es por eso que no encontrarán créditos en La más bella, tan sólo el título, la compañía y poco más. Había que ahorrar celuloide.

De hecho en un principio la Marina japonesa se había aproximado a Kurosawa para que rodara un film bélico sobre los pilotos de los cazas Zero, pero la verdad era que ni un solo aparato era imprescindible, con lo que el proyecto quedó relegado. En su lugar el director decidió rodar una historia sobre un grupo de trabajadoras de una fábrica de instrumentos ópticos.

Girando entorno al personaje central de Tsuru, la presidenta de las trabajadoras, La más bella es un collage de anécdotas que les ocurre a las trabajadoras y en las que siempre se pone de manifiesto su entrega y sacrificio. Valores como la superación personal, el esfuerzo, el anteponer el bien común al personal, el compañerismo, la entrega, y, en definitiva, todos aquellos valores que el gobierno nipón quería inculcar a sus ciudadanos, son los que conforman la trama del guión, que más que una historia es un conjunto de historias, saltando de una a otra sin otro nexo de unión que el papel de Tsuru. Tsuru es una joven que encarna el modelo de la joven japonesa que ayuda a su país; es la líder de sus compañeras y siempre las exhorta a dar más de sí.

El punto de partida de la historia es un nuevo plan de trabajo establecido por el jefe de la fábrica, Ishida, que supone un incremento de la producción en un 100% para los hombres y un 50% para las mujeres. Tsuru protesta, pues creen que ellas pueden esforzarse más, con lo que el incremento para las chicas es aumentado. Al mismo tiempo vemos como muchas de las trabajadoras son descuidadas y se distraen fácilmente, formando grupitos de cháchara. Poco a poco Tsuru logrará que las chicas den lo mejor de sí, en un lento y difícil camino (representado en la gráfica de producción) hacia la victoria final. Entremedias asisteremos a distintos ejemplos de heroísmo y compañerismo entre las chicas. Una chica enferma pedirá a Tsuru que falsee su informe para seguir trabajando; otra sufrirá un esguince pero volverá pronto al trabajo; otra que cae enferma será apartada por su familia de la fábrica, muy a su pesar. Los pequeños conflictos que surjan serán solventados mientras las agotadas jóvenes se esfuerzan por alcanzar la cuota de producción.
Con la ayuda de una amable profesora y unos jefes comprensivos Tsuru y sus compañeras demostrarán que lo han dado todo por su patria, sea trabajando, formando una banda de música o jugando al voleibol. La más bella es un retrato de la juventud japonesa que se crece en tiempos difíciles.

Evidentemente La más bella es una cinta propagandística para un público que veía como su país perdía terreno frente a los poderosos Estados Unidos. Por ello la película no es una obra de un artista al cien por cien, aunque el incipiente talento de Kurosawa puede apreciarse en diversas escenas, entre las que destaca la de la joven Tsuru repasando objetivos ópticos. Tras haber sido interrumpida Tsuru ha perdido un instrumento óptico que estaba repasando, y que ha sido mezclado con los ya repasados. Temiendo que perjudique a algún soldado o piloto en el combate, y a pesar de la comprensión de sus jefes, Tsuru dedica toda una noche a repasar todos los instrumentales de nuevo. Desde una vista lateral, vemos como Tsuru entona repetitavemente una canción patriótica para animarse, mientars que en sucesivos planos cada vez más cortos el dramatismo va aumentando al tiempo que Tsuru se agota, hasta finalizar en unos planos frontales que realzan el clímax de toda la escena. Un plano frontal similar servirá también para ver como Tsuru vuelve al trabajo y es incapaz de mirar por el microscopio debido a las lágrimas tras saber que su madre ha muerto.

La más bella es una contribución a la guerra por parte de un director todavía en período de aprendizaje, y al que le restaban todavía unos cuantos años para alcanzar la madurez creativa. Siendo una trama propagandística el espectador moderno no quedará especialmente cautivado por la historia de las jóvenes trabajadoras, aunque difícilmente podrá dejar de apreciar la belleza de ciertas escenas. Quién no sea especialmente admirador del cine clásico nipón o quien espere encontrar aquí al Kurosawa de cintas como Rashomon o Los siete samurais quedará decepcionado; pero aquél que verdaderamente ame el cine del japonés o quien quiera profundizar en las raíces de la posterior filmografía magistral del director La más bella es un título a tener en cuenta.

4 comentarios:

BUDOKAN dijo...

Cuánto Ford y Kurosawa! Cuánto cine! Saludos!

perem1 dijo...

No he visto esta película. Pero al leer Kurosawa, automáticamente ve ha venido a la cabeza, la que para mi es una de sus mejores películas, aunque la critica no tenga la misma opinión, me estoy refiriendo a RAN. del año 1985,

Möbius, no se si has tenido oportunidad de verla.

Un saludo.

Möbius el Crononauta dijo...

Claro que la he visto, fue la primera película que vi de Kurosawa... no hay palabras que puedan describir una peícula semejante. Sencillamente imprescindible

M.I. dijo...

Aggggggggggggggggggggggggggggggggg!!!! que me pones los dientes largossssss!!!! Hablando de una peli de Kurosawa que no es que no haya visto, es que además no tengo ni idea de cuál es....
Vale, gracias por la información, ya la encontraré, ya. Y es curioso porque esa cinta no aparece en la filmografía que yo tengo del director, en ninguna de las pelis que tengo de él... ¡qué fuerte!.

Pues me tienes hoy contenta: Me das envidia con esta peli, descubro que no me tienes entre tus blogs favoritos..Snif, Snif, me voy....