domingo, 6 de julio de 2008

Chacal (1973)

He visto muchos remakes innecesarios o cuya calidad no iguala al film original, pero he visto pocos tan horribles y tan insultantes como el que protagonizó el bueno de Bruce Willis hace unos años. Así que olvidemos que existe un engendro semejante y volvamos la vista atrás para disfrutar con el trabajo de uno de los grandes directores de Hollywood, Fred Zinnemann.

Los grandes thrillers de finales de los 60 y los 70 se caracterizan por altas dosis de acción, escenas trepidantes y espectaculares persecuciones en coche, o tiroteos o escenas de violencia. Chacal podría considerarse como un thriller totalmente opuesto a éstos, donde la acción es casi inexistente. Si normalmente vemos las detenciones policiales, los tiroteos y demás, en Chacal tenemos todas esas escenas ocultas en las grandes películas de acción: el papeleo, las investigaciones de despacho, las colaboraciones entre departamentos, etc. Pese a su casi total falta de escenas de acción, Chacal es un gran film, dirigido con su habitual precisión de relojero por Zinnemann, y basada en la excelente historia escrita por Frederick Forsyth en el libro The Day Of The Jackal.

La novela relataba un ficticio intento de asesinato (aunque en la vida real hubieron varios) contra el presidente francés Charles De Gaulle por parte de la organización militar radical OAS. Tras varios intentos fallidos de acabar con la vida del mandatario, el grupo terrorista contrata a un asesino profesional, Charles Calthrop, cuyo seudónimo será "Chacal". A partir de entonces, y con una gran profusión de detalles en el funcionamiento interno de los servicios de seguridad, comenzará una caza al hombre por parte de la policía francesa para atrapar al asesino cuya identidad es desconocida.

Chacal, la adaptación cinematográfica de la célebre novela de Forsyth, probablemente pueda ser considerada como la mejor película cuya temática trata sobre un magnicidio. En todo momento se trata de dar realismo a la película, y asistimos a escenas que no se suelen dar en otras películas del género, como por ejemplo el ver al asesino preparando cuidadosamente su plan, haciéndose con documentos falsos, etc. En el otro lado tenemos las investigaciones policiales, que tras someter a tortura a un contacto de los dirigentes del complot apenas cuentan con un nombre, Chacal, para partir de sus investigaciones. Desde el interrogatorio hasta la entrevista final del Ministro del Interior con el presidente, vamos asistiendo a todos los pasos intermedios que llevan finalmente a la formación de un gabinete de crisis.
Si el asesino es retratado como una persona joven y fuerte que liquida a sus víctimas sin grandes espectacularidades, su oponente, el comisario Claude Lebel, es igualmente realista. El héroe de la película no es un hombre musculoso ni va disparando a todo el mundo por la calle. Es un hombre de apariencia normal, con bigote, algo grueso, un hombre de familia, como lo son la mayoría de inspectores en este mundo. Lo que le diferencia es su gran intelecto, su perspicacia y su perseverancia. Dichas cualidades las comparte también Chacal, lo que hará de la búsqueda del asesino una interesante competición entre el criminal y el servidor de la ley. Aquel de los dos que primero cometa un error dará la victoria a su contrario.

El gran mérito de Zinnemann al adaptar la novela es su apreciación y conservación de los pequeños detalles, y saber presentar una historia cuya principal arma para mantener en vilo al público es el suspense, prescindiendo de las escenas de acción, salvo en algunos determinados momentos. Con el apoyo del gobierno francés el director pudo rodar en escenarios naturales, dando así a la película una dosis extra de realismo. La práctica ausencia de banda sonora ayuda también a crear un ambiente de documental para la película.

Preocupado por que la película fuera lo más realista posible, y buscando realzar la trama sobre los actores, Zinnemann se negó a contratar a grandes como Michael Caine o Roger Moore, y en su lugar le dio el papel de Chacal al desconocido Edward Fox, quien a pesar del escaso éxito del film se convirtió en una estrella, sobretodo en tierras británicas. Otra futura estrella británica, Derek Jacobi, interpreta al ayudante del comisario Lebel.

Chacal constituye una gran obra de suspense en lo que sería uno de los últimos brillantes trabajos de un gran director. La soberbia adaptación del guión, el milimetrado montaje y una sabia dirección, junto a esa historia tan fascinante, sobretodo por su realismo y esa sensación de "hubiera podido pasar", hacen de Chacal un singular film de acción, ideal para los amantes del suspense y de las intrigas políticas.

6 comentarios:

Akeru dijo...

Ay, el besito de De Gaulle... ;-p

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/Traslaspuertas

Pedazo de peliculón. No me canso de verlo nunca. Edward Fox logra que ese personaje sea inolvidable.

Gracias por el análisis, porque hace justicia a tan magna obra.

Saludos

Ad Ayin dijo...

Cierto, el remake con Bruce Willis es insufrible, ridiculo, odioso. A mi también me choca bastante.

Pero de pronto recorde otra cinta, The Assignment, con Ben Kingsley, que trataba también al terrorista Jackal, que no era ni remake ni nada, pero era más interesante.

Kpax dijo...

Hace años que vi esta pelicula y ciertamente me impacto, aun recuerdo los viejos "tiburón" que salian en ella.
saludos

marcbranches dijo...

Para mi desgracia y mi castigo espiritual, sólo he visto el remake. Absolutamente impresentable. Lo mejor, los magníficos momentos de comedia involuntaria que desprenden los disfraces de Mortadelo Willis... a ver si en algún canal de cable consigo ver la original. Saludos.

Jefe Dreyfus dijo...

nunca he visto la versión que usted comenta.. y nunca he conseguido (ni pretendido) acabar la versión de willis.