domingo, 6 de julio de 2008

Bohemian Rhapsody

Salimos a cenar una noche y me reuní con Freddie en su apartamento en Kensington. Se sentó al piano y me dijo: "Me gustaría tocarte una canción en la que estoy trabajando ahora". Tocó la primera parte y dijo: "Ésta es la secuencia de acordes, seguida por otra parte", y aunque aun no tenía todas las letras, me imaginé que iba a ser como una balada. Tocó un poco más de la canción y luego se detuvo de repente, diciendo: "Aquí es donde entra la sección de ópera". Los dos nos echamos a reir.

Así recordaba el productor Roy Thomas Baker la primera vez que escuchó "Bohemian Rhapsody", una de las canciones definitivas del rock, un monumento creado por la mente de un genio, un tema único que iba más allá de lo imaginable, que rompía esquemas y que haría de Queen una de las bandas más populares sobre la faz de la Tierra.

En 1975 Queen eran muy populares en Gran Bretaña, y trataban de romper la barrera del Atlántico y conquistar las Américas, como habían hecho todos los grandes grupos británicos desde los Beatles. Con el single "Killer Queen" habían logrado entrar entre los veinte primeros de las listas, pero un magnífico tema como "Now I'm Here" había fallado en las listas norteamericanas. Económicamente la banda se encontraba al borde del colapso, y a pesar de todas sus ventas apenas ganaban 200 libras a la semana. La banda se encontraba en un proceso de cambio; habían contratado al mánager de Elton John para que se ocupara de sus finanzas, mientras tenían interpuesta una demanda contra su compañía y su antiguo mánager. La banda puso todos sus sentidos para hacer del que ibar su cuarto álbum el mejor que hubieran hecho hasta entonces.

Fue en esa casa de Kesington, donde había un piano en la cabecera de la cama para poder tocar si alguna idea surgía en mitad de la noche, donde Freddie Mercury compuso gran parte de la futura "Bohemian Rhapsody". De la melodía de piano inicial fueron surgiendo más y más partes, que por supuesto el cantante no dudó en incluir. Cierto día de 1975 Freddie se reunió con la banda para enseñarles su nueva composición. Se sentó al piano y comenzó a tocar pequeñas partes del tema, dejando grandes espacios que intrigaron a la banda. Cuando los otros tres músicos preguntaron el por qué de aquellos huecos, surgió de nuevo la frase mágica: "Ahi es donde entran las partes de ópera". Un dubitativo "OK" fue toda la respuesta que pudo dar el resto del grupo en aquel momento.

Las sesiones de grabación para el nuevo disco comenzaron el 24 de agosto de 1975 en el Rockfield Studio 1, en Monmouth, donde tras tres semanas de ensayo la banda se recluyó alejándose de todos sus problemas extramusicales. Roy Thomas, que había trabajado en los Trident Studios y en la D'Oyly Carte Opera Company de la Decca, se había revelado desde el debut de Queen como el productor perfecto para la banda, contando con una sólida formación en rock, música clásica, ópera y jazz, abarcando todos los estilos con los que jugueteaba la banda en sus canciones.
Lo primero que se hizo fue grabar la base de piano, bajo y batería en los estudios Rockfield. Freddie apuntaba todas las estructuras, partes, coros, etc. en cualquier papel que tuviera a mano, incluyendo una guía telefónica. El cantante le había dicho a Thomas que la ópera duraría 30 segundos, con lo que se dejó esa cantidad de cinta libre para cuando se grabara esa parte. Pero obviamente la mente del genial Freddie daría al traste con todos los planes.

En realidad la banda estaba buscando sus propios límites, y en su cuarto trabajo intentaron llevar sus coros, voces superpuestas y toda su grandilocuencia lo más lejos posible. Y de grandilocuencia nadie sabía más que Freddie Mercury.
Llevándolo todo siempre anotado, Freddie había divido la canción en tres partes que serían trabajadas por separado. El rock de la sección se grabó como una canción independiente, pero las voces que habían al final obligaron a la banda y al productor a grabar una pista básica con batería, bajo, guitarra y piano, y luego hacer los coros sin tener la voz principal grabada, lo que aseguraba que luego hubiera bastantes pistas para la voz principal y todas las melodías vocales.

El número de pistas venía siendo un problema para el grupo desde hace mucho, dada la complejidad de sus grabaciones. En sus tres primeros álbumes habían usado un 16 pistas, pero para el cuarto álbum se decidieron a utilizar una mesa de grabación de 24 pistas. En cada estudio el 24 pistas tenía un formato diferente. Todas las bases se grabaron en Rockfield, pero para las partes de guitarra y los juegos vocales la banda se trasladó a los estudios Scorpion en Londres, que usaba una mesa Telefunken, cuyas pistas exteriores eran más amplias que las interiores, haciéndola incompatible con otras mesas. La banda acabó usando varios tipos de mesas, incluyendo un Ampex cuyas pistas cambiaban de velocidad al final de la bobina.

Las bobinas sufrieron mucho durante la grabación de "Bohemian Rhapsody". Con más de 180 overdubs grabados y superpuestos, cuenta la leyenda que tras ser pasada la cinta una y otra vez para grabar más y más partes el óxido de ésta fue desapareciendo hasta quedar transparente, obligando a la banda a realizar una copia para no perder todo el trabajo.

Sea o no cierto, la complejidad de "Bohemian Rhapsody" llegaba a límites insospechados. Durante la mayor parte de la grabación tanto el productor como la banda trabajaron casi a ciegas, grabando partes inconexas entre sí que no parecían llevar a ninguna parte. Tan sólo Freddie tenía la canción en su cabeza, con lo que los demás tenían que tratar de seguir su ritmo como pudieran.

Cuando llegó la parte de la ópera aquellos supuestos 30 segundos fueron muy pronto superados. Cada día Freddie llegaba al estudio con nuevas ideas y partes vocales, obligando a Roy Thomas a añadir más metros de cinta a la bobina original. El productor recordaba que cada vez que creían haber acabado la ópera, Freddie llegaba y decía alguna frase en su particular estilo, como ‘I’ve added a few more “Galileos,” dear’. Por ejempo, recordaba Mercury: "En la parte del 'no, no, no' en diferentes escalas, nos sentamos ahí cantando 'no, no, no' como 150 veces. Nos volvimos locos". Al final se necesitaron tres semanas para grabar toda la parte operística. Conforme el visionario cantante añadía más partes, los gastos crecían y crecían. "Bohemian Rhapsody" iba a convertirse en el single más caro de la historia.

Tras una noche en que la banda vio el clásico de los hermanos Marx, Roger Taylor propuso que A Night At The Opera sería el título perfecto para el disco. Así acabaría llamándose, y una vez terminado la banda se reunió para escoger el primer single. Con casi 6 minutos de duración, una loca letra llena de Galileos y fandangos, y una parte de ópera, "Bohemian Rhapsody" no parecía una canción idónea para ser el primer sencillo. Pero Freddie insistió en que debían correr el riesgo. Al saber la elección mánager pensó que estaban locos, y la gente de la EMI, la compañía de discos, directamente se negó a lanzar una canción tan larga y extraña como sencillo. Hoy en día "Bohemian Rhapsody" es un clásico oido mil veces, pero en 1975 era una monstruosidad que asustó a muchos. EMI quería cortar la canción y dejarla en una duración más asequible para que fuera radiada, pero la banda se negó.

La banda decidió entonces usar al DJ
Kenny Everett como piedra de toque para la canción. Freddie le dio una copia del single a Everett insistiendo en que era una copia personal e intransferible. Conscientes de que la psicología inversa haría su trabajo, la banda sabía que el DJ no podría resistir a radiar la canción. Comenzó emitiendo pequeñas partes como adelanto, hasta que finalmente la curiosidad de todo el mundo empezó a crecer, y Everett acabó emitiendo el single 14 veces en un día. La respuesta de los oyentes fue la llave que abrió las puertas para la publicación del single.

Queen estaban a punto de salir de gira. Cuando el single estaba a punto de salir la banda estaba ensayando en unos grandes estudios. Debían aparecer en el programa Top Of The Pops para promocionar la canción, pero el grupo no estaba por la labor de desplazarse al estudio de televisión y grabar un playback. En su lugar decidieron grabar un video promocional, algo que ya habían hecho antes. Teniendo un video podrían enviarlo al programa y no tener que aparecer ellos mismos. Un equipo de televisión móvil se desplazó a los estudios donde ensayaban Queen y rodaron el videoclip en cuatro horas. Aunque no fue el primer videoclip promocional de la historia, sus particulares efectos y su enorme éxito marcaron el inicio del uso del videoclip por las bandas y compañías discográficas como medio de promoción.

El 31 de octubre de 1975 "Bohemian Rhapsody" era publicado. El extraño sencillo copó los primeros puestos de las listas europeas, alcanzando el número uno en Gran Bretaña y otros países, y llegando al número nueve en las listas norteamericanas.
Queen lo habían conseguido. "Bohemian Rhapsody" fue la canción que cambió el rumbo de la banda. A partir de entonces cada álbum que publicaran vendería más que el anterior; cada concierto atraería a más público. La futura banda de estadios había nacido.

En 1992 el film
Wayne's World popularizó de nuevo la canción, cuando Freddie Mercury ya no estaba en este mundo. Como millones de fans habían hecho en todo el mundo, los personajes de la película movieron sus cabezas al ritmo de la potente parte rockera de "Bohemian Rhapsody". Ayer noche en un pub coreé los Galileos y fandangos junto a amigos y desconocidos en un perfecto ceremonial rockero. Mientras el mundo siga dando vueltas, "Bohemian Rhapsody" seguirá siendo uno de los grandes hitos de la humanidad.



12 comentarios:

ISOBEL dijo...

que punto... también sonó en mi coche, no se como pero siempre aparece en los momentos mas impredecibles, besos

Aitor Diaz Paredes dijo...

arfffs... sé que suena fatal pero nunca he sabido coger a Queen, todo el mundo dice que fue algo glorioso, que por ejemplo Bohemian Rapshody es patrimonio de la humanidad, pero sigo sin cogerle el gusto... desde niño me ponían en casa Queen pero es que me siento casi culpable. Creo que soy la única persona que conozco a la que no le apasionan... algún disco, alguna recomendación? El mismo Night at the Opera?

Möbius el Crononauta dijo...

Si no te gustan los Queen más grandilocuentes prueba con su primer álbum, Queen I, bastante rockero y contundente, o una pequeña joya como The Game, publicado de su transición entre décadas 70-80. Y ya me dices.

Saludos

Fraentic dijo...

Queen... ¿Será el grupo del siglo XX?

Un servidor opina que si. =)

Fantomas dijo...

Increíble toda la historia que puede existir tras la composición de una canción. Esta es una de mis preferidas de Queen, grupo que pese a no ser uno de mis preferidos, es indiscutible la calidad musical que siempre ostentaron.

Saludos.

Akeru dijo...

Una de mis preferidas, junto a I want to break free, y Flash Gordon (una frikada, ya lo se, pero no puedo remediarlo... Flash! aaaaah! Saviour of the universe!)

Besos espaciales, mi crononauta favorito.

Angus dijo...

Una obra magna que muestra la gran voz de Mercury y el excelente músico que era.

alicia dijo...

Para mi es una de las canciones mas perfectas de todos los tiempos. Maravillosa

RAÚL dijo...

joer, nada más que añadir. la canción es un de un prodigio compositivo indudable, una auténtica obra de arte. me ha encantado el post, me atrapan las historias que hay detrás de las canciones, como las que se cuentan en la serie documental "classic albums", con los autores sentados en la mesa de mezclas, explicando punto por punto los entresijos de la grabación.

Adrian Vogel dijo...

Así se escribe la historia y así nos la cuentas

TONI dijo...

No hay nada que decir. Lo has explicado todo. Excelente post.

En relación a Queen, un tema que me encanta y me sorprende (entre muchos) es la versión inicial en el potentísimo live killers del We will rock you con toda la banda, o sea, no sólo batería, voz y solo de guitarra al final como se ha hecho famosa.

Qué mezcla más mágica Bryan May y Freddie Mercury!

TONI dijo...

Y por supuesto, las noches de fiesta, si hay desplazamiento en coche, suena fijo con voces en el Mamma mia Mamma mia y coreografía incluida para la parte rockera!