sábado, 21 de junio de 2008

Jane Russell, la mujer del sostén aerodinámico


Tal día como hoy, un 21 de junio de 1921, nacía en Minnesota Ernestine Jane Geraldine Russell. Hija de un militar y una antigua actriz de una compañía ambulante, la vida cambió para la joven Jane cuando el magnate Howard Hughes la descubrió en la recepción de su dentista. En aquella belleza morena de apenas 20 años el maniático y donjuanesco multimillonario vio a su perfecta Rio McDonald, la heroína que se enamorará de Billy el Niño. Con un debut como The Outlaw, de la cual mucho se habló y se habla hoy en día, pero casi nunca para hablar de la película en sí, Jane Russell comenzaba su carrera en el cine que estaría marcada para siempre por su contrato con Hughes y por el físico de la actriz.
El forajido, La bella de Montana, Una aventura en Macao, y, por encima de todas, Los caballeros las prefieren rubias... sí, Jane Russell rodó bastantes películas entre la segunda mitad de los años 40 y los años 60, pero las razones por las que es recordada son principalmente dos: sus papeles en la película de Hughes y en la comedia junto a Marilyn Monroe. Aunque, siendo sinceros, habría que añadir otras dos razones a su legado en la pantalla. Porque, sí, la Russell tenía uno de los más potentes bustos de la época. Y ese físico tan rebosante marcó su carrera,como le ocurrió a muchas otras cheesecakes.

Hubo un tiempo en que unas colinas en Alaska llevaron su nombre; en la guerra del Pacífico dos puntos estratégicos tan fueron conocidos con el nombre de la actriz... se podría decir que durante muchos años todo lo relacionado con ella giraba entorno a sus pechos. Y es que para El forajido Hughes, loco por ella, aunque, extraño en él, nunca pudo llegar a seducirla, elaboró con la ayuda de sus mejores diseñadores de la industria aeroespacial un sujetador que realzara toda la belleza de sus senos en la película. Como la misma actriz admitió más tarde, al final nunca llevó esa pieza de ingeniería puesta, aunque le dijera lo contrario al loco Howard. Aun así, el tamaño de sus pechos en la pantalla llevaron a todo un proceso legal en la que se implicaron jueces, censores, gente con metros en la mano y demás, en el que debió ser uno de los casos judiciales que más babas dejó en muchos años. Al final todo fue una dosis extra de publicidad para el film.

Para mayor rabia de Hughes la actriz se casó en 1943 con un futbolista, Bob Waterfield. A éste le seguirían dos matrimonios más, con un actor y con un broker inmobiliario, aunque Jane Russell nunca pudo tener hijos debido a un horrible y chapucero aborto por el que pasó a los 18 años. La actriz adoptó dos hijos.

Se la recuerde por su físico o por su carrera como actriz, es digno de celebración que Jane Russell siga entre nosotros para apagar sus ochenta y siete velas. ¡Que se cumpla su deseo, Mrs. Russell!