martes, 3 de junio de 2008

Goodbye, America

Para mucha gente como yo el nombre de Al Lewis nos diría poco. Muy distinto sería si nos habaran del entrañable abuelo de Los Munster, un icono de la televisión y al menos de parte de mi juventud. Poco sabía yo del hombre, para mí era simplemente el abuelo de la mítica familia televisiva, pero hete aquí que resulta que el señor Lewis es todo un intelectual y activista político, a cuyas espaldas no sólo hay una larga carrera artística y decenas de actividades distintas, sino también es un locutor radiofónico que carga contra los males (lease políticos) de Estados Unidos y se preocupa de organizar un programa de apoyo a reclusos. Y a pesar de lo que pudieran pensar algunos, a pesar de sus críticas Lewis es todo un norteamericano al que vuelve loco el baloncesto universitario.
Todo eso y más podemos descubrir en Goodbye, America, un documental de Elías Querejeta cuyos propósitos iniciales quedaron trastocados tras trabar conocimiento con el actor y descubrir su exultante personalidad y sobretodo su prodigiosa memoria, intacta a pesar de sus más de noventa años. Tal como afirma en el documental, una de las cosas que más despreciaba en el ser humano era la senilidad. Y por suerte Lewis la conservó, al igual que sus puros, incluso en sus últimos momentos, cuando ya estaba postrado en una cama. De tal modo que mientras va siendo maquillado para transformarse de nuevo en el abuelo Munster Al Lewis nos relata vivencias, anécdotas, opiniones sobre lo divino y lo humano, mientras se intercalan fragmentos de sus speeches radiofónicos o, cómo no, alguna escena de Los Munster. Para aquellos que queremos saber lo que un personaje de la monstruosa familia tiene que decir, Goodbye, America es un documental que hay que ver.

2 comentarios:

Angus dijo...

Se lo regalé a mi hermano por navidades pero aún no lo he visto; a ver si se lo pido un día de estos...

Jim Garry dijo...

Esta muy bien este documental aunque creo que se le podía haber sacado más partido a otras facetas además de la politica. Este tío fue ojeador de baloncesto de un equipo de la NBA tuvo multitud de oficios y tendría mil y un anecdotas aunque el documental está muy currado, con mucho gusto.

Saludos.