jueves, 19 de junio de 2008

¡Allá voy, Nueva York!

Bien, como decían en Jesucristo Superstar tras los 39 latigazos, everything is next! Ya tengo los billetes de avión para encaminarme por primera vez al otro lado del Atlántico, a pasar alrededor de nueve días como una pequeña hormiga en la Gran Manzana. Si hace poco hablaba de La semilla del diablo y el edificio Dakota, imaginad lo que podría pasar ahora por mi mente al ver de nuevo la película. Tener la posibilidad de estar frente a esa entrada que acabó con la felicidad de Rosemary, o que lamentablemente nos quitó a John Lennon antes de hora, es algo susamente extraño, y hasta que no esté allí no sé que sentiré: ¿excitación, confusión, desencanto al saber que la vida sigue a tu alrededor y que dentro de ese edificio no hay conjuras satánicas?
Evidentemente en cuanto a fortalezas medievales los Estados Unidos no pueden competir con Europa, pero si hablamos de arquitectura moderna, de la historia de los dos últimos siglos, de cultura, series y películas, es evidente que una ciudad como Nueva York tiene mucho que ofrecer. Seguramente ni viviendo varios años allí podría llegar a conocerla a fondo, así que en 9 días tendré que empaparme de toda la mitología rockera y cinéfila que pueda, hacer unas cuantas compras (buenas camisetas y libros no publicados aquí son mi gran objetivo) y... diablos, no sé, cuando comienzo a pensar en qué hacer no sé por dónde empezar.
Yo y mi amigo ya hemos comentado algo, casi entre risas, porque me parece que no éramos conscientes de que realmente fuéramos a ir hasta allá. ¿Qué tal ir a ver un partido de los Nicks? ¡En agosto no hay baloncesto! ¿Y ver la Ellis Island que acogió al pequeño Vito? En definitiva, ¿qué demonios hacer en Nueva York cuando no se está muerto?

Bien, tenemos el Nueva York más turístico, el de los museos como el MoMA o el Metropolitan, el Empire State, lo que en un día fueron las Torres Gemelas, el Rockefeller Plaza, los puentes, la Estatua de la Libertad, aunque ya no se puede subir a ella... las bonitas estaciones de tren y autobús, los viejos edificios decimonónicos... el Nueva York de Broadway con sus teatros y sus luces, el Carnegie Hall, al que mentalmente siempre asocio con cierta canción de los Who, el Madison Square Garden, que ha visto grandes conciertos y grandes eventos deportivos; el Apollo Theatre, donde reinaron James Brown y los grandes artistas negros de los 50 y 60, y donde Buddy Holly actuó frente a una confundida audiencia de color... el Nueva York de la radio, con el Radio City Music Hall, la NBC y demás, lo cual me lleva al Nueva York de Woody Allen, Manhattan, etc. Tenemos el Nueva York de los gángsters, aunque no tengo ninguna dirección relacionada, ¡pero al menos si me escapo a Nueva Jersey podría tener una experiencia Soprano, y eso es grande!
Música y rock and roll... lamentablemente ya no veré el mítico CBGB, pero quién sabe si tendré oportunidad de ver algún buen concierto. De momento sé que Booker T & The MGs o George Thorogood estarán al alcance, aunque asistir a algún evento así no estará solo en mi mano. ¡Qué bonito sería ver a Neil Young, Allman Brothers o alguien así! Pero no parece que nuestros caminos se vayan a cruzar.
El Nueva York gastronómico... tengo la tonta idea de pedir un perrito caliente repleto de cebolla y todo eso que le ponen en las películas, sólo porque lo he visto hacer mil veces a centenares de actores en tal o cual película. Quién sabe si con suerte podré acercarme al Tribecca Grill de Robert De Niro, o pedir una pizza en el mítico Pizzaland de los créditos de Los Soprano, o en una famosa pizzería donde se popularizó ese plato italiano... En fin, me estoy enrollando demasiado, tendré que guardar un poco de excitación para el viaje, así que lo dejo aquí. ¡Y sólo quería escribir unas pocas líneas! En fin leer un poco de las condiciones y requisitos para entrar en el gran país me calmará los ánimos. USA, home of the free!

Estaba pensando si llevar un pequeño diario de mi estancia allí y luego publicarlo en el blog, pero aparte de que parece algo trabajoso no creo que os interesen mis andanzas de pueblerino en la gran ciudad, salvo como guía turística. Dejad vuestros comentarios al respecto, si es que hay algún loco o loca interesado o interesada. Miembro o miembra. Y los que ya hayáis estado allí, ¡dejad vuestras propuestas!

Bien, como decía Frank Sinatra, If I can make it there, I can make it everywhere!

6 comentarios:

mr chesnutt dijo...

¡Qué pena!. Si fueras un mes más tarde hubieramos podido quizás coincidir en NYC, pero bueno. Ya tengo todo reservado, incluyendo las vacaciones en el curro. Ya nos contaremos. Por cosas que ver, no será.

P.D: ya estuve el año pasado en California, así que no soy primerizo. No te comas mucho el curro con rollos de aduana, seguridad, y tal y cual, porque nada de nada. Pasé mas controles en un vuelo Canarias-Asturias porque el avión venia de Tanger que en el NY-LA. Eso sí, ten en cuenta que revisarán el equipaje facturado, así que no cierres mucho la maleta.

Adrian Vogel dijo...

¿Es la primera vez? Te puedo hacer varias recomendaciones: playas, amateur night en el Apollo –si todavía lo hacen- con una buena cena sureña en Silvia’s que está a una manzana, tiendas, etc.

Ixowa dijo...

Que suerte! New York debe ser una ciudad espectacular y llena de lugares míticos de cine, espero que cuentes todo lo que has visto cuando vuelvas!
Pasalo bien, un saludo!

Milgrom dijo...

A mi leer un diario de tus vicisitudes neoyorquines me llama bastante, más que nada porque tengo planeado un viaje para NY y me interesa ver la perspectiva de un tío con mis mismas filias , para pillar documentación.

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Yo solo puedo decirle que lo disfrute a tope y trate de aprovechar la experiencia de ese viaje. NY es uno de mis destinos pendientes y espero tener tiempo y dinero a la vez para poder realizar dicho viaje personalmente...

Un abrazo, señor!

Angus dijo...

A mí si me interesan tus andanzas por NY. Me gustaría ir tan pronto como pueda, y me sería muy útil como guía 'de confianza'.