jueves, 1 de mayo de 2008

Shine A Light (2008)

¿Quieren una comedida crítica de profesional sobre el nuevo barrunto de Scorsese, Shine A Light? Bien, ahí va: ¡que son los Rolling Stones, joder! Y ahí lo dejo.


Está bien, expandamos un poco.

Durante las primeras escenas de la película documental me encontré pensando lo mucho que han cambiado las cosas para la gran banda británica. Allá en los 70 parecía que los Rolling Stones fueran descendientes de Atila el Huno, una suerte de apestados drogados y autocomplacientes con una reputación lamentable entre las gentes temerosas de Dios. Por supuesto Mick Jagger ya daba sus primeros pasos entre la jet set y al gente guapa, pero de ahí a posar junto a un ex-presidente de los Estados Unidos... en el 2008 los Stones hacen conciertos benéficos sin que haya detrás una sentencia judicial y son "teloneados" por Bill Clinton, aunque uno no acaba de estar seguro del todo si el viejo pirata Keef le daría con la guitarra de nuevo a alguien que osara pisar su escenario.

Aunque tal vez resulte una perogrullada, lo que encontramos en Shine A Light es a los Rolling Stones de siempre y del 2008: a Mick Jagger, el rey del escenario, el hombre que todo lo controla; a un recuperado y siempre flemático Charlie Watts haciéndose cargo de las marchas como sólo él sabe; a un inmortal Ron Wood (en serio, ¿no envejece este tío? ¡Juraría que tengo más arrugas que él!), y por supuesto al amigo de los cocoteros y bibliotecario en sus tiempos libres Keith Richards, que siempre nos hace preguntarnos (y también a un periodista en una de las entrevistas de archivo mostradas en el film) cómo es que sigue vivo. De hecho justo al finalizar la última canción parece que le esté dando un tabardillo, pero luego se recupera. O eso o estaba buscando alguna púa, no sé. Y además de los cuatro ínclitos pues tenemos también a habituales como el sustituto de Wyman, Darryl Jones, que visto lo que pasó con Wood no pasará de ser un asalariado hasta el fin de los días de Jagger y Richards; a la sexy corista de Queens (perdón, ¡Brooklyn!) Lisa Fischer; al gran Chuck Leavell en los teclados; a esa institución llamada Bobby Keys... en definitiva, a Sus Majestades Satánicas y toda su corte de sirvientes.

Es grande ver en pantalla grande a los Stones interpretando temas que no siempre tocan (o alguno de esos que parecían olvidados) como "Far Away Eyes", "She Was Hot", "Live With Me" o una de mis favoritas, esa maravillosa "Connection". O esa joya que es "As Tears Go By". Impresionante lo bien que se conserva Mick Jagger y que su trabajo le debe costar, y pudiendo analizar de cerca todos sus movimientos está claro que no hay ningún frontman actual que esté a su altura. Los habrá más salvajes, más impactantes o más viscerales, pero ningun tan carismático y con la lección tan aprendida. Al fin y al cabo, Jagger es un profesional con todas las letras.
Y qué decir de ese dúo formado por Wood y Richards... son los Pesci y De Niro del rock and roll, y Charlie Watts su particular Scorsese.

¡Y qué decir de Scorsese! Siempre me ha hecho gracia su particular modo de hablar, parece que siempre esté nervioso. Uno no sabe muy bien cómo tomarse esas escenas iniciales en que el director está preocupado porque no tiene el repertorio, y cree que van a tocar ésta o aquélla mientras Jagger en su avión privado elabora un set list que no parece ser lo que Martin tiene en mente... en fin, tratándose de Scorsese y Jagger imposible saber cuánto de real hay en esas imágenes, pero no importa, son una buena introducción al concierto.

Y hablando del concierto, vayamos a los puntos más polémicos, las colaboraciones. Primero, Jack White. A diferencia de un compañero mío, no creo que desentonara tanto cantando con Jagger "Loving Cup". Los White Stripes no me dicen mucho, pero muchos de mis ídolos respetan a ese hombre, así que por algo será. Resumiendo, White me parece que está correcto, pero no brilla especialmente.
Y es que de las tres colaboraciones, cuando vamos a la segunda, no hay comparación. Señores, Buddy Guy son palabras mayores. Evitaré comparaciones por respeto al maestro, pero viendo la versión que se marca con los Stones de Muddy Waters uno no puede más que callar y aplaudir. Sólo añadiré una cosa: resulta curioso evidenciar que por muy bien que cante el blues Mick Jagger siempre habrá un viejo negro detrás que lo haga mejor.
Y el tercer punto en discordia es Christina Aguilera. Pues la verdad, qué decir. Tiene una gran voz, pero aparte de eso, ¡ya no hay nada más! Ni garra, ni personalidad, ni nada. No sé si la escogió Mick para refregarse con ella sobre el escenario un ratito, o qué. Pero el hacerla salir tras Buddy Guy parece una broma.

Y hablemos algo de cine, que al fin y al cabo Scorsese está tras las cámaras. Ahí está la experiencia del viejo director filmando conciertos, y no parece escaparse ningún detalle. Sobrio, muy técnico, quizás resulte demasiado frío por momentos, pero no creo que pudiera ponerle ningún pero. Eché de menos más entrevistas y algo más de material de archivo (supongo que todo eso se verá en el DVD en forma de extras), y alguna que otra cosa, pero por lo general creo que Martin ha hecho un buen trabajo. ¿Se podría haber escogido algún momento de la gira mejor? Seguramente sí. ¿Era mejor haber seguido la gira o centrarse en un único concierto? Personalmente creo que últimamente ya hay bastantes discos y documentales de giras, y prefiero antes un único concierto que le permita imaginarse a uno vibrando entre los (más bien debiera decir las) ¿fans? de las primeras filas. Pero todo eso ya es cosa de opiniones. La moraleja de Shine A Light sería: si son admiradores de los Stones, ¡no se la pierdan!

Leer critica Shine a Light en Muchocine.net

4 comentarios:

ISOBEL dijo...

quiero verlaaaaaaaaaaa

mr chesnutt dijo...

Como bien dices, los Rolling actuales son mucho más "mainstream" que los de los setenta, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva... ¡y tratándose de los Rolling generalmente es bueno!. Saludos.

raskolnikoff dijo...

Me da algo de miedo verla por si me decepciona ... Es que tras haber visto el documental "Gimme shelter" con todo "lo" de Altamont el listón está muy alto.

Pero lo haré y de paso le echo un vistazo a la Aguilera. Lo que seguro me deja boquiabierto es el viejo Buddy ... qué tío. Si hicieran un documental del Canto del Moco en el que saliera él también me lo tragaría.

Jim Garry dijo...

Tengo mucha curiosidad por ver este documental, aunque creo que tiene poco de eso y simplemente es un concierto de los Stontes filmado por el mejor director posible. Pero yo creía que iba a ser algo parecido a lo que hizo Scorsese con Dylan en No direction home. Espero que en el futuro se haga un documental sobre los Stones de ese calibre. Sin cortes, ni censuras. Nos lo ibamos a pasar de cine.

Saludos.