sábado, 31 de mayo de 2008

Cadena Perpetua (1994)

La primera noche de Andy Dufresne en prisión me costó dos paquetes de cigarrillos. Ni siquiera abrió la boca.

Hay por lo menos dos películas cuyos pases televisivos me dejan clavados en el sillón con los ojos fijos en la pantalla. Es un fenómeno que no me ocurre con otros films, que pueden ser tan o más grandes, pero que por la razón que sean si están empezados preferiré ver otra cosa. Por ejemplo, no creo que estuviera dispuesto a contemplar . Sin embargo, con una película como Goodfellas me dará igual que acabe de empezar o tan sólo le queden cinco minutos para el final. Hay algo en ella que me hace quedarme sentado. Es como volver a un viejo lugar que te trae buenos recuerdos, y por el que paseas con gusto aunque sea por poco tiempo. La prisión de Shawshank es uno de esos lugares, y Cadena perpetua una de esas películas que tienen un extraño poder hipnótico sobre mí.

Es curiosa la relación entre Frank Darabont y Stephen King. El director ya ha adaptado tres obras del afamado escritor (Cadena perpetua, La milla verde y The Mist) y viendo los excelentes resultados de las dos primeras uno podría pensar que Darabont parece un especialista en adaptar al señor King. De hecho, ambos han llegado a ser buenos amigos. Por otro lado, no se puede negar que dos de las mejores películas carcelarias de los últimos tiempos han venido de la mano de Darabont y de la pluma del escritores de terrores más famoso de la historia.

"Creo en la disciplina y en la Biblia. Aquí aprenderéis las dos cosas". Ésa es la supuesta redención de Shawshank de la que habla el alcaide y a la que se refiere el título original de novela y película. Pero como suele ocurrir en las prisiones norteamericanas de Hollywood, tras la fachada de ayuda al preso se esconde un sistema brutal y corrupto, una jungla humana donde hay presas y cazadores, y donde una particular ley no escrita regula la vida de los reclusos. Los novatos, ese "pescado fresco" del que hablan los presos ya veteranos, tendrán que aprender las reglas a base de golpes. "La primera noche es la más dura". En la primera noche de Andy Dufresne un gordito asustado será apaleado hasta la muerte. Bienvenidos a la redención de Shawshank.

Joven, casado y vicepresidente de un banco. Pulcro, limpio y honrado. Culto, inteligente. Andy Dufresne lo tiene todo en su vida. Es una persona de éxito. Hasta que un buen día se entera de que su bella mujer le engaña con un golfista. Será entonces cuando todo su mundo se derrumbe. Tal vez durante unos momentos, Dufresne piense en acabar con ambos. Pero alguien se le adelantará. Y a partir de entonces todo será más horrible de lo que él pudiera creer. La policía le creerá el culpable de las muertes. El juez le impondrá dos cadenas perpetuas. Adiós al sueño de la libertad, llega la pesadilla en forma de barrotes.

A partir de esa primera noche, Shawshank, una prisión repleta de inocentes cuyos abogados la jodieron, albergará a un verdadero no culpable. Entre criminales, asesinos, gente que cometió errores y personas que disfrutan matando, destaca el aparentemente frágil Dufresne, un orgulloso abogado con carrera universitaria que de repente se encuentra rodeado de personas que con suerte sí saben leer o escribir. De personalidad retraída, siempre sumido en sus pensamientos, el resto de reclusos le tienen por un snob engreído.
En el otro lado está Red, un afroamericano que se hace llamar así por, según él, ser irlandés, y que ocupa un importante puesto en el escalafón social de los prisioneros: Red es uno de esos reclusos que puede conseguirte cosas. Cordones, tabaco, chicles, revistas, alguna droga blanda, algo de alcohol... esas pequeñas cosas que le pueden hacer a uno la vida más llevadera. Tras dos meses en prisión Dufresne se le acerca y le pide un martillo de gemas. Quiere retomar su pequeño hobby de coleccionar minerales y darles forma. Ése será, como diría Bogart, el comienzo de una bonita amistad.

Brooks Hatlen, uno de los presos más veteranos de Shawshank. Andy le conoce cuando Brooks le pide un gusano que nada en la comida para alimentar a un pequeño cuervo. Un viejo tópico carcelario. Brooks está a cargo de la biblioteca de la prisión, es uno de esos pocos reclusos con estudios. Será el viejo Brooks quien le de a Andy su martillo de gemas. Será el viejo Brooks la primera muestra de lo que una prisión puede hacer a un hombre. Tantos años encerrado vuelven temeroso a un hombre, temeroso de ser liberado a un mundo que no conoce. Como los canarios que pasan su vida en una jaula, fuera de ella no lograrán sobrevivir. Red lo llama "institucionalizarse". Andy Dufresne probablemente lo llamaría perder la esperanza.

Probablemente a ningún otro preso se le habría ocurrido escribir una carta diaria a algún politicastro para que hicieran una donación de libros a la maltrecha biblioteca de la prisión, y redoblar los esfuerzos para conseguir muebles nuevos, nuevos libros, discos... pero a Andy Dufresne se le ocurrió, y durante unos minutos elevó las almas de los presos por encima de los muros de la prisión con una melodiosa música y unas italianas que cantaban algo ininteligible para Red, pero poco importaba, pues el sabía que era hermoso.

Cualquier melómano se identificará con las palabras de Andy cuando hable de la importancia de la música a los presos. "¿Dime qué sentido tendría aquí dentro?", pregunta Red. Sí, evidentemente, en la prisión es donde más sentido tiene, para recordanos que no todo está hecho de piedra y barrotes. El viejo señor Mozart salvará a Andy de volverse loco tras pasar dos meses en la sala de castigo. Difícil es dedicar un mayor homenaje a la música con tan poco.

Lo que finalmente salvará a Andy de la desesperación, los sodomitas y el escalafón más bajo de a sociedad patibularia serán sus conocimientos sobre impuestos, tasas, formularios y demás, lo que le convertirá en pieza esencial para los guardias en época de declaración de renta. Y el alcalde aprovechará para impulsar cierta reforma tras la que se esconde una invención de Andy. Y como bien dice él, si fuera era un hombre honrado, dentro se convertirá en un criminal. Como contrapartida, Andy conseguirá unas cervezas para sus amigos, libros, el privilegio de limpiarle los zapatos al alcaide. Sí, ¿cada cuánto se fija alguien en los zapatos de un hombre?
La decisión final de Andy será tomada tras el triste final de Brooks y sobretodo tras la última vuelta de tuerca del retorcido alcaide ("¿pero como puede ser tan obtuso?" ¡La frase que a todos nos gustaría decirle al jefe!). Será entonces cuando la cadena de acontecimientos se ponga en marcha, uno tras otro, cada vez de forma más rápida. Será entonces cuando Andy le hable a Red de Zihuatanejo, el paraíso en la Tierra del único inocente de Shawshank.

Cadena perpetua entró por derecho propio en la lista de mejores películas carcelarias de la historia. Una estupenda historia, grandes intérpretes y una sólida dirección la convierten en un clásico de la última década del pasado siglo y en una de las mejores adaptaciones de la obra de Stephen King. La química entre Tim Robbins y Morgan Freeman fue excelente, y este último consiguió hacer del supuesto irlandés Red uno de sus papeles por excelencia. Los secundarios cumplen a la perfección con su papel, y más de algún ex-presidiario hizo cameos o ejerció de extra en la cinta. Destaca también Bob Gunton, un hombre nacido para interpretar a Louis B. Meyer, como el malvado alcaide Warden Norton, uno de los villanos definitivos de la década de los 90. No cabe duda: cuando una película tiene tantos buenos personajes, tantos momentos entre los que elegir, tantas escenas sobre las que hablar, significa que nos encontramos ante una joya cinematográfica. Los falsos directores de sepulcros blanqueados debieran tomar nota de películas tan deliciosas como ésta. Porque, ya saben:

Su juicio se acerca, y es inminente...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Alberto Q.

www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Sin duda, como dices, una de las mejores películas carcelarias de la historia. La he visto varias veces y siempre es impresionante ver tan buenas actuaciones (la química entre Robbins y Freeman es increíble, como comentas).

Además, el guión no decae y atrapa en todo momento. Creo que tiene pocos 'peros'. Una película recomendable para todos los públicos que no defraudará a casi nadie (por no decir a nadie).

Saludos!!!

ISOBEL dijo...

a mi también me deja clavada y mira que la he visto veces, besitos

Pablo dijo...

Lo primero, felicitarte por tu extraordinario trabajo, de auténtico profesional, de verdad. Y lo segundo, pués que voy a decir de este para mi, todo un clásico del cine carcelario, ya que Darebont, lo hace todo prodigioso, pero lo que le hace grande a esta historia, a pesar de ser un género ya algo trillado, es que te habla de forma maravillosa de ese amor y de esa esperanza, que le hacen a uno de ver y de llevar y como no de sobrevivir de una manera muy distinta ese infierno como son las cárceles tan crueles no solamente las norteamericanas si no tambien de todo el mundo en si. Y solamente decir que esta película tuvo la mala suerte de tropezar ese mismo año con "Forrest Gump", de no haber sido así, otro gallo hubiese cantado. Saludos y como digo al principio sensacional tu trabajo amigo Moebius.
http://pablocine.blogia.com

lully, Ref. al desnudo dijo...

Me ha encantado que hayas publicado el video. Un mensaje divino.

Un abrazo para tí!

zcgt21 dijo...

Esta es una de mis películas de culto, te llena de esperanza, esta llena de momentos que la convierten en esa joya cinematografica, cuando te enteras que participo en los oscar y perdio con forest gump, decis que les pasa a los cuates de la academia como pudieron obviar tal pieza cinematografica, forest gump es buena, pero no se merecia el oscar comparada con "sueño de libertad"

marcbranches dijo...

"Cadena perpetua", sin duda, es una de esas películas que en cada pase televisivo tiene un retén de espectadores que, como tú o como yo, nos quedamos enganchados sin remedio, por muchas veces que la hayamos visto. A mí me pasa con varias películas, y tan sólo pondré como ejemplo "Algunos hombres buenos". ¿Una de las mejores películas carcelarias de la historia? Sí y sí. Excepto por algún pequeño bajón narrativo, la fluidez es admirable, y la empatía con sus protagonistas es inmediata. Qué gran composición de Robbins, hierático, observador, inquietante a veces; y qué inmenso Morgan Freeman, cuyo obligado cinismo, provocado por la edad y las circunstancias, se ve inesperadamente sacudido por esa olvidada sensación llamda esperanza. Vámonos todos a Zihuatanejo.

Angus dijo...

Sólo puedo decir una palabra: Perfecta.

Jim Garry dijo...

Me uno a las felicitaciones por estas criticas que te curras. Coincido plenamente. Esta pelicula es soberbia, me pasa como a ti y tb me sucede eso con Goodfellas y con La gata sobre el tejado de zinc. Por muchas veces que las haya visto me mantienen en vilo. En este film las actuaciones son soberbias. Uno de los mejores papeles de la carrera de Robbins y de Freeman y dirigida con estilo clásico por Darabont. Qué grande!!! A visionar las veces que hagan falta.