sábado, 19 de abril de 2008

La joven de la perla (2003)

Probablemente el mayor problema que tiene La joven de la perla es la intrascendencia de su historia, su poca consistencia. Pocos son los momentos de tensión, mientras que tanto las relaciones como las confrontaciones de los personajes se van diluyendo poco a poco en una narración de gran interés costumbrista pero de poca fuerza dramática. Cuando uno cree que el clímax de la película está a punto de llegar, ésta se acaba.
Por otro lado, personalmente creo que dos son las grandes bazas de la película. La primera y principal razón es su colorista y cuidada fotografía, que unida a una estupenda ambientación y una formidable dirección artística hacen de la película de Peter Webber un placer para los ojos. Por momentos uno se puede imaginar como la vida de un pobre criado en alguna casa burguesa, o ser un rico comerciante de tulipanes que acude a cenas y encarga cuadros a sus protegidos. Como ya he dicho, hay que destacar sobretodo el trabajo de Eduardo Serra, quien parece que él mismo haya aplicado delicadas pinceladas a cada fotograma de la cinta. A aquellos críticos que hablaron de La joven de la perla como un cuadro en movimiento quizás no les faltara razón.
La segunda razón, y totalmente subjetiva, es la presencia de la carnosa belleza de Scarlett Johansson, quien a pesar de que su aspecto recuerda por momentos al David Bowie de la era Ziggy Stardust sigue estando realmente bella. Su interpretación no es especialmente brillante que digamos, pero como la actriz es una debilidad personal pues no podía más que destacar su aparición en la pantalla como la joven doncella Griet (nombre que además no podía evitar relacionar en determinados momentos con cierto gag de John Cleese, pero eso ya son cosas de mi cerebro enfermo).
El regusto que uno tiene al acabar de contemplar La joven de la perla es que podía haber sido mucho más, pero que lamentablemente ha quedado como un retazo (preciosísimo, eso sí) de una época y un momento ya pasadas, de una Holanda histórica y ciertamente interesante, pero cuyo conjunto visto como espectador dista de ser lo que la mayoría entendemos por una buena película.

No hay comentarios: