sábado, 19 de abril de 2008

Jefferson Airplane

Una mañana de 1968 Nueva York despertó con las notas de la nueva música de los hijos de Acuario. Una banda de la Costa Oeste estaba ofreciendo música gratuita desde el tejado de un estudio a un montón de pasmados viandantes neoyorquinos. Cuarenta años después la anécdota apenas sí sobrevive al contacto con los Beatles, cuya famosa última actuación fue la que todos hemos recordado después, pero no está de más recordar que hubo un precedente. Y a la sombra del ciclópeo legado musical de los cuatro de Liverpool se encuentra un conjunto que marcó a toda una época y a toda una generación de hippies idealistas. Expandan su mente y sigan al conejo blanco; esta noche viajaremos junto a los Jefferson Airplane.

En 1965 los hijos del baby boom norteamericano habían crecido. Nada les faltaba: ni trabajo, ni bienestar, ni diversión. Pero gran parte de los jóvenes de la gran potencia se sentían insatisfechos. Buscaban un nuevo sentido a sus vidas, nuevas preguntas y nuevas respuestas, y renegaban de los valores paternos. Otros simplemente eran cabezas huecas inmersos en una nueva corriente espiritual que devendría en una todopoderosa moda. Al otro lado del mundo Vietnam se sumergía en un conflicto sin fin.
Fue en esa convulsa Norteamérica donde un aspirante a Bob Dylan llamado Marty Balin había decidido formar una banda, como tantos otros después de que unos tipos de Liverpool hubieran seguido los pasos de Colón armados con guitarras y canciones tan contagiosas como la viruela. Balin unió fuerzas con otro músico folk, Paul Kantner, formando el núcleo de la futura banda. Viendo la necesidad de buscar un solista Kantner contactó con un amigo suyo que acababa de graduarse en la universidad. Jorma Kaukonen, oriundo de la capital federal, había seguido a su padre militar durante años por medio mundo, hasta que a su regreso recaló en la soleada california. Kaukonen, un apasionado del blues, vaciló en aceptar la oferta, pero finalmente entró a formar parte del grupo. Con él llegó el nombre para la banda, Jefferson Airplane. Un amigo de Kaukonen, sabedor de su admiración por la música negra, le apodaba "Blind Thomas Jefferson Airplane".
Para compartir tareas vocales con Balin ficharon también a la cantante Signe Anderson, mientras que tras algún cambio de batería se encargó de las baquetas un guitarrista, Skip Spence, que había pasado por los Quicksilver Messenger Service. Jack Casady, un viejo amigo guitarrista de Kaukonen, se encargó con maestría de las cuatro cuerdas. La banda había debutado en el legendario club The Matrix de San Francisco, y poco a poco comenzaron a ganarse un buen puñado de seguidores por toda la Bay Area. A finales de aquel año compartieron cartel con The Great Society, un grupo que en cuestión de meses iba a formar parte de la historia de los Airplane.
Entre números y conciertos patrocinados por Bill Graham y Chet Helms, los grandes gurús de la escena de San Francisco en la época, la banda consigue un contrato con RCA. Tras publicar algún que otro single graban su primer LP, Jefferson Airplane Takes Off, un correcto disco que mezcla rock y folk que reflejaba sobretodo las ideas compositivas de Marty Balin. Pero la banda estaba a punto de cambiar y dar su particular gran salto hacia adelante.
Tras grabar el disco Skip Spence deja al grupo para fundar Moby Grape. Poco después, a finales de 1966, la cantante Signe Anderson, que había estado embarazada, da a luz a su hijo y decide dedicarse plenamente a su labor de madre, dejando la música. Fue entonces cuando una joven que había trabajado como modelo para unos grandes almacenes hizo su entrada en la banda.


Grace y Janis

La alta y físicamente imponente Grace Slick había decidido un buen día que ella también quería dedicarse a la música. Dotada de una poderosa voz había formado junto a su marido The Great Society, grupo que había coincidido en más de una ocasión con los Airplane. Cuando Grace recibió la propuesta de unirse a la nueva sensación de la ciudad no se lo pensó dos veces. Bajo el brazo Slick trabjo dos composiciones: "Somebody To Love" y "White Rabbit". Cuando Spencer Dryden llegó para hacerse cargo de la batería, la formación clásica de la banda había quedado completada.
Cambios, cambios, cambios. Una nueva etapa se abría para los Jefferson Airplane. La banda cambió de manager y contrató los servicios del todopoderoso Bill Graham, quien les llevó por primera vez a la Costa Este. En Los Angeles la banda comenzó a grabar las canciones para su segundo disco, aunque tuvieron tiempo para acudir al Golden Gate Park de San Francisco donde se celebraba el festival cultural "Human Be-In", el pistoletazo de salida para el Verano del Amor.
Publicado apenas un mes después, en febrero del 67, Surrealistic Pillow se convirtió no sólo en un éxito de ventas, sino en una suerte de homólogo norteamericano al excelente Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Rock, trazos de folk y pura psicodelia hicieron del disco una piedra angular de todo el movimiento californiano. A las mejoradas composiciones de Slick, la seminal "Somebody To Love" y el, en palabras de la propia cantante, "cuento ilustrativo para padres explicando por qué sus hijos toman drogas" que era la hipnótica "White Rabbit" (repleta de imaginería de Lewis Carroll y cuyo ritmo se había inspirado en el Bolero de Ravel) había que añadir otros grandes temas como "Today", "She Has Funny Cars" o la deliciosa "Plastic Fantastic Lover", una oda de Balin a su nuevo estéreo, aunque más bien parecía un homenaje a un dildo. En los créditos del álbum figuraba el entrañable Jerry Garcia como "asesor espiritual", aunque qué duda cabe de que su mano sobrevuela el estupendo sonido del que goza todo el disco.
Surrealistic Pillow es el disco que encumbra definitivamente a Jefferson Airplane en el Olimpo de la América contracultural, y que les lleva a participar la famosa edición de aquel año del festival de Monterey, donde, como todos los demás, tuvieron que plegarse ante la potencia escénica de Jimi Hendrix. Las apariciones televisivas también contribuyeron a hacer de la banda uno de los conjuntos más populares de la época.
Sexo, drogas, rock and roll. En aquella época ése era el estilo de vida no sólo de las rockstars sino también de la gran mayoría de hippies que pululaban por todo el país y que hicieron de la California de Reagan su paraíso del amor. El uso de drogas era más que frecuente entre los Jefferson Airplane. A la cabeza iba Grace Slick, que además de fumar hierba, esnifar coca y tomar LSD se bebía ingentes cantidades de alcohol. Con la nueva concepción de amor libre que inundaba toda América la cantante se unió sentimentalmente durante un breve tiempo al bajista Casady, para después iniciar una relación con Paul Kantner. El matrimonio de los Slick se estaba viniendo abajo, pero desde luego en la California de los 60 no había tiempo que perder, y esperar a una demanda de divorcio se debía antojar como algo francamente estúpido.
A finales del 67 aparecía el tercer trabajo de los Airplane, After Bathing at Baxter's, que ofrecía más psicodelia fermentada en LSD y vino californiano. La influencia de Balin declinaba, mientras que eran Slick y Paul Kantner quienes firmaban la mayoría de composiciones. "The Balad of You and Me and Pooneil", la folkie "Martha", la dura sonoridad de "The Last Wall Of The Castle", los duelos de voces de "Two Heads", la canción para el amanecer que es "Won't You Try/Saturday Afternoon"... canciones que poco tenían de pop, y que por lo general no eran especialmente accesibles, pero que trataban de llevar al oyente a nuevas percepciones y nuevos estados de la mente.
En febrero del 68 Bill Graham es despedido debido a un conflicto con Grace Slick. Tener que lidiar con una cantante que en pleno ataque de ácido podía ponerse a efectuar poses de karate en mitad de concierto no debía ser fácil. Aunque también en una ocasión Marty Balin, también repleto de ácido, se cayó del escenario impactado por unos gigantescos pechos en la audiencia.
A Graham le sustituyó Bill Thompson, quien les consigue una mansión en Fulton Street, cerca del distrito bohemio de Haight-Ashbury. El caserón pronto se convertirá en el distintivo centro neurálgico de la banda, y donde vivirán todos en armonía comunal. A mediados de año la banda se embarca en una gira por Europa junto a los Doors, que por supuesto generará más de una anécdota, como un colocado Morrison desfalleciendo en plena actuación de los Airplane.
Crown Of Creation es el cuarto disco del grupo. La psicodelia va quedando atrás, siendo reemplazada por el poder de las guitarras eléctricas, siguiendo los pasos de la Hendrix Experience o los Who, cuyo bajista tenía a una especie de homólogo americano en la figura de Jack Casady. Aunque los juegos vocales de Slick y Balin y el sello de la banda siguen ahí. La cantante aporta una canción que dedica a Spencer Dryden, "Lather". Otros temas destacables son la propia "Crown of Creation" o "Greasy Heart". Una composición desechada por los Byrds, "Triad", es versioneada por la banda. Poco después la RCA lanza un álbum en directo, Bless Its Pointed Little Head. En agosto de 1969 Jefferson Airplane saludan al sol mientras abren uno de los tres días del totémico festival de Woodstock.

En otoño de aquel año la banda se recluye de nuevo en el estudio para grabar un nuevo disco. En medio de protestas estudiantiles y reivindicaciones sociales y con la guerra de Vietnam en su punto álgido, Volunteers estaba obviamente cargado de referencias políticas, lo que trajo problemas al grupo con la compañía. El título original Volunteers of America tuvo que ser acortado, aunque las combativas "Volunteers" y "We Can Be Together" pudieron ser grabadas. La guitarra pedal steel de Jerry Garcia marca los surcos de "The Farm", y una versión, esta vez de Crosby, Still & Nash, es grabada por la banda, "Wooden Ships". Volunteers estaba destinado a ser el último gran álbum de la banda.
La Era de Acuario estaba tocando a su fin. En diciembre de 1969 los Airplane acuden a la llamada de los Rolling Stones, quienes se habían montado su propio festival en el circuito de Altamont. La historia del desastre en el festival es bien conocida: pensando que los Ángeles del Infierno californianos serían como los entrañables tarugos ingleses, los Stones contrataron a los temidos Hell's Angels como seguridad. El caos no tardó en adueñarse del lugar. En mitad de la actuación de los Airplane los motoristas comenzaron a pegar a un pobre tipo. Un indignado Balin bajó para poner paz, con lo que recibió una buena tunda de golpes. No contentos con eso subieron al escenario y prosiguieron con Kantner mientras Slick, repleta de sustancias una vez más, no dejaba de cantar.
Fue por entonces cuando Grace Slick, antigua alumna del Finch College de Nueva York, fue invitada a una cena de gala en la Casa Blanca. Tricia Nixon, la hija del retorcido presidente republicano, había asistido al Finch junto a Grace. Al ser Slick el apellido de casada de la cantante, no relacionaron a la antigua alumna con la combativa cantante de los Airplane. Grace acudió al evento llevando al poeta contracultural Abbie Hoffman, y con los bolsillos repletos de LSD. Su plan era ¡poner una buena cantidad del alucinógeno en el té del presidente! ¿Imagináis algo así? Habría sido impagable ver a un Nixon empapado en LSD alucinando mientras los presidentes de los cuadros le hablaban o algo similar. Pero los miembros de seguridad obviamente reconocieron a Hoffman y a su extraña acompañante, y Slick nunca pudo llevar a cabo su cachondo plan.
En 1970 el desilusionado batería Spencer Dryden, con quien últimamente Grace había mantenido relaciones, deja la banda. Tras ser sustitudo por Joey Covington la banda prosigue su rutina de conciertos, drogas y alcohol. La única grabación que realizaron por entonces fue el single "Have You Seen the Saucers?".
El ritmo de trabajo para la banda comenzó a descender mientras Casady y Kaukonen montaban el proyecto paralelo Hot Tuna, y Kantner grababa su primer disco en solitario. En 1971 Kantner y Slick tienen una hija, China Wing Kantner. La cachonda Slick le comunicó a la enfermera que estaba rellenando el parte de nacimiento que la niña se iba a llamar "god" (Dios), en minúscula, pues querían que fuera una chica "modesta". Por entonces Marty Balin, a quien ya pocos tenían en cuenta, deja también el grupo. Bark, el séptimo trabajo de la banda, es un disco menor, sin la garra de sus anteriores obras. La crisis comenzaba a ser palpable, y para colmo Slick sufría un grave accidente de coche que la mantuvo fuera de los escenarios durante varios meses.
Las diferencias entre Kaukonen y Casady y la pareja de hippies descontrolados que eran Kantner y sobretodo Slick eran cada vez mayores. En 1972 ve la luz Long John Silver, el último álbum del grupo hasta la fugaz reunión de 1989. Como final de gira la banda registra dos actuaciones en el Winterland de San Francisco. Thirty Seconds Over Winterland era el canto del cisne para la banda.
El batería Covington es el primero en abandonar el barco. Casady y Kaukonen le siguen poco después, decididos a concentrarse en sus Hot Tuna. 1974 vi el nacimiento de Jefferson Starship. Miembros que iban y venían, una época que definitivamente había quedado atrás... poco quedaba de los días de gloria. El alcoholismo de Slick se acentuó de tal manera que durante una desastrosa gira por Alemania fue expulsada de la banda. Los restos de la Jefferson Airplane siguieron sobreviviendo como pudieron, llegando a esos amorfos Starship de los 80 con Slick de nuevo al frente.
Pero la verdadera esencia de la banda está en esos primeros discos que formaron parte la banda sonora de un trozo de la América contemporánea. Música imperecedera, amor universal, encuentra el amor. En palabras de Grace Slick: feed your head.

3 comentarios:

Duff dijo...

Qué estupenda canción!!! aunque me viste tú primero como quien dice, qué buen descubrimiento tu blog...

Möbius el Crononauta dijo...

Lo mismo digo. Espero que nos sigamos leyendo.

Saludos y bienvenida.

Anónimo dijo...

Buen Blog. Gracias por postear.
Pedazo de banda y de temas.
Saludos.
Sitamber