miércoles, 16 de abril de 2008

El desafío de las águilas (1968)

Al sur de Salzburgo, en Austria, se levanta el Schloss Hohenwerfen, una antigua fortaleza medieval que durante gran parte del siglo XX se usó como campo de entrenamiento para la policía austríaca. En 1968 seguía usándose como tal. Por entonces el hijastro de Richard Burton le comenta que le gustaría verle como protagonista en un film de acción. El carismático actor británico recoge el guante y acaba llamando al afamado escritor de novelas bélicas y de acción Alistair McLean. Varias de sus novelas como Los cañones de Navarone ya han sido llevadas al cine. Por lo tanto se le pidió al escritor que pergeñara una nueva historia. Tras reconvertir la fortaleza de Hohenwerfen en el "Schloss Adler" y unas semanas de trabajo McLean volvía bajo el brazo con una nueva narración, una historia de aventuras ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Nacía así la novela Where Eagles Dare.

El actor galés criado en el teatro declaró en una ocasión sobre los actores norteamericanos que "todos parecen tener una letargia dinámica, parece que no hagan nada y lo hacen todo". La cita podría aplicarse perfectamente al estilo interpretativo de un Clint Eastwood al que cuando ofrecieron el proyecto se mostró reticente a interpretarlo. Al fin y al cabo era una estrella emergente en los Estados Unidos, y figurar en los créditos bajo Richard Burton no le complacía. Pero los más de 800.000 dólares que cobró le persuadieron a meterse una vez más en una película de acción.
Aunque en principio totalmente diferentes, la conexión entre Eastwood y Burton fue instantánea, lo que acabó derivando a lo largo del rodaje en una gran amistad que incluyó (cómo no) a la emperatriz de Hollywood Elizabeth Taylor. Por otro lado Eastwood agradeció la presencia de Burton ya que así los molestos fans le dejaron en paz, mientras que el galés se vio acosado allá donde iba por los inquietos cinéfilos y caza-autógrafos.


Burt y Liz

1944. Un general norteamericano es derribado dentro de las líneas enemigas. El militar es una figura clave en los preparativos del desembarco de Normandía. Inmediatamente se organiza un comando cuya misión es penetrar en el corazón de Baviera y rescatar al general antes de que los alemanes consigan hacerle hablar. Seis hombres, cinco británicos y un norteamericano, y una mujer que actuará como enlace serán lanzados en paracaídas sobre el nevado suelo del Reich. El jefe del comando pronto descubrirá que hay un infiltrado en sus filas. ¿Cuál será de todos ellos?

El desafío de las águilas es una contundente producción que sigue los parámetros de películas anteriores como la ya citada Los cañones de Navarone o Doce del patíbulo, es decir, historias de acción y aventuras enmarcadas en un conflicto bélico (por lo general la Segunda Guerra Mundial) donde un variopinto grupo de especialistas debe cumplir una arriesgada misión. A las espectaculares escenas de acción el guión añade una interesante trama que salta de sorpresa en sorpresa, manteniendo al espectador en vilo hasta el final.
El por entonces casi desconocido Brian G. Hutton elaboró (con la ayuda del director de especialistas Yakima Canutt) impresionantes secuencias en los altos picos del castillo. Destacan las luchas sobre un teleférico que en realidad nunca tuvo aquella fortaleza; dichas secuencias fueron rodadas en exteriores distintos al del Schloss Hohenwerfen. En general, tantos las persecuciones como los tiroteos dentro del castillo o las escaladas y descensos por las montañas están rodados con un envidiable pulso narrativo y una contundencia visual repartida en planos cortos y rápidos muy bien construida. Eastwood, como era habitual en él, rodó sus escenas de acción y sus escaladas. Es también el mismo Burton quien sube por la cuerda que cuelga en una pared del castillo, pero amparado por la oscuridad fue ayudado por una grúa.
El mismo aliciente tienen escenas más calmadas como la larga conversación que tiene lugar en un gran salón del castillo, y que por momentos recuerda al clímax de algún caso de Hercule Poirot.

Es imposible negar que toda la película está puesta al servicio de Richard Burton, que con su buen hacer y su carisma bigger than life destaca por encima del resto del reparto, incluyendo a Clint Eastwood, cuya presencia parece sobretodo enfocada hacia la exterminación de nazis y soldados de la Wehrmacht. Con todo, tanto fans de Eastwood como seguidores del buen cine de acción no deberían perderse esta bala cinematográfica de 7'92 mm.

Nota para fans del heavy metal: efectivamente, Iron Maiden homenajearon a la película en su canción "Where Eagles Dare".

Leer critica de El desafío de las águilas en Muchocine.net

2 comentarios:

Fantomas dijo...

Entretenida película, que cuenta con un par de tremendos actores.

Que ganas de volver a verla!.

Saludos.

pablo dijo...

Entretenida película de género bélico, con una historia que le hace a uno de mantenerle en tensión, (pero eso si, es un pelín larga)ya que sus sospresas son continuas. Y muy bien tanto Burton como Eastwood y es que aquí los dos están como pez en el agua, pegando tiros a diestro y siniestro. Una película para mi, muy recomendable. Saludos!!!
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