martes, 11 de marzo de 2008

Shogun

Estas últimas semanas he tenido una regresión a mis años de infante de la mano de una serie que pegó bastante fuerte allá por los 80. Poco recordaba de Shogun, salvo que la protagonizaba Richard Chamberlain y, curiosamente, recordaba también su, como diría un italiano que conozco, "pimpante" tema principal.
No sabía que me encontraría al volver a ver la serie tras tantos años, y ha sido una grata sorpresa el comprobar que disponía de una buena ambientación, una trama a medio caballo entre el melodrama televisivo y las intrigas palaciegas, y unas interpretaciones en muchos casos más que decentes.

Shogun es la adaptación televisiva del bestseller literario del mismo nombre escrito por James Clavell. La historia, basada en hechos reales, tiene lugar a comienzos del siglo XVII, y cuenta las peripecias del marinero inglés John Blackthorne quién, huyendo de una flota española, cruza el Estrecho de Magallanes y tras una terrible tormenta acaba arribando a las costas de japón. Allí será hecho prisionero por los japoneses, quienes en un principio le toman por un pirata. Pronto se sabrá que tras dicha acusación se encuentra un jesuita portugués, el padre Alvito, que trata de desembarazarse de unos enemigos que podrían traerle problemas.
Recordando a esa magnífica serie que es Yo, Claudio, el piloto Blackthorne deberá ir sorteando diversas amenazas y andar con pies de plomo en medio de una época convulsa para el Japón feudal. Cualquier palabra de más o gesto inapropiado podrían costarle la cabeza. ¡Los samurais no vacilan en sacar la espada si así lo creen necesario! Mientras trata de sobrevivir, Blackthorne (o Anjin San, como comienzan a llamarle los japoneses) tomará contacto con una bella japonesa, Mariko, de la que evidentemente quedará prendado. El futuro de Blackthorne irá mejorando gracias a su inteligencia y algunos golpes de suerte, y trabará conocimiento con el poderoso señor de la guerra Toranaga, personaje basado en el gran shogun japonés Tokugawa Ieyasu.

Entre los muchos aspectos a mencionar de la serie figuran los divertidos encontronazos de Blackthorne con el padre Alvito, que se profieren insultos tan divertidos como "Dios maldiga a los papistas" o "maldito pagano" y cosas del estilo. Por otro lado, una de las más agradables (probablemente la que más) sorpresas que me he llevado al ver la serie es encontrarme con que el carismático actor japonés Toshiro Mifune (¡inclínense todos ante semejante coloso!) interpreta a Toranaga. Desde luego no es un papel a la altura de sus trabajos con Kurosawa, pero su sola presencia ya merece echarle un vistazo a la serie.
En fin, simplemente decir que Shogun es un gran entretenimiento para las horas muertas en que uno no sabe muy bien que hacer, y aunque la oferta actual de series de televisión está bastante apretada, merece la pena sacar tiempo para ver esta pequeña joya de la televisión de siempre.

4 comentarios:

Fantomas dijo...

Entretenida seria que merece ser revisada de vez en cuando.


Saludos.

Milgrom dijo...

Yo también la he recuperado hace poco después de releer la novela de Clavell. Una muy buena novela por cierto.

Psicodeliazombie dijo...

Wauuuu... serie muy buena, que recuerdos...!!!

SERVICIOS Y MONTAJES, SIN LIMITES!!! dijo...

Excelente!!!