jueves, 27 de marzo de 2008

Llámame Peter (2004)

Si ya de por sí resulta casi imposible plasmar en celuloide una gran novela o la vida de una persona, el reto de filmar la biografía de una figura tan compleja como Peter Sellers se antoja algo sólo al alcance de unos pocos. El director Stephen Hopkins sin embargo se lanzó a ello en una coproducción norteamericano-británica para la televisión, y para ello se basó además en una controvertida biografía, The Life and Death of Peter Sellers. Así que lo mejor sería tomar la película como algo en sí mismo, tratando de olvidar de que Peter Sellers fue un actor de carne y hueso cuya altura artística supera toda comprensión.

En Llámame Peter (un título bastante descafeinado por otra parte) nos encontramos a un genio encerrado en el cuerpo de un ciudadano medio británico que ha vivido a la sombra de su posesiva y ambiciosa madre, Peg, casada con un hombre al que ha subyugado y convertido en casi una sombra. El mencionado genio, Peter, trabaja en un programa radiofónico de comedia en la BBC. Deseando ampliar sus horizontes artísticos, Peter acude a todo tipo de audiciones sin demasiada suerte. Un hombre de físico normal y escudado tras unas antiestéticas gafas no parece que pueda ser actor de cine. "Tal vez debería contentarme", dice Peter. Pero eso es algo que su madre no puede permitir. Nada de ser una medianía como el viejo Bill. El hijo de Peg tiene que llegar a lo más alto.
Será entonces cuando Peter se presente a una audición para interpretar a un sexagenario hombre agobiado por los problemas. Obviamente apenas si logra pasar por la puerta de la agencia. Será entonces cuando el actor protagonice una de sus anécdotas más famosas volviendo a la misma agencia pero esta vez totalmente caracterizado como un decrépito anciano que parece encajar totalmente en el papel. Es el comienzo de todo lo que vendría después.

Y lo que vino fue un descomunal éxito en Gran Bretaña, donde el tal Peter participa en todo tipo de comedias y películas donde se funde con cada personaje, ejerciendo de transformista cinematográfico. Su fama le permite darle lo mejor a su mujer Anne y sus hijos, y todos se trasladan a una gran mansión para vivir en paz y armonía.
Es entonces cuando vemos que no todo es tan brillante en la vida de Peter como su carrera. El actor se encuentra fascinado por un mundo al que pertenece, el del cine y el glamour, al tiempo que parece sentirse en todo momento fuera de lugar. Sus propias fobias le llevan, como a un barco en una tormenta, de un lado para otro, cambiando drásticamente de humor y pudiéndose mostrar tan encantador como terrible, como bien sabrá su hijo cuando pinte una raya uno de los Rolls Royce de su padre. Al mismo tiempo Peter sueña con vivir la vida de las grandes estrellas cinematográficas: rodearse de mujeres bellas, acudir a fiestas, ser un seductor en la pantalla... pero en el espejo de su realidad se refleja un matrimonio con una buena mujer aunque de físico totalmente normal, una vida familiar en vez de locas parties y la imagen de un actor algo gordito que para su desgracia tiene que llevar gafas. Cuando Peter trabaje con uno de los grandes mitos eróticos de su tiempo, Sophia Loren, fantaseará con llevársela a la cama. Pero la realidad le dará un nuevo guantazo, y además en forma del productor Carlo Ponti, lo que debía ser el doble de terrible. Y será con esa otra realidad, la de sus sueños, con la que hará el amor, en este caso en forma de la doble de la señora Loren.

El Peter Sellers de Llámame Peter es un hombre que ha crecido bajo la sobreprotección de su madre y que por tanto no puede encajar que la realidad no se ajuste a su particular molde, a su concepción de lo que debería ser su vida. Vida que por otra parte parece estar vacía, sin sus múltiples personajes y caracterizaciones. Parece como si el mundo entero no parara de tomar cosas del pequeño Peter sin dejar nada a cambio. Al igual que su particular gurú, el vidente Maurice, es como si todos quisiéramos algo del actor (dinero, talento), salvo a él mismo. O esa es la idea que Peter tiene en su cabeza y no puede soportar. Como si más que la fama o los aplausos buscara la aprobación de la gente.
Mientras Maurice le saca el dinero (y así su influencia de consejero de lo paranormal parece tambiénser la explicación tras las varias secuelas de La pantera rosa) y Peter fracasa en sus matrimonios, también su relación con su madre se va deteriorando, sobretodo tras la enfermedad y muerte de su padre, de la que Peg no le ha informado. Peter no dudará en pagarle con la misma moneda.

En fin, si ése fue o no el Peter Sellers real, lo dejo al criterio de cada cual. Ahí fuera hay biografías, documentales y testimonios seguramente mucho mejores que esta película para ello. Personalmente lo que más me ha llamado la atención son las interpretaciones y el que no esté rodado como un biopic al uso. Comencemos por la gran baza de la película: Geoffrey Rush.
Admito que no soy muy objetivo con este actor. Años ha me subyugó cuando le vi en Shine, y desde entonces me gusta siempre que le veo, sea en Elizabeth o Shakespeare enamorado, la saga de los piratas o en un desastre mayúsculo como El rey arturo, donde sólo le faltaba la camiseta de Manowar para dar el toque definitivo al conjunto. Rush me parece un actor de enorme talento, aunque es evidente que ha elegido ganarse la vida bien y con ello le vemos perdiendo el tiempo en muchos trabajos olvidables, pero cuando un buen papel cae en sus manos pocos pueden hacerlo tan bien como él.
Y no olvidemos que en Llámame Peter el bueno de Rush se está metiendo en la piel de un gigante como Sellers, y salir no sólo airoso del trance sino el conseguir un gran mimetismo demuestra que es un gran actor y que parece tener una especial facilidad para meterse en la piel de personajes reales. Quizás no alcance el nivel del David Helfgott de Shine, pero su particular caracterización del genial actor británico resulta estupenda, aunque sigue habiendo un abismo entre ambos.
Junto a Geoffrey Rush tenemos una particular forma de acercarse al universo de Peter Sellers mediante la forma en que se ha rodado la película, en la que Rush (o Sellers) ejerce de coro griego y habla directamente al espectador transformándose en esos mismos personajes que fueron o son reales: los padres de Peter, sus mujeres, Blake Edwards... es como si Peter Sellers hiciera de Rush que a su vez interpreta a un personaje y a varios al mismo mientras también se mete en la piel de hombres y mujeres de carne y hueso que al mismo tiempo son, a su vez, personajes... algo confuso quizá, pero se podría resumir como un biopic de Peter Sellers inmerso en una película de un Sellers falso.
En el resto del reparto destacan Emily Watson (¿lo mejor que nos ha dado el señor Trier? probablemente) como la primera mujer de Sellers, además de la espectacular Charlize Theron que da vida a la segunda mujer del actor que fue mujer de singular belleza también, Britt Ekland. Y además actúa bien y sin necesidad de emplastes ni cataplasmas. John Lithgow deja aquí sus espectaculares histrionismos de padre marciano y nos ofrece a un curioso Blake Edwards, mientras que el siempre elegante Stephen Fry es el aprovechado gurú visionario. Hay otros cameos de personajes famosos a lo largo de la película, y de todos seguramente el que menos me convenza sea el de Stanley Kubrick.
Y poco más resta por decir. Si son incondicionales de alguno de los actores citados seguramente quieran ver Llámame Peter. Otros quizán prefieran revisionar alguno de los clásicos de Peter Sellers, lo cual evidentemente no puedo reprocharles. Yo de ustedes le daría una oportunidad a la película, aunque sólo sea por curiosidad.

8 comentarios:

Akeru dijo...

No se como fue Peter Sellers en su vida, ni creo que me interese... quiero decir que lo que realmente me importa de él, es el genio demostrado en sus peliculas. ¿Mi preferida? The party.
Besos apasionados desde la noche...

Kpax dijo...

El guateque, para mi una maravilla, no recuerdo haberme reido tanto como viendo esta película.
saludos

Jefe Dreyfus dijo...

pues vi la peli cuando se estrenó, más por el personaje que por la peli en si.. lo mejor es cuando su madre lo va a visitar durante el rodaje de dr. Strangelove..

Möbius el Crononauta dijo...

Akeru: pues Peter Sellers es uno de esos artistas cuya vida es tan fascinante como su propio trabajo. El guateque, todo un recital de genialidad.

Kpax: coincido, de lo mejor que nos dejó Sellers.

J.Dreyfus: ¡supongo que el seudónimo lo dice todo!

el rayo verde dijo...

muy buen post. Me ha encantado leerlo. Peter Sellers tuvo una vida confusa como sus personajes.

Psicodeliazombie dijo...

Se ve interesante... si tengo la oportunidad la veo...!!!

Noemí Pastor dijo...

A mí Sellers me gustó siempre.
Ahora me ha entrado la duda: ¿no había una biografía, libro de memorias o similar?

Möbius el Crononauta dijo...

Como es de suponer, hay varias, pero no estoy seguro de cuantas se han traducido al castellano.