martes, 12 de febrero de 2008

Mil y una maneras de abrir el capó de un coche


Seguramente el ángel del pelazo Michael Landon habría preferido ser recogido por el tío borracho de las barbas, aquél en cuya nevera sólo había cervezas y que gracias a un helado de fresa o algo así comenzo a creer. Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Aunque en los créditos iniciales de Autopista hacia el cielo todo era muy bonito, lo cierto es que en la serie Landon hacía parar al barbas a base de poderes angelicales.
Su nombre es Megan Fox. Quizás ella sea suficiente para que me anime a ver la revisión informática de la mítica serie Transformers. Por lo demás, no sé nada más de ella. En realidad, toda esta entrada es, como pueden comprobar, pura intrascendencia. Una mísera y poco imaginativa (hoy no es uno de esos días) excusa para publicar esa foto. Por las barbas del capitán Haddock que me dan ganas de llevar unas pinzas de batería en el coche. ¿Abriría el capó de su coche para mí? Si la respuesta fuera afirmativa, sufriría una transformación que ríanse de las de Optimus Prime. Hablando de pinzas y baterías, creo que la llamaré "Tenacitas". "Tenacitas" habría querido que me la comiera yo sólo. Homer me enseñó el camino. Shame, shame on me.

1 comentario:

Milgrom dijo...

Transformers es un divertimento chorra, pero tremendamente espectacular. Al igual que Megan Fox