viernes, 1 de febrero de 2008

I'm With The Band


Pamela Ann Miller, de Reseda, California, creció en el boom económico de los Estados Unidos de la posguerra, en los años 50. Podría haber sido una niña más que al crecer sentara la cabeza, se casara y se dedicara a criar unos cuantos hijos. Pero el rock and roll se cruzó en su vida, y un tal Elvis Presley la encadiló con su single Don't Be Cruel. En el verano del 62 una banda local comenzó a ensayar al otro lado de su calle. El magnetismo que ejercía el cantante sobre ella no podía ser obviado. En la escuela tonteó con el chico malo, el rebelde sin causa. A partir de entonces una joven adolescente envuelta en una de las décadas más profílicas en lo que a música se refiere logró vivir su sueño de ir más allá de los conciertos y los discos e intimar con sus ídolos. Ella fue una de las primeras groupies, y la historia la conocería como Pamela Des Barres.

I'm With The Band es la primera autobiografía escrita por la supergroupie Pamela. Tiene algunos otros títulos en la calle, pero éste es el que se centra en su evolución de típica adolescente a admiradora, amante y novia de algunas de las grandes estrellas del rock.

El libro comienza narrando brevemente su infancia y todo lo que rodeó sus primeros, centrándose sobretodo en sus días de instituto. Intercalando fragmentos de su diario adolescente Pamela Des Barres nos va relatando su pasió por esa música diabólica conocida como el rock and roll, a la par que asistimos a su evolución personal y a sus relaciones con los hombres, desde los típicos novios de instituto hasta su lento ascenso en la élite de las mujeres que seguían a las bandas de rock.
Resultan curiosas e hilarantes los fragmentos de su diario de cuando era una típica fan de los Beatles, con sus planteamientos y reflexiones realmente tontos tan propios de esa edad. Aunque ya por entonces fantaseaba con tener un encuentro a solas con su Beatle favorito, Paul McArtney, y quitarle toda la ropa. Más tarde comienza su evolución hacia el jipismo mientras escucha discos de Dylan y conoce al mismísimo Captain Beefheart. Cuando acude a un concierto de los Fab Four cree morir, y ella y sus amigas intenta colarse en el hotel donde se hospedan los de Liverpool, sin éxito. Resulta hilarante la pelea que tiene con sus amiguitas del alma cuando confiesa que también adora a los Rolling Stones (¡inaceptable! ¿Ser fan de Beatles y Rolling? No way!) y cómo se distancia de ellas bajo la influencia de Beefheart y un chaval de su isntituto, el típico inadaptado que escribe poesías. No tardarán en llegar sus primeros encuentros sexuales con novios y algún músico, y su (como no podía ser de otra forma) decepcionante desvirgamiento con Nick St. Nicholas, bajista de Steppenwolf.
A partir de entonces asistimos a una larga lista de amantes, que incluyen a rockstars como Noel Redding, Mick Jagger, Chris Hillman, la estrella country Waylon Jennings, un breve pero intenso noviazgo con Jimmy Page... al tiempo que nos relata su búsqueda de un amor verdadero, un compañero, ¡algo que es difícil de encontrar en una estrella de rock! También hay espacio para encuentros sin sexo de por medio con tipos como Jim Morrison, Gram Parsons Jeff Beck, los Faces o Alice Cooper, su amistad con Frank Zappa y su familia, y la experiencia del grupo femenino GTO's bajo la tutela del genio bigotudo. También nos describe su curioso noviazgo con el gigoló definitivo, el superdotado Don Johnson, un tipo que la tenía loca. Cuando la adolescente Melanie Griffith se cruzó en el camino de ambos todo se acabó, pero resulta interesante ver lo celoso y manipulador que podía llegar a ser el bueno de Don. Evidentemente era más que consciente del efecto que tenía sobre el sexo opuesto. El libro se cierra con el encuentro del que sería el hombre de su vida, Michael Des Barres, con quién se casaría y tendría un hijo.
I'm With The Band es un buen libro para entender el fenómeno de ser groupie desde dentro, y para echar un vistazo al lado más íntimo de algunas de nuestras rockstars favoritas. No se trata de que haya demasiada carnaza, ¡pero resulta interesante ver que alguien como Mick Jagger tiene un lado humano! Y es divertido leer sobre el aura intimidatoria que rodeaba al oscuro y retorcido Jimmy Page. Realmente él era el terror de cualquier groupie. Por último, el libro ofrece la oportunidad de hacerse la idea de cómo debía ser el tener veintitantos años en la California de los 60, cuando el amor libre, la filosofía oriental, el jipismo y sobretodo algunas de las mayores bandas del rock and roll parecía que fueran a dominar la Tierra.

Lamentablemente, parece que de momento el libro sólo se encuentra en inglés.

4 comentarios:

Angus dijo...

Muy interesante... No se si has leido Please Kill Me. También se habla (entre otras cosas) del fenómenos groupie, pero en vez de en la época Dorada del rock es en el N.Y. del Punk (Lou Reed, Bowie, etc). Está muy bien.

Higronauta dijo...

Fascinante historia, aunque, ¿está constrastada o son simples elucubraciones erótico-festivas de una femme cualquiera?? Dudeo desde la ignorancia...

Milgrom dijo...

Yo quiero pillar el libro (sí lo hay, que ahora no recuerdo) de las Plaster Caster y sus moldes de penes famosos. Pero de todos modos la vida de Pamela es suficientemente interesante por todos los tipos con los que se rodeó.

Psicodeliazombie dijo...

Pamela Des Barres... seeee la vi en el documental Metal: A Headbanger's Journey....