martes, 29 de enero de 2008

Hermanos de sangre



Nosotros pocos, felices pocos, nosotros, grupo de hermanos;
Pues el que hoy vierta conmigo su sangre
Será mi hermano; por villano que sea,
Este día le hará de noble rango:
Y muchos caballeros de Inglaterra, que ahora están en la cama
Se considerarán malditos por no haber estado aquí,
Y les parecerá mísera su valentía cuando hable alguno
Que combatiera con nosotros el día de San Crispín. (Enrique V, Shakespeare)
Tras la experiencia de Salvar al soldado Ryan el director Steven Spielberg y el actor Tom Hanks unieron sus bolsillos para crear una miniserie basada en el libro de Stephen Ambrose Band Of Brothers, que documentaba las vivencias de la Compañía E (o "Easy") perteneciente a la 101 División Aerotransportada del U.S. Army, una de las divisiones más famosas y laureadas de la Segunda Guerra Mundial.

Buscando en todo momento ser lo más verosímil posible, Hermanos de sangre nos acerca a la historia de aquellos jóvenes que un buen día se alistaron o fueron reclutados para luchar, una vez más, en la vieja Europa. Desde su período de entrenamiento hasta el final de la guerra en el Viejo Continente, en diez capítulos de cerca de una hora contemplamos no sólo las batallas en las que participaron (el archifamoso Día D en Normandía, la operación "Market-Garden", Bastogne...) sino su evolución como personas y sus diferentes actitudes e historias. La historia de Hermanos de sangre es la de unos jóvenes que maduraron de la forma más terrible, participando en una larga y cruenta guerra.

El sello de Spielberg se nota en todo lo que al estilo general de la serie. Los que hayáis visto Salvar al soldado Ryan sabéis a qué me refiero: una fotografía fría, un estilo narrativo próximo al documental, un formidable uso de los efectos especiales, batallas con mucho movimiento de cámara, y (sin que yo sea un experto en la materia) una sensación de total verosimilitud en cuanto a uniformes, armas, vehículos, etc. Spielberg no ejerce labores de dirección, pero da la sensación de que todos los directores contratados para dirigir los diversos capítulos han debido de seguir unas claras directrices del rey Midas hollywoodiense.



Los capítulos se suelen iniciar con algunos testimonios de veteranos de la Compañía E, ayudando al espectador meterse en la historia e identificarse de una manera más sencilla con los personajes de la pantalla. También acertadamente se han elegido a actores desconocidos o apenas populares para dar al conjunto una gran dosis de realismo. Salvo por el personaje del capitán instructor del campo de entrenamiento (uno de los actores de Friends al que no tengo mucha simpatía) el resto de intérpretes no suelen ser rostros que uno vea todos los días. A pesar de ello las interpretaciones de la gran mayoría de ellos son realmente estupendas.

Hermanos de sangre es una mini serie excelente, donde cada detalle parece haber sido cuidado, y cuya historia da la impresión de carecer de personalidad propia, es decir, que según las propias opiniones o vivencias del espectador podría considerarse antibelicista o no. Obviamente esto no es Apocalypse Now, y la mejor prueba de ello es que es que ha contado con asesoramiento militar (el coronel Sink es interpretado por el asesor y ex-Marine), pero por otro lado tampoco nos encontramos ante una "patriotada" como Top Gun. No se glorifica la guerra, pero sí se habla de héroes, de valientes y cobardes, de gente que pierde piernas, brazos o son aplastados por tanques, de soldados que en un descuido una bala les abre el cráneo. En definitiva, no hay ningún John Rambo que aplaste una división él sólo: todos los hechos narrados son, al parecer, tan reales como ocurrieron.



Siendo éste un proyecto de Spielberg no podían faltar las grandes escenas de acción y los momentos más dramáticos. El salto de los paracaidistas sobre Normandía puede calificarse de espectacular, prácticamente a la altura del mismo desembarco descrito en Salvar al soldado Ryan. Aunque por momentos uno tenga la sensación de estar inmerso en una partida del Call Of Duty las escenas de los combates son adrenalíticas sin perder dosis de realismo. Los directores han sabido hacer llegar esa sensación de vulnerabilidad y peligro que debe rodear a batallas de ese tipo. Me vienen a la memoria escenas como la de la destrucción de unos cañones en Normandía o la del sitio de Bastogne, donde las descargas de la incesante artillería germana llegan a poner los pelos de punta.
Un capítulo especialmente dramático es uno titulado "¿Por qué luchamos?", que se centra en el día en que la Easy descubrió un campo de concentración nazi. Unos soldados asqueados de la guerra y que han perdido a muchos amigos y compañeros descubren la barbarie del Holocausto, y aprenden que su sacrificio es más importante de lo que pudiera parecer en un principio. Es en ese mismo capítulo donde se nos retrata más de cerca a los alemanes, un pueblo que sufre y paga las consecuencias de la locura de su líder. Mientras tocan los violines y el chelo en un arrasado pueblo germano, uno puede llegar a comprender que más allá de Aliados y fuerzas del Eje había seres humanos, y que en la mayoría de casos la guerra fue igual de terrible para todos.



Resumiendo: aquellos que estén interesados en conocer cómo se vivió la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de una compañía de soldados norteamericanos, o gusten del estilo de Salvar al soldado Ryan, Hermanos de sangre es un título imprescindible. Los que no gusten del género bélico o no estén muy interesados en historias pasadas, tal vez no debieran molestarse en ver la serie.

3 comentarios:

Milgrom dijo...

Ésta la tengo en DVD, pero aún no la he visto. Es que tengo una de material por visionar...

sammy tylerose dijo...

Hermanos de sangre es impresionante, que ganas de coger tu fusil y ser uno de los muchachos!
Q blog tío, aqui tengo horas de deberes para leer...este finde me quedo en casa, jejeje.

Möbius el Crononauta dijo...

Gran serie, en efecto. ¡No te quedes en casa y descarga el fusil!