jueves, 31 de mayo de 2007

La aldea del Arce


Sí, uno es un tierno infante y pasa por alto muchas cosas que con los años resultan cuanto menos horribles. ¿Podía tener algo de bueno una serie llena de conejitos y ositos con canción incluida de Emilio Aragón? Claro que sí, la serie tenía a Gretel, el bandido.
En un pueblecillo campestre los zorros eran los que miraban al resto por encima del hombro, pero el resto de habitantes eran tan pijos y ñoños como ellos. Por suerte, ahí estaba Gretel para aguarles las fiesta, un hippie a lo Altamont armado con espada que vivía en el bosque y que se moría de hambre ante las risas de los parroquianos y el odio y represión de la policía. ¿No es digno de compasión? Aún así, se las ingeniaba para darse al pillaje en cada capítulo, pero ahi estaba la dichosa Patty para dar con sus planes al traste. Imposible olvidar la cazallosa voz de Gretel (excelentemente doblado por Manuel Peiró) mientras se lamentaba de su desdicha corriendo delante del perro policía. Un hombre (o más bien lobo) de su coraje merecía algo mejor.


Gretel, una víctima del sistema

Los mejores pechos de Hollywood


Es inevitable, hablar de Tony Curtis y acordarme de Janet Leigh es todo uno. El guaperas de Curtis estuvo casado con Janet unos cuantos años, y no queda más que felicitarle por ello. Muchos tal vez conozcáis mejor a su hija, Jamie Lee Curtis, que protagonizó una de las escenas más cachondas (incluyendo las dos acepciones habituales del término) en la película Mentiras Arriesgadas. Los genes tarde o temprano han de salir por alguna parte.
Janet Leigh desarrolló una activa carrera como actriz desde finales de los años 40 hasta los años 60. Irónicamente fueron 20 minutos de película (o más bien apenas dos minutos) lo que garantizó a la actriz su puesto en la inmortal memoria colectiva de los cinéfilos. La escena de su asesinato en Psicosis, con ducha incluida, ha traspasado las fronteras de la pantalla y se ha convertido en un icono por sí mismo. Janet Leigh, ducha y cuchillo equivalen a CINE en mayúsculas, como los simios de 2001: Odisea en el espacio o la bicicleta volante de E.T.
Hubo actrices mejores, pero Janet Leigh fue una buena actriz, siempre profesional, y que con levantar un dedo podría barrer a todas las J Los y Sandra Bullocks del mundo cinematográfico. Y, en fin, no creo que a ninguna mujer le guste ser recordada sólo por eso, y no me refiero a la ducha. Y no os molestéis, los pocos desnudos que se puedan atisbar en dicha escena son de una doble. Quiero decir, ya en su época, Janet Leigh fue apodada busto de acero. Y poco más hay que decir, al título me remito. Allá donde estés, perdóname Janet, pero... ¡buf!

miércoles, 30 de mayo de 2007

Cartas desde Iwo Jima


El "Rey Midas" de Hollywood, Steven Spielberg, poseía los derechos de cierto libro sobre las vivencias de los héroes de Iwo Jima, un grupo de marines que se convirtieron en un símbolo al aparecer en una de las fotos más famosas del pasado siglo. Sin embargo, Spielberg se encontró con Eastwood, y hablando sobre el proyecto, decidieron que sería éste último quién la dirigiría, mientras Spielberg se encargaría de la producción.
Cuando interpretaba a un silencioso pistolero vestido con poncho poco podría imaginar aquel joven Eastwood que medio siglo después sería considerado "el último de los clásicos". Aunque generacionalmente Eastwood pertenezca al declive del sistema de estudios hollywoodiense, su filmografía como director le emparenta más con directores como Ford, Sturges o Hawks (sin olvidar que los mentores de Clint, Don Siegel y Sergio Leone, fueron también producto de la obra de aquellos directores irrepetibles). Por tanto (y sin desmerecer en absoluto la maestría de Spielberg) se presentaba pues como el candidato perfecto para llevar a cabo el proyecto del "Rey Midas".
Durante la producción de Banderas de nuestros padres, a Eastwood se le ocurrió que sería interesante contar también la misma historia pero desde el punto de vista japonés. Si en la versión americana nos encontramos ante la realidad de un pretendido heroismo que esconde miserias y virtudes, el horror de la batalla y el trauma postbélico, Cartas desde Iwo Jima sirve para humanizar al típico enemigo que siempre nos ha llegado desde Hollywood. Tal vez en esta cinta Eastwood fuerce un poco más su visión omnisciente del conflicto. Los héroes de las barras y estrellas de Iwo Jima aparecen totalmente humanos en su gira por los Estados Unidos. Los anónimos soldados japoneses que en un principio parecen dispuestos a morir por defender a su pais, vistos más de cerca, son seres humanos envueltos en un terrible conflicto. Tan humanos como esos americanos que un buen día izaron una gran bandera norteamericana en la cima del monte Suribachi.
Y es que ambas películas no deberían ser disociadas. El díptico formado por Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima son las dos caras de una misma moneda, la cruenta batalla de Iwo Jima.
Para un espectador occidental, acostumbrado a ver el mundo a través de Hollywood, puede resultar impactante ver cómo un soldado norteamericano dispara a sangre fría a un prisionero japonés desarmado. Y ésa es la grandeza de Eastwood, intentar ser un observador omnisciente e imparcial de un conflicto que es tan sólo una metáfora de cualquier conflicto que en el mundo haya sido. Ya que, en definitiva, si algo permanece inalterable en un mundo que no para de evolucionar es todo aquello consustancial a la guerra. Aquél que se vea obligado a dejar a atrás a su familia o su propia inocencia para matar y luchar por un ideal, una patria, o simplemente por que sea obligado a ello, probablemente sentirá lo mismo sea un campesino del Medievo o un Marine estadounidense.
Hay que dar gracias a Spielberg de que apoyara a Eastwood al llevar adelante no sólo el film americano sino también el japonés. En un mundo ideal Eastwood no necesitaría de productores ajenos para financiar sus películas, pero el viejo Hollywood nunca ha sido un paraíso.
Banderas de nuestros padres es una película muy interesante, dónde algunos han querido ver la mano alargada de Spielberg. Es cierto que la película parece distinta a la labor habitual del viejo director, y, aunque no descarto que Spielberg haya aconsejado más de la cuenta, también hay que tener en cuenta que Eastwood siempre ha tenido muy claro que un poco de comercialidad no es mala si ésta le permite luego asumir sus propios proyectos más personales. En esta ocasión no necesitaba de tales apuestas, pero creo intuir que en Banderas de nuestros padres quería plasmar un momento de la historia de los EEUU y dirigirla a sus mismos compatriotas. y dado que Spielberg, Hollywood y Estados Unidos son prácticamente lo mismo, tal vez podamos hallar aquí una posible explicación a esa forma de rodar la película.
De lo que no cabe duda es que Cartas desde Iwo Jima es un film más personal, intimista, con una historia en la que parece que el viejo Clint se sentía más cómodo. Uno de los pequeños fallos de Banderas de nuestros padres es el reparto. Decidido a rodar una historia lo más verosímil posible, Eastwood se rodeó de un reparto de caras desconocidas y jóvenes, lo que ha provocado que algunos de los personajes esten faltos de carácter.
Ocurre todo lo contrario en el lado japonés. Si hasta un miembro de una boys band japonés resulta acertado en su papel como el joven soldado Saigo, el resto no podía ser menos. Y destacando sobre los demás tenemos a Ken Watanabe como el general Kuribayashi. Watanabe ya había llamado mi atención en El último samurai, siendo de lo mejor en una película fallida en todos los sentidos. Como Kuribayashi, Watanabe logra toda la atención del espectador interpretando al viejo general que fue un día amigo de americanos, y que aún sabiendo que la guerra esta perdida, se aferra a su deber como militar y a su esperanza de que el sacrificio sirva para ayudar a su familia y a todas las familias del Japón imperial.
Las dos películas cuentan con espectaculares escenas bélicas, de una calidad digna de mención. Ver ambas cintas en el menor tiempo posible le brinda a uno la posibilidad de contemplar escenas similares desde dos o más puntos de vista, como si de una escena rodada con multiángulo se tratase.
Si Cartas desde Iwo Jima es superior a la versión norteamericana es por contar con una historia más interesante, siendo prácticamente un drama épico, y con una sensibilidad especial de la que Banderas de nuestros padres carece. Aun así, ambos trabajos son recomendables, y no hay que olvidar que Eastwood es alguien imprescindible. Incluso su lado comercial está por encima de películas hechas para consumidores de palomitas. Hacéos un favor y no dejéis pasar lo que el último de los grandes tiene para ofrecer.

viernes, 25 de mayo de 2007

30 años de saga galáctica


Un 25 de mayo de 1977 la saga más importante del siglo XX y de lo que llevamos de siglo era estrenada en los Estados Unidos. Después de Star Wars la vida de muchos de nosotros no sería igual.
Aunque mi primer contacto con la saga se produjo con El retorno del Jedi, años después pude experimentar lo que pudieron sentir aquellos afortunados espectadores de 1977 en la oscuridad de una sala. La ya mítica frase "Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana", esas letras que se perdían en el espacio poniéndonos en situación (como ocurría en cada capítulo televisivo de Flash Gordon, entre cuyos seguidores se encontraba un joven George Lucas), el espacio estrellado. Cuando las naves espaciales comenzaban a aparecer desde aquél ángulo tan extraño uno podía percibir que se encontraba ante una película diferente. Y desde luego cuando el villano definitivo, Darth Vader, aparece por la puerta, uno podía llegar a estremecerse. La realidad había muerto, lo único que importaba era lo que ocurría en la pantalla.
A veces ciertos artistas o productos que logran arrastrar a una gran masa de seguidores tienen, a su pesar, una legión de fans que deja mucho que desear. Gente con inquietud nula cuyo mundo parece reducirse a un gueto donde sólo entran Nirvana, Springsteen o en este caso Star Wars. Si por un lado esos fans mantienen una fe a prueba de bombas y son en gran parte responsables del mantenimiento del mito a flote, por otro lado su falta de criterio resulta, como diría el propio Vader, molesta. Algunos me contarían entre ellos, quizás otros no. Sólo espero que si me encuentro a alguien disfrazado de Ewok pueda mantener con él una conversación sobre Lauren Bacall. Si no, por mí puede volverse a la luna de Endor.
No puedo imaginarme cómo es descubrir esta saga siendo un adulto. Lo que uno conoce siendo un niño puede ser perfectamente un pedazo de mierda, pero a uno le gustará por nostalgia o por algún otro motivo infantil. Yo amo la trilogía original, y detesto la nueva. Pero sé que mucha gente vio por primera vez Star Wars con pelo en el pecho y cayeron rendidos igualmente. Da igual lo que muchos puedan decir sobre la saga: que si es infantil, si tiene nulo valor cinematográfico, o lo que sea. Para mí Star Wars y El anillo de los Nibelungos son dos sagas intemporales, y nada podría hacerme cambiar de opinión.
¡Feliz aniversario!



Darth Vader imponiendo su ley

El quimérico inquilino


No quiero extenderme mucho, tan sólo intentar capturar el momento. El quimérico inquilino, de 1976, rodada en Francia por Roman Polanski, es, hasta la fecha, la mejor película que he visto de él (nota: no he visto La semilla del Diablo). Me parece incluso superior a El pianista.
El quimérico inquilino no es sólo un thriller psicológico, va más allá, es un canto fúnebre a la vida urbana, un delirio opresivo donde alienación y locura van de la mano. Nuestros vecinos son completos desconocidos, a veces la gente parece observarnos... La maestría de Polanski al distorsionar la realidad y engañarnos con su verdad es admirable, y el acabado de algunas escenas es realmente impactante. Esos rostros, el grito subhumano, los extraños delirios, las inquietantes escenas en el baño... Tal vez no sea la película idónea para ver en un mal día, pero es un film brillante, de esos que le hacen a uno adorar al séptimo arte. Tratar de resumir el hilo argumental sería inútil, vedla y sacad vuestras conclusiones. Extraño y soberbio a la vez, es todo cuanto puedo decir.

jueves, 24 de mayo de 2007

Guillermo el Proscrito



Humbertito Lane. Así se llamaba el archienemigo de Guillermo Brown, un niño de 11 años que trata de salir adelante en un incomprensible mundo de adultos.
Y es que en la época de una joven Richmal Crompton (1890-1969) los libros sobre niños repelentes de ojos azules y cabellos con grandes bucles dorados hacían furor. Crompton, que había tenido que renunciar a su puesto de profesora cuanto contrajo la poliomelitis, se decidió a crear un niño mucho más real, travieso e inconformista, pero lleno de imaginación e infantiles inquietudes. Un niño que se ensuciaba, se peleaba y se rompía los calcetines y los zapatos, no una especie de angelito que ayuda a todo el mundo y nunca rompe un plato. Cualquier profesor sabe que niños así no existen.
Guillermo tal vez no cuente con las ingeniosas frases del Nicolás de Goscinny, pero es una fiel representación del mundo visto por un escolar de 11 años. La gran virtud de Crompton es que comprendía a la perfección la forma de pensar de los niños, logrando retratar una infancia realista con la que muchos se podrán identificar. Por otro lado la escritora aprovecha para ironizar una visión de la sociedad inglesa de entreguerras, y un retrato familiar de lo más disparatado y diverso: una madre abnegada y paciente que siempre trata de dar buena impresión ante las visitas; un hermano mayor que se enamora cada dos segundos y una sexy y pelirroja hermana mayor que gusta de volver locos a sus pretendientes.
Por no sé que motivo la serie de libros de Guillermo tuvo un enorme éxito en la España de la posguerra, y se editó toda la colección en unos cuidados libritos ilustrados con maestría por Thomas Henry. Por desgracia no he podido encontrar el dibujo de Guillermo y sus Proscritos que adornaba la parte interior de las tapas, pero era una imagen antológica: cuatro niños feos y malcarados asomados a una valla clavando su fiera mirada al lector.



Richmal Crompton

Espartaco, la forja de un rebelde


Imaginad por un momento: mediados del siglo XIX, Estados Unidos de América. Una revuelta de esclavos negros se convierte en una guerra de liberación que llega a amenazar la seguridad de la propia nación. Por supuesto, nunca ocurrió y jamás podría haber ocurrido, pero dos mil años antes las circunstancias y el hombre adecuado para aprovecharlas se conjuntaron para dar paso a la rebelión de esclavos más famosa de toda la historia.
Su leyenda va más allá de biopics cinematográficos y de calenturientas saunas, cualquiera que lea estas líneas ha oido su nombre. Podéis no saber cuándo o dónde vivió, o lo que hizo, pero estoy seguro de que le conocéis. Su nombre era Espartaco, era tracio y nació siendo un hombre libre.
En la montañosa Tracia (que comprende las actuales Bulgaria, Grecia y Turquía occidental) los hombres de baja condición que querían salir adelante acababan indefectiblemente sirviendo en el poderoso ejército romano. Espartaco fue uno de esos hombres, y fue entrenado según las tácticas militares romanas de la época. Aquella circunstancia sería clave en su futuro y también en su destino: obligado a luchar contra su propio pueblo, Espartaco desertó. No tardó en ser capturado, y tanto él como su mujer fueron vendidos como esclavos.
En el sur de Italia Espartaco comenzó a ser entrenado como gladiador en Capua. Corría el año 73 a.C. Allí llegó a forjar algunas amistades, entre ellas la del galo Criso. Y entre todos decidieron que no podían seguir siendo esclavos más tiempo. Con unas improvisadas armas Espartaco y sus compañeros acabaron con los guardias y huyeron hacia el monte Vesubio.
Los 70 gladiadores iniciales pronto crecieron en número: la noticia se extendió rápidamente y muy pronto esclavos fugados o liberados se unieron a la causa. Un pequeño contingente de esclavos estaba pues dispuesto a resistir.
La noticia no causó gran alarma en el Senado romano. Tardaron en actuar, totalmente convencidos de su victoria, y dieron tiempo al pequeño grupo de esclavos a organizarse. Por otra parte, las legiones romanas, el arma militar más temible de su tiempo, estaban fuera de Italia, manteniendo el orden en las provincias o combatiendo con los enemigos de Roma. Por lo tanto se decidió enviar a tres mil milicianos para acabar con la rebelión. Una vez llegados al Vesubio sitiaron a Espartaco y sus hombres.
Pero el tracio no se dejó amilanar. Aprovechó la noche para burlar a los romanos y atacarles por la retaguardia. El inexperto pretor que mandaba las milicias no había fortificado el campamento ni establecido guardias adecuadas. La victoria para Espartaco fue total. La noticia de la victoria sorprendió más que inquietó a los senadores de la ciudad eterna. Sin embargo, dio a miles de esclavos en toda Italia una esperanza de libertad. Muy pronto miles de ellos se unieron al nutrido grupo de rebeldes.
El gladiador tracio se había revelado como un excelente estratega, dotado de una gran intuición para la batalla y siempre consciente de la realidad. Su entrenamiento como legionario romano fue crucial, pues de ese modo conocía el modo en que luchaban las tropas romanas y el mejor modo de vencerlas. Sabedor de que era inútil enfrentarse a las legiones en campo abierto, Espartaco llevo a cabo una táctica de supervivencia, parecida a una guerra de guerrillas. Su único objetivo era alcanzar la libertad, pero mientras debía aprovisionar a lo que eran ya varios miles de esclavos y trazar un plan para escapar de las garras romanas.
Los pillajes eran el único modo de aprovisionamiento para los rebeldes, y con cada granja y cada pueblo saqueado decenas y decenas de esclavos liberados o huidos se unían al que ya era un ejército rebelde en toda regla. Pero por supuesto Roma no iba a permitir que sus posesiones huyeran así como así.
Por dos veces envió Roma a sus tropas, y por dos veces fueron derrotadas. Espartaco había creado un eficaz sistema de entrenamiento, y los inexpertos reclutas enviados desde Roma no fueron rivales para los curtidos esclavos y gladiadores. Una vez llegado el invierno, las tropas esclavas se acuartelaron mientras se preparaban para las nuevas luchas de la primavera.
Los cónsules electos del año 72 a.C, Gelio Publícola y Cornelio Léntulo, fueron enviados junto con sus fuerzas para sofocar de una vez por todas la rebelión. Por su parte, Espartaco, con un ejército que ya constaba de unas 70.000 personas (incluyendo a mujeres, niños y ancianos), estaba dispuesto a llevar a sus gentes al norte de la Península Itálica y escapar por los Alpes.
Pero muchos de sus hombres tenían una idea distinta. Tras la sucesión de victorias sobre los romanos y los cuantiosos saqueos, muchos rebeldes confiados creían poder vencer a Roma, o al menos despojarla de sus riquezas para luego emprender una nueva vida. Desoyendo a Espartaco, Criso lideró a miles de esos descontentos y se dirigió hacia el sur de Italia. Espartaco continuó su camino hacia el norte.
Los dos ejércitos romanos se separaron para acabar con los dos grupos; mientras uno corría a cortar el paso a Espartaco, el otro se aprestaba a plantar batalla a Criso. Éste, con un ejército inferior en número y sin la experiencia del tracio, sucumbió con todos sus acólitos.
El líder tracio tan pronto como conoció la noticia se decidió a atacar a las fuerzas romanas. Primero derrotó a uno de los ejércitos romanos, después al otro. Una vez más, el ejército de esclavos humillaba a la todopoderosa Roma.
Las razones de lo que aconteció a continuación no están claras. La hipótesis más generalizada es que gran parte de los seguidores de Espartaco se negaron a marchar hacia el norte. Las causas tal vez pudieran ser otras, pero sea mito o realidad, la imagen romántica del líder que decide permanecer junto a su familia, su pueblo, los esclavos que le han acompañado tan fielmente, es irresistible. Un hombre que anhelando la libertad se ha enfrentado a la potencia más grande de su tiempo, renuncia a ella por fidelidad a los suyos. Heroicismo en estado puro. Ya que si los acontecimientos se desarrollaron de esa manera, Espartaco sabía perfectamente que regresar al sur era un suicidio. Las posibilidades de sobrevivir eran muy remotas.
Hasta la derrota de los dos cónsules, ningún general romano había siquiera pensado en dirigir sus tropas contra los esclavos. Para un militar, derrotar a un puñado de evadidos no representaba ningún honor. Pero en la intrincada vida política de Roma, las oportunidades se presentaban para ser tomadas por el más audaz.
La situación en Roma era muy distinta a la de meses atrás. La derrota de los cónsules había sembrado el pánico entre la población, y se temía que Espartaco cayera con sus rebeldes sobre la capital. La situación no era halagüeña, pero cualquiera lo bastante inteligente sabía que quién derrotara al tracio y salvara a Roma tendría a ésta en sus manos. Con los mejores generales romanos en el extranjero, el hombre más rico de su tiempo, Marco Licinio Craso, se ofreció a pagar varias legiones de su propio bolsillo para acabar con el enemigo. El Senado aceptó, y entre las legiones aportadas por Roma y por el propio Craso se formó un ejército de diez legiones, unos 60.000 hombres.
Una primera refriega entre Craso y Espartaco se saldó con una victoria a favor de éste. Un subordinado del romano desoyó sus órdenes, y atacó directamente al ejército esclavo. Muchos orgullosos legionaros acabaron lanzando sus armas y huyendo. Un error que Craso no volvería a cometer.
En la primavera del 71 Espartaco había acampado en la región de Calabria. Su plan era huir por el estrecho y establecerse en Sicilia. Para ello había alquilado varios barcos a piratas de la región. Mientras Craso cercaba en aquella estrecha franja a los rebeldes, con el paso del tiempo Espartaco comprendió que los barcos nunca aparecerían. Había sido engañado.
Ya no quedaban más recursosni vias de escape, sólo cabía luchar. Vencer o morir. Como prueba de su determinación, Espartaco crucificó a un prisionero romano frente a las líneas de Craso. La crucifixión era un castigo aplicado sólo a esclavos, por lo que crucificar a un ciudadano era una gran ofensa. Estaba claro que no había vuelta atrás.
Era obvio que todo estaba perdido. Concluidos varios de los conflictos externos, dos competentes generales romanos se dirigían a toda velocidad hacia Italia. Mientras el tiempo apremiaba, Espartaco logró quebrar las defensas romanas y huir hacia Brindisi. Pero Craso reaccionó rápidamente e interceptó a los rebeldes en Lucania. Reforzado con las veteranas legiones venidas del extranjero, la batalla que se libró a continuación significó una masacre para las tropas rebeldes. El propio Espartaco, cuyo cadáver nunca fue localizado, sucumbió probablemente en la batalla. El sueño de la libertad había terminado.
Sin embargo el triste capítulo final aún no se había cerrado. Craso estaba decidido a resacir a Roma y dar un cruel ejemplo del poderío romano. La Vía Appia, una de las principales articulaciones de Italia con más de 560 km de longitud, sirvió de escenario para el terrible castigo que Roma infligió a los rebeldes. A lo largo de la carretera 6.000 esclavos fueron crucificados y quedaron como mudos testimonios de lo que aguardaba a todo aquél que osara oponerse al Senado y al pueblo romano.
Aun así, el nombre de Espartaco se convirtió en sinónimo de rebeldía, de lucha por la libertad y por la igualdad entre los hombres. Su leyenda ha servido durante siglos a las causas y rebeliones (tanto personales como colectivas) que se han producido desde entonces, y ha quedado impresa en la memoria colectiva de la mayoría de ciudadanos libres de este mundo.

martes, 22 de mayo de 2007

Y Dios creó a la mujer




Ése fue el título que lanzó al estrellato a Brigitte Bardot, y que supuso una conmoción en el hogar de la libertad al mostrar una nueva forma de hacer cine que abrió los ojos a muchos artistas en Hollywood. Aquél nuevo y sensual lenguaje europeo iba a determinar muchas producciones de Tinseltown en los próximos años. La era de Acuario había llegado a Hollywood.

Tintin


Aprovechando que se cumplen 100 años del nacimiento de Hergé, creador del insigne Tintin y del todavía más insigne Haddock, me gustaría rendir un pequeño tributo a una obra que me ha acompañado durante muchos años. Es curioso, pero no puedo recordar cómo era la vida sin algún álbum de Tintin rondando por casa.
Por supuesto no es la única obra del maestro Hergé, pero si por algo es recordado el dibujante belga es por ese pequeño periodista. Como todo personaje que acaba transgrediendo las dimensiones a las que lo confinó su autor, Tintin acabó siendo odiado por el propio Hergé. Encontrar la motivación para realizar una nueva aventura con Tintin y Milú le resultaba cada vez más mortificante, quería hacer cosas nuevas, pero la presión era enorme, ya que la gente solo quería más y más Tintin.

Hergé


Y resultan curiosas las polémicas que ha llegado a crear el amigo Tintin. Desde rumores de homosexualidad por esa extraña amistad con sus amigos y la nula presencia femenina en la vida del joven réporter, hasta (las más fundadas) acusaciones de fascismo. Aunque esto último no es lo que parece. Un joven e inocente Hergé comenzó a publicar las historias de Tintin en el suplemento Le Petit Vingtième para niños de un famoso periódico de tintes católicos. El director del periódico era un ultracatólico de derechas admirador de Mussolini que marcó el carácter retógrado de las primeras aventuras de Tintin, sobretodo en las obras En el pais de los Soviets y Tintin en el Congo. Cuando uno lee de pequeño la historia africana uno no podía ser consciente del colonialismo subyacente en la obra. Y aunque muchas frases fueron cambiadas en su día para minimizar el efecto fascistoide, aún subyace el carácter moralizante del hombre blanco superior.
Otra tonta acusación fue la de colaborador de los nazis. Cuando ya había marcado las distancias con sus primeras obras (no es casualidad que El cetro de Ottokar, publicado en 1938, hable de una conspiración para un golpe que derribe a un gobierno legítimo por parte de un gobierno fascistoide extranjero), la Segunda Guerra Mundial afectó también la vida de Hergé. En una Bélgica ocupada el dibujante simplemente trató de seguir trabajando como buenamente pudo, lo que a la postre le valió acusaciones de colaboracionista y sandeces semejantes.
Por suerte el tiempo ha situado a Tintin como una de las mejores y más populares obras del noveno arte, y siempre es un placer volver a releer esos viejos álbumes llenos de aventuras, joven inocencia y Loch Lomond.
Aunque también puede resultar divertidas las extrañas versiones que de Tintin circulan por ahi, como Tintin in Thailand, donde descubrimos a un Tintin salido del armario que junto con sus amigos está dispuesto a disfrutar de los encantos sexuales que el país ofrece a todo turista que pasé por allí. ¡Ah, Tintin, amiguito, you're wicked!


Serpico


En la década de los 70 la colaboración entre el director Sidney Lumet y el actor Al Pacino fue breve pero intensa, dando a luz dos de las mejores películas de aquellos años, Una tarde de perros y Serpico. La primera es un pequeño clásico de esos que uno siempre vuelve a ver complacido de tanto en tanto, una historia que en cierta manera ha marcado a las películas sobre atracos de bancos que la siguieron. Serpico tal vez no llegue al mismo nivel, pero es un buen film con una de las actuaciones clásicas de Pacino.
La película, basado en hechos reales, cuenta la historia de Frank Serpico (cuya vida seguramente daría no para una sino para varias películas de diverso género), un honrado policía que trata de luchar contra la extendida corrupción que asola al Departamento de Policía de Nueva York.
Simplemente, los fans del viejo Pacino que todavía no hayan visto ésta película deberían remediarlo cuanto antes y disfrutarán nuevamente del enorme talento del actor. Y para aquellos que no estén demasiado familiarizados con la obra del actor y quieran ir más allá de El Padrino, este film es un buen comienzo para seguirle la pista a uno de los mejores actores de los últimos 50 años.

domingo, 20 de mayo de 2007

Anochecer


Un planeta con seis soles. La luz es eterna, y sus habitantes es lo único que conocen. ¿Pero que ocurriría si de repente cayera la noche? De ese interrogante partió el famoso escritor Isaac Asimov para crear el que está considerado como uno de los mejores relatos cortos de ciencia-ficción de la historia, Anochecer. Se publicó por primera vez en 1941, en la ya mítica revista Astounding Science-Fiction, y desde su misma publicación la historia se convirtió en un clásico del género. Os dejo un enlace para que disfrutéis del relato.

Muérete, bonita


Armas, Dios y los concursos de belleza son algunos de los pilares que han forjado a los Estados Unidos de América. Todo eso lo podemos encontrar en Muérete bonita, un film del año 1999.
No siempre ocurre que cambiando de canal te encuentres con una película de la que en principio no esperarías nada y que sin embargo te sorprende con una propuesta interesante. Me ha ocurrido esta tarde con este título.
El film es un supuesto documental sobre un concurso de bellezas en un pequeño pueblo del Medio Oeste americano donde tradición y religión van de la mano. Pero no todo es lo que parece, y la realización del documental permite al espectador acercarse a las miserias que acechan tras la tranquila apariencia de un villorrio norteamericano temeroso de Dios.
La película está protagonizada por Kirstey Alley (una buena actriz de comedia que siempre me pareció muy desaprovechada), una entonces en ascenso Denise Richards y una adolescente Kirsten Dunst, sin olvidar a la siempre sexy Ellen Barkin.
El punto fuerte del film es una profunda ironía y una mala leche que rodean todo el film, y que se hacen patentes en algunas de las mejores escenas de la cinta; desde unos japoneses deseosos de ser americanos que han adoptado a una hija algo crecida para sumergirse de pleno en la cultura americana, mientras regañan a su hija biológica por hablar "mal" (esto es, en japonés) delante de las cámaras. O esas bellezas patriotas que adoran las armas y rezan a Dios, dispuestas a todo por ganar (y que tienen mucho en común con la Joy de Me llamo Earl), o quizás lo mejor de todo, la reina de la belleza de la edición anterior, ¡en tratamiento por anorexia! Y cuyo espectáculo delirante en la entrega de premios es también digno de mención.
El guión no es demasiado sólido pero hay algunas buenas frases para el recuerdo ("él no tiene culpa de haber nacido más simple que el mecanismo de un chupete").
En la parte negativa, creo que el gran error fue intentar ofrecer al fin y al cabo una comedia al uso, en vez de profundizar más en los golpes bajos al way of life americano y descargar más mala baba. De todas formas, la película es un perfecto entretenimiento para una aburrida tarde de domingo. Aunque si existe algún buen documental sobre los concursos de bellezas americanos seguro que la mierda está asegurada. La realidad siempre supera la ficción.

Spiderman meets The Ramones

viernes, 18 de mayo de 2007

Alternativa 3 y la docuficción


La ficción que trata de hacerse pasar por real seguramente sea tan vieja como la humanidad, aunque los medios modernos de comunicación se convirtieron en un vehículo perfecto para tales menesteres. Probablemente podríamos remontarnos al programa radiofónico de Orson Welles y su Guerra de los Mundos como el primer caso de docuficción, aunque realmente no fuera intención de Welles (al menos no reconocida) hacer pasar los hechos por realidad, ya que hubieron varios factores que provocaron aquella famosa histeria colectiva.
Entre programas de televisión sobre lo paranormal y este tipo de documentales hay una gran diferencia, aunque siempre habrá alguien que considere ambos como un vehículo de entretenimiento digno de poca estima y que además puede pervertir o confundir la mente de la gente sencilla. En mi opinión no creo que se llegue a tal extremo (o en todo caso no es más dañino que otros apartados de esta sociedad), aunque es un riesgo más que posible, pero de momento dejaré de lado los primeros para centrarme en los segundos, los documentales de ficción.
El documental (ficticio, por supuesto) que sirve de inspiración para esta disertación es Alternativa 3, un viejo documental difundido en un canal de televisión inglés en 1977 y que causó una gran polémica en su día.
Lo que me atrajo del documental en un principio fue la historia, por lo cual me decidí a buscarlo y verlo. Y para dejarlo claro desde ya, el documental en sí, visto actualmente, es bastante cutrillo (¡si hasta un supuesto científico fue después personaje en la serie cómica Alló Alló!), aunque tiene algunos puntos álgidos como unas conseguidas imágenes marcianas.
Y ahora unos pequeños antecedentes: Science Report era un programa mono temático sobre ciencia y cada semana ofrecía un documental sobre cualquier aspecto relacionado con dicho tema. Para el día 1 de abril de 1977 (Día de los Inocentes en Inglaterra) se había preparado un falso documental sobre conspiraciones lunares y marcianas. Pero hubo ciertos problemas y su emisión fue retrasada, lo que llevó a una gran confusión y una posterior polémica aún mayor.
La historia en resumidas cuentas es ésta: lo que comienza siendo una investigación sobre la fuga de cerebros en Gran Bretaña se torna en la búsqueda de la verdad sobre una supuesta conspiración a nivel mundial (mmm, qué sería de nosotros sin los conspiranoicos. ¡Realmente orgásmico!) oculta a los ojos de la gran mayoría.
El calentamiento global y el "efecto invernadero" tienen sus orígenes en el siglo XIX, pero fue durante los 60 y 70 cuando comenzaron a cobrar un verdadero significado. Y uno de los grandes aciertos de Alternativa 3 fue establecer el punto de partida para su historia en dicha realidad. Básicamente, como todos podemos comprobar, la Tierra se está yendo al garete, y en el documental se presupone que ésto es algo inevitable. Así que una secreta reunión de científicos y expertos, al más puro estilo conferencia de Wannsee, se reunieron en un caserón para buscar posibles soluciones. Nacen así tres alternativas, tres soluciones. Desechadas las dos primeras, resta sólo poner en práctica la tercera, la Alternativa 3.
Pensemos en un mundo dividido en dos mitades, la Guerra Fría todo lo domina, y dos enemigos irreconciliables preparan sus arsenales. Ambas facciones se odian, pero una extraña paz reina entre ellas. ¿Se debe a la tan cacareada paridad nuclear? Sí, pero es mucho más divertido pensar que ambos hemisferios políticos han unido sus fuerzas para salvar a la humanidad, o a una representación de ella.
Sí, en películas, libros, series (ese homérico capítulo de los Simpson) se ha tratado mucho el tema. Si el mundo está perdido, salvemos una escogida representación de la humanidad y vayámonos a otra parte. Ésa es, en definitiva, la tercera alternativa.
Otro gran acierto del documental es jugar con el concepto conspiranoico que a tantos atrae y fascina. ¿Era posible, pues, que Estados Unidos y Unión Soviética estuvieran colaborando desde finales de los 50 para crear una base en la Luna que hiciera posible una colonización de Marte? Claro que no, pero para eso está la ficción. Así que lo que tenemos aquí son dos grandes potencias que engañan a sus pueblos (las misiones espaciales que todos conocemos son meros divertimentos para mantenernos ocupados) mientras científicos, artistas y otros prohombres en todo el mundo desaparecen misteriosamente. A mí me parece una historia fascinante que alguien debería recuperar y fabricar con ella una gran película del estilo Todos los hombres del presidente o El informe pelícano, que nos aleje de un pobre documental televisivo.
Todo esto en principio está muy bien, el problema sobrevino cuando el documental no se emitió cuando debía y miles de telespectadores quedaron totalmente confundidos. En los títulos de crédito salen los nombres de actores y actrices, y la fecha final es la original, 1 de abril, pero, ¿quién mira los títulos de crédito? Más cuando a uno le acaban de decir que el mundo se acaba y los gobiernos nos mienten. Obviamente visto la que se había montado, el canal televisivo emitió una declaración donde dejaba claro que todo era ficción. Pero todo el mundo sabe que para un conspiranoico convencido cualquier prueba de realidad es prueba de una conspiración aún mayor. Muchos creyeron que el gobierno inglés había obligado al canal a emitir dicha nota informativa. Genial.
Así, los confundidos en todo el mundo fueron muchos (aquí, el pobre doctor Jiménez del Oso tampoco fue menos) y ésa fue la historia. Lo cual no es óbice para que la docuficción pueda ser un gran vehiculo de entretenimiento.
Por ejemplo, el documental Dark side of the moon, u Opération Lune, emitido hace cinco años en el canal Arte. Ésta vez sí, es un producto de gran calidad que no provocó histerias y que también trataba una ficción interesante: la no alunización del Apolo XI. Un clásico de la conspiración.
Ver el documental algo empezado puede ser bastante confuso, como me pasó a mí y le habrá pasado a muchos que lo vieran en su día. Lo cual no es sino una prueba de lo bien hecho que está el documento. La premisa, como muchos ya sabrán, es que en 1969 el hombre no llegó a la Luna, y que nunca ha llegado. Fue todo un montaje de la CIA para engañar al mundo.
Y en aquella época, ¿quién podía crear un engaño de semejante calibre? ¡Stanley Kubrick, por supuesto! Fascinante, un plató, Kubrick, la CIA... realmente genial. Y aquí no tenemos simplemente un grupo de actores. El engaño rizaba el rizo y la propia viuda de Kubrick, Donald Rumsfeld y otras figuras de la ciencia y la política participaban en el juego. Y en los créditos, tomas falsas, para que no haya rastro de duda. La verdad es que es un documental ficticio muy bueno y entretenido.
No sé, la docuficción me parece muy entretenida, a pesar de los riesgos que entraña para la gran masa. No hace mucho los medios daban la noticia del pequeño caos que se había producido en Bélgica cuando supuestamente una de sus provincias había decidido independizarse. Telediarios y reporteros así lo afirmaron aquella noche. Aunque esto más que con la docuficción tiene que ver más con una dramatización à Orson Welles, es una prueba de lo sugestionables que podemos ser a veces. ¿Verdad? ¿Mentira? ¿Serendipia? ¿Llegará el día en que los preclaros y los famosos dejen el planeta y los pobres nos quedemos retozando en nuestra propia mierda? Bueno, finalizaré citando a Homer Simpson, quien reprueba a su afortunada hija Lisa que lo deje en un mundo agonizante.
Recuérdame así, Lisa... ¡lleno de furia asesina!

jueves, 17 de mayo de 2007

Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (IX)


Pentagram

La inestabilidad en la formación de un grupo de rock puede ser mortal para la vida del mismo grupo, a no ser que seas Jeff Beck. Es difícil seguir adelante si cualquier cosa que puedas tener entre tus manos se convierte en polvo a la mínima oportunidad. Sin embargo, a pesar de las muchas dificultades, cambios de formación, y el hecho de que grabaran su primer disco tras 15 años en la brecha, Pentagram lograron sobrevivir y todavía hoy sobreviven como una banda de fortuna. Si alguien en este país es inteligente, quizá pueda contratarlos para una gira y hacerme feliz. Su dilatada y confusa historia podría haber sido un guión de alguna película, sin embargo son hechos reales que convirtieron a la banda en uno de los grupos de culto por excelencia.
A comienzos de la década de los 70 el vocalista Bobby Liebling unió sus fuerzas con el guitarra y aporreador de baterías Geof O'Keefe para formar su propia banda de primario heavy metal siguiendo la estela de grupos como Blue Cheer, The Frost o Sir Lord Baltimore. Tras algunas pruebas y cambios, una formación más solida del grupo incluía a Liebling, O'Keefe a las baquetas, Vincent McAllister (bajista en la primera formación) como guitarra y Greg Mayne a las cuatro cuerdas. Ante tal desbarajuste decidieron que muchas horas de ensayo les vendrían bien.
Inquietos por ser relacionados con lo satánico lanzaron su primer single ("Be Forewarned/Lazy lady") como Macabre, aunque finalmente retornarían al original Pentagram. Fue también por aquél entonces, en 1973, cuando dieron su primer concierto, mientras un a la postre fugaz segundo guitarrista, Randy Palmer, se unía a la banda. También por entonces fueron a Nueva York a grabar algunas demos que dejaron inconclusas. Llegaron a conseguir una audición con Gene Simmons y Paul Stanley, pero por la razón que fuese éstos no mostraron mucho interés.
Con una carrera sin rumbo concreto, tensiones internas y problemas con los mánagers, el grupo se deshizo en 1976, aunque el cantante Bobby Liebling, dueño de los derechos del nombre de Pentagram, estaba decidido a seguir adelante con una nueva formación. Entre los nuevos miembros se encontraba la nueva mano derecha de Liebling, el batería Joe Hasselvander. La nueva cara de Pentagram no estaba destinada a durar mucho, y tras uno nuevo single en 1979,
"Livin In A Ram’s Head" b/w "When The Screams Come", nuevas diferencias acabaron de nuevo con el grupo.
Dos años después Hasselvander tocaba en un grupo doom llamado Death Row con un guitarrista obsesionado por Black Sabbath llamado Victor Griffin. Cuando Liebling pasó un dia por el local a hacer unas jams, la inspiración surgió y todos tuvieron claro el paso a seguir. Pentagram renacía de sus cenizas una vez más.
El debut discográfico de la banda llegó en 1985 con el LP Relentless, que pasó completamente desapercibido. Para cuando el disco se editó los viejos problemas habían vuelto y Hasselvander había dejado el grupo. Dos años después llegaba un nuevo trabajo, Day of Reckoning, llena de canciones oscuras muy cercanos al doom metal. Con Hasselvander de vuelta llegaba en 1995 el tercer disco de la banda, Be Forewarned. Obviamente no eran los mejores tiempos para un metal de ese calibre, y los fans de la escena doom estaban más interesados en otras cosas. Algo cansinamente, la banda volvía a separarse.
El verdadero gran acontecimiento para la banda se produjo en 1998, cuando una discográfica publicó sin permiso alguno Human Hurricane, un recopilatorio de temas en directo y viejos singles de la banda. El sonido parecía una batidora, pero al parecer sirvió para que Liebling y Hasselvander comprendieran que tenían una base de fans ahi fuera esperando nuevo material. Y éste no tardaría en llegar.
Lo realmente bueno llegaba hace cinco años. First Daze Here: The vintage collection recogía los singles y varios otros temas descatalogados además de varias demos perdidas. Liebling remasterizó todos los temas, grabó algunas voces y guitarras, y el resultado fue un disco explosivo de hard rock y heavy metal sabático de dimensiones biblícas. La crudeza de muchos temas añadía más encanto al grupo, como en el satánico tema "Living in a ram head", grabado en vivo aunque parece grabado en una caverna. También destacar canciones como "Starlady", "Hurricane", la demoledora "Forever my queen", que sirve de perfecto entrante al disco, o "Lazy lady", con una turbadora intro psicodélica a la que siguen unas guitarras dobladas que señalan el camino a un paraiso en llamas. No lo penséis más y haceros con este disco, los vecinos os lo agradecerán. Y recordar que tiene una continuación, First Daze Here Too, que también contiene buenos temas, aunque la mayoría son mucho más metálicos y ya no tienen ese toque setentero. ¿Quieres vivir en la cabeza de un carnero? Pentagram, amigo, Pentagram.

Guns 'n' Roses: ¿Arde París?

En el lejano 1992 una de las nuevas televisiones privadas retransmitió (no recuerdo si en riguroso directo) un concierto completo de los Guns 'n' Roses en París, durante la gira del Use Your Illusion. Un presentador listillo de la época (de la escuela 40 principales probablemente) nos iluminaba con sus tontos comentarios mientras los Guns dominaban el mundo. Durante muchos años guardé aquella cinta con cariño, hasta que se la dejé a un tipo al que nunca más veré, pero bueno, con Internet todo tiene solución.
Uno de los mejores grupos de rock de la historia había comenzado un proceso lento pero inexorable hacia su disolución, aunque pocos podían entonces imaginar algo así. Uno de los pilares del grupo, Izzy Stradlin, había dejado la banda, y su sustituto dejaba bastante que desear. Por otro lado, los días peligrosos comenzaban a ser un recuerdo, y Axl y compañía eran acompañados por coristas, teclados, pianos, Elton John, y como Slash había colaborado con Lenny Kravitz éste también se dejó ver por allí.
Poco pude imaginar que era el fin de una era. En poco tiempo Kravitz mostraría su verdadero pelaje y los Guns 'n' Roses se irían a la mierda. Su trono sigue vacante.
Who will save rock and roll?

lunes, 14 de mayo de 2007

May


Una muñeca encerrada en una urna de cristal, una niña cuya infancia fue distinta a la de los demás. Obsesión, paranoia; la eterna búsqueda de la felicidad truncada para siempre. May es una película de terror distinta.
¿Cuál fue la última película del género que realmente podía ser calificada como de un buen film? Al menos entre los grandes proyectos que se destinan a una gran audiencia. ¿Carrie, tal vez? Desde entonces han habido buenas películas de terror, pero pocas o ninguna han logrado alcanzar el nivel del gran clásico de Brian DePalma. May desde luego tampoco lo consigue, pero en estos últimos años donde "terror" implica una manida historia sobre estudiantes y jóvenes asesinados mientras hacen el amor, o bien algún remake de los clásicos, con todo lo que ello implica, una película diferente como ésta lo tiene fácil para destacar. May no es ni lo uno ni lo otro, aunque desde luego bebe directamente de los grandes títulos del género. Es un film de terror con poca casquería y sí mucho juego con los horrores de la psique.
Por el tipo de personaje la película tiene muchos puntos en común con Carrie: una joven condicionada por su infancia, tímida y distinta a las demás que trata de convivir en sociedad hasta que la realidad la lleva a transgredir el límite entre el bien y el mal. Sin embargo, no nos encontramos aquí con una burda copia de la historia de Stephen King. Uno de los puntos fuertes del film es la habilidad con la que el director ha logrado combinar referencias cinematográficas y literarias. Por ejemplo, el alma torturada de May está ligada a la de una inquietante muñeca en una vitrina. Cada desilusión, cada herida emocional queda reflejada en el cristal, con lo que uno no puede evitar pensar en El retrato de Dorian Gray. De hecho la misma historia de la película podría considerarse una revisión del mito de Frankestein. Las referencias no acaban aquí, y a lo largo del film en determinadas escenas la influencia de Psicosis es también palpable.
May, del año 2002, no es equiparable a los grandes títulos del género de terror ni mucho menos, pero es un film interesante y que sólo por distanciarse del tópico "grupo de jóvenes - psicópata enmascarado" ya se agradece el verla un domingo por la tarde.

jueves, 10 de mayo de 2007

Enigma y El ojo de la aguja


Cine de espías, uno de los géneros que ha dado alguno de los mejores títulos del cine. Y para los amantes del suspense y las sorpresas es un género ideal. Es difícil llevar a cabo un film de este tipo, ya que por lo peculiar de este tipo de historias, normalmente requieren un guión a prueba de bombas para que la película funcione. Elaborar un guión que lleve al espectador de una sorpresa tras otra no es algo que cualquier escritor pueda asumir. Pero aunque el resultado no sea un film magistral, siempre se agradece al menos un buen intento. Sobretodo cuando la sequía de este tipo de films es tan onerosa.
Enigma es una película del 2001, producida por Mick Jagger (no se extrañen pues del cameo en el film) y con guión del dramaturgo Tom Stoppard basada en la novela de Robert Harris. Basada parcialmente en hechos reales, la trama. que tiene lugar durante la Segunda Guerra Mundial, se construye entorno a un eminente matemático que forma parte de un equipo encargado de descifrar los códigos usados por los alemanes y su affair con Claire, una bella secretaria del mismo recinto donde él trabaja. Mediante unos flashbacks conocemos los pormenores de dicha relación, mientras la desaparición de Claire lleva al matemático y a la compañera de habitación de Claire, Hester (una rolliza y embarazada Kate Winslet) a investigar el caso, lo que les llevará a descubrir a un traidor dentro del grupo y unos cruentos sucesos ocurridos un tiempo atrás en unos bosques de la Polonia ocupada por los soviéticos. Una película entretenida para una tarde aburrida, con un motivante baile de Saffron Burrows, la rubia Claire en el film.

El otro film del que voy a hablar es El ojo de la aguja, punto álgido en la corta carrera del director Richard Marquand, quién dos años después dirigiría El retorno del Jedi. En esta película, al contrario que en Enigma, no contamos con varios secretos esperando a ser desvelados, sino que asistimos a la caza de un hombre. También ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, un espía alemán (Donald Sutherland), infiltrado en Inglaterra, intenta escapar con información sobre un desembarco que los Aliados están preparando. ¿Conseguirá su propósito? Una película bastante lograda y uno de los mejores films del sin par Sutherland.

Apaga el móvil en el cine.

Parece mentira pero aún hay personas que ignoran este gesto de buena educación, deber de cualquier que asista al cine. Sí, en más de una ocasión, cuando a alguien le ha sonado su maldito teléfono en mitad de una película, he deseado ser un malvado Sith y acabar con esa ignominiosa criatura enemiga de las buenas películas.

Star Wars: fotos inéditas


Este 25 de mayo se cumplirán 30 años del estreno de una de las películas cumbre de la ciencia ficción y la fantasía, una de las grandes de toda la historia, la saga definitiva, la que nos llevó a otros mundos y nos mostró unos personajes que marcaron nuestra niñez y juventud, y que estarán con algunos de nosotros para siempre. La guerra de las galaxias fue un hito en la historia del cine. En unos tiempos donde nadie la consideraba como un episodio IV, como mucho un detalle sin importancia, y donde los Jar Jar Binks y los jedis desnatados eran algo impensable, aquellas tres películas eran todo lo que uno podía desear. Fantasía en estado puro. Me da igual lo que digan, nadie ha rodado precuelas ni hay episodios anteriores. La guerra de las galaxias fue la primera y El retorno del jedi la última. ¿Acaso han puesto en los USA buzones con el jeto del apestoso Jar Jar? No, los han hecho a imagen y semejanza de R2D2, el único personaje de esa ignominia que sale bien librado del asunto y que sabe actuar (y Christopher Lee, por ser quién es). La celebración está cerca. Como aperitivo, la revista Wired ha publicado unas fotos inéditas del rodaje de aquel primer film. Al fin y al cabo, la posibilidad de destruir el encanto de una saga es algo insignificante comparado con el poder de la fuerza. Lord Vader sabía esto. Ahora usted también. Distrute las fotos.

El fantasma y la señora Muir



¿Puede ser el amor tangible? ¿Sienten los espíritus? ¿Puede mantenerse una relación entre alguien de carne y hueso y una aparición? ¿Hay en el mundo del misterio sitio para el romanticismo? ¿Podemos soñar algo hasta tal punto que no distingamos entre ficción y realidad? ¿El amor eterno requiere una muerte física?
Descubrí la existencia de esta película a través de un foro (freak out!) y la sola presencia de Gene Tierney más las palabras obra de arte me bastaron para ir tras su búsqueda. Gene Tierney, una de las actrices (mujeres) más bella de la historia, y que entró en la inmortalidad gracias a la Laura de Otto Preminger, desplegó todo su talento (que no era poco) en esta obra menor (por su trascendencia) dentro de la carrera del su director, Joseph L. Mankiewicz, encarnando a una joven viuda, la señora Muir, decidida a emprender una nueva vida donde sea ella quien lleve el timón. Para ello se trasladará junto con su asistenta y su pequeña hija (una infantil Natalie Wood) desde Londres a una pequeña casa en la costa que había pertenecido a un capitán de barco. A pesar de los indicios de embrujamiento, la joven alquila la casa. Pronto se topará con el fantasma del rudo marinero Daniel Gregg (el encantador mujeriego inglés Rex Harrison) y, cuando queda claro que la viuda es demasiado valiente como para irse, fantasma y mujer comenzarán una extraña relación que alcanzará su apogeo al escribir un libro. Todo parece que va a cambiar cuando hace su aparición un atractivo escritor (el pícaro y siempre elegante George Sanders). Sin embargo, los sucesos irán por otros derroteros. Y quién quiera saber más, que vea la película.
Este tipo de film hoy en día supongo que sería enmarcado dentro de la comedia romántica (con un poco de suerte nunca se perpetre un remake de un film tan bonito), aunque el final tenga un punto inquietante. No llega ser una comedia en toda regla, ni desde luego es un drama. Es en cierto modo una película algo inclasificable que la hace encantadora, y con una historia preciosa de romanticismo buen entendido, con dos personajes de fuerte carácter y sin espacio para la ñoñería. Altamente recomendable.
Creo que tarde o temprano hablaré de Gene Tierney, aunque las pocas películas que he visto y lo poco que sé de su vida me impiden dar el paso. Pero es inevitable, es verla en la pantalla y la tengo en la cabeza durante días. Sencillamente no era de este mundo.



Gene Tierney, la diosa.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Clerks y la Estrella de la Muerte


"Había algo que no encajaba cuando la ví por primera vez, no sabía lo que era, pero algo no encajaba (...) La segunda Estrella no estaba terminada, aún la estaban construyendo (...) Una obra de esa magnitud requeriría muchos más hombres de los que había en el ejército imperial. Seguro que tuvieron que contratar a trabajadores autónomos: albañíles, fontaneros, electricistas... Todos esos inocentes trabajadores también mueren. Son bajas de una guerra que no les atañe. Ponte en su lugar: tú eres un albañil y el gobierno te ofrece un trabajo bien pagado. Tienes esposa e hijos y una casa en los suburbios. Es un contrato con el gobierno, tiene toda clase de ventajas. De repente, aparecen unos rebeldes que van fundiendo todo lo que pillan con sus rayos láser. A tí ni te va ni te viene, no tienes ideas políticas. Sólo intentas ganarte la vida".

Moraleja

"Todos los trabajadores que estaban en esa Estrella de la Muerte sabían el riesgo que corrían, si les mataron fue por su culpa. Hay que hacer caso al corazón, no al bolsillo."

domingo, 6 de mayo de 2007

El Hindenburg


Muchos conoceréis la portada, el grupo, y el suceso que representa la imagen. Significó el final de una era de la aviación, y ocurrió hace 70 años.
Tal día como hoy, un 6 de mayo de 1937, el vehiculo más grande de su tiempo, el dirigible Hindenburg, se disponía a tomar tierra en Lakehurst, Nueva Jersey. Desde 1936 había transportado a centenares de pasajeros a ambos lados del Atlántico, y muchos lo consideraban como el futuro de la aviación de transporte. Más elegante, fiable según algunos, y podía tranpostar más pasajeros y carga que un avión. Pero todo acabó prácticamente antes de empezar.
Cuando el gigantesco zepelín se disponía a tomar tierra súbitamente comenzó a arder, y en pocos minutos el Hindenburg se habá convertido en una bola de fuego. A pesar de lo espectacular del accidente, la mayoría de pasajeros y tripulación lograraron sobrevivir. Y muchas de las víctimas fallecieron no a consecuencia de las llamas, sino a causa de haber saltado para escapar del fuego.
Se han bajarado muchas teoráis respecto al origen del fuego y al porqué de la rapidez de su destrucción. Una de las más populares es aquella que afirma que la causa fue el combustible usado. En un principio el Hindenburg iba a funcionar con helio, pero debido a un embargo estadounidense se de decidió usar hidrógeno, mucho más flamable. Aun así, la verdadera causa sigue siendo objeto de controversia.
El desastre del Hindenburg fue uno de esos acontecimientos que marcan toda una época, como el ataque a Pearl Harbor o los atentados del 11-S. Tras el accidente la era de los dirigibles acabó para siempre.
La dramática narración que hizo del accidente el locutor Herbert Morrison fue muy famosa en su día, y para muchos quedó indisolublemente unida a aquellas terribles imágenes. Apenas un año después, los actores del Mercury Theatre de Orson Welles estudiaron la locución de Morrison como inspiración para sus interpretaciones en la famosa versión radiofónica de "La guerra de los mundos".

sábado, 5 de mayo de 2007

Bugs Bunny goes nude


Ocurrió en el siglo pasado, en aquellos lejanos años 40. Cuando una férrea censura dominaba Hollywood y todo aquello que se emitiera en los cines (incluidos los dibujos animados), parece que algunos de los dibujantes de la Warner Bros decidieron, no sé si borrachos, serenos, por una apuesta, o como una broma privada, hacerles una pequeña jugarreta a los censores.
En una de los cortos del bueno de Bugs Bunny el conejo de la suerte saldría de la ducha. Los dibujantes decidieron que durante unos cuantos fotogramas el viejo Bugs dejara entrever un buen trozo de su rabo, y no precisamente el que uno podría pensar. Increíblemente, los censores no se dieron cuenta y para la posteridad quedó plasmada la "cosita" del conejo de la suerte. Y si alguien pudiera pensar que la foto está trucada, le diré que hace tiempo vi dicho episodio y la leyenda era cierta. Bugs Bunny tuvo un momento exhibicionista, y lógicamente a Elmer le pilló por sorpresa. Pobre Elmer, contra algo así no se puede combatir.

Spacenet


La fecha ha sido fijada (o más bien estimada) por la NASA para el 2020. Para entonces se especula con que una base lunar permanente sea una realidad. El hombre vivirá allí durante un plazo de tiempo indeterminado, y para ello necesitará un flujo constante de equipamiento y recursos para garantizar su subsistencia en el hostil satélite terráqueo.
Varios investigadores del MIT (Instituto tecnológico de Massachusets) han creado SpaceNet, un software que servirá (o sirve) para planificar cadenas de suministro planetarias. Su primera aplicación tendrá como objetivo la Luna, pero se considera que en el futuro podría servir para futuras colonizaciones en Marte o algún otro planeta o satélite.
El sistema se basa en una red de nodos (que sinceramente no sé que son pero suena muy bien) sobre las superficies planetarias y órbitas. Dichos nodos actuarían como fuentes, como puntos de transferencia o de consumo. Para quién no entienda nada, hay un artículo en Solociencia.com donde lo explica mejor que yo.
La cuestión es que un fallo en los suministros podría ser fatal para los colonos planetarios, por lo que ya se está trabajando en optimizar esa red de avituallamiento. Ahora mismo ta vez se estén sentando las bases para la futura exploración espacial. Los suministros deberán llegar periódicamente, de este modo las tripulaciones o colonos se verán sujetos a menos riesgos, y la exploración espacial y científica serán más fáciles.
Todo esto está relacionado con el anuncio el verano pasado de la NASA del progresivo abandono de los transbordadores espaciales por nuevos cohetes de carga, parecidos a los cohetes Progress rusos. La muchas veces denostada tecnología rusa parece haber demostrado ser en último término más fiable de lo que se pensaba.
¿Será posible que algún día podamos tomar un daikiri en Marte? ¿Estará Schwarzenegger por allí? ¿Y Kuato? ¿Habrá camioneros espaciales? La verdad está ahi fuera, amiguitos.

Sepultura



¿Quién podía imaginar que Brasil albergaba algo más que fútbol y samba? Y sin embargo, una admirable escena de diversos estilos derivados del heavy metal bullía dentro de ese inmenso país, sobretodo en la depauperada zona de Belo Horizonte. La dictadura militar aún era reciente, y supongo que tanta rabia acumulada debía salir por algún sitio.
Resulta difícil pensar que un batería tan extraordinario como Igor Cavalera comenzó tocando con cacerolas y sartenes, y que en un país donde encontrar discos de rock era tan raro como un encontrar un trébol de cuatro hojas, cuatro tipos así pudieran salir adelante. La primera formación del grupo estaba compuesta por Max Cavalera, hermano de Igor, cantante y el miembro más carismático del grupo. De la guitarra se encargaba Jairo T y del bajo Paulo Jr. La determinación del grupo fue su máxima baza en los comienzos, y a pesar de los muchos problemas consiguieron salir adelante. Desde el primer momento estaban decididos a cantar en inglés, y nada ni nadie iba a hacerles cambiar ni sus principios ni su poderoso estilo.
Sin embargo, su ascenso fue lento, aunque seguro. Tras publicar un primer LP conjunto con la banda Overdose, en 1986 la banda editó su primer disco completo, Morbid Visions, donde la banda plasmó todas sus influencias más extremas: Metallica y demás grupos del thrash y el doom. Aunque lamentablemente sus aspiraciones pagaban cheques que su talento no podía pagar.
En su día, en plena fiebre metálica de Sepultura, compré a ciegas el Morbid Visions. No recuerdo cuántas veces lo escuché, una, dos, tal vez tres. Pero siendo sincero, aquello era un desastre. Tan sólo unos cuantos momentos de su primer himno, "Troops of doom", merecían la pena. Desde entonces lo tengo en el rincón más oscuro de mi colección. Creo Morbid Visions tan sólo gustará a los fans más acérrimos del género. Sea como sea, el grupo había dado su primer paso hacia la fama.
Todo empezó a cambiar cuando Andreas Kisser, natural de Sao Paulo, entró en el grupo como guitarrista sustituyendo a Jairo T (por cierto, ¡vaya un nombre para un guitarrista de rock!). Kisser, mucho más completo y con una mejor técnica era lo que el grupo necesitaba para perfilar su sonido y poder ensordecer al mundo.
Tras un par de discos donde el grupo fue evolucionando (afortunadamente) hacia sonidos de más calidad donde comenzaba a primar la melodía y no el ruido, el grupo salió de sus fronteras por primera vez. Realizaron una gira europea y llamaron la atención de un (por entonces) pequeño sello en Norteamérica, Roadrunner. La banda emigró a los States y, mientras Max se casaba con la representante del grupo, Sepultura publicaban en 1991 un (ahora sí) buen álbum de metal en toda regla, el exitoso Arise. Roadrunner, hoy en día una de las grandes compañías discográficas del mundo del metal y estilos afines, basó gran parte de su crecimiento en los éxitos de Sepultura. Y Arise fue el primero de ellos. Un gran disco de metal y un video prohibido por la MTV era todo lo que el grupo necesitaba para darse a conocer. Era hora de conquistar definitivamente al mundo.
El arma perfecta para ello surgió en 1993, y se llamó Chaos A.D. Repleto de letras combativas y riffs poderosos, dos singles de granito como "Territory" y "Refuse/Resist" llevaron la popularidad del grupo a cotas que seguramente ellos jamás podrían haber imaginado. Su peculiar cuento de la Cenicienta estaba llegando a su feliz apogeo, y Sepultura fueron coronados, con toda justicia, como uno de los reyes del nuevo metal alternativo.
El doom iba quedando atrás mientras el grupo no temía experimentar ni dar rienda suelta a otras inspiraciones e influencias, entre ellas el punk y el hardcore. Prueba de ello es que en el Chaos A.D. colaboró nada menos que Jello Biafra, gurú del punk norteamericano. La música tradicional de Brasil también comenzó a dejarse ver en la música del grupo, como en la deliciosa "Kaiowas". El camino del grupo les llevaba poco a poco a investigar sus raíces, con lo que su siguiente disco no podía titularse de otra forma.
En 1996 aparecía Roots, un disco ecléctico donde tradición y modernidad iban de la mano. Por supuesto la muralla de sonido metálica seguía presente, pero el grupo, dispuesto a experimentar y dejarse llevar por su creatividad. Si Sepultura tienen un jam album, sin duda es éste. Las percusiones son una constante en casi todas las canciones (hoy en día resulta algo bizarro, pero Carlinhos Brown colaboró activamente en el disco) y la música de raíces la encontramos en su estado más puro en el precioso tema "Itsári", que el grupo grabó a medias con la tribu india de los Xavante.
Sin embargo, el fin de la época dorada estaba cerca. Max Cavalera se sintió traicionado cuando el resto del grupo decidió despedir a su manager y esposa, y dejó la banda. El grupo estuvo a punto de desaparecer, ya que el liderazgo de Max era uno de los pilares de la banda. Pero el resto decidieron seguir y ficharon a un enorme tipo llamado Derrick Green como cantante.
En 1998 llegó el nuevo disco con Green al frente, Against. No eran malas canciones, pero la garra había desaparecido, aunque, como pude comprobar algunos años más tarde, en directo seguían tenido gancho. Aun así, aquella nueva formación ya no iba conmigo.
El grupo sigue vivo, pero tras la marcha el año pasado de Igor Cavalera, creo que ya poco pueden tener que ofrecer. De todas formas, ya dieron lo que tenían en los 90, y esos discos me los llevaré a la tumba. Éstos últimos años no puedo decir que Sepultura formen parte de mi día a día, pero cuando recuerde cierta época de mi vida en la banda sonora ellos tendrán un lugar de honor.