miércoles, 31 de enero de 2007

Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (III)


Wishbone Ash

Fueron bastante populares en su época, pero ahora sólo atraen a nostálgicos y viejos seguidores. Sin embargo, fueron un grupo de gran calibre, que facturaron grandes melodías, innovaron usando el llamado twin guitar (sonido doblado por dos guitarras popularizado por Thin Lizzy) y llegaron a telonear en sus comienzos a Deep Purple.
 
El núcleo de Wishbone Ash lo formaban Steve Upton (batería) y Martin Turner (bajista y voces). La formación clásica sería completada por los guitarras Ted Turner y Andy Powell. El que probablemente sea su mejor disco, Wishbone Ash, su LP de debut, combinaba la fuerza del hard rock con bases de blues heredero de Cream con ritmos de jazz e influencias del folk y la música celta. Esta sería la matriz del grupo. Con los años, el lado folk-celta se iría acentuando. La calidad seguiría allí, pero el hard rock se iría diluyendo.


Sus tres primeros álbumes, Wishbone Ash, Pilgrimage y Argus son probablemente sus mejores obras. Aunque el que quizás sea uno de sus mejores temas, "No Easy Road", un clásico tema rock, no llegó a ser editado. Fue en la reedición en CD de Argus cuando apareció como bonus track. No se por qué en su día no fue editado. Hay veces que uno no se explica según qué cosas.
A finales de los 70 sobrevinieron los cambios de formación, y como tantos otros grupos de los 70, los 80 significaron para Wishbone Ash un periodo de crisis. Aunque aun podemos encontrar alguna buena canción que otra en esa época, el sonido AOR y producciones melosas típicas de aquella época empañan sus mejores momentos. La formación clásica se reunió durante tres discos y desde los 90 Wishbone Ash siguen en activo, grabando discos y dando conciertos. Por lo visto el nivel es más que decente, así que si estos gentiles británicos tocan en vuestra ciudad, tal vez no sea mala idea ir a echarles un vistazo.


Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra (II)

SIR LORD BALTIMORE

Un grupo perdido en el tiempo. A principio de los 70, surgidos de Brooklyn, Sir Lord Baltimore llegaron dispuestos a ofrecernos un rock cavernoso y estridente sin demasiadas florituras. Directo y al grano. Tenian la suciedad del sonido Detroit y los riffs del rock progresivo que daba sus primeros pasos por aquel entonces. Eran los hermanos bastardos de unos Black Sabbath y unos Deep Purple. No tenían su calidad técnica ni sus himnos emperecederos, pero básicamente tenían pelotas para volarle la peluca a Juan Sebastian Bach.
John Garner, vocalista y batería, Louis Dambra, guitarra, y Gary Justin, bajo, fueron el núcleo de la banda. Tras un primer disco, Kingdom Come, plagado de grandes canciones (sirva como ejemplo "Lady of Fire", editaron un disco homónimo un año después del primero, en 1971, en el que participó como segundo guitarra el hermano de Louis, Joey. Poco después sobrevino la ruptura y el grupo cayó engullido por el olvido. Fue en 1994 cuando sus dos discos se editaron en un sólo CD, cuando se les redescubrió lo que al parecer llevó a un amago de reunión el pasado año.
Sir Lord Baltimore eran capaces de regurgitar canciones cafres y garajeras, y al mismo tiempo darnos bellas melodías en preciosos medios tiempos. Por todo ello merecen que les eches un oído, alces el puño y grites "Fiiiiiiiireeeeee".



martes, 30 de enero de 2007

Historieta histriónica

HAARUT KLUMB, EL MEJOR POLÍTICO DE LA HISTORIA, por Gerald Mason, catedrático de ciencias políticas en la Universidad de la isla Mauricio.

Hace escasos días la revista Pobres del Forbes publicó una lista con los cien mejores políticos liberales de la historia. En dicha lista aparecen nombres ilustres, como Lincoln, Kennedy, Hammurabi o Hitler, pero el nombre Haarut Klumb es omitido injustamente. Ni siquiera aparece en la lista de Los cien mejores políticos travestidos de Papua/Nueva Guinea. Con este artículo pretendo no solo informar al mundo de la formidable vida y obra de Haarut Klumb, sino además protestar por este atentado a la libertad y la democracia sólo comparable al atentado que sufrió el sombrero de Lincoln el 8 de mayo de 1862, cuando un confederado vertió en él abono recién cocido.
La historia de Haarut Klumb va ligada a la historia de la isla Baatuti Tetopeto. Situada en medio del Pacífico Sur (opuesta al Violento Norte), la isla Baatuti (Baat para los amigos, y más corto para quien escribe) fue coloniza por indios polinesios y polimorfos unos cuantos siglos antes del nacimiento de la pastilla de jabón. Con el tiempo, estos habitantes se llamaron así mismos baatutis (no se sabe el origen de este nombre, pero recientes descubrimientos arqueológicos apuntan a que los baatutis se aburrían mucho), y por tanto la isla se conoció como baat.
Los baatutis adoraban al dios Klonga, a quién creían situado en el interior del volcán Klonga-klin (casa de Klonga en idioma baatuti; obsérvese la gran imaginación del pueblo baatuti). Para calmar al dios Klonga, los baatuti le ofrecían sacrificios y le masajeaban los pies. La isla de salvajes no conocía la democracia, y por tanto quien mandaba era el jefe de la tribu. Dicho era elegido por el consejo de ancianos. Los candidatos eran puestos de rodillas y decapitados. Aquellos que sobrevivían eran nombrados jefes de la tribu, no sin antes ser castrados.
La democracia llegó a la isla en el siglo XVII, en forma de marinero español naufragado. Según las crónicas baatutis y la cadena de noticias BNN (Baatuti News & Narcotraffic), el marinero español se llamaba Don Diego de Liendres y Pies Cansados, y fue rescatado por pescadores baatuti que cazaban el búfalo en alta mar, y llevado a Baat por cazadores de morsas enloquecidos por el escorbuto.
En Baat recibió curas y atenciones, pero en seguida se cansó de la religión y se dedicó solo a las atenciones de sus cuidadores. Tras pasearse por la isla, ya repuesto, Don Diego decidió que era hora de instaurar la democracia. Convirtió a los baatuti al cristianismo, y se auto proclamó presidente de la Monarquía Republicana Oligárquica de Baat.
Explicó a los baatuti la forma en que se elegía un presidente, y todo el proceso democrático. El presidente era elegido por el color de la piel. Aquellos que fueran de raza blanca española, serían elegidos presidente. El presidente mandaría la república, y al ser una democracia, podía yacer con la mujer que quisiera, estuviera ésta casada o no.
Así la democracia se arraigó en la isla, hasta que el capitán Cook llegó a la isla con su expedición y les relató el verdadero proceso democrático parlamentario. Cuando Cook dejó la isla, Don Diego fue arrojado al volcán, tras haber perdido sus genitales y su despacho presidencial.
La democracia permaneció en la isla durante muchos años, pero acabo siendo corrompida por la influencia de los brujos baatuti y una banda de mariachis que invadió la República en 1923. En 1935 los japoneses instauraron un gobierno títere en la isla. Pero los baatuti no lo aceptaron, por lo que fue reemplazado por un gobierno de polichinelas. Ese año (1936) nacía Haarut Klumb, hijo de una nativa baatuti y un apuesto marinero sueco, que tras yacer con la madre de Klumb fue castrado y arrojado al volcán. Más tarde, su madre se casó con el Ministro baatuti de Lavado de Pies al Soldado Japonés, Pot-Pat Klumb. De este modo el imberbe Haarut creció en un ambiente político que marcaría su destino.
Cuando contaba 8 años, en 1944, Pot-Pat fue depuesto por el ejército japonés. Luego, fue castrado y arrojado al volcán. La madre de Haarut y el joven Haarut se fueron a la montaña, huyendo de las represalias japonesas. Pero no tardaron en volver, ya que muy pronto la isla fue liberada por un soldado norteamericano de permiso que tras una borrachera en Hawai acabó en la isla de Baat con un cono en la cabeza.
De ese modo el gobierno de polichinelas fue reemplazado por un gobierno pro-americano de sombras chinescas. Cuando Haarut ingresó en la Universidad de Baat, estalló una revuelta en la isla porque el jefe revolucionario Gotu Pinkao se rompió una uña al abrir una Coca-Cola. La revolución triunfó y el presidente de la fábrica local de Coca-Cola fue castrado y lanzado al volcán dentro de una máquina expendedora de Pepsi. Cruel destino el del pobre presidente.
Gotu Pinkao, tras tomar el poder, tomó también pescado en mal estado y murió. Su lugarteniente, Keli Keli Pachante, se proclamó presidente al ser elegido por un vagabundo loco y destentado que pasaba por allí.
En 1955 Haarut Klumb se licenció en Ciencias Políticas y Cuidado de Ganado Vacuno a Golpe de Vara. Tras salir de la universidad, decidió que el sistema no funcionaba y había que cambiarlo. Haarut Klumb sería político como su padrastro y hemofílico como su tío Kunte Paspi.
En 1956 Haarut formó el PUPEB (Partido Unificado de Prostitutas y Estibadores de Baat), un partido centro demócrata socialista y alcohólico. Ese mismo año se presentaba a las elecciones a senador por el poblado de Guriguri, pero perdió. También se presentó meses más tarde a Miss Maciza de Baat, donde quedó tercero. Pero se descubrió que se había implantado un pecho de más y fue descalificado.
En 1958 formó un nuevo partido, el PERVERT (Partido Estadista Republicano Votado Educadamente en la República Tártara), y se presentó a las elecciones de nuevo. Volvió a perder, y además perdió 5 libras en el bingo. Desalentado, Haarut decidió tomar medidas drásticas. Al año siguiente ocupaba el sillón de presidente de la República. Keli Keli Pachante, el presidente electo, le rogó que se lo devolviera, ya que sólo había salido a comprar tabaco a la esquina, pero Haarut se negó. Keli Keli insistió, pero Haarut insistió en que él era el nuevo presidente. Cuando Keli Keli protestó, Haarut lo acusó de traición, sedición y peinado barato, y Keli Keli fue condenado a ser lanzado al volcán, tras ser previamente castrado.
Tras ganar las elecciones convocadas por él mismo secretamente, Haarut se decidió a solventar los problemas del país. Baat era una república desolada por la corrupción, el paro, la delincuencia, la prostitución, el juego y el Huracán Braulio. Haarut afrontó los problemas de la isla sin despeinarse siquiera, salvo cuando el Huracán Braulio pasaba por allí.
En pocas semanas Haarut prohibió el juego, autorizó la prostitución sólo en el recinto del palacio presidencial, y a los delincuentes reincidentes los arrojó al volcán. El problema del paro fue de más difícil solución. En 1960, el paro en Baat alcanzaba el 56%, con un número de parados que llegaba a las 20 personas. Para acabar con esa situación, Haarut incrementó el salario mínimo en media libra, y arrojó a los 20 parados al volcán, pero sin ser castrados. De este modo, lo que no había conseguido ningún gobernante en el mundo, fue conseguido en un solo día por el gran Haarut. Para acabar con la corrupción, Haarut inundó el Parlamento con formol. Ese día, el 16 de septiembre de 1960, Haarut pronunció un discurso radiofónico memorable, durante el cual pronunció su famosa frase: He acabado con el paro, la corrupción y todos los males endémicos de la isla, salvo el Huracán Braulio, al que he rebautizado, sin embargo, como Huracán Benevolente. Y todo ello en menos de un año. Ahora, como estoy algo fatigado, me beberé una botella de tequila y practicaré el sexo durante una semana. Salud, conciudadanos.
La República vivió feliz durante unos meses, hasta que una crisis inesperada sacudió los cimientos de la democrática isla. En 1961, Haarut pidió ayuda económica a los EEUU para construir un aeropuerto internacional en los terrenos del granjero Fete Lui, que había desaparecido misteriosamente en el volcán días antes. El presidente Kennedy, ocupado con la crisis de los mísiles, desoyó la petición. Ante tamaño desaire, Haarut se dirigió a la Unión Soviética, donde fue mejor tratado. Firmó un tratado con Kruschev por el cual la Unión Soviética prestaría tres rublos y una botella de vodka con anticongelante a la República de Baat a cambio de que pudieran instalarse en la isla rampas de mísiles apuntando a los EEUU.
Sin embargo, la crisis en Cuba hizo que los soviéticos se lo pensaran mejor, por lo que éstos finalmente instalaron una máquina expendedora de vodka barato. Eso sí, la máquina tenía una pegatina en la que se leía Los Estados Unidos no están tan unidos como parece: tonto el que lo lea. La máquina fue fotografiada por un avión espía norteamericano en 1964. La CIA consideró que Baat podía caer bajo la influencia soviética si no se hacia nada, por lo que poco después la máquina expendedora soviética fue bombardeada por un B-25. La URSS protestó enérgicamente, y mandó a dos soldados rusos de permiso. Los EEUU protestaron, y la URSS se comprometió a retirarlos, siempre y cuando los EEUU se comprometieran a no instalar ninguna máquina de Coca-Cola o Pepsi en la isla. Tras duras negociaciones, se llegó a un acuerdo. Los EEUU instalaron una máquina de Pepsi que sólo daba Pepsi los lunes, miércoles y viernes. Los martes, jueves y sábado, la máquina daba propaganda soviética. Los domingos se proclamaron día internacional en la máquina, y la ONU controlaba que ése día sólo se expendieran revistas de gladiadores embadurnados en aceite para bebés.
Durante toda esta crisis, Haarut permaneció expectante a la situación, oculto en su bunker presidencial. Cuando acabó la crisis, declaró dos días de fiesta nacional, pronunció un discurso, y en domingo se acercó a la máquina a recoger alguna revista.
Haarut permaneció en el poder 20 años más, tras haber ganado seis elecciones convocadas secretamente. Sin embargo, en 1984, la administración Reagan consideró que el gobierno de Haarut era un peligro, y bombardeó la máquina como claro aviso. Haarut no hizo caso, y proclamó el 6 de febrero como Día Nacional de la Quema de Retratos de Reagan. Un año después, para celebrarlo, Haarut acusó a seis familias de disidencia y las arrojó al volcán. Este hecho provocó una crisis internacional que decidió finalmente al presidente Reagan a invadir la isla. En el verano de 1985 una columna de ocho Marines en motos vespa desembarcó en la isla. El ejército baatuti les hizo frente con todo su potencial, dos divisiones. En la batalla de la Máquina Expendedora Quemada, los ocho Marines pusieron en fuga a las dos divisiones baatuti. La primera, compuesta por Algut Kilili y Poti Lafut, huyó de la isla en una zodiac blindada que no tardó en hundirse. La segunda división de élite, compuesta por Fliskis Le Havre, fue destruida cuando Fliskis pisó una mina antitanque montado en su bici blindada.
La gran derrota derrumbó al gobierno del presidente Haarut. Poco a poco su gobierno se fue disgregando. Su ministro de defensa, Leopardo Muñoz, dimitía y se exiliaba a su cuarto de baño. Le siguieron el ministro de ataque, Lope Urtet, el ministro de ataques epilépticos, Blep Blep Jale, la ministra de Alimentación, Consumo y Drogas, Herafi Deis, y la ministra de verduras, Perela Niz. Haarut, al verse derrotado, huyó al volcán, y allí se hizo fuerte con unos cuantos fieles seguidores, como su perro Lasio y dos canarios cantores. Meses después, en 1987, Haarut fue apresado y condenado a muerte por el gobierno provisional del presidente Rambete Juleil. Tras ser auscultado y emasculado, Haarut acabó sus días en el volcán de una manera muy injusta. Sin duda, cuando el mundo conozca su obra política, clamará al cielo por tamaño magnicidio. He dicho.

lunes, 29 de enero de 2007

Burning Bridges

A algunos les parecerá ñoña, y tal vez lo sea, pero siempre me ha encantado el tema "Burning Bridges" de la BSO de Los violentos de Kelly. No se, uno escucha la canción y esa letra le hace recordar a uno algún momento en que tal vez debería haber escuchado los consejos de sus amigos.
Por otro lado, "Los violentos de Kelly" es un divertido film bélico, o más bien un film ambientado en la Segunda Guerra Mundial, donde un avispado ex-oficial, Kelly (Clint Eastwood) recluta a una unidad para ir tras las líneas alemanas y robar un banco. A destacar el carismático personaje interpretado por Donald Sutherland, el excéntrico y siempre positivo sargento Oddball, y el eficiente secundario Telly Savalas. Como diría un inglés, this is a must, una de esas películas que hay que ver al menos una vez al año.

Friends all tried to warn me
But I held my head up high
All the time they warned me
But I only passed them by
They all tried to tell me
But I guess I didn't care
I turned my back and
Left them standing there

All the burning bridges that have fallen after me
All the lonely feelings and the burning memories
Everyone I left behind each time I closed the door
Burning bridges lost forevermore

Joey tried to help me find a job
A while ago
When I finally got it I didn't want to go
The party Mary gave for me
When I just walked away
Now there's nothing left for me to say

All the burning bridges that have fallen after me
All the lonely feelings and the burning memories
Everyone I left behind each time I closed the door
Burning bridges lost forevermore

Years have passed and I keep thinking
What a fool I've been
I look back into the past and
Think of way back then
I know that I lost everything I thought I that could win
I guess I should have listened to my friends

All the burning bridges that have fallen after me
All the lonely feelings and the burning memories
Everyone I left behind each time I closed the door
Burning bridges lost forevermore

Burning bridges lost forevermore


El manuscrito Voynich


Wilfrid M. Voynich lo descubrió en 1912 en una biblioteca de Italia. No fue hasta los 70 cuando verdaderamente se mostro interés por él. Un libro sin título, autor, ni capítulos, escrito en un ¿idioma? desconocido, y que a día de hoy los expertos aun no han podido descifrar. Los expertos han dividido el libro en varias partes, siendo al parecer el libro un tratado sobre diversas materias. ¿Tiene el libro realmente un propósito? ¿Se trata de alguna lengua desconocida? ¿Son símbolos alquímicos? ¿O tal vez sea todo una pesada broma medieval? Al parecer nadie lo sabe. El manuscrito Voynich, enigma histórico e inspiración para la dirección de este blog.

La Profecía (1976)


Los remakes normalmente servían para contar una historia con un distinto enfoque. Otra veces servían como actualización del tema tratado. Hoy en día parece que un remake simplemente revela una sequía de ideas en la fábrica de sueños de Tinseltown.
A raíz del estreno el pasado año del remake de "La Profecía" recordé los momentos de suspense que pasé cuando vi el film de Richard Donner por primera vez. Donner, tras haber trabajado en la televisión y haber filmado un par de films menores, logró el reconocimiento con esta cinta. En su día "La Profecía" fue un gran éxito, con un coste mínimo que reportó a la Fox grandes beneficios que sirvieron para producir "La Guerra de la Galaxias". Doble virtud pues la de esta película.
No he visto la nueva revisión de este clásico del terror, pero me temo que una evz más Hollywood sólo ha dispuesto una nueva obra para llenar cines de palomiteros y palomiteras con un producto, si no deficiente, al menos no a la altura del film original.
Porque uno de los aciertos y pilares fundamentales de la cinta de 1976 fue el acertado casting. El siempre efectivo Gregory Peck ofreciendo uno de sus últimos grandes papeles; Lee Remick, actriz también clásica, y David Warner, uno de mis secundarios favoritos. Pero sobretodo el acertadísimo papel de Damien para el infantil Harvey Stephens, un niño realmente aterrador de mirada fría e inquietante, cuyo sucesor en la nueva película profética simplemente no está a su altura. Por cierto, el señor Stephens aparece en el remake como periodista. Un pequeño guiño habitual en estos remakes (recordar sin ir más lejos la presencia de Peck y Mitchum en el ramek de "El cabo del terror").
También merecen una mención especial Patrick Troughton, el sombrío sacerdote mensajero del Apocalipsis, cuyos ojos gélidos son difíciles de olvidar, y Billie Whitelaw, la escalofriante niñera del niño hijo del diablo, Damien, que recuerda a aquella Sra. Danvers de la "Rebeca" de Hitchcock.
La idea del film partía de la premisa de un Anticristo llegado al mundo en forma humana, un pequeño bebé. El guión, escrito por David Seltzer, fue rechazado en todos los estudios a los que fue enviado. Al parecer, cuando Richard Donner se interesó por el proyecto, rehizo la historia dejando a un lado machos cabríos y simbolos satánicos, decidido a rodar un film de suspense más que un film de terror.
Su objetivo era filmar una historia ambigua, que se podría resumir en el siguiente interrogante: ¿Es Damien el hijo del diablo¿ O, por el contrario, ¿es el personaje de Peck, Robert Thorn, un loco? El embajador Thorn es llevado al límite por una serie de circunstancias que podrían ser casuales: varias muertes que podrían ser bien suicidios o accidentes, lo que convertiría toda la trama en un enorme cúmulo de casualidades y encuentros con dementes que llevan a Thorn a creer que su hijo es el Anticristo y debe ser exterminado.

A mi parecer, de algún modo, Donner no consigue del todo su objetivo, y parte de esa ambigüedad se pierde en un ambiente tétrico que inmediatamente identificamos con lo diabólico.
Ese ambiente se consiguión en gran parte gracias a la composición de Jerry Goldsmith, cuya banda sonara para la película le valió un premio de la Academia y una gran fama. Por otro lado, Goldsmith supo también jugar con los silencios y dotar a la película de una tensión irresistible.
Por último, la dirección de Donner fue magnífica, con sencillos planos y cortes (el montador fue Stuart Baird) muy efectivos que daban a las escenas una fuerza capaz de impactar todavía hoy al espectador. Como muestra, valgan las escenas del suicido de la primera niñera (Holly Palance, hija de Jack Palance) o la muerte del sacerdote, que proviene a su vez de una escena con bellos encuadres donde Thorn se entrevista con el padre Brennan.
La Profecía, una película para ver en la penumbra en uno de esos días de invierno donde el frío y la lluvia le hacen a uno quedarse en casa resguardándose del mal. Aunque, quién sabe, a lo mejor esa persona amada que abrazáis con cariño tiene la marca del diablo en alguna parte de su cuerpo...

sábado, 27 de enero de 2007

Sus Satánicas Majestades

"Los Beatles querían darte la mano, pero Los Rolling pueden quemar tu ciudad"

Si no me equivoco, fue Tom Wolfe el autor de estas palabras. Hubo una época, cuando Marilyn Manson aún iba en pañales y los multiinstrumentistas del nu metal jugaban con el Simon, en que muchos padres prohibían a sus hijas asistir a conciertos de los Rolling Stones. Eran otros tiempos, y el grupo británico eran únicos en su especie. Tal vez unos Who podrían ser igual de peligrosos y tunantes, pero la prensa se centraba más en las huestes de Mick Jagger. Una panda de outlaws británicos iban de ciudad en ciudad dando conciertos, metiéndose cualquier cosa en el cuerpo y copulando a diestro y siniestro. No, llevar una camiseta con la lengua de John Pasche (no de Warhol, ¡gracias Spaceman por el apunte!) no era la mejor forma de causar buena impresión a tu suegro.
Cualquier cosa relacionada con ellos es noticia. La última, Keith Richards, guitarrista y compositor, se cayó de un cocotero. Varias fechas se suspendieron. Al final en España nos quedamos como la gente de "Bienvenido Mr. Marshall", viéndolas pasar. Yo ya les vi en su anterior gira, y doy gracias por ello, pero rezo porque vuelvan.
Como decía, en otras épocas, los Rolling Stones eran carnaza de la prensa. Creo que Jagger % co. se sentían muy cómodos en ese papel, y los periodistas les encantaba publicar líneas sobre sus escándalos. Tal vez alguien que lea esto le parezca una tontería, quizás algún joven seguidor de Slikpnot no entenderá nada de lo que digo. Tampoco es que yo me criara en los mágicos 60, pero se ver que donde ahora hay una corporación cuya imagen son una panda de abueletes, hubo una aureola de sucio rock and roll que era más auténtica que la mayoría de Anticristos que supuestamente pueblan ahora el mundo de la música. Para infierno, el del festival de Altamont. Quizás otro día cuente esa historia. De momento, prosigamos.
Y, al fin y al cabo, la música era lo que importaba. Un aspecto que ahora parecen descuidar muchos grupos, sean shock rock o cualquier otro estilo. Bueno, esta es otra era. La era de la imagen, la MTV, los escotes y otras milongas. Siempre hubo grupos y cantantes prefabricados, gente carente de talento que vendía millones de discos... pero juraría que nunca se multiplicaban con tanta rapidez.
Es divertido rebuscar en cubetas de discos de segunda mano, sobretodo en tiendas especializadas. Puedes comprar una batidora usada o un Caribe Mix 3 del 90 y pico por 1 euro. ¿Si me he encontrado alguna vez un disco de The Rolling Stones? Hasta ahora no. Y no creo que lo encuentre. ¿Misterio? ¿Serendipia? Quizás los fans de Franz Ferdinand sean más leales y menos tornables en sus gustos. Yo, personalmente, me quedo con Sus Satánicas Majestades, esperando que dejen caer sus viejunos culos por esta piel de toro nuestra.

Un viejo clásico, Brown Sugar, espléndida actuación en el programa "Top of the Pops". ¿Es playback? ¿Es directo? Me importa un carajo. Los Rolling Stones no tienen porqué demostrar nada.



Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra

Ésta es la primera de una serie de secciones donde hablaré de grupos de rock perdidos en el tiempo. El título se debe a que principalmente (bueno, tal vez, únicamente) me centaré en la década de los 70, uno de los periodos más intensos en el mundo de rock y que marcó la era de las superbandas, los "dinosaurios" despreciados por el punk por su megalomanía, ampulosidad y variedad de riffs y excesos varios. Los Led Zeppelin, Deep Purple, Stones, los reyes del progresivo... Una era en la que el rock and roll llenaba estadios y había grupos que podían editar discos sin nombre alguno, otros giraban en jets privados y, los más humildes, al menos podían editar más de un disco a pesar de que el primero no fuera un superventas.
Los tiempos han cambiado, los preciosos vinilos han quedado atrás, todos (si, you too!, que diría Fin de los Waysted) nos descargamos música y al parecer nadie compra música. ¿Nadie? Bueno, algunos, dentro de nuestras posibilidades, aún hacemos algún gasto. Pero bueno, no soy Ramoncín ni Big "A" Sanz para decir que compréis discos. Mi único propósito aquí es escribir un poco mientras escucho música y dar a conocer grupos que en mi opinión pueden alegrar la existencia a más de un ser. Si os gusta y compráis, robáis o descargáis (umm ¿estas dos últimas palabras no son sinónimos? jeje) es asunto vuestro. Ni siquiera sé si esto lo leerá alguien alguna vez que no sea algún amiguete, pero bueno... The chase is better than the catch!
Por cierto, siempre que me sea posible, intentaré incluir algún formato (video, audio, ondas Z) que os permita escuchar al grupo en cuestión, que al fin y al cabo es lo que realmente interesa, y decidáis si os interesa o no.

Vamos allá con nuestro primer grupo de hoy: James Gang

A finales de los 60 comenzó el reinado de los power trios, combos de rock compuestos por batería, bajo, y guitarra que dieron rienda suelta a nuevos caminos eléctricos siguiendo la estela del blues y el primer rock and roll. Entre los trios surgidos de Norteamérica destacan los poderosos James Gang, surgidos de Cleveland para fabricar canciones con pelotas entre el humo y los efluvios de un buen bourbon.
El núcleo del grupo estaba formado por Jim Fox (batería) y Tom Kriss (bajista), aunque comenzaron a despegar cuando el inimitable Joe Walsh llegó con su guitarra al grupo. Walsh, famoso sobretodo por haber sido miembro de los Eagles, es un formidable guitarrista y gran compositor. Es de esos que puede hacer rugir su guitarra o hacerla sonar como una caricia.
Tras el primer disco de la banda, Yer' Album, Kriss deja la banda y da paso a Dale Peters, con lo que tenemos la formación clásica del grupo. Una base rítmica de gruesos engranajes acompaña a los afilados riffs y estridentes solos de Walsh. La perfecta banda sonora para una noche de juerga con los amigotes. Walsh me recuerda en muchos aspectos al llorado Paul Kossoff, por ese sonido sucio tan carácterístico de muchos combos de la época. Aunque James Gang no dejaban fluir tanto el blues, siempre he considerado al grupo como una especie de Free norteamericanos. Aunque, desde luego, la voz de Walsh está a años luz del gran Mr. Rodgers.
James Gang giraron nada menos que con los Who, y todo un Pete Townshend mostró interés por la contundencia de Walsh a las seis cuerdas. Sin embargo, tras dos álbumes más, Walsh dejó el grupo para comensar una carrera en solitario que pronto le llevaría al seno de los Eagles. Y por ahí sigue el bueno de Walsh, de juerga en juerga y afinando su guitarra, como si nada hubiera cambiado. Bueno, al parecer, a lo que queda de los Eagles no les entusiasmó demasiado tanta rock n roll attittude.
Sin embargo este no es el fin de la historia para los Gang. Tras la marcha de Walsh, y una aventura infructuosa con otro guitarrista, el grupo fichó a Tommy Bolin, una joven promesa que desplegó su talento en el grupo durante un par de primaveras.
Después Bolin dejó el grupo para unirse a todo unos Deep Purple. Para aquellos seguidores de la saga púrpura, sólo decir que sí aun no habéis escuchado a James Gang, no dejéis escapar la oportunidad. Tommy Bolin estaría orgulloso de vosotros.
James Gang, amigos. Donde los poderosos riffs y los solos aullantes se sienten como en casa.



viernes, 26 de enero de 2007

¿Por qué grimorio?

Un grimorio, según la Real Academia Española de la Lengua, es un "Libro de fórmulas mágicas usado por los antiguos hechiceros". La palabra proviene del francés "grimoire", y su uso se ha extendido también como todo aquello relacionado con el saber que por una u otra causa sea incomprensible o indescifrable. Según la enciclopedia wikipedia "También se llama grimorio a un conjunto de signos a descifrar, galimatías y, en tono despectivo, obra o texto obscuro, complicado o indescifrable".
En este blog no pretendo en realidad dar a conocer temas oscuros u obras incunables. En principio, y como supongo es la función de muchos otros blogs, sólo quiero dar rienda suelta a todo aquello que se me pase por la cabeza y quiera compartir con todo aquél que tenga la paciencia y/o el interés de leerme. Pero, por otro lado, contradiciéndome un poco, sí quiero, aunque sea de vez en cuando, tratar cualquier aspecto relacionado con la cultura (música, libros, cine, televisión, teatro, etc.) que normalmente no son objeto de los grandes medios. Por poner un ejemplo, la mayoría de la gente que lea esto sabrá quiénes son Shakira, Steven Spielberg, Shakespeare, Ronaldo o Tom Cruise, pero tal vez no conozcan a Bessie Smith, Ray Harryhausen, Reimner Zimnik, Abebe Bikila o Dwight Frye.
En cierto modo me gustaría entretener a la vez que cumplo alguna especie de función didáctica, o tal vez simplemente decir lo que pienso o sólo hacer reír. En realidad sólo estoy dando el primer paso, no se a dónde me conducirá todo esto.