viernes, 21 de diciembre de 2007

White Zombie, más humanos que los humanos


Hecho de menos al Rob Zombie que lideraba una de las bandas más extrañas, originales y estimulantes de aquellos florecientes primeros 90. Dado lo poco interesantes que resultaron sus discos en solitarios, es preferible que siga rodando films de horror con su particular sello psicótico, pero a mí el Rob que más me interesa es el cantante y alma máter de aquella pesadilla de hard rock industrial conocida como White Zombie.
La referencia al clásico de Bela Lugosi ya era una buena señal, aunque fue el grupo el que me dio a conocer esa fascinante película de terror. Y los que dieron a conocer al mundo al fascinante grupo de Rob Zombie fueron los encantadores deshechos Beavis & Butthead. Aparte del apoyo de Geffen y las giras de la banda, la enfermiza serie de la MTV contribuyó a popularizar el nombre de White Zombie entre miles de metalheads ansiosos de nuevas emociones. Como ellos, yo también sentí curiosidad por el grupo tras ver en la serie el estupendo videoclip del single "Thunder Kiss '65". Junto con las estupendas referencias que daba el Popu fui directamente a la tienda habitual a por el disco con uno de los títulos más extraños de la época: La Sexorcisto: Devil Music, Vol.1; casi nada.
En un grupo como White Zombie la estética era muy importante, pero la música era cojonuda: "Welcome To Planet Motherfucker/Psychoholic Slag" tenía una intro realmente inquietante, y temas como "Black Sunshine" o "Spiderbaby" le volaban a uno la cabeza. Además teníamos un libreto magníficamente elaborado con dibujos del propio Rob Zombie, quien a su vez poseía una estética impactante, heredera directa de la de Zodiac Mindwarp. Además, estaba ella, Sean Yseult, una de las criaturas más bellas que hayan pasado por una banda de rock. Tras los riffs satánicos se encontraba el guitarra J, un verdadero cerebro en la sombra. El encargado de las baquetas era el contundente John Tempesta, actual batería de The Cult.
A La Sexorcisto le siguió otro buen disco con un título más rocambolesco si cabe; Astro-Creep: 2000 - Songs of Love, Destruction and Other Synthetic Delusions of the Electric Head. Aunque personalmente no me impacta tanto como el anterior, el poderoso single "More human than the human" es una buena muestra del hard rock industrial que estaba facturando la banda.
Sin embargo, de la noche a la mañana, todo acabó. La banda editó unas remezclas que parecían ser un disco de transición, pero a la postre fueron el canto del cisne de la banda. Con problemas internos y un Rob Zombie borracho de ego, el cantante renacentista disolvió el grupo y se lanzó a una carrera en solitario de rock industrial en la que quedó demostrado que J era una pieza vital del engranaje Zombie.
Y eso fue todo. Los actuales seguidores de Rob no se si conocerán su etapa en White Zombie, pero yo desde luego sí, y cuando se acerca Halloween lamento que un grupo así no siga pisando los escenarios de medio mundo con su particular propuesta de "psychorock industrial" bañado en cine de serie B.

2 comentarios:

Tío Marvin dijo...

Gracias por recordarme a esta magnífica banda, en su día escuché mucho el astro creep, pero no me acordaba de que tenían un disco anterior. Además mejor! Lo escucharé estas fiestas. Por cierto, a mí tampoco m mola Rob Zombie en solitario. Feliz Navidad.

Angus dijo...

No he oído discos completos de W.Z., pero pienso ponerle remedio pronto.
Sí que tengo una copia del Hellbilly Deluxe de R.Z. que me dejaron en su día y aunque hace años que no lo escucho, en su momento lo disfruté bastante.