viernes, 9 de noviembre de 2007

Marc Ford

Ayer se libró una batalla entre la música y saber hacer de Marc Ford y los virus que correteaban libremente por mi cuerpo. La espera fue larga, y aunque mi hermano y yo cogimos buenos sitios en las primeras filas, por momento sentí que mis piernas flaqueaban. Había catado su debut en solitario, It's about a time, pero su segundo trabajo no había caido en mis manos, así que estaba expectante por saber si tendría esa tendencia hacia los medios tiempos o rockearía con furia.
La espera llegó a su fin cuando salió la banda y un tipo con barba y sombrero, cigarrillo en una mano, guitarra y unos papeles en la otra, que me hizo pensar si habían cogido a un músico de la calle como telonero. ¿Marc Ford se está convirtiendo en Josele Santiago, o es al revés?
Bromas aparte, las primeras canciones aplastaron a mis virus por un momento, aunque las piernas me siguieron temblando, pero esta vez a causa de la exhibición de poderío que realizó el guitarrista, con solos difíciles de creer y destilando mucha, mucha clase. Si fue pieza clave en los Black Crowes fue por algo. No sé, este tío a las seis cuerdas es de lo mejor que hay por ahí fuera, y tiene buenas canciones en solitario, pero no lo puedo evitar, ojalá siguiera con los cuervos. Pero creo que Rich Robinson no le mira con buenos ojos.
Hacia el final del concierto los virus fueron ganando la mano mientras el tono general iba derivando hacia los medios tiempos y las jams, así que no pude disfrutar todo lo que hubiera querido. Pero mereció la pena. ¿Veré algún día a los Crowes? ¡Eso ya es otra historia! Aunque tendrá que ser sin Ford, me temo.
Por cierto, el guitarra rítmica es el propio hijo de Ford. Cumple con su función dando (lógicamente) todo el protagonismo a su padre, aunque me parece que aún le faltan unas cuantas primaveras.
Bueno, lo que vi anoche fue algo así como esto. Buen rock and roll y reminiscencias de los clásicos y del sonido de los Black Crowes. Eso sí, no hubo concensiones ni a los cuervos ni a Burning Tree. ¿La frase de la noche? Tras alguna que otra petición a gritos de algún tema del power trio, se escuchó de nuevo el grito: "¡Burning Tree!", a lo que otra voz respondió, "¡no, Burning a secas!". Aunque me parece que Marc Ford no está familiarizado con la obra de Pepe Risi y los suyos.
¿Por qué los virus atacan siempre en el momento más inoportuno?

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