jueves, 29 de noviembre de 2007

Crueldad intolerable (2003)


No country for old men, la película todavía por estrenar de Joel y Ethan Coen, parece que nos devuelve a los hermanos seguidores del film noir, lo cual es una estupenda noticia. Con ese estreno de Damocles pendiendo sobre nuestras cabezas, contemplemos ahora uno de los trabajos más recientes de esos dos tipos geniales de Minnesota.

Imaginen ustedes que son directores de cine y quieren hacer una película con Cary Grant. El problema es que el bueno de Archibald Leach lamentablemente nos dejó hace ya unos años. Si aun así persisten en hacer su película, ¿a quién escogerían? No estamos hablando de ponerse en los zapatos del galán elegante par excellence (qué bonitas quedan estas expresiones en francés, le hacen a uno parecer culto y refinado), pues ello es imposible, pero... ya que no se pueden salvar las infinitas distancias que separan a ambos actores en todos los aspectos, creo que actualmente me quedaría con George Clooney, un tipo que pese a su rol de sex symbol parece que se lo toma con humor y tiene por mascota a un cerdo. Bien, tras la pequeña disertación, hablemos de Crueldad Intolerable.
Nos encontramos aquí ante un viejo proyecto de los hermanos Coen, un guión escrito por encargo para la Universal y que seguramente hubiera debido de dirigir algún otro. Pero por lo visto los dos hermanos se interesaron en dirigirla cuando Clooney hizo su aparición, y así que lo que tenemos finalmente es un extraño híbrido entre el peculiar mundo de los directores/productores y una comedia romántica al uso. Esto es, un film que parece de los Coen, pero que por momentos le hacen a uno plantearse si realmente estaban allí esos dos.
El problema es que estamos hablando de dos tipos con una carrera espectacular. Si la comedia fuera de algún director novel seguramente estaría hablando en otros términos, pero tras contemplar Crueldad intolerable uno no puede dejar de pensar que los hermanos aprovecharían mejor su tiempo en proyectos más personales. El primer cuarto de hora del film es realmente brillante. Un ejemplo: la mujer de mediana edad en el estrado, acusando a su marido de haberla convertido en su esclava sexual durante años. Llega el turno de Clooney, que hasta entonces no ha prestado atención y ha estado debatiendo con su compañero, mientras el marido bobalicón asiste impertérrito a todas las acusaciones de su mujer. El abogado le pregunta sobre su profesor de tenis David, para a continuación sacar una carta. David y Goliat. Cambio de escena, queda todo dicho. 100% Coen.
Sin embargo el film se va diluyendo en la comercialidad más banal. Sigue habiendo buenos momentos y grandes frases del guión, y esos toques que sólo los dos hermanos son capaces de hacer con gusto exquisito (¡esa camiseta de "Objection!"). La sensación que me ha quedado es como copular sabiendo que podría marcar varios tantos pero que por razones externas apenas si le dejaran a uno llegar al primero. Y me temo que es lo que tenemos en Crueldad Intolerable: cine comercial escrito y dirigido por los Coen. Por supuesto, es mucho mejor que la gran mayoría de las comedias que se ruedan actualmente, pero lo cierto es que a los dos hermanos les pido mucho más. ¡Joder, si ni siquiera salen John Goodman o John Turturro! Eso sí, atentos al (muy) fugaz cameo del inefable Bruce Campbell. Y al ataque de furia de otro gran tipo, Geoffrey Rush. La gloria de los títulos de crédito y de esa escena inicial son totalmente suyas.

3 comentarios:

Aura dijo...

"Copular sabiendo que podría marcar varios tantos pero que por razones externas apenas si le dejaran a uno llegar al primero"
Me ha dejado turulata.

BUDOKAN dijo...

Un poco tarde, pero quería felicitarte por el post de Angeles con cara sucia. Es uno de mis film preferidos. Saludos!

Möbius el Crononauta dijo...

¡A mí los Coen también!

Budokan, muchas gracias, espero que pronto caigan más de Mr. Cagney.